Marco Julio Linares, nuevo director del CCC

enero 20, 2017

Nota bene: El profesor Marco Julio Linares fue electo director general del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), por acuerdo de la Secretaria de Cultura federal, María Cristina García Cepeda, el pasado jueves 19 de enero. La ceremonia de nombramiento fue presidida por el Subsecretario de Desarrollo Cultural, Saúl Juárez Hernandez en las instalaciones de la escuela, en el  Centro Nacional de las Artes. De esta manera, Linares, quien ha sido docente del Centro durante más de dos décadas sustituye al cinefotógrafo Henner Hoffman, quien ocupara la dirección desde el primero de diciembre de 2008 hasta noviembre de 2016. A propósito de este hecho, es que reproducimos la entrevista que Luis Carrasco sostuvo con el cineasta en octubre pasado, cuando aún era candidato al cargo, misma que se encuentra publicada en el número 49 de la revista Cine Toma,  que circula desde noviembre pasado.

Dedicación, constancia, rigor y preparación permanenteMarco Julio Linares, nuevo director del CCC

Por Luis Carrasco García

Egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, con estudios en Medios de Comunicación y Cine por la Universidad de Chapel Hill en Carolina del Norte, Estados Unidos, Marco Julio Linares fue director general de los estudios Churubusco-Azteca, de 1985 a 1993, ha producido y dirigido un sinnúmero de documentales para cine y televisión y, actualmente, es coordinador ejecutivo del Eficine 189, en el Imcine; sin embargo, en su profesión, la docencia ha sido una constante que, además, lo ha llenado de múltiples satisfacciones, entre ellas: haber sido uno de los fundadores de la UAM Xochimilco, recibir el CILECT Teacher Award 2014 como Mejor Maestro de la Asociación mundial de escuelas de cine y Televisión, fundado en Cannes en 1955 y, más recientemente, ser candidato a la Dirección de una de las mejores escuelas de cine en México y América Latina, el CCC.

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Foto: Pedro González Castillo.

¿En tu experiencia de tantos años como docente, cuál es la importancia que puede tener la educación, dentro del cine, sobre todo en un país donde tenemos tanta tradición audiovisual, pero que no se ha traducido en que vayamos ver nuestras películas, el cine que hace en nuestro país?

Hoy, con las nuevas plataformas, más personas tienen acceso al cine mexicano, pero ¿cuál es la razón fundamental? En lo personal, el cine, al ser el último arte inventado por la humanidad y al ser un trabajo colectivo, es lo que más me emociona, lo que más pasión me da. El cine se tiene que hacer con pasión, va más allá de una profesión.

Y eso lo he traducido en compartir mi conocimiento. Lo que más requerimos en nuestro país es educación, formación, capacitación, estar siempre preparados para hacer mejor nuestro trabajo. En ese sentido, pienso que el cine necesita más que una gran formación técnica. El buen cineasta es un gran narrador de las imágenes y, hoy, de las imágenes audiovisuales.

Si el narrador no tiene ni la capacidad ni la formación de contar historias, no se va a ver lo que sucede en México y en el mundo. A lo largo de estos años aprendí que todos los países tienen una gran cinematografía en volumen, pero sólo el 10% es de altísima calidad; si México producía y ha producido en los dos últimos dos o tres años 100 películas, 10 son de alta calidad, y está demostrado.

En la Época de Oro era distinto, era el único cine producido con el afán de entretener a un mundo en guerra, de ahí que las comedias mexicanas trascendieron en todos lados. Yo pienso que la Época de Oro es la que vivimos, porque ahorita estamos planteando y haciendo historias nuevas, actualizadas. Hay muchos más jóvenes participando en la producción, la dirección, los guiones, y la fotografía.

Tenemos dos grandes fortunas: las dos escuelas más sólidas de América Latina en la enseñanza del cine, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (cuec) y el Centro de Capacitación Cinematográfica (ccc). Debemos preparamos a contar historias. Mi abuela materna nos contaba historias y nos las creíamos, tal vez fueron reales, tal vez no, pero es eso lo que debe hacer el narrador, lo que es un cineasta, y ésa ha sido la razón de ser de estos 40 años que me he dedicado a la enseñanza del cine: contar historias, que los guiones sean sólidos.

 

En la enseñanza del cine te has especializado en guión, ¿crees que ha habido una evolución en la manera de contar historias? Mucho se ha dicho sobre que, en el cine mexicano, el talón de Aquiles son los guiones. ¿Estás de acuerdo en ello?

El cine mexicano requiere más rigor en los guiones que prepara, definitivamente, es una situación universal. La cinematografía más prolífica es la India, que produce 1 500 películas al año, ¿cuántas nos llegan a México?, tal vez una o dos, porque sus historias están pensadas para su mercado; los chinos, de manera semejante, son la segunda; los japoneses, la tercera; los norteamericanos, la cuarta; los franceses, la quinta.

En este sentido, cada uno tiene su mercado. ¿Qué sucede con el mercado mexicano? La mexicana es la cuarta población que ve más cine en el mundo, pero tenemos el impacto de todas las majors que se asocian con los exhibidores y captan la exhibición; no digo que sea bueno o malo, simplemente es un mercado.

Tenemos que contar nuestras historias a nuestro modo, porque México fue la quinta cinematografía emergente en el mundo; nació en Francia, pasó a Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y México fue la quinta nación que tuvo una cinematografía. Tenemos más de 100 años de cine, tradición, formación, había que narrar historias.

Al principio, el cine mexicano fue fundamentalmente documental, de ahí que ahora las historias se tengan que documentar. Se puede tener una imaginación creativa en torno a un hecho de la realidad, y mientras más distancia tomes de esa realidad, más ficción le vas a poder dar. Eso hay que hacerlo con rigor, con metodología.

Los que queremos hacer cine tenemos que aprender la metodología y ésa es la razón de ser de la enseñanza; académicamente, tenemos que ser cada vez mejores. La técnica la aprendes, la tecnología hay que usarla en beneficio de lo que uno quiere decir o comunicar. De qué sirve que la película tenga unos efectos maravillosos, si no me dice nada, si no hay nada que contar; siempre hay que tener algo que decir. Si es profunda, se vuelve universal.

