La Presea Cervantina para Arturo Ripstein

noviembre 28, 2016

 

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El Centro de Arte y Cultura Museo Iconográfico del Quijote (MIQ), además de impulsar y coleccionar en su acervo obras y reflexiones en torno a la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, además  valora y otorga relevancia al fomento de las bellas artes en su acta constitutiva, por ello es que promueve la cultura cinematográfica ofreciendo un cineclub permanente con una programación que integra largometraje, cortometraje y documental: los Lunes de Cine en el MIQ.

Este año, se incluyó la obra de una veintena de directores cinematográficos del Bajío mexicano, que han encontrado un espacio de difusión y proyección de su obra en gran formato, así como la presentación a viva voz ante el público cinéfilo asistente.

Como parte de estas actividades, el Museo Iconográfico del Quijote y la Fundación Cervantina de México A.C. han decidido otorgan la Presea Cervantina Honorífica por trayectoria al cineasta Arturo Ripstein, por su trayectoria en más de medio siglo en la realización fílmica. Además, el mes de noviembre, los Lunes de Cine en el MIQ se dedicaron a repasar su obra.

La medalla se ha otorgado a personalidades como Margo Glantz (2016), Fernando Savater (2015), Manuel Castells (2014), Tzvetan Todorov (2013), Edgar Morín (2012), Jean Canavaggio (2011), Álvaro Mutis (2010), Carlos Fuentes (2000) y Eulalio Ferrer (1998) por citar algunos.

La ceremonia se realizará el lunes 28 de noviembre a las 17:00 horas, al interior del Patio de las Esculturas del MIQ (Manuel Doblado 2, en Guanajuato).

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Cine Toma 49: El bolígrafo audiovisual

noviembre 5, 2016

La educación de y en lo cinematográfico

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Jorge Ayala Blanco en Morelia: presentación y homenaje

octubre 25, 2016

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El crítico Jorge Ayala Blanco en la presentación de La khátarsis del cine 
mexicano, en la Casa Universitaria del Libro, el pasado 21 de septiembre. 
Foto: Sergio Raúl López.

El crítico de cine Jorge Ayala Blanco, profesor decano del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), con mas de medio siglo en activo publicando ininterrumpidamente –actualmente en el suplemento Confabulario de El Universal y en el quincenal La digna metáfora–, acaba de publicar su más reciente libro, el undécimo de su reconocido abecedario de la producción nacional, La khátarsis del cine mexicano,se presentará en la Feria novena Feria Nacional del Libro y la Lectura Michoacán, este martes 25 de octubre, en punto de las 13:00 horas, en el Centro Cultural Clavijero (El Nigromante 79, Centro Histórico) de la capital de Michoacán.

Acto seguido, el ganador del Premio Fénix Al Trabajo Crítico;del Premio Universidad Nacional 2006 en el renglón Docencia en Artes; la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico 2011; la Medalla al Mérito Académico por 40 años de servicio por parte de la UNAM y, junto con María Luisa Amador, la Medalla de la Filmoteca de la UNAM, en reconocimiento a su investigación de la Cartelera cinematográfica 1912-1989. recibirá el Premio Joaquín Rodríguez al Mérito Periodístico, en el salón principal del mismo Palacio Clavijero, con la presencia de María del Carmen de Lara, directora del CUEC y los directivos del Festival Internacional de Cine de Morelia.

Luego de la ceremonia, se abrirá una entrevista-debate donde el maestro Ayala Blanco abordará temas sobre la prensa y la crítica en el cine mexicano.

La entrada a ambas actividades es libre.

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XII Festival Internacional de Cine de Morelia

octubre 20, 2016

Proyección internacional de filmes mexicanos

Por Andrea Stavenhagen, Pablo Baksht, Paula Amor y Rodrigo Toledo

En 2003 se efectuó la primera edición del naciente Festival Internacional de Cine de Morelia, un encuentro cinematográfico internacional de gran calado, con poderosos estrenos en México o en el Continente, además de distinguidos invitados de renombre mundial que, sin embargo, mantiene el foco en la producción joven, independiente y de lenguaje renovado a través de sus secciones competitivas, como ocurrirá en su edición del 2016.

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El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) mantiene, desde su fundación, en 2003, un vínculo muy cercano con la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, la cual se ha especializado en presentar primeras y segundas películas. A partir del año 2005, una selección de películas de la Semana de la Crítica se presenta, año con año, en Morelia, con la presencia de algunos de sus realizadores o protagonistas. A su vez, la Semana de la Crítica proyecta algunos de los trabajos ganadores del festival. Este año, presentamos cuatro cortometrajes del xiii, con la presencia de todos los realizadores: El buzo, de Esteban Arrangoiz (Mejor Cortometraje Documental); Rebote, de Nuria Menchaca (Mejor Cortometraje de Animación); Mil capas, de Tess Anastasia Fernández (Selección Oficial), e Isabel Im Winter, de Laura Baumeister y Teresa Kuhn (Selección Oficial).

Para todos los realizadores que participan en el ficm, también es una oportunidad única presentar sus trabajos en Cannes, pero además de esta función especial, en conjunto con la Semana de la Crítica se ofrece la fiesta “La última noche”, una celebración que se ha convertido en un punto de reunión importante para invitados, actores, cineastas y personalidades de la comunidad cinematográfica internacional en Cannes.

La relación ha ido fortaleciéndose año con año, incluyendo la participación de la directora fundadora del FICM, Daniela Michel, como jurado en el Festival de Cannes en dos ocasiones –en 2011 en la sección Una Cierta Mirada y en 2014 de la Semana de la Crítica.

Presencia alemana

Con motivo de la celebración del Año Dual Alemania-México, como parte se dedicará un programa entero al Festival Internacional de Cine de Berlín, que en febrero pasado efectuó su sexagésima edición en una curaduría conjunta. La selección resultante, ofrece una decena de títulos del programa oficial de la Berlinale, la sección paralelaRetrospective: Germany 1966-Redefining Cinema (Alemania 1966-Redefiniendo el Cine), y otra más de cine clásico alemán. También se presentarán iniciativas del festival comoWorld Cinema Fund y Berlinale Talents, y visitarán Morelia tanto su director, Dieter Kosslick, como otros representantes para presentar el Berlinale Spotlight, cuyo programa se dará a conocer en septiembre de 2016.

Ventas y marketing

Además, en conjunto con el Festival del film Locarno, el ficm organiza, del 23 al 27 de octubre, el Industry Academy International, cuyo objetivo es profesionalizar jóvenes interesados en desarrollarse laboralmente en las áreas de ventas internacionales, marketing, distribución, programación, exhibición y curaduría, mediante un programa de cinco días intensivos de trabajo, con participación de expertos y profesionales del medio, y un taller hecho a la medida de cada uno de los diez participantes, tanto nacionales como extranjeros.

El Industry Academy International en Morelia es resultado de la relación de muchos años entre el Festival del film Locarno y sus socios internacionales. El proyecto pone de manifiesto la dedicación permanente de involucrar a una nueva generación de profesionales clave en la industria cinematográfica independiente, ayudarles a adquirir mayor comprensión de los retos de la industria y brindarles la oportunidad de ampliar su red de contactos, así como construir puentes a través de diversos mercado.

Desarrollo de proyectos

Como parte de la contribución del ficm a la proyección internacional del cine mexicano, se realiza por segundo año Impulso Morelia, iniciativa surgida en 2015, que ofrece un nuevo espacio de visibilidad internacional, de intercambio de ideas y de reflexión entre realizadores mexicanos y profesionales de la escena cinematográfica mundial.

Es importante precisar que Impulso Morelia no es un espacio académico ni constituye un mercado de coproducción. Es una sección para impulsar el desarrollo y la terminación de proyectos fílmicos a partir del diálogo constructivo, respetuoso y directo con actores de la escena cinematográfica internacional. Un programa de películas en post-producción y, desde este año –al ampliar la convocatoria– de proyectos en desarrollo que será presentado por los respectivos equipos de cada proyecto ante programadores de festivales nacionales e internacionales, productores, distribuidores y agentes de ventas. Este año Impulso Morelia se consolida como una oportunidad única dirigida a la reflexión conjunta y al desarrollo, la conclusión, la promoción y la circulación de las propuestas que serán seleccionadas para participar. Los seis títulos en etapa de post-producción y los seis proyectos en desarrollo que la sección reúne tendrán también la oportunidad de ser seleccionados por el jurado internacional designado para el efecto para recibir alguno de los importantes reconocimientos que se ofrecen.