 

Hablando en términos de guión, hay muy buenas historias, como Norteado, Fecha de caducidad o La delgada línea amarilla, que son propuestas muy bien elaboradas, pero no funcionan en la pantalla, por alguna razón la gente no va a verlas.

Aquí hay que ver quién va al cine. Unos, los que tenemos la fijación de ir al cine, de conocer el mundo, la vamos a buscar. En términos generales, por la situación que vive el país, los recursos para divertirse son mínimos. Una familia con dos o tres hijos tiene que racionalizar su gasto, ésa es una de las razones por las que nuestra población, que es cinéfila natural, ve más cine mexicano en promedio en la televisión que en las salas, lo cual se puede revisar en las estadísticas de los Anuarios que publica el Imcine.

Hoy ir a las salas es mucho más caro. La preocupación del Imcine ha ido siempre generar audiencias complementarias a las que están en (el cine) comercial, se está haciendo, pero no hay los recursos suficientes. En este sentido, tenemos que seguir contando historias, la gente debe tener el convencimiento de que para contar historias se necesita saber contarlas, tener rigor, prepararse, meterse a todos los talleres posibles para poder tener laa capacidad, que no todos tienen, de visualizar.

Cualquier cinematografía del mundo tiene un basamento de literatura narrativa fundamental y se apoya en ella, ya no digamos la norteamericana, que es semejante a la inglesa. Si se revisa una buena película de esas nacionalidades, lo más seguro es que esté apoyada por un libro o alguna historia de literatura o de algún reportaje, pero además necesita de la investigación, de ir a todas las fuentes posibles que abreven nuestras historias.

El buen cine requiere dedicación, constancia, rigor y preparación permanente.

 

En el tiempo que llevas dando clase, ¿has notado diferencias o cambios en la manera de escribir guiones?

El cineasta tiene que ser antropófago, no en el sentido físico, sino metafórico; uno se nutre de los demás, cada vez hay más cambios. Desgraciadamente, algunos toman la vía rápida de “ahí escribo” y se van generando proyectos fallidos; hay que darle a la historia estructuras dramáticas sólidas, puede no gustar lo que sucede, pero se reconoce que está bien contada. Hay unos cineastas que lo traen genéticamente, como es el caso de Jonas Cuarón con Desierto.

En esta universalidad de la globalización comercial que vive la humanidad, lo profundo nacional, lo profundo local, lo profundo personal se vuelve universal si es realmente de raíces profundas; los seres humanos son uno en todo el mundo.

 

En términos de contar historias, ¿qué hemos ganado y qué hemos perdido?

Con respecto al guión, el cine mexicano ha ganado siempre, esto no quiere decir que no haya baches, aunque también ha habido buenas etapas como el cine que se producía antes, en las décadas de los setenta y ochenta, con los nuevos directores como los Fons, los Cazals, los Ripstein. Hoy, más que nunca, con escuelas de cine como el CUEC y el CCC, que ya tienen 40 y 50 años, es determinante para que nuestros cineastas estén siendo preparados.

Para mí, el guión es una herramienta, pero adentro de ella hay carnita, ¿cuál es la esencia, el corazón?, contar historias, que la narración fluya; tal es el caso de Sopladora de hojas, una historia que se le ocurrió a un joven que piensa en los más jóvenes. En la actualidad se siguen contando historias nuevas, relativamente, porque no hay nada nuevo en la humanidad, simplemente la forma de contar es distinta; por ejemplo, ahora se utilizan los innovadores.

Si se quiere experimentar, primero hay que conocer las estructuras de los diferentes géneros —terror, comedia, del drama moderno, del melodrama grave, etc.—, para saber dónde se van a modificar, eso es determinante. En el cine todo es posible, pero en lo que se refiere al guión, hay que hacerlo con rigor; de entrada, debe tener el lenguaje correcto y sin faltas de ortografía. Un buen guionista debe tener la vocación.

Desde que estaba como director de los Estudios Churubusco he tenido un sueño: la conformación de un banco de guionistas como en Estados Unidos, conformado por miles de guionistas que viven de escribir guiones. En México tenemos que escribir guiones por necesidad, cuando lo idóneo es dedicarle de seis a 12 meses; aunque hay que reconocer que son sociedades distintas y no tenemos que copiarlos o compararnos con ellos.

Si uno revisa las comedias de la Época de Oro del cine mexicano de Pardavé, Tin Tan o del mismo Cantinflas, de la primera época, son comedias a la mexicana, porque están adecuadas a nuestra realidad, están cuidados los tres actos que definió Aristóteles.

 

¿No tendrá mucho que ver que los jóvenes no leen tanto o no tienen muchas referencias?

Sí, me ha sucedido, quizá no tanto con los guionistas como con los realizadores; en el caso del guionista, su nutriente son las palabras y para nutrirte, tienes que leer, aunque sea noticias, pues si no lees lo que sucede a diario, no sabes qué sucede en el universo. Estoy de acuerdo contigo, al pulverizarse el conocimiento a través del internet, no puedes integrarte, pero también por medio del internet la gente ha podido leer obras completas y encuentran el goce de la lectura.

Es una transición que debemos reconocer, los guionistas son cada vez mejores y yo, como compartidor del conocimiento a través de la docencia, aprendo mucho de ellos. Los jóvenes tienen mucho que decir, que no sepan cómo es una cuestión de la metodología, mas no de la técnica, que tienen que adquirir. Es muy común ver que los documentalistas quieren hacer ficción y los ficcionistas, documental; no toman distancia de la realidad.

El documentalista tiene que incursionar en la realidad, lo más profundo que puedan y el ficcionista tiene que impregnarse de la realidad y distanciarse para ver qué es lo que van a contar de la realidad, son dos enfoques distintos de una misma situación. Actualmente se hace mixturas, mezclamos documental y ficción y decimos que es un falso documental o falsa ficción. Todo se vale, hay que darle un sentido, una razón de ser a la historia.

 

En tu trabajo como profesor has tenido momentos importantes, claves. ¿Podrías compartir algunos de ellos que te hayan marcado?

Sí, hay muchos momentos que me han marcado como profesor, entre ellos, haber sido fundador de una universidad como la uam Xochimilco; me marcó porque tuve la libertad de aportar todo lo que podía imaginar de mi experiencia, el rector me dio toda su confianza y logramos arrancar los talleres de Comunicación Social de una universidad nueva, con una metodología nueva, con una visión distinta de formación.