Homenajes nacionales

En esta edición, además de los invitados internacionales que serán homenajeados, el homenaje michoacano se dedicará a la actriz Consuelo Frank, quien es oriunda de Arteaga, Michoacán, donde nació en 1912, y participó en los primeros filmes silentes y en producciones de la Época de Oro del cine mexicano, así como en obras de teatro y programas de televisión nacional.

Por otra parte, se realizará una retrospectiva en honor al realizador duranguense Julio Bracho, quien, tras dirigir teatro, tuvo una prolífica carrera como realizador de una treintena de filmes, que inició con la comedia ¡Ay qué tiempos, señor don Simón! México, 1941), un éxito en taquilla que recaudó la cifra récord de 137 mil pesos y que sufriera una larga censura cinematográfica con su adaptación cinematográfica de La sombra del caudillo (México, 1960), sobre la novela homónima de Martín Luis Guzmán. La retrospectiva se compone de los siguientes títulos: ¡Ay, qué tiempos señor don Simón!, Historia de un gran amor (México, 1942); Distinto amanecer (México, 1943); La corte de Faraón (México, 1944); Crepúsculo (México, 1945); Rosenda (México. 1948), y La sombra del caudillo. Además, se realizará la exposición fotográfica Julio Bracho, el misterio de la luz crepuscular, con imágenes del archivo de Fundación Televisa, entre el 21 de octubre y el 18 de noviembre, en la Plaza Benito Juárez.

Imagen y competencia

La imagen oficial del decimocuarto ficm, creada por el diseñador Rodrigo Toledo, es una cámara de cantera, que el propio autor explica: “Esto no es una idea particularmente original, pero no se trata simplemente de una cámara de cine. Es, primero que nada, una cámara de cine hecha de cantera, de cantera rosada –roca ígnea, es decir, de origen volcánico, del tipo de las riolitas y las ignimbritas–, material sobre el cual está asentada y del cual está hecha la hermosa ciudad de Morelia. Bueno, también lo están Zacatecas, San Luis Potosí, San Miguel, pero Morelia es la auténtica “Ciudad de la cantera rosa”. Hay otros motivos por los cuales no es simplemente una cámara de cine, y, aunque parece recurrente, el proceso gráfico va cambiando, tomando peso y carácter.

“La idea surgió hace un par de años queriendo rendir tributo al arte nacionalista revolucionario mexicano, lamentando la reforma energética promulgada el 20 de diciembre de 2013, entre otros motivos, pero también por simple admiración y fascinación por esta corriente artística. La fuente de inspiración es, principalmente, el arte escultórico monumental que va de los años 20 a los años 50. Pero, el resultado final tiene tintes, incluso, del arte constructivista soviético, movimiento que, a su vez, influyó significativamente al arte mexicano de la época.”

“Lo que en un principio pretendía ser la representación de todo un equipo de rodaje: el crew, con director, fotógrafo, sonidista… a la manera de, por ejemplo, el Monumento al Caminero, terminó resumiéndose simplemente en una cámara de cine. Quizás lo más sensato hubiera sido representar una actual, una cámara de cine digital. Pero no, una cámara digital no tiene mucho chiste, a diferencia de lo icónica que puede resultar una tradicional cámara de película. El resultado fue un aparato ecléctico. Una mezcla de elementos que resulta en una cámara de cine de 35 mm, pero armada con partes sueltas de cámaras de los años 30.”

La Selección Oficial en Competencia del xiv ficm, se conforma por 104 títulos en total,

15 de los cuales conforman la Sección de Largometraje Mexicano, ocho de los cuales son óperas primas. La convocatoria de este 2016 atrajo el registro de más de 800 trabajos, provenientes de toda la República Mexicana, de los cuales se seleccionaron 60 cortometrajes: 16 michoacanos, nueve de animación, 13 documentales y 38 de ficción, además de 13 documentales y 15 de ficción.

La decimocuarta edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se llevará a cabo del 21 al 30 de octubre de 2016 en la capital michoacana.

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Undécimo y renovado DocsMX

octubre 12, 2016

Necesitamos entender nuestra realidad

Por Pau Montagud

Superando una década de historia, el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, DocsMX –previamente llamado DocsDF–, alcanza su undécima edición con una estructura muy clara en la que se ofrecen distintas plataformas para la producción y coproducción nacional e internacional de cine documental; espacios educativos para la formación continua de los interesados; un abundante circuito de salas alternativas para mostrar sus selecciones anteriores; casi 300 proyecciones, y proyecciones al aire libre en la colonia Condesa y en las Islas de Ciudad Universitaria.

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En coordinación con el Dok.Fest de Múnich y el Instituto Goethe, lanzamos el proyecto Docunexión Mx-De, que es de vital importancia para la undécima edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF). Creemos en la idea de que un festival de cine, que proyecta películas, debe generar películas nuevas. De otra manera se complica mucho el compromiso de aportar, aunque sea un pequeño grano de arena, a la industria y a la comunidad cinematográfica nacional. En el caso específico de Docunexion, es la cuarta edición en la que se realiza. Se trata de un seguimiento de proyectos documentales entre dos países, en específico, buscando y preparando el terreno para la coproducción, que es la salida más viable y confiable para los nuevos documentales, ya se ha realizado con Quebec y con el Reino Unido, y este año con Alemania, en ocasión de la celebración del Año Dual México-Alemania. Con este proyecto se crea una selección de proyectos provenientes de ambos países, se contratan a asesores de ambos países y se presentan ante productores locales en festival análogos, en esta ocasión cada uno en una parte del charco. Creemos que es una fórmula que funciona.

El Reto Docsdf nació en 2007 ante la inexistencia de convocatorias públicas, y mucho menos privadas, de apoyo a la producción de cortometraje documental. El corto es un género de un valor cinematográfico incuestionable, con el que nació el cine en sí, por definición técnica. Pero, además, normalmente se trata de los comienzos de prometedoras carreras cinematográficas y, por lo tanto, debería ser casi una obligación apoyarlo. Aunque seamos el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, intentamos descentralizar esta forma de apoyo a otros puntos de la República. Ya lo hemos hecho en Tepoztlán, Zacatecas, Tijuana, Mexicali, Colima y, en esta ocasión, Puebla. No se trata de eventos aislados, ya que el proyecto es que se quede permanentemente en estas localidades de manera anual y lleguemos a ser una potencia en el cortometrajismo internacional, como lo son Polonia o Brasil. En esta edición vamos a superar los 80 cortos producidos, con una buena carga de premios nacionales e internacionales y un Ariel. No nos importa que sean previos o posteriores a la realización de estos Retos a la del mismo festival. Las fechas simplemente se adecuan y acuerdan con las instituciones locales que nos apoyan.

Al final, lo más importante para un documentalista es encontrar buenas historias. Si no hay una buena historia, y no se cuenta bien, no hay buena película. Es una regla de tres inquebrantable que no puede ser suplida con ningún alarde de efectos especiales ni con secuelas que intenten arreglar el desaguisado de una mala película, como suele ocurrir en la ficción demasiado a menudo. La Plataforma Mx se trata de eso, de una convocatoria abierta para ideas de documental, para proyectos que aún no están en un proceso de desarrollo avanzado. El objetivo es apoyar buenas ideas para que se conviertan en buenos proyectos, en carpetas bien desarrolladas que puedan tener éxito en cualquier convocatoria o mercado de coproducción al que se presenten. Esos tres apoyos por hasta 65 mil pesos que otorga el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) son un buen motor de arranque para que esas ideas maduren y se desarrollen además mediante un taller que llevamos a cabo específicamente para los seleccionados. Es otro componente que sirve para apoyar a los realizadores que son los que dan vida al festival y a los que sólo solemos ver en las fotos recurrentes de los estrenos de sus películas en los festivales. Cuanto más puedan sacar del festival, mejor para todos.

Doctubre es ya un proyecto totalmente establecido entre los seguidores del festival. Al igual que nos debemos al público ofreciendo la mejor programación de cine documental y que apoyamos a los cineastas con nuestros componentes de industria y formación, del DocuLab, queremos apoyar a otra contraparte, la de los exhibidores independientes, y con ese espíritu nació Doctubre. No queremos seguir en ese debate viciado de que los grandes corporativos no nos prestan la atención que merecemos en sus pantallas, no es nuestra guerra. Tenemos que crear nuestras propias redes de exhibición, nuestras propias dinámicas y Doctubre es una de ellas. Dada la repercusión dada en la República Mexicana, con más de 150 sedes y ante peticiones foráneas, hace un par de años decidimos abrirlo a otros países de Iberoamérica. Cineclubes, centros comunitarios, casas de cultura, universidades e incluso penitenciarías se convierten en sedes de Docsdf, y estamos bien orgullosos de ello.

El documental de investigación, periodístico ha sido medular en la historia del cine documental contemporáneo. Gracias a la eclosión de las nuevas tecnologías, tanto en el ámbito de la producción como el de la exhibición, del consumo, lo está siendo cada día más. Crecientemente, cada vez más medios de comunicación nacen o se reconstituyen hacia el documental periodístico o de investigación –que es lo mismo– dado que la demanda crece también exponencialmente. Aquí en México se da además la circunstancia de que el género tiene más urgencia dada la situación del país. La necesidad del periodismo audiovisual hace que nos tengamos que centrar mucho en él y más en las condiciones de seguridad de los que lo ejercen. No es posible vivir en un país en el que no puedes caminar tranquilo con una cámara en la mano. Debemos luchar por nuestra necesidad de informarnos, pero de informarnos bien. Estamos muy contentos de ver reflejadas las realidades de otros países en las pantallas de Docsdf pero es insostenible no poder ver, con normalidad y naturalidad, nuestra realidad propia. Es una situación absurda, alarmante y bastante, bastante patética.

El género documental siempre se ha caracterizado por su subjetividad, de la que hace gala. Es necesario, y además es un requisito irrenunciable, partiendo del hecho de que trabajamos con el cine de lo real. El documental desligado de lo real será otro género, respetable, pero es otro género que no queremos. Amamos la realidad y queremos verla, nos guste o no, y por ello trabajamos. Además, es un reto apasionante ya que lo que caracteriza a lo real es que está vivo, que es cambiante y año con año los panoramas y las circunstancias pueden haber cambiado radicalmente. No nos atenemos solamente a las mejores películas que se han hecho en el año, sino a qué es lo que ha pasado en el año, qué es lo que está pasando o qué es lo que puede pasar. Necesitamos entender nuestra realidad. Tenemos los medios, ahora debemos poner nuestro esfuerzo en hacérselos llegar al público.

Desde el año pasado la programación de Docsdf sufrió una ruptura muy importante, y lo hizo para bien, dada la opinión tanto del público asistente como de los jurados como de los propios realizadores participantes. Ya que esa realidad de la que hablábamos es cambiante nuestra programación y nuestras secciones también. Dejamos los criterios meramente geográficos –Mejor Documental Internacional, Iberoamericano, Mexicano, etcétera– para que sean los criterios temáticos y narrativos los que guíen al espectador atendiendo a sus gustos e intereses. Así, este año tenemos programada una sección, Breaking docs –que ya estuvo el año pasado– acerca de la actualidad en cualquier parte del planeta; Docuthriller, que es exactamente eso: thrillers reales muchos de los cuales se convierten después en ficciones; Around the cities, una sección en la que la ciudad, ese microcosmos que mueve al mundo, o al menos en la que habita la gente que domina al mundo, es la protagonista; habrá de igual manera una sección deportiva, una sección en la que presentaremos el mundo del deporte no desde su punto de vista mediático, sino desde su trasfondo social e incluso activista, además de otra sección de documental poético-sensorial.

Estamos trabajando en los invitados y en las actividades especiales justo en estos momentos. El grueso de nuestros invitados se nutre, obviamente, de los realizadores, y de los protagonistas de nuestras películas seleccionadas. Intentamos tener entre 100 y 150 proyecciones presentadas directamente por estos invitados, son el alma del festival ya que son el nexo de unión último entre la historia que han contado y el público que la ha visto. Además contaremos con personalidades del mundo documental que viene de instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (mit) o de la Universidad de Harvard, que nutrirán con acreditada calidad nuestro DocsForum. En cuanto a las actividades, creo que han quedado bien resumidas: programación con casi 300 proyecciones, Reto Docsdf, DocsForum y además dos programaciones estables y permanentes durante el festival, al aire libre y de manera gratuita: en la colonia Condesa y en las Islas de Ciudad Universitaria, entre el 13 y el 22 de octubre.

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La diferencia de clases y de emociones en “Desde allá”, de Lorenzo Vigas

octubre 8, 2016

Generar diálogo mediante la controversia

Por Gonzalo “Sayo” Hurtado

Retrato de la Caracas actual, a través de la homosexualidad no asumida de un cincuentón que goza sólo con mirar desnudos a jóvenes pobres, la película Desde allá, es tan profundamente venezolana como muestra fehaciente de la colaboración latinoamericana posible, con un equipo integrado por mexicanos, chilenos y brasileños. La recompensa no pudo ser más halagüeña: el León de Oro a la Mejor Película en la pasada Mostra de Venecia.

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“Hay una situación, a nivel país, que obliga a los artistas a levantar su voz”, así de contundente se expresa el realizador venezolano Lorenzo Vigas. Su presente no puede ser más satisfactorio: su ópera prima Desde allá (Venezuela-México, 2015), se alzó con el León de Oro a Mejor Película en el septuagésimo segundo Festival Internacional de Cine de Venecia –la Mostra−, primer filme latinoamericano en alzarse con el galardón, y a su paso por el sexagésimo tercer Festival de San Sebastián, obtuvo una Mención Especial en la sección Horizontes Latinos.

Desde allá no es una película fácil de seguir, pero quien se toma el trabajo de apreciarla encontrará más de un motivo de satisfacción. Desde el inicio, la opera prima de Lorenzo Vigas está envuelta de un halo de misterio. El protagónico, a cargo del chileno Alfredo Castro –actor fetiche en prácticamente toda la obra del director Pablo Larraín (Tony Manero, 2008; Post Mortem, 2010; No, 2012; El club, 2015)–, suponía todo un reto para un actor de su fuste.

La historia empieza con el mapochino referido interpretando a Armando, un tipo de clase media baja que sale adelante en Caracas gracias a un taller de prótesis dentales, pero al intentar hurgar en la vida de este personaje, es poco lo que sabemos de él a ciencia cierta, salvo que mantiene una relación distante con su padre por problemas irresueltos de un pasado oculto. Aquí sale a relucir el tema de la incomunicación, ya que Armando la arrastra como un lastre que no le permite conectarse no solo con su progenitor, sino con el resto de la sociedad, a la que parece haber renunciado por un tácito acto de protesta consigo mismo.

Pero Armando mantiene un ritual que no deja de practicar: le paga a jóvenes marginales para que se desnuden ante él, y es que su siguiente acto fallido es el no haber asumido por completo su condición homosexual, la que satisface solo por retazos. Es en esa dinámica que conoce a Elder (Luis Silva), un violento delincuente de poca monta a quien se irá ganando poco a poco con generosos regalos, hasta prácticamente ejercer sobre él una extraña seducción.

Hasta aquí, la historia se desenvuelve entre el hermetismo del departamento de Armando y la realidad del retrato marginal de Caracas. A pesar que la historia no se compromete con el tema político de la Venezuela actual, es evidente que el tejido social más vapuleado de la sociedad se exhibe en la puesta en escena que mantiene este contexto más como telón de fondo que como una directriz de la película. El ritmo por el que opta el director es sosegado, pero conforme avanza el relato, la intriga se incrementa a medida que Armando consigue poner a su salvaje amigo de su lado, aunque sin esperar claramente nada de él.

Así, Desde allá se revela como una suma de frustraciones, deseos ocultos y pasiones irresueltas, pero que Vigas encausa con fina habilidad al sugerir sus intenciones a través del choque de estratos sociales opuestos, esbozando una historia de amor en tono bizarro no a partir del hecho mismo de la homosexualidad, sino por el choque de caracteres entre dos sujetos fracturados emocionalmente y que utilizan su condición de clase como un sistema de defensa frente a la realidad.

Nacido en Mérida, Venezuela, en 1967, Lorenzo Vigas Castes primero estudió biología molecular en la Universidad de Tampa y luego cine en la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos. A su regreso, dirigió la serie televisiva Expedición, para Radio Caracas Televisión Experimental. Durante varios años radicó en México, país donde dirigió su primer cortometraje, Los elefantes nunca olvidan (México, 2004), que él mismo produjo junto con el escritor Guillermo Arriaga. Ahora, basado en una idea del propio Arriaga −quien fungió también como productor, junto con los mexicanos Michel Franco y Gabriel Ripstein, así como tres venezolanos, el actor Édgar Ramírez, el productor Rodolfo Cova y el propio Vigas−, Desde allá, producida por la empresa mexicana Lucía Films junto con las locales Factor rh Producciones y Malandro Films, tuvo su estreno mexicano durante el décimo tercer Festival Internacional de Cine de Morelia. Unas semanas antes, se realizó el siguiente diálogo con el director Lorenzo Vigas, tras la presentación de su primer largometraje en el Cine Trueba de San Sebastián.