Posterior a ello, he formado parte del Taller de Óperas Primas del ccc, donde participó Carlos Carrera con La mujer de Benjamín; me han invitado de universidades en Hidalgo y Tabasco para proponer cursos donde se vincule el guión y la dirección, el guión y la producción, el guión y la actuación, para profesionales que están vinculados al quehacer cinematográfico, lo que me ha satisfecho mucho. Parto de la premisa de que la educación es poder transmitir lo que uno ha aprendido para que los demás la utilicen y me superen, que sean mejores que yo.

Por otra parte, tengo satisfacciones muy grandes, como el Premio a la Docencia por la Excelencia Pedagógica que me dio la Asociación Internacional de Escuelas de Cine y Televisión (Centre International de Liaison des Escoles de Cinéma et de Television, cilect), el cual responde a todo esto. Las personas reconocieron, de alguna manera, que compartir conmigo el conocimiento fue importante para ellos, y aportaron cartas, entre ellas la de Alfonso Cuarón, que el cilect tomó mucho en cuenta.

El premio vine a consolidar tantos años dedicados a la docencia. El hecho de que el cilect reconozca mi trayectoria y me nombre el mejor maestro de la enseñanza del cine y la televisión en el mundo en el 2014 es una gran satisfacción. La educación, la formación y la capacitación tienen que ser casi una postura, digo casi una postura, porque yo no he vivido, salvo una cierta etapa de mi vida, de dar clases. Yo doy clases y sigo de actividad profesional, ésa ha sido una premisa que siempre he planteado.

Tenemos que incentivar a los estudiantes a que avancen en su proceso y una vez que aprendan algo, que regresen para que compartan el conocimiento. La educación es lo único que aporta elementos para ser mejor, crecer en el sentido del conocimiento y de la actitud ante la vida. Otra satisfacción ha sido reunirme en clases con los grandes cineastas del país, compartir visiones del cine con los alumnos es un goce increíble.

 

Hemos hablado de la importancia que tiene la educación. ¿Por qué en México no se reconoce la labor del profesor, por qué se le trata mal y no se le da el reconocimiento que debe tener?

Yo pienso que sí se le reconoce, aunque la circunstancia no es generada por razones formativas y educativas, sino por razones políticas y prefiero no opinar, porque son justificaciones a lo largo de la historia. Si tú consolidas este sindicalismo institucionalizado y, de pronto, ya no lo necesitas y lo pateas, me parece un equívoco.

La razón por la que no se le da el reconocimiento es la capacitación permanente de los maestros, la cual ha estado ausente a lo largo de muchos años. Ésa es una de las premisas fundamentales que estoy planteando si llego a ser director del ccc, y no me refiero a los exámenes, que son un juego político-laboral al que no me quiero meter. El maestro es un ser vivo que tiene que prepararse al máximo, actualizarse y capacitarse; la norma formativa de los maestros no es nada más que estudien en una normal o en la Universidad Pedagógica —que deben seguir existiendo—, sino que se capaciten en su formación, es decir, la premisa que yo aplico de compartir con mis alumnos es la misma que los maestros deben compartir con otros maestros, entre pares. La capacitación es lo que debemos priorizar.

 

¿Y apropósito de ello, en que momento llega tu nominación como parte de los candidatos para dirigir el CCC?

El que esté en la terna, ahora ya son cuatro, para dirigir el CCC, a petición del Consejo de la propia escuela llega en un momento de revitalización de mi vida. Cuando alguien reconoce que tu trayectoria puede ser útil para los demás, qué más puedo pedir. Yo tengo un Ariel, una Diosa de Plata, hacer una película, eso uno lo busca.

La nominación se da como un colofón, como un reconocimiento a mi trabajo como parte del cine mexicano. Estoy consciente de que es una selección de cuatro personas, pero creo que si uno no pone su máximo esfuerzo en la acción del día, no vale la pena nada.

 

En caso de que quedes en la dirección del CCC, ¿cuáles serían tus prioridades en tu plan de trabajo? ¿Qué te gustaría apuntalar en una escuela tan prestigiosa?

Lo primero que hay que hacer es inmersionar en la profundidad de lo que es el CCC para retomar lo que ha sido acertado en los últimos años. La última administración, la de Henner, ha tenido resultados maravillosos. Le ha dado una fuerza increíble a la fotografía, lo que me parece muy bien; sin embargo, hay que reforzar de la misma manera el guión, la dirección; darle mayor peso específico a la narración cinematográfica tanto en el guión y la dirección como en la producción y la consolidación de la metodología.

 

¿Existe alguna carencia en la que haya que trabajar?

La carencia es la misma que se genera por ser una dependencia del Gobierno Federal: los recursos; pero si hay pocos, con eso hay que hacer cine. Ésa es una de las primeras enseñanzas que uno aprende del ccc, “cuánto tienes y con eso, hacer la película que quieres”, de ahí que ha crecido tanto el número de egresados que han logrado, con imaginación, creatividad y solidaridad, desarrollar sus proyectos.

 

¿Nunca has pensado dejado la docencia y dedicarte sólo al cine o a escribir guiones?

Nunca pasó por mi mente, porque mi razón para hacer cine no es nada más el guión; tiene años que escribí mi libro, porque me di cuenta, después de viajar por Estados Unidos, de que nosotros no tenemos un libro que nos diga cómo debemos escribir un guión y que haya historias que contar.

Ahora que estoy en el Eficine, cuando veo un guión, digo: “ésta es la historia que me gustaría filmar”. El guión es el embrión de la historia, si el guión está bien, el embrión va a vivir y va a tener vida cuando esté en la pantalla. Doy clases de guión porque quiero encontrar el guión que quiero dirigir.

 

¿Cómo llegaste a la docencia?

Formé parte de una generación que nos educó con una historia educativa fundamental que se llamaba Somer Hill, quien fue una experiencia que, cuando teníamos 25 0 30 años, nos marcó para siempre. Era la educación perfecta en Inglaterra y después fue un fracaso terrible, porque la gente se suicidaba; era una escuela aislada, donde los estudiantes hacían lo que querían.