 

¿Esperabas un triunfo cómo el que lograste en Venecia?

Mira, cuando la película fue proyectada en el festival, hubo una reacción muy fuerte hacia ella y todos comenzaron a comentarla mucho. Estaba en boca de todo mundo y sentimos que tuvo un gran impacto durante la proyección. En ese momento, al darme cuenta de la reacción de la gente, yo me dije: “Bueno, quizás obtengamos algún premio”, pero de ninguna manera pensábamos en el León (de Oro). Cualquier otro reconocimiento hubiera sido bien recibido, pero estamos muy felices de haber conseguido el principal. Es un premio para todo el equipo que trabajó tan duro y yo se lo dediqué a Venezuela, porque mi país está pasando por momentos muy difíciles.

¿Tenías idea del rebote que la película podía tener a partir de temas como la homosexualidad?

Pienso que esta es una película honesta que va a causar muchas reacciones porque toca temas polémicos. Creo que la responsabilidad de los artistas es crear diálogos entre opiniones encontradas. No es una película que le va a gustar a todos, pero está hecha honestamente y va a crear controversia, pero la idea es esa: generar a través de ella el diálogo, que es algo que en mi país se ha perdido.

El año pasado, Pelo Malo (Venezuela-Perú-Argentina-Alemania, 2013, de Mariana Rondón) ganó aquí en San Sebastián. Ahora le tocó el turno a Desde allá, en Venecia. ¿A qué atribuyes estos logros del cine venezolano?

Esto es producto de todo. Primero, hay una situación a nivel país que obliga a los artistas a levantar la voz, a dar su opinión, a expresarse. Después, hay que destacar el trabajo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (cnac), que se mantiene independiente, ha apoyado proyectos y ha permitido que esta voz que se quiere expresar en Venezuela pueda tomar forma. Es bueno que en el exterior se hable del arte en mi país y no tanto del tema político, que ya nos cansa un poco. Por ejemplo: ahí tienes el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela, que es muy importante y ahí tienes el cine. Es bueno que la gente se fije en nosotros por nuestra condición artística.

Aun así… ¿quieres compartir algún punto de vista sobre la situación política actual de Venezuela?

Yo estoy aquí para hablar de cine, no de política. Creo que la mejor forma que tienen los artistas de dar un punto de vista es haciendo una obra honesta y yo creo que al menos traté que fuera así. En Desde allá hay un reflejo de país y una mirada que está implícita en ella.

¿Tu intención al reunir a un personaje de clase media con un chico marginal era reflejar la diferencia social en tu país?

No escribí la historia buscando generar un punto de vista particularmente ligado a lo social o a lo económico, pero la película ocurre en el Caracas de hoy en día y sí: hay una separación muy fuerte y cada vez más grande de clases. Además, lo más preocupante es que cada vez está más cortada la comunicación. Me parece muy interesante ubicar a un personaje como Armando, que está incapacitado de relacionarse emocionalmente con la gente, en el contexto de la Venezuela actual.

Los mexicanos Michel Franco y Guillermo Arriaga son grandes referentes del cine de su país. ¿Cómo se animaron a producir tu película?

Yo vengo trabajando con ellos hace mucho: son mis amigos desde hace unos 10 años. Los he ayudado en sus proyectos y ahora ellos lo están haciendo en el mío. Es una colaboración que no es reciente y que no es sólo eso. Quise hacer lo mismo que con mi cortometraje Los elefantes nunca olvidan: trabajar con un equipo latinoamericano. Me parece que en este momento estamos tan incomunicados que en Venezuela no se ve el cine peruano ni en Perú el de Venezuela. Tampoco vemos el cine colombiano, que es nuestro vecino. Por eso hice este esfuerzo y están no sólo los amigos mexicanos: tenemos como editora a la brasileña Isabela Monteiro de Castro y en dirección de fotografía al chileno Sergio Armstrong, además del también chileno Alfredo Castro como protagonista y el maravilloso equipo de Venezuela. Es interesante trabajar de esta manera porque permite conectarte con otros países y conseguir que tu película se vea en ellos.

La Villa del Cine es un gran logro en Venezuela. ¿Atribuyes esto a una lucha de todo el gremio de tu país o una política gubernamental?

Yo conseguí el financiamiento a través del cnac, que es otro instituto y que, afortunadamente, ha conseguido mantenerse autónomo. En el caso de la Villa del Cine, yo le atribuyo el mérito de su creación a ambas iniciativas: al gremio cinematográfico –que es muy fuerte en Venezuela– y a la Ley de Cinematografía Nacional que ha permitido financiar muchas películas. Felizmente, ambas fuerzas han coincido para hacer esto realidad.

La ley también les asegura la exhibición obligatoria…

Tenemos una ley que protege a las películas venezolanas y que permite que se exhiban por un tiempo determinado, eso me parece muy sano y necesario, pero también me parece que es responsabilidad de los cineastas hacer una obra competitiva. Estamos en un mercado, competimos y eso nos obliga a fijarnos estándares altos en nuestras obras. Tenemos que pensar en el espectador y si no somos capaces de mantener a la gente en las salas, entonces la película no vale la pena.

Édgar Ramírez es el actor venezolano más internacional del momento. ¿Te gustaría trabajar con él o prefieres actores menos mediáticos?

Édgar es el productor ejecutivo de este proyecto y claro que me encantaría dirigirlo. De hecho, me gustaría hacer con él lo mismo que hice en esta película: utilizar un actor tan importante como Alfredo Castro al lado de un elenco no compuesto por actores. Me gusta hacer esas combinaciones. Por eso me parecería interesante juntar a Édgar en algún momento con intérpretes amateurs.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 48 de la revista cine TOMA, de julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

“Cine Toma”: Premio CANIEM al Arte Editorial 2016

octubre 5, 2016

La revista bimestral especializada en cultura cinematográfica, editada por Paso de Gato, celebra en octubre su octavo aniversario

Cine Toma recibirá el Premio CANIEM al Arte Editorial 2016

 

•    El reconocimiento que otorga de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana para Publicaciones Periódicas (Revistas), corresponde a la categoría Arte, por su número 46: Venero de letras, que circuló durante mayo y junio.

•    Su primer número circuló en octubre de 2008 y ahora, con 48 números temáticos de colección publicados a la fecha, agrega el Premio CANIEM al festejo por sus ocho años de vida.

•    El diploma será entregado en una ceremonia a efectuarse el 17 de noviembre en el Museo Rufino Tamayo de la Ciudad de México.

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Esta es la portada del número 46 de Cine Toma, con un retrato 
de los premios Ariel. Fotografía: Pedro González Castillo.

La revista bimestral Cine Toma, producida desde hace ocho años por la Editorial Paso de Gato y dirigida por José Sefami Misraje, ha sido seleccionada como la ganadora del Premio CANIEM al Arte Editorial 2016 en la categoría Arte para Publicaciones Periódicas (Revistas), por su número cuadragésimo sexto: Venero de letras. El empleo de guionistas en el cine mexicano, con una portada que muestra los premios Ariel a lo mejor del cine mexicano que anualmente otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), que este año alcanzó siete décadas de existencia, una conmemoración a la que se rindió homenaje tanto con esta imagen como con diversos contenidos.

El Premio CANIEM al Arte Editorial 2016, en sus nueve categorías para Revistas Periódicas –Cocina, gastronomía, hogar, moda, belleza, decoración y manualidades; Interés en general, guías diversas, guías para padres; Cultura, literarias, religiosas, académicas y universitarias; De información política, económica, finanzas y negocios; Científicas y técnicas; Arte; Médicas y de salud; Viajes, geográficas y guías turísticas, y Juveniles– y 18 más para Libros, será entregado la tarde del próximo jueves 17 de noviembre, en el Museo de Arte Contemporáneo Rufino Tamayo.

La noticia fue dada a conocer la mañana de este miércoles, 5 de octubre de 2016, por Rogelio Villarreal Cueva, coordinador de la Comisión de Premios y Reconocimientos de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), que entrega los galardones en las nueve clasificaciones de los Premios caniem al Arte Editorial 2016, “de acuerdo con las bases de la convocatoria”.

Cine Toma. Revista Mexicana de Cinematografía, es una publicación bimestral de reflexión, análisis, crítica e información cinematográfica que circula por todo el país tanto en edición impresa como en versión electrónica, cuyo primer número circuló por vez primera en octubre de 2008. Y pese a los vaivenes económicos, políticos y sociales del país, en este periodo se ha mantenido en circulación de manera regular y constante.

En octubre de 2008 apareció el primer número de la revista Cine Toma, como parte de la oferta editorial de Paso de Gato Ediciones y Producciones Escénicas A.C. Su primer ejemplar tuvo como tema central la discusión sobre las tecnologías digitales en el cine y, desde ese primer tomo se establecieron algunas de las características que han acompañado a la publicación en estos 48 números publicados hasta la fecha, siendo la principal de ellas ofrecer un dossier temático que aborda distintos temas, géneros y acercamientos al fenómeno fílmico que la han vuelto de colección, al abordar puntos básicos en torno a la creación fílmica como el guión, la fotografía, la actuación, la educación, pero también a explorar sus distintos géneros, como el terror, el suspenso, la comedia, el thriller, el fantástico o el documental.

Ahora, al festejar ocho años de circulación periódica, la publicación se ha consolidado como el medio más relevante para expresar la voz de la comunidad cinematográfica del país en sus distintas disciplinas, así como un medio de formación para los estudiantes de la especialidad y de áreas interesadas; una publicación que recupera los trabajos de investigadores e historiadores, así como las labores las diversas instituciones de promoción cinematográfica que existen en México, además de festivales, empresas distribuidoras y exhibidoras, entre otras ramas de la industria cinematográfica, Por su amplitud de temas y la variedad de contenidos, siempre teniendo como bandera visibilizar las opciones culturales que se mantienen fuera de la oferta comercial masiva, del Mainstream y buscando, ante todo, la mayor pluralidad posible.

El actual equipo de Cine Toma se conforma por el actor y empresario editorial José Sefami como Director General; el dramaturgo y empresario editurial Jaime Chabaud como Subdirector General; el periodista Sergio Raúl López como Subdirector Editorial; la maestra en Lingüística Aplicada, Abril Terreros, como Correctora de Estilo, y la licenciada en Diseño y Comunicación Visual, Stephanie Segura, como encargada del Diseño Editorial, entre un gran equipo de profesionales de la industria que conforman la Editorial Paso de Gato.

La fotografía de portada del número laureado es un retrato de los premios Ariel realizado por el fotógrafo Pedro González Castillo.

Los Premios caniem al Arte Editorial se instituyeron por decreto presidencial en 1978 –al mismo tiempo que el Premio Nacional Juan Pablos al Mérito Editorial– para conmemorar el Día Nacional del Libro y se otorgan a los editores de libros y publicaciones periódicas que destaquen por su calidad tipográfica, diseño e ilustración, formato, limpieza y buen estilo. Pueden aspirar a recibirlo aquellos libros y publicaciones periódicas impresos dentro del año de concurso y sólo para editores afiliados –o que hayan pagado la cuota de afiliación anual que les corresponda– en sus 26 diferentes clasificaciones. Las publicaciones deben haber sido editadas a partir de octubre de 2013.

La ceremonia de entrega de diplomas se llevará a cabo el jueves 17 de noviembre, a las 18:00 horas, en el Museo Rufino Tamayo de Arte Contemporáneo, sito en el Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec, de la Ciudad de México.

El número 48 de la revista se titula Monstruos, criaturas y otros engendros, y se mantendrá en circulación durante septiembre y octubre de 2016.

Cine-Toma. Revista Mexicana de Cinematografía, publicación bimestral editada por PasodeGato, Ediciones y Producciones Escénicas, circula por todo el país, en locales cerrados como Sanborns, Caffé Caffé, Cineteca Nacional y Filmoteca de la UNAM; así como en las librerías Educal, Sótano, FCE, Gandhi, Julio Torri de la unam, El Foco, Ceuvoz y Foro Shakespeare. Su edición electrónica está disponible en Revistas Digitales Sanborns.

Para entrevistas o mayor información, comuníquese a los teléfonos 56 88 92 32 y 56 88 87 56; al correo electrónico cinetoma@gmail.com, o acuda a las oficinas, ubicadas en el callejón Eleuterio Méndez 11, colonia Churubusco-Coyoacán, C.P. 04120, en la Ciudad de México.

Los invitamos a visitar nuestra bitácora en línea (revistatoma.wordpress.com),

el sitio en Facebook (www.facebook.com/revista.toma)

en Twitter (twitter.com/cinetoma),

la página de Instagram (cinetoma)

y la página en Internet (www.pasodegato.com).

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Cine en el XLIV Festival Internacional Cervantino

octubre 2, 2016

Incluye el estreno en México de La región salvaje, de Amat Escalante

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La cuadragésima cuarta edición del Festival Internacional Cervantino (FIC) se realizará entre el 2 y el 23 de octubre en en Guanajuato capital y como parte de sus actividades presenta algunos ciclos cinematográficos: Cervantes en pantalla gigante (todos los días a partir de las 18:00 horas en el Antiguo Patio de Relaciones Industriales) así como un Panorama de cine español (del 3 al 21 de octubre, a la 20:00 horas, en la Escalinata de la Universidad de Guanajuato), en homenaje al maestro Jorge Rogelio Pantoja Merino, quien fuera coordinador del Cine Club de la Universidad de Guanajuato y que falleciera el pasado 21 de abril.

El homenaje incluye la proyección del video-homenaje El cine es mejor que la vida, dirigido por Miguel Morán, el miércoles 19 de octubre a las 12:00 horas, en el Auditorio Euquerio Guerrero de la Universidad de Guanajuato. Posteriormente se efectuará una Mesa de Amigos de Jorge Pantoja con participación de Guadalupe Ferrer, directora de la Filmoteca de la UNAM; Mauricio Maillé, director de Artes Visuales de Fundación Televisa; Busi Cortés, directora de cine oriunda de Guanajuato; Alejandro Pelayo, director de la Cineteca Nacional; Moisés Jiménez, coordinador de Linterna Mágica A.C., con moderación del periodista Sergio Raúl López.

PANORAMA DEL CINE ESPAÑOLNo habrá paz para los malvados (España, 2011), de Enrique Urbizu.

Lunes 3 de octubre

El viaje de Carol (España, 2011), de Imanol Uribe.

Martes 4 de octubre

 

El lince perdido (España, 2011), de Raúl García y Manuel Sicilia.Miércoles 5 de octubre

Una pistola en cada mano (España, 2012), de Cesc Gay.Jueves 6 de octubre

Vivir es fácil con los ojos cerrados (España, 2013), de David Trueba.

Viernes 7 de octubre

Elisa, vida mía (España, 1977), de Carlos Saura.

Sábado 8 de octubre 
Carmina y revienta (España, 2012), de  Paco León.Domingo 9 de octubre

O Apóstolo (España, 2012), de Fernando Cortizo.

Lunes 10 de octubre
El milagro de P.Tinto (España, 1998), de Javier Fesser.Martes 11 de octubre 

El bola (España, 2000), de Achero Mañas.Miércoles 12 de octubre

Plácido (España, 1961), de Luis García Berlanga.

Jueves 13 de octubre

La caja 507 (España, 2002), de Enrique Urbizu.

Viernes 14 de octubre
El secreto de sus ojos (Argentina, 2009), de Juan José Campanella.Sábado 15 de octubre

Arrugas (España, 2011), de Ignacio Ferreras.

Domingo 16 de octubre

Todo lo que tú quieras (España, 2011), de Achero Mañas.

Lunes 17 de octubre

Loreak (España, 2011), de José Mari Goenaga.

Martes 18 de octubre

Hermosa Juventud (España, 2011), de Jaime Rosales.

Miércoles 19 de octubre
La región salvaje (México, 2016), de Amat Escalante.Jueves 20 de octubre

Pa negre (España, 2010), de Agustí Villaronga.

Viernes 21 de octubre

 

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Candidatos a la tercera edición del Premio Iberoamericano de Cine Fénix

septiembre 27, 2016

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La tercera edición del Premio iberoamericano de cine Fénix se efectuará el  7 de diciembre de 2016 en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, en la Ciudad de México, por lo que el miércoles 26 de septiembre, en el Museo de Memoria y Tolerancia, se realizó el anuncio de la lista de candidatos en las trece categorías competitivas (Largometraje de ficción, Dirección, Actuación masculina, Actuación femenina, Guion, Fotografía, Edición,Diseño de arte, Sonido, Música, Vestuario y Largometraje documental y Fotografía documental), que fueron dados a conocer por la actriz mexicana Ilse Salas; el actor y productor colombiano Manolo Cardona; el director de Cinema23, Ricardo Giraldo, y el presidente de los Premios Fénix, Rodrigo Peñafiel.
De la preselección que incluyó 58 largometrajes de ficción y 25 documentales por el Comité de selección y nominación, un Comité técnico, conformado por directores, guionistas, actores, fotógrafos, diseñadores de arte, sonidistas, editores y músicos, seleccionó 18 ficciones y ocho documentales en las distintas categorías.