Cuando se crea la Universidad Autónoma Metropolitana, me invitan, acepté y le dediqué horas, días enteros a preparar los talleres de Comunicación (Diseño para la Comunicación, Foto Fija, Cine, Televisión, Sonido), donde estuve cinco años. Los siguientes cinco años los dediqué a mi libro, luego me invitaron de la escuela de la Sogem y de distintas universidades a dar pláticas sobre guión; entonces, fui caminando en ese sentido, porque hay que tener el soporte para contar una historia. Pero ¿por qué me dedique a enseñar?, por eso, por la necesidad de tener guiones que leer, porque es lo que le hace falta a este país.

No tenemos suficientes guionistas para una cinematografía como la nuestra. Para tener cien proyectos se necesitan por lo menos 150, entonces, se recurre a esta mexicanización de multichambas, donde los directores hacen el guión que da la esencia a lo que se va a contar.

Por otro lado, adecuar historias ya existentes significa investigar, no copiar. No hay fórmula.

Mi trabajo como profesor me ha llenado de satisfacciones por todos los egresados que han estado en los cursos que he impartido, porque, como dice el dicho popular, las historias se pueden contar con rigor, con disciplina y, lo más importante, con goce, pero si no es así, el consejo es que mejor no se haga.

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Foto: Pedro González Castillo.

Guanajuato, rumbo a su vigésima edición

enero 20, 2017

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Sarah Hoch, directora fundadora del GIFF. Foto: Sergio Raúl López.

La vigésima edición del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), se celebrará del 21 al 25 de julio en San Miguel de Allende y del 26 al 30 de julio, en Guanajuato capital, por lo  que abrió su Convocatoria para su Competencia Oficial de Largometraje y Cortometraje en las categorías de  Largometraje Ficción, Largometraje Documental, Cortometraje Ficción, Cortometraje Animación, Cortometraje Documental y Cortometraje Experimental, en las plataformas Withoutabox.com y FestHome.com, y en la página electrónica del festival (giff.mx), siendo gratuita para los filmes mexicanos

La convocatoria estará abierta hasta el primero de abril .

Además, se anunció que Canadá es el País Invitado de Honor 2017, sumándose a su celebración del 150 aniversario de la Confederación canadiense y al vigésimo del propio festival, que en alianza con la Embajada de Canadá y la Delegación General de Quebec en México y otras 15 instituciones de la industria fílmica de aquel país –Telefilm Canada, el Toronto International Film Festival, Hot Docs, Vancouver Film School, Festival du Cinema de la Ville de Quebec, el Inside Out LGBT Film Festival, entre otras– buscarán establecer relaciones entre ambos mercados. También se realizará el Foro Bilateral México–Canadá, en conjunto con el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), en el que se analizará el impacto del Tratado de Libre Comercio para América del Norte en la industria cinematográfica.

Junto con el Festival Internacional de Cine Rotterdam, el GIFF seleccionó a dos cineastas mexicanos como participantes del  Rotterdam Lab, del 25 de enero al 5 febrero de 2017: la productora Rosa Galguera (Lucifer, Arma Blanca) y el realizador Joshua Gil (La Maldad).

La imagen para esta edición del GIFF es un iceberg, representando todo eso que puede estar oculto, pero que fortalece y edifica lo que cada verano se presenta ante el mundo y representa, para sus organizadores: “la sólida estructura que permite ofrecer cada año un festival íntegro y vital.”

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Comunicado aclaratorio: Cine Toma no ha sufrido recorte presupuestal alguno

diciembre 15, 2016

Ciudad de México, a 14 de diciembre de 2016.

La revista bimestral especializada en cultura cinematográfica nunca ha recibido recursos etiquetados por el Congreso, como afirma la AMACC

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El pasado martes 13 de diciembre, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), emitió un comunicado público con el título: “El recorte presupuestal es un atentado a la diversidad y pluralidad de contenidos y voces en el cine”, en el cual alerta sobre el desafortunado recorte presupuestal que han sufrido importantes instituciones cinematográficas del país. Entre ellas, se incluye a la revista bimestral especializada Cine Toma, como uno de los proyectos no gubernamentales que sufrieron drásticas disminuciones en sus asignaciones presupuestales, llegando a señalar, en nuestro caso, que la reducción fue del 100%, es decir total, por lo que la publicación no contará con recursos durante el 2017.

Queremos advertir que esta información es incorrecta, ya que desde la aparición de su primer número, en octubre de 2008, la revista especializada en reflexión, investigación, crítica e información cinematográfica Cine Toma, producto de la Editorial Paso de Gato, se ha conformado como un proyecto privado e independiente cuyos ingresos dependen de la venta directa de sus ejemplares, así como de las suscripciones de sus lectores y de la compra de espacios publicitarios en sus páginas por parte de sus anunciantes –tanto privados como institucionales–, sin que ninguno de los 49 números publicados a la fecha haya dependido de presupuesto o de subsidio público alguno, así como tampoco de fondos fijos del erario, ni formado parte de alguna otra institución en ningún momento de su existencia.

Tal y como puede leerse en su hoja legal, desde su primer número y hasta el que circula en este último bimestre del 2016, la revista es editada por el actor José Sefami Misraje, quien es su Director General, en tanto que el Editor Responsable es el dramaturgo Jaime Chabaud Magnus, quien funge como Subdirector General, siendo ambos socios en el proyecto de la editorial Paso de Gato, que el 30 de noviembre anterior celebró 15 años de existencia.

La confusión se originó porque la asociación civil Toma Ediciones y Producciones Escénicas y Cinematográficas, que durante cinco años había obtenido recursos etiquetados del Presupuesto de Egresos de la Federación en la convocatoria anual de la Cámara de Diputados, no resultó beneficiada para el 2017, lo que entorpecerá su labor como editora de libros de teatro y pone en peligro su abundante producción, que actualmente comprende 36 libros de la Colección de Artes Escénicas y 177 Cuadernos de Teatro.

Esta confusión no obsta para que quienes integramos el equipo de la revista Cine Toma manifestemos nuestra más rotunda oposición a los recortes propuestos por la Secretaría de Hacienda y aprobados en el Congreso de la Unión para el Sector Cultural, especialmente a un año de la creación de la Secretaría de Cultura –actualmente sin titular– y específicamente a sus instituciones cinematográficas: el Instituto Mexicano de Cinematografía (17% menos 292,137,079 a 341,783,666), los Estudios Churubusco (41% menos 499,957,243), el Centro de Capacitación Cinematográfica (41% menos ) y la Cineteca Nacional (122,685,620 a 110,374,923).

Pero las disminuciones presupuestales no sólo afectan a las instituciones públicas del Estado mexicano relacionadas con la cinematografía, sino que también resultaron en la disminución o el rechazo de los fondos otorgados en la Cámara de Diputados a los proyectos culturales propuestos por asociaciones civiles, entre los que se vieron afectados distintos festivales de cine como el de Morelia, Guadalajara, San Cristobal o Ambulante, entre otros. Es en este rubro precisamente en el que se negó el apoyo a Toma Ediciones y Producciones Escénicas y Cinematográficas A.C.

Si bien los recortes a la cultura no cancelaran la existencia de la revista Cine Toma, lo cierto es que esta disminución drástica y generalizada del presupuesto destinado a cultura sí pone en peligro la continuidad del proyecto, no sólo porque las instituciones que nos apoyan con inserciones publicitarias contarán con presupuestos restringidos para sus áreas de difusión o porque los insumos generales para producirla se han encarecido, sino porque las restricciones publicitarias en los años electorales como este, cancelan los anuncios de las entidades en las que se realizarán los comicios durante los meses previos.

Todo ello ha conducido a la medida de volver trimestral la publicación y de no imprimirla hasta que los ingresos garanticen la solvencia de la misma.

Es una pena que la revista que apenas en octubre pasado fue reconocida con el Premio Juan Pablos al Mérito Editorial en la categoría de Arte por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (caniem) y que durante ocho años se publicó ininterrumpidamente, enfrente esta zozobra por la situación de crisis política e institucional que atraviesa el país. Es por ello que solicitamos al gremio cinematográfico en su conjunto, que apoye a la publicación tanto colaborando en sus contenidos como suscribiéndose o comprado sus ejemplares tanto impresos como electrónicos, para evitar que desaparezca.

De igual manera solicitamos a las instituciones tanto públicas como privadas que pueden comprar inserciones comerciales en nuestras páginas, a que lo sigan haciendo con más regularidad, pues es la única manera de preservar este proyecto cultural y cinematográfico, y de evitar su desaparición.

Cine-Toma. Revista Mexicana de Cinematografía, publicación trimestral editada por PasodeGato, Ediciones y Producciones Escénicas, circula por todo el país, en locales cerrados como Sanborns, Caffé Caffé, Cineteca Nacional y Filmoteca de la unam; así como en las librerías Educal, Sótano, fce, Gandhi, Julio Torri de la unam, El Foco, Ceuvoz y Foro Shakespeare. Su edición electrónica está disponible en Revistas Digitales Sanborns.

Para entrevistas o mayor información, comuníquese a los teléfonos 56 88 92 32 y 56 88 87 56; al correo electrónico cinetoma@gmail.com, o acuda a las oficinas, ubicadas en el callejón Eleuterio Méndez 11, colonia Churubusco-Coyoacán, C.P. 04120, en la Ciudad de México.

Los invitamos a visitar nuestra bitácora en línea (revistatoma.wordpress.com),

el sitio en Facebook (www.facebook.com/revista.toma)

en Twitter (twitter.com/cinetoma),

la página de Instagram (cinetoma)

y la página en Internet (www.pasodegato.com).

Ganadores del segundo FIC San Cristobal

diciembre 12, 2016

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En el Teatro Daniel Zebadúa del Barrio de La Merced, en punto de las 13:30 horas, se realizó la ceremonia de clausura de la segunda edición del Festival Internacional de Cine de San Cristóbal de las Casas (FICSC), el pasado domingo 11 de diciembre. Previo a la proyección de la película de clausura, el largometraje de animación La tortuga roja (La tortue rouge, Bélgica-Francia-Japón, 2016), del holandés Michael Dudok de Wit, ganadora del Premio Especial del Jurado en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, el jurado dio a conocer los Premios Ámbar, un diseño del artista chiapaneco Pedro Agustín Molina Ortega.

Durante los cuatro días de actividades, el festival convocó a 5 mil asistentes en sus 43 proyecciones de cine procedente de 28 países, y ofreció dos talleres de realización y escritura de guión, tres funciones al aire libre y cuatro conversatorios temáticos.

Estos son los ganadores:

Largometraje de Ficción

(con un jurado compuesto por los cineastas Jorge Fons y Ariel Rotter, así como por la actriz Oona Chaplin)

Mejor película

Mimosas (España-Marruecos-Francia-Qatar , 2016), de Oliver Laxé.

Mención Especial

Antes que las calles (Avant les rues, Canadá, 2016), de Chloé Leriche.

Largometraje Documental

(con un jurado integrado por los cineastas Juan Carlos Rulfo y Hubert Sauper, así como por el productor Marc-Benoît Créancier)

Mejor Película

El choque de dos mundos (When Two Worlds Collide, Perú-Estados Unidos-Reino Unido, 2016), de Heidi Brandenburg y Mathhew Orzel.
Mención Especial

Libera Nos (Liberami, Italia-Francia, 2016) de Federica di Giacomo.

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La Presea Cervantina para Arturo Ripstein

noviembre 28, 2016

 

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El Centro de Arte y Cultura Museo Iconográfico del Quijote (MIQ), además de impulsar y coleccionar en su acervo obras y reflexiones en torno a la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, además  valora y otorga relevancia al fomento de las bellas artes en su acta constitutiva, por ello es que promueve la cultura cinematográfica ofreciendo un cineclub permanente con una programación que integra largometraje, cortometraje y documental: los Lunes de Cine en el MIQ.

Este año, se incluyó la obra de una veintena de directores cinematográficos del Bajío mexicano, que han encontrado un espacio de difusión y proyección de su obra en gran formato, así como la presentación a viva voz ante el público cinéfilo asistente.