Esta es la lista completa:

Largometraje de ficción

Aquarius (Dir. Kleber Mendoça. Brasil – Francia, 2016 – Cinemascópio Produções, SBS Productions)

Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015 – Desvia Filmes, Malbicho Cine, Viking Film.

El Clan (Argentina-España, 2015), de Pablo Trapero. Kramer & Sigman Films, Matanza Cine, El Deseo)

Desde allá  (México-Venezuela. 2015), deLorenzo Vigas.  Factor RH Producciones, Lucía Films, Malandro Films.

Neruda (Chile-Francia-España-Argentina, 2016), dePablo Larraín. Fábula, AZ Films, Funny Balloons, Setembro Cine.

La muerte de Luis XIV (Francia-España-Portugal, 2016), de Albert Serra. Capricci Production, Andergraun Films, Rosa Filmes, Bobi Lux.

Te prometo anarquía (México-Alemania, 2015), de Julio Hernández Cordón. Interior XIII, FOPROCINE, World Cinema Fund, Rohfilm GMBH.

Dirección

Kleber Mendoça por Aquarius (Brasil-Francia, 2016).

Gabriel Mascaro por Boi Neon (Brasil-Uruguay-Países Bajos, 2015).

Pablo Trapero por El clan (Argentina-España, 2015).

Albert Serra por La muerte de Luis XIV (Francia-España-Portugal, 2016).

Pablo Larraín por Neruda (Chile-Francia-España-Argentina, 2016).

Actuación femenina

Sonia Braga por Aquarius  (Dir. Kleber Mendoça. Brasil – Francia, 2016)

Juana Acosta por Anna (Dir. Jacques Toulemonde. Colombia – Francia, 2015)ç

Érica Rivas por La luz incidente (Dir. Ariel Rotter. Argentina – Francia – Uruguay, 2015)

Magaly Solier por Magallanes (Dir. Salvador del Solar. Argentina – Colombia – Perú – España, 2015)

Jana Raluy por Un monstruo de mil cabezas (Dir. Rodrigo Plá. México, 2015)

Actuación masculina

Guillermo Francella por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

Alfredo Castro por Desde allá  (Dir. Lorenzo Vigas. México – Venezuela. 2015)

Gael García Bernal por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

Luis Gnecco por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

Ricardo Darín por Truman (Dir. Ces Gay. Argentina – España, 2015)

Guión

José Luis Guerín por La academia de las musas (Dir. José Luis Guerín. España, 2015)

Gabriel Mascaro por Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015)

Julián Loyola, Esteban Student y Pablo Trapero por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

Lorenzo Vigas por Desde allá  (Dir. Lorenzo Vigas. México – Venezuela. 2015)

Laura Santullo por Un monstruo de mil cabezas (Dir. Rodrigo Plá. México, 2015)

Fotografía de ficción

Diego García por Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015)

João Ribeiro por Cartas da guerra (Dir. Ivo Ferreira. Portugal, 2016)

Iván Gierasinchuk por Eva no duerme (Dir. Pablo Agüero. Francia – Argentina – España, 2015)

Sergio Armstrong por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

Fernando Lockett por Oscuro animal  (Dir. Felipe Guerrero. Colombia – Argentina – Países Bajos – Alemania – Grecia, 2016)

Diseño de arte

Maira Mesquita por Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015)

Sebastián Orgambide por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

Aili Chen por La luz incidente (Dir. Ariel Rotter. Argentina – Francia – Uruguay, 2015)

Sebastián Vogler por La muerte de Luis XIV (Dir. Albert Serra. Francia – España – Portugal, 2016)

Estefanía Larraín por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

Vestuario

Flora Rabello por Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015)

Julio Suárez por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

Mónica Toschi por La luz incidente (Dir. Ariel Rotter. Argentina – Francia – Uruguay, 2015)

Nina Avramovic por La muerte de Luis XIV (Dir. Albert Serra. Francia – España – Portugal, 2016)

Muriel Parra por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

Sonido

Ricardo Cutz y Nicolas Hallet por Aquarius  (Dir. Kleber Mendoça. Brasil – Francia, 2016)

Vicente D’Elia y Leandro de Loredo por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

Sergio Díaz, Raúl Locatelli, Vincent Arnardi por Desierto (Dir. Jonás Cuarón. México – Francia, 2015)

Miguel Hormazábal, Roberto Zúñiga, Ivo Moraga y Rubén Piputto por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

César Salazar y Roberta Ainstein por Oscuro animal  (Dir. Felipe Guerrero. Colombia – Argentina – Países Bajos – Alemania – Grecia, 2016)

Edición

José Luis Guerín por La academia de las musas  (Dir. José Luis Guerín. España, 2015)

Fernando Epstein y Eduardo Serrano por Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015)

Alejandro Carrillo Penovi y Pablo Trapero por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

Isabela Monteiro de Castro por Desde allá  (Dir. Lorenzo Vigas. México – Venezuela. 2015)

Hervé Schneid por Neruda (Dir. Pablo Larraín. Chile – Francia – España – Argentina, 2016)

Música original

Otávio Santos, Cláudio N. y Carlos Montenegro por Boi Neon (Dir. Gabriel Mascaro. Brasil – Uruguay – Países Bajos, 2015)

Sebastián Escofet por El clan (Dir. Pablo Trapero. Argentina – España, 2015)

João Lobo por John From  (Dir. João Nicolau, Portugal – Francia, 2015)

Oleg Karavaichuk por Oleg y las raras artes  (Dir. Andrés Duque. España, 2016)

Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman por Tempestad (Dir. Tatiana Huezo. México, 2015)

Fotografía documental

Luis Armando Arteaga por Eldorado XXI (Dir. Salomé Lamas. Portugal – Francia, 2016)

Carmen Torres por Oleg y las raras artes  (Dir. Andrés Duque. España, 2016)

Ernesto Pardo por Tempestad (Dir. Tatiana Huezo. México, 2015)

João Ribeiro por Treblinka  (Dir. Sérgio Tréfaut. Portugal, 2016)

Cristian Soto por El viento sabe que vuelvo a casa (Dir. José Luis Torres Leiva. Chile, 2016)

Largometraje documental

327 cuadernos (Dir. Andrés di Tella. Argentina – Chile, 2016 – Gema Films, Lupe Films)

Cinema Novo (Dir. Eryk Rocha. Brasil, 2016 – Coqueirão Pictures, Aruac Filmes Production)

Tempestad (Dir. Tatiana Huezo. México, 2015 – Pimienta Films, Cactus Films, Terminal)

Todo comenzó por el fin (Dir. Luis Ospina. Colombia, 2016 – Luis Ospina)

El viento sabe que vuelvo a casa (Dir. José Luis Torres Leiva. Chile, 2016 – Globo Rojo Producciones Limitada)

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El infierno de dos hombres atrapados en “7:19. La Hora del Temblor”, de Jorge Michel Grau

septiembre 27, 2016

El verdadero horror de estar enterrados

Por Irving Torres Yllán

Pese a que los terremotos que destruyeron extensas porciones de la Ciudad de México en 1985 fueron, indudablemente, la gran tragedia del siglo xx en la capital del país, la cinematografía mexicana se ha ocupado muy poco de retratar el horror y la destrucción que provocaron. Ahora, treinta y un años luego de los sismos, el realizador Jorge Michel Grau, afecto al género de terror, narra el claustrofóbico encierro de dos sobrevivientes atrapados por los escombros en 7:19. La Hora del Temblor.

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La fecha del 19 de septiembre de 1985 difícilmente se olvidará en el Distrito Federal. Ese día, la urbe se vio sacudida por uno de los fenómenos naturales más intensos que la hayan asolado: un sismo de tipo trepidatorio, a la vez que oscilatorio, que sacudió al país, alcanzando su punto de mayor destrucción en la capital de México, con una duración de casi dos minutos y una magnitud de 8.1 grados en escala de Richter. La cantidad de muertos aun es desconocida así como la de desaparecidos, aunque oficialmente se habla de 10 mil.