Como parte de estas actividades, el Museo Iconográfico del Quijote y la Fundación Cervantina de México A.C. han decidido otorgan la Presea Cervantina Honorífica por trayectoria al cineasta Arturo Ripstein, por su trayectoria en más de medio siglo en la realización fílmica. Además, el mes de noviembre, los Lunes de Cine en el MIQ se dedicaron a repasar su obra.

La medalla se ha otorgado a personalidades como Margo Glantz (2016), Fernando Savater (2015), Manuel Castells (2014), Tzvetan Todorov (2013), Edgar Morín (2012), Jean Canavaggio (2011), Álvaro Mutis (2010), Carlos Fuentes (2000) y Eulalio Ferrer (1998) por citar algunos.

La ceremonia se realizará el lunes 28 de noviembre a las 17:00 horas, al interior del Patio de las Esculturas del MIQ (Manuel Doblado 2, en Guanajuato).

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Cine Toma 49: El bolígrafo audiovisual

noviembre 5, 2016

La educación de y en lo cinematográfico

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Jorge Ayala Blanco en Morelia: presentación y homenaje

octubre 25, 2016

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El crítico Jorge Ayala Blanco en la presentación de La khátarsis del cine 
mexicano, en la Casa Universitaria del Libro, el pasado 21 de septiembre. 
Foto: Sergio Raúl López.

El crítico de cine Jorge Ayala Blanco, profesor decano del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), con mas de medio siglo en activo publicando ininterrumpidamente –actualmente en el suplemento Confabulario de El Universal y en el quincenal La digna metáfora–, acaba de publicar su más reciente libro, el undécimo de su reconocido abecedario de la producción nacional, La khátarsis del cine mexicano,se presentará en la Feria novena Feria Nacional del Libro y la Lectura Michoacán, este martes 25 de octubre, en punto de las 13:00 horas, en el Centro Cultural Clavijero (El Nigromante 79, Centro Histórico) de la capital de Michoacán.

Acto seguido, el ganador del Premio Fénix Al Trabajo Crítico;del Premio Universidad Nacional 2006 en el renglón Docencia en Artes; la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico 2011; la Medalla al Mérito Académico por 40 años de servicio por parte de la UNAM y, junto con María Luisa Amador, la Medalla de la Filmoteca de la UNAM, en reconocimiento a su investigación de la Cartelera cinematográfica 1912-1989. recibirá el Premio Joaquín Rodríguez al Mérito Periodístico, en el salón principal del mismo Palacio Clavijero, con la presencia de María del Carmen de Lara, directora del CUEC y los directivos del Festival Internacional de Cine de Morelia.

Luego de la ceremonia, se abrirá una entrevista-debate donde el maestro Ayala Blanco abordará temas sobre la prensa y la crítica en el cine mexicano.

La entrada a ambas actividades es libre.

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XII Festival Internacional de Cine de Morelia

octubre 20, 2016

Proyección internacional de filmes mexicanos

Por Andrea Stavenhagen, Pablo Baksht, Paula Amor y Rodrigo Toledo

En 2003 se efectuó la primera edición del naciente Festival Internacional de Cine de Morelia, un encuentro cinematográfico internacional de gran calado, con poderosos estrenos en México o en el Continente, además de distinguidos invitados de renombre mundial que, sin embargo, mantiene el foco en la producción joven, independiente y de lenguaje renovado a través de sus secciones competitivas, como ocurrirá en su edición del 2016.

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El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) mantiene, desde su fundación, en 2003, un vínculo muy cercano con la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, la cual se ha especializado en presentar primeras y segundas películas. A partir del año 2005, una selección de películas de la Semana de la Crítica se presenta, año con año, en Morelia, con la presencia de algunos de sus realizadores o protagonistas. A su vez, la Semana de la Crítica proyecta algunos de los trabajos ganadores del festival. Este año, presentamos cuatro cortometrajes del xiii, con la presencia de todos los realizadores: El buzo, de Esteban Arrangoiz (Mejor Cortometraje Documental); Rebote, de Nuria Menchaca (Mejor Cortometraje de Animación); Mil capas, de Tess Anastasia Fernández (Selección Oficial), e Isabel Im Winter, de Laura Baumeister y Teresa Kuhn (Selección Oficial).

Para todos los realizadores que participan en el ficm, también es una oportunidad única presentar sus trabajos en Cannes, pero además de esta función especial, en conjunto con la Semana de la Crítica se ofrece la fiesta “La última noche”, una celebración que se ha convertido en un punto de reunión importante para invitados, actores, cineastas y personalidades de la comunidad cinematográfica internacional en Cannes.

La relación ha ido fortaleciéndose año con año, incluyendo la participación de la directora fundadora del FICM, Daniela Michel, como jurado en el Festival de Cannes en dos ocasiones –en 2011 en la sección Una Cierta Mirada y en 2014 de la Semana de la Crítica.

Presencia alemana

Con motivo de la celebración del Año Dual Alemania-México, como parte se dedicará un programa entero al Festival Internacional de Cine de Berlín, que en febrero pasado efectuó su sexagésima edición en una curaduría conjunta. La selección resultante, ofrece una decena de títulos del programa oficial de la Berlinale, la sección paralelaRetrospective: Germany 1966-Redefining Cinema (Alemania 1966-Redefiniendo el Cine), y otra más de cine clásico alemán. También se presentarán iniciativas del festival comoWorld Cinema Fund y Berlinale Talents, y visitarán Morelia tanto su director, Dieter Kosslick, como otros representantes para presentar el Berlinale Spotlight, cuyo programa se dará a conocer en septiembre de 2016.

Ventas y marketing

Además, en conjunto con el Festival del film Locarno, el ficm organiza, del 23 al 27 de octubre, el Industry Academy International, cuyo objetivo es profesionalizar jóvenes interesados en desarrollarse laboralmente en las áreas de ventas internacionales, marketing, distribución, programación, exhibición y curaduría, mediante un programa de cinco días intensivos de trabajo, con participación de expertos y profesionales del medio, y un taller hecho a la medida de cada uno de los diez participantes, tanto nacionales como extranjeros.

El Industry Academy International en Morelia es resultado de la relación de muchos años entre el Festival del film Locarno y sus socios internacionales. El proyecto pone de manifiesto la dedicación permanente de involucrar a una nueva generación de profesionales clave en la industria cinematográfica independiente, ayudarles a adquirir mayor comprensión de los retos de la industria y brindarles la oportunidad de ampliar su red de contactos, así como construir puentes a través de diversos mercado.

Desarrollo de proyectos

Como parte de la contribución del ficm a la proyección internacional del cine mexicano, se realiza por segundo año Impulso Morelia, iniciativa surgida en 2015, que ofrece un nuevo espacio de visibilidad internacional, de intercambio de ideas y de reflexión entre realizadores mexicanos y profesionales de la escena cinematográfica mundial.

Es importante precisar que Impulso Morelia no es un espacio académico ni constituye un mercado de coproducción. Es una sección para impulsar el desarrollo y la terminación de proyectos fílmicos a partir del diálogo constructivo, respetuoso y directo con actores de la escena cinematográfica internacional. Un programa de películas en post-producción y, desde este año –al ampliar la convocatoria– de proyectos en desarrollo que será presentado por los respectivos equipos de cada proyecto ante programadores de festivales nacionales e internacionales, productores, distribuidores y agentes de ventas. Este año Impulso Morelia se consolida como una oportunidad única dirigida a la reflexión conjunta y al desarrollo, la conclusión, la promoción y la circulación de las propuestas que serán seleccionadas para participar. Los seis títulos en etapa de post-producción y los seis proyectos en desarrollo que la sección reúne tendrán también la oportunidad de ser seleccionados por el jurado internacional designado para el efecto para recibir alguno de los importantes reconocimientos que se ofrecen.

Homenajes nacionales

En esta edición, además de los invitados internacionales que serán homenajeados, el homenaje michoacano se dedicará a la actriz Consuelo Frank, quien es oriunda de Arteaga, Michoacán, donde nació en 1912, y participó en los primeros filmes silentes y en producciones de la Época de Oro del cine mexicano, así como en obras de teatro y programas de televisión nacional.

Por otra parte, se realizará una retrospectiva en honor al realizador duranguense Julio Bracho, quien, tras dirigir teatro, tuvo una prolífica carrera como realizador de una treintena de filmes, que inició con la comedia ¡Ay qué tiempos, señor don Simón! México, 1941), un éxito en taquilla que recaudó la cifra récord de 137 mil pesos y que sufriera una larga censura cinematográfica con su adaptación cinematográfica de La sombra del caudillo (México, 1960), sobre la novela homónima de Martín Luis Guzmán. La retrospectiva se compone de los siguientes títulos: ¡Ay, qué tiempos señor don Simón!, Historia de un gran amor (México, 1942); Distinto amanecer (México, 1943); La corte de Faraón (México, 1944); Crepúsculo (México, 1945); Rosenda (México. 1948), y La sombra del caudillo. Además, se realizará la exposición fotográfica Julio Bracho, el misterio de la luz crepuscular, con imágenes del archivo de Fundación Televisa, entre el 21 de octubre y el 18 de noviembre, en la Plaza Benito Juárez.

Imagen y competencia

La imagen oficial del decimocuarto ficm, creada por el diseñador Rodrigo Toledo, es una cámara de cantera, que el propio autor explica: “Esto no es una idea particularmente original, pero no se trata simplemente de una cámara de cine. Es, primero que nada, una cámara de cine hecha de cantera, de cantera rosada –roca ígnea, es decir, de origen volcánico, del tipo de las riolitas y las ignimbritas–, material sobre el cual está asentada y del cual está hecha la hermosa ciudad de Morelia. Bueno, también lo están Zacatecas, San Luis Potosí, San Miguel, pero Morelia es la auténtica “Ciudad de la cantera rosa”. Hay otros motivos por los cuales no es simplemente una cámara de cine, y, aunque parece recurrente, el proceso gráfico va cambiando, tomando peso y carácter.

“La idea surgió hace un par de años queriendo rendir tributo al arte nacionalista revolucionario mexicano, lamentando la reforma energética promulgada el 20 de diciembre de 2013, entre otros motivos, pero también por simple admiración y fascinación por esta corriente artística. La fuente de inspiración es, principalmente, el arte escultórico monumental que va de los años 20 a los años 50. Pero, el resultado final tiene tintes, incluso, del arte constructivista soviético, movimiento que, a su vez, influyó significativamente al arte mexicano de la época.”

“Lo que en un principio pretendía ser la representación de todo un equipo de rodaje: el crew, con director, fotógrafo, sonidista… a la manera de, por ejemplo, el Monumento al Caminero, terminó resumiéndose simplemente en una cámara de cine. Quizás lo más sensato hubiera sido representar una actual, una cámara de cine digital. Pero no, una cámara digital no tiene mucho chiste, a diferencia de lo icónica que puede resultar una tradicional cámara de película. El resultado fue un aparato ecléctico. Una mezcla de elementos que resulta en una cámara de cine de 35 mm, pero armada con partes sueltas de cámaras de los años 30.”

La Selección Oficial en Competencia del xiv ficm, se conforma por 104 títulos en total,

15 de los cuales conforman la Sección de Largometraje Mexicano, ocho de los cuales son óperas primas. La convocatoria de este 2016 atrajo el registro de más de 800 trabajos, provenientes de toda la República Mexicana, de los cuales se seleccionaron 60 cortometrajes: 16 michoacanos, nueve de animación, 13 documentales y 38 de ficción, además de 13 documentales y 15 de ficción.

La decimocuarta edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se llevará a cabo del 21 al 30 de octubre de 2016 en la capital michoacana.

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Undécimo y renovado DocsMX

octubre 12, 2016

Necesitamos entender nuestra realidad

Por Pau Montagud

Superando una década de historia, el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, DocsMX –previamente llamado DocsDF–, alcanza su undécima edición con una estructura muy clara en la que se ofrecen distintas plataformas para la producción y coproducción nacional e internacional de cine documental; espacios educativos para la formación continua de los interesados; un abundante circuito de salas alternativas para mostrar sus selecciones anteriores; casi 300 proyecciones, y proyecciones al aire libre en la colonia Condesa y en las Islas de Ciudad Universitaria.