El tema ha sido tocado en diversas ocasiones por el cine mexicano, aunque el único largometraje de ficción dedicado enteramente a ello ha sido Trágico terremoto en México (México, 1987), de Francisco Guerrero y guión de Reyes Bercini, que aprovechaba los estragos que aún se veían en la ciudad unos meses después. Fuera de ello se le ha aludido en diversas películas como Mariana, Mariana (México, 1987, de Alberto Isaac), El día de los albañiles 3 (Y dónde te agarró el temblor) (México, 1987, de Gilberto Martínez Solares) o en Ciudad de ciegos (México, 1989, de Alberto Cortés).

Ahora, en 2016, se produjo una película que se adentra completamente en la situación al instalarnos al interior de un edificio que se derrumba durante el sismo, 7:19. La Hora del Temblor (México, 2016), dirigida por Jorge Michel Grau, quien en el 2010 sorprendiera con su debut cinematográfico Somos lo que hay (México, 2010) y ahora muestra un gran crecimiento y madurez como realizador.

Luego de estudiar Comunicación en la unam y realización por el Centro de Capacitación Cinematográfica (ccc), Grau se graduó en España, en la Escola Superior de Cinema I Audivisuals de Cataluya (escad) en la especialización de dirección cinematográfica. De regreso a México estudió en la escuela de teatro de la Universidad Nacional (cut), con Raúl Quintanilla, y dirección de arte en el ccc, con Alejandro Luna.

Destaca, en la cinta un extraordinario plano secuencia inicial que nos permite seguir a los personajes no sólo para presentarlos sino para que, de alguna forma, podamos ubicarles en el espacio físico y saber dónde están cuando la oscuridad les cubra. Luego de que ocurre el sismo y se desploma el edificio, es una genialidad la forma en que el director nos va abriendo el mundo, sacándonos de lo claustrofóbico del momento para dejarnos respirar cada vez un poco más. Pocas veces los directores mexicanos se atreven a jugar con los diferentes formatos en pantalla para crear sensaciones y, en esta ocasión, el resultado es impactante.

Producida por Alameda Films, Alebrije Cine y Video y Velarium Arts, 7:19 fue la película inaugural del xix Festival Internacional de Cine Guanajuato (giff). Rodada en los Estudios Churubusco y protagonizada por Damián Bichir y Héctor Bonilla, estrenará en la cartelera nacional el 23 de septiembre, con 250 copias de Cinépolis Distribución.

Por este motivo, les presentamos una entrevista con Jorge Michel Grau.

Podría parecer una película atípica respecto del cine de género que venías haciendo, pero que en realidad se inscribe muy bien dentro en tu trabajo, al abordar un tema social que roza el horror de muchas formas y que es sumamente actual, con ecos que nos alcanzan hasta este 2016.

Justo la urgencia de escribir un guión así fue lo que me movió a buscar un tema que pudiera, de alguna manera, mostrarnos lo que está sucediendo hoy en día en México. De lo que 7:19 va, a grosso modo, es sobre dos personas atrapadas en un edificio que se colapsa en el terremoto. Haciendo el símil con lo que está pasando ahora, un poco es esta tragedia que nos está aplastando, en este desorden de país que tenemos ahora, en este tiradero, es una tragedia que tiene a todos los mexicanos atrapados. Un poco por ahí fue por donde comenzamos a escribir esta historia. La primera motivación era recuperar este hecho de 1985 que tiene un largo aliento con lo que está pasando hoy en día y creo que funciona muy bien porque tiene unos símiles muy exactos con lo que estamos viviendo.

La cinta empieza con un largo travelling que muestra la interacción de todos los personajes y acabamos con dos protagonistas sin sentir nunca que sea teatral, ¿cómo llegaste a esto?

La apuesta era tratar de explorar lo que sucedía debajo de los escombros. Se ha visto mucho documental sobre el terremoto de 1985, hay muchos expertos –tanto cronistas, como historiadores, como gente que participó directamente en el rescate o en la posterior planificación de la ciudad–, pero todo eso sucedía afuera, en todo lo visible, y yo quería irme a este espacio invisible del que casi nadie habla, del que casi nadie sabe, el que era adentro de los escombros, el universo de las víctimas. ¿Qué pasaba con las personas adentro de los edificios mientras esperaba el rescate? En buena medida la gente podía creer que el gobierno estaba increíblemente movilizado para rescatarlos y conforme fue avanzando el tiempo nos dimos cuenta de que no era así, lo que sucedió fue que la sociedad civil tuvo que responder y reaccionar ante la tragedia, organizarse y rescatar a la gente. La apuesta era partir de las preguntas: ¿Qué pasa adentro de la tragedia? ¿Cómo la vive la gente?

Otro de los pretextos que buscábamos era esta exploración de las clases sociales: ¿qué pasa si uno de ellos es un político de alta alcurnia, que está en un puesto muy importante, del cual se beneficia, y el otro es un velador, una persona a pie, del pueblo, un trabajador que necesita largas jornadas de trabajo para poder sobrevivir? ¿Qué pasa cuando estos dos universos se enfrentan en un mismo espacio?

El reto, como lo planteamos desde el inicio, era hacer que estos dos personajes nos guíen por esta exploración. Ver esta situación a través de estos dos personajes completamente inmóviles, que no tienen espacio porque el edificio que los aplasta no sólo los confina a un sitio reducido, sino que los atrapa. Era simplemente ver una interpretación actoral que a través de los ojos, de una intimidad de ese tamaño, nos pudiera transportar a estos dos universos. El riesgo se tomó pensando en dos grandes actores que pudieran hacernos viajar a través de su interpretación y, la puesta en cámara trataba de romper con los planos convencionales, tratar de hacer una puesta en cámara que satisficiera al público y que no se aburriera, y que al final estuviera viendo una puesta en escena con dos personajes hablando toda la película.

En las tomas del edificio colapsado sorprendes con algo inusual en el cine mexicano: jugar con diferentes formatos de la cámara y la vas abriendo poco a poco conforme los personajes van descubriendo más de su entorno. ¿Por qué llegaste a esta decisión técnica?

Decidimos que esa era la mejor manera de hacer entrar al público al espacio. Primero, yo no quería mostrar todo de un jalón, quería mostrar este choque sorpresivo para todos, porque en 1985 nadie le tenía miedo a los temblores, por lo menos no a que se derrumbara la ciudad. La gente no salía de los edificios, se quedaba en el marco de la puerta, esperando a que pasara y ya. Toda la gente que se queda atrapada en este edificio en el filme es sorprendida por el terremoto. Ese era nuestro punto de partida, ¿cómo vamos a hacer que el público se sienta también encerrado y vaya conociendo el espacio? Jugamos con la imagen del iris del ojo, el cual, conforme se va acostumbrando a la oscuridad, tiene una mejor percepción del espacio, puede ver un poco más. Al principio cuando abres el ojo en la obscuridad absoluta no ves nada y conforme pasa el tiempo puedes ver un poco más y más hasta que tu ojo se acostumbra a la obscuridad y tienes una clara visión de lo que está sucediendo en el espacio en el que estas encerrado y por ahí nos fuimos, en generar esta claustrofobia, esta sensación de angustia de que al abrir el ojo no ves absolutamente nada y, conforme avanza el tiempo, vas descubriendo más cosas.

El segundo arranque era ir introduciendo ciertos elementos dentro de la narración que a lo largo de la película van a ir cobrando mucha importancia. No sólo el descubrimiento de Martín Soriano (Héctor Bonilla), el velador, que está a un lado del licenciado Fernando Pellicer (Demián Bichir), sino de los otros personajes que hablan durante la película y otros elementos como la radio, que son los que provocan que el aspecto de la película se abra, dándole al espectador la posibilidad de ver más allá de lo que está sucediendo, aunque estén en ese espacio tan confinado y tan pequeño. La percepción se va ampliando porque van entrando elementos narrativos importantes.

Creí esa era la mejor manera de plantearle al público la apertura de percepción.

En el cine mexicano no se le da tanta importancia al diseño sonoro pero en tu película es muy interesante y nos lleva a distintas profundidades, a diferentes capas del edificio.

Es un punto muy importante. Nosotros estábamos haciendo la apuesta del diseño sonoro, pues era el 50 por ciento de la narración. Nosotros estamos viendo a dos personas encerradas pero no sabemos lo que está sucediendo afuera. El camino que seguimos fue que al momento que Alberto Chimal y yo escribimos el guión, hicimos la línea de tiempo de la ficción que sucedía dentro de los escombros, pero estaba sujeta a la línea de tiempo del suceso real, a lo que estaba sucediendo afuera del cuadro, entonces el diseño sonoro atendía a esa necesidad. ¿Cómo vamos a hacer para que el hecho de ficción se ligue al hecho histórico? A través del diseño sonoro. Las cosas que van sucediendo en sonido, como la llegada de los primeros voluntarios, la llegada de los rescatistas, los perros que ladran justo antes del temblor, nos iban marcando esta veracidad de la historia y todo eso sucede en el diseño sonoro.