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En coordinación con el Dok.Fest de Múnich y el Instituto Goethe, lanzamos el proyecto Docunexión Mx-De, que es de vital importancia para la undécima edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF). Creemos en la idea de que un festival de cine, que proyecta películas, debe generar películas nuevas. De otra manera se complica mucho el compromiso de aportar, aunque sea un pequeño grano de arena, a la industria y a la comunidad cinematográfica nacional. En el caso específico de Docunexion, es la cuarta edición en la que se realiza. Se trata de un seguimiento de proyectos documentales entre dos países, en específico, buscando y preparando el terreno para la coproducción, que es la salida más viable y confiable para los nuevos documentales, ya se ha realizado con Quebec y con el Reino Unido, y este año con Alemania, en ocasión de la celebración del Año Dual México-Alemania. Con este proyecto se crea una selección de proyectos provenientes de ambos países, se contratan a asesores de ambos países y se presentan ante productores locales en festival análogos, en esta ocasión cada uno en una parte del charco. Creemos que es una fórmula que funciona.

El Reto Docsdf nació en 2007 ante la inexistencia de convocatorias públicas, y mucho menos privadas, de apoyo a la producción de cortometraje documental. El corto es un género de un valor cinematográfico incuestionable, con el que nació el cine en sí, por definición técnica. Pero, además, normalmente se trata de los comienzos de prometedoras carreras cinematográficas y, por lo tanto, debería ser casi una obligación apoyarlo. Aunque seamos el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, intentamos descentralizar esta forma de apoyo a otros puntos de la República. Ya lo hemos hecho en Tepoztlán, Zacatecas, Tijuana, Mexicali, Colima y, en esta ocasión, Puebla. No se trata de eventos aislados, ya que el proyecto es que se quede permanentemente en estas localidades de manera anual y lleguemos a ser una potencia en el cortometrajismo internacional, como lo son Polonia o Brasil. En esta edición vamos a superar los 80 cortos producidos, con una buena carga de premios nacionales e internacionales y un Ariel. No nos importa que sean previos o posteriores a la realización de estos Retos a la del mismo festival. Las fechas simplemente se adecuan y acuerdan con las instituciones locales que nos apoyan.

Al final, lo más importante para un documentalista es encontrar buenas historias. Si no hay una buena historia, y no se cuenta bien, no hay buena película. Es una regla de tres inquebrantable que no puede ser suplida con ningún alarde de efectos especiales ni con secuelas que intenten arreglar el desaguisado de una mala película, como suele ocurrir en la ficción demasiado a menudo. La Plataforma Mx se trata de eso, de una convocatoria abierta para ideas de documental, para proyectos que aún no están en un proceso de desarrollo avanzado. El objetivo es apoyar buenas ideas para que se conviertan en buenos proyectos, en carpetas bien desarrolladas que puedan tener éxito en cualquier convocatoria o mercado de coproducción al que se presenten. Esos tres apoyos por hasta 65 mil pesos que otorga el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) son un buen motor de arranque para que esas ideas maduren y se desarrollen además mediante un taller que llevamos a cabo específicamente para los seleccionados. Es otro componente que sirve para apoyar a los realizadores que son los que dan vida al festival y a los que sólo solemos ver en las fotos recurrentes de los estrenos de sus películas en los festivales. Cuanto más puedan sacar del festival, mejor para todos.

Doctubre es ya un proyecto totalmente establecido entre los seguidores del festival. Al igual que nos debemos al público ofreciendo la mejor programación de cine documental y que apoyamos a los cineastas con nuestros componentes de industria y formación, del DocuLab, queremos apoyar a otra contraparte, la de los exhibidores independientes, y con ese espíritu nació Doctubre. No queremos seguir en ese debate viciado de que los grandes corporativos no nos prestan la atención que merecemos en sus pantallas, no es nuestra guerra. Tenemos que crear nuestras propias redes de exhibición, nuestras propias dinámicas y Doctubre es una de ellas. Dada la repercusión dada en la República Mexicana, con más de 150 sedes y ante peticiones foráneas, hace un par de años decidimos abrirlo a otros países de Iberoamérica. Cineclubes, centros comunitarios, casas de cultura, universidades e incluso penitenciarías se convierten en sedes de Docsdf, y estamos bien orgullosos de ello.

El documental de investigación, periodístico ha sido medular en la historia del cine documental contemporáneo. Gracias a la eclosión de las nuevas tecnologías, tanto en el ámbito de la producción como el de la exhibición, del consumo, lo está siendo cada día más. Crecientemente, cada vez más medios de comunicación nacen o se reconstituyen hacia el documental periodístico o de investigación –que es lo mismo– dado que la demanda crece también exponencialmente. Aquí en México se da además la circunstancia de que el género tiene más urgencia dada la situación del país. La necesidad del periodismo audiovisual hace que nos tengamos que centrar mucho en él y más en las condiciones de seguridad de los que lo ejercen. No es posible vivir en un país en el que no puedes caminar tranquilo con una cámara en la mano. Debemos luchar por nuestra necesidad de informarnos, pero de informarnos bien. Estamos muy contentos de ver reflejadas las realidades de otros países en las pantallas de Docsdf pero es insostenible no poder ver, con normalidad y naturalidad, nuestra realidad propia. Es una situación absurda, alarmante y bastante, bastante patética.

El género documental siempre se ha caracterizado por su subjetividad, de la que hace gala. Es necesario, y además es un requisito irrenunciable, partiendo del hecho de que trabajamos con el cine de lo real. El documental desligado de lo real será otro género, respetable, pero es otro género que no queremos. Amamos la realidad y queremos verla, nos guste o no, y por ello trabajamos. Además, es un reto apasionante ya que lo que caracteriza a lo real es que está vivo, que es cambiante y año con año los panoramas y las circunstancias pueden haber cambiado radicalmente. No nos atenemos solamente a las mejores películas que se han hecho en el año, sino a qué es lo que ha pasado en el año, qué es lo que está pasando o qué es lo que puede pasar. Necesitamos entender nuestra realidad. Tenemos los medios, ahora debemos poner nuestro esfuerzo en hacérselos llegar al público.

Desde el año pasado la programación de Docsdf sufrió una ruptura muy importante, y lo hizo para bien, dada la opinión tanto del público asistente como de los jurados como de los propios realizadores participantes. Ya que esa realidad de la que hablábamos es cambiante nuestra programación y nuestras secciones también. Dejamos los criterios meramente geográficos –Mejor Documental