Por otro lado tenemos al otro gran personaje que es el edificio. El edificio tiene sometidos a estos personajes y está activo en la película, todo el tiempo se sigue comprimiendo y reacomodando, y conforme los personajes hablan o están dialogando ciertos temas, el edificio contesta, hay acentos dramáticos que da el mismo edificio. La película no tiene nada de música, nada de score, la apuesta era que fueran los sonidos del edificio: los rechinidos, el reacomodo, las piedras cayendo. El edificio está vivo junto con ellos. Christian Giraud, el diseñador sonoro, se fue a meter a cuevas para poder grabar esos silencios que tienen una característica muy especial… dejaba caer piedras para poder repetir esos sonidos en el edificio y tratar de inventar que pasa adentro porque hay poca documentación de momentos dentro de los edificios, hay mucha del exterior pero poca de adentro, nosotros sólo pudimos ver dos videos y son muy cortos, entonces tuvimos que inventar todos estos sonidos dentro de los escombros.

La gente podría pensar que 7:19 es uno de estos grandes dramas del cine mexicano, pero es una película con un humor negro demasiado fino, por momentos, una apuesta muy arriesgada. ¿Cómo fue la creación de este guión con Alberto Chimal, para llegar a los puntos dramáticos bien estructurados y, a la vez, tener humor para que el espectador se relaje y siga viendo el horror en pantalla?

Yo creo que es sintomático, está en nuestro gen, por eso Alberto y yo lo platicamos tanto. ¿Qué pasaría si una persona está en esa situación después de tantas horas? Y los dos llegamos a la conclusión de que seguramente haría un chiste sobre su propia situación. Los mexicanos nos reímos de la muerte, de nuestra situación, cuando no entendemos algo que está cerca de nosotros le inventamos un chiste, somos los reyes del meme, entonces era como adentrarnos en este universo real del mexicano. Estas contestaciones que salen del alma, que salen de la piel, cuando hay una situación incómoda y la única manera de relajarnos o perder un poco la ansiedad o el estrés es contando un pequeño chiste.

Era un riesgo. Recuerdo perfectamente las primeras lecturas con Demián Bichir, él me decía que le preocupaba un poco estos como cierres de comedia, esta comicidad negra, ácida, dolorosa, de esos chistes dolorosos de los que te ríes y luego dices “¡ouch!”. Buscamos estos momentos adecuados para que la gente se enganchara con esta sensación de la necesidad de contar un chiste, porque estas en una situación extrema que te está lastimando y jugar luego un poco con eso, dejarlos reír e ir por un área más ligera donde están sucediendo un par de chistes muy oscuros y después viene un cachetadón que te hace abrir los ojos y recibir esa realidad de una manera mucho más profunda y dolorosa. Era jugar un poco con ambas situaciones.

El riesgo siempre está en cualquier película cuando uno toma una decisión dramática, siempre se corre el riesgo de que se desbalague un poco el discurso o la puesta en escena, pero aquí se asumió y creo hay momentos donde esta comicidad negra funciona muy bien.

Uno de los grandes méritos de la película es la escenografía, afortunadamente no es el cachirulazo al que estamos acostumbrados a ver en este tipo de cine mexicano, pues es muy real. ¿Cuáles fueron los riesgos de tener siempre la misma escenografía en los Estudios Churubusco?

El riesgo era altísimo, hasta cierto punto pecamos en el reto, era poner muy elevado el listón, no conformarnos con lo fácil. Para ejemplificar, estuvimos viendo una película española, Enterrado (Buried, España-Estados Unidos-Francia, 2010), de Rodrigo Cortés, que cuenta la historia de un secuestrado que está dentro de un ataúd. La puesta en cámara era muy pegadita al personaje pero de pronto rompía la pared del ataúd y veíamos planos muy abiertos, donde quedaba en el centro y había un limbo oscuro alrededor y yo sentía que eso rompía mucho con la película.

Entonces, cuando hablaba con el diseñador de producción, Alejandro García, yo le hacía mucho hincapié en eso: nunca vamos a romper la pared del set. La cámara siempre va a estar en el mismo espacio donde ellos estén, no quiero que las paredes se muevan para poder poner cámara. Quiero que se muevan para seguridad de los actores, que estén protegidos y que no haya ningún atentado contra el actor, someterlos a una tortura física con tal de llegar a un resultado me parecía totalmente absurdo teniendo dos grandes intérpretes. Mi apuesta era protegerlos, pero la cámara tiene que estar en un espacio donde nos sintamos enterrados.

Además, yo sufro un poco de claustrofobia. No me subo a elevadores, Metro o Metrobús, y quería sentir miedo del encierro, por lo que era un trabajo constante con Alex y su equipo de estar metiéndome en ese espacio y decirles que necesitaba más opresión, más gris, más estilos. Quería que los fierros retorcidos me hicieran sentir vulnerable y con riesgo de picarme, de cortarme. Yo no quería una escenografía de una película de Capulina, sino que la gente se sintiera aterrada con el verdadero horror de estar encerrados, aunque nunca lo hubieran estado y la única manera era conseguir algo increíblemente verídico que te hiciera aceptar la convención y decir que así se ven los escombros, aunque nunca hayas estado adentro.

Fue un trabajo muy minucioso de cuatro semanas de construcción, primero hicimos pequeñas maquetas, definimos las posiciones de los personajes y, a partir de ahí, se empezaron a hacer maquetas tamaño natural. Luego el equipo de Alex entró a la construcción y los carpinteros medio se volvían locos porque están acostumbrados a hacer escenografías rectas, con ángulos, con piezas de madera bien cortadas y aquí era todo lo contrario, había que meter desastre, caos, nada podía ser geométrico, tenía que ser muy espontáneo y espantoso. Fue un reto que fueron resolviendo conforme avanzábamos.

Al final, pocos días antes de filmar, le pedimos asesoría a un topo que estuvo involucrado en los rescates del 85 y lo metimos al espacio y dijo: “¡Así, así es como se ve!” y eso nos dio la garantía de empezar a rodar.

Otro elemento del que se ha hablado poco es la iluminación, el ejercicio que hace Juan Pablo Ramírez (director de fotografía) con la luz ahí adentro, también ayuda y aporta mucho para dar la sensación de claustrofobia extrema.

¿Qué tal fue trabajar con Héctor Bonilla, nos regresas al gran actor que hacía mucho no veíamos así en cine?

Estoy muy contento con lo que pudimos hacer juntos. Yo tenía una lista de opciones para ese personaje y él estaba ahí pero yo tenía cierta inclinación por otro actor. Pero cuando Demián se suma al proyecto y empezamos a dialogar, puso el dedo y me dijo que volviera a pensar en Héctor, que los viera juntos. Hice el ejercicio de ver a la pareja, tratar de imaginar que pasaría con Héctor como el velador bonachón que se lleva bien con la gente y al repasar un poco su trabajo actoral encontré grandes momentos actorales y eso era lo que me gustaría ver. Le mande el guión y, al día siguiente, el señor viene con una cantidad de propuestas, sugerencias, alternativas en diálogos, que hace que el trabajo se comience a construir desde la primer lectura. Es un tipo con una experiencia increíble y además es amable, elegante, es un tipo que nunca se quejó a pesar de estar en una posición terrible, muy incómoda. Mi madre, Mayra Grau, que es terapeuta, estuvo todo el rodaje en el set para la recuperación muscular y ante cualquier tipo de presión ella de inmediato los atendía porque las condiciones eran complicadas. Héctor Bonilla tenía 76 años y salió mejor librado que todos. Era impresionante verlo trabajar, además, es un tipo tan amable, tan cortés, que hace que el trabajo sea fácil en esas condiciones terribles: teníamos obscuridad absoluta en el foro, trabajamos nada más con la lámpara de mano. Y llegaba un momento tras dos semanas, que la gente se sentía agobiada y Héctor hacía que la vibra, la energía, cambiara. En el ámbito de la interpretación era llegar de inmediato al personaje y a tocar las fibras y la piel como lo habíamos estado platicando, dio muy bien el personaje y por donde había que llevarlo.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 48 de la revista cine TOMA, de julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.7_19-695458593-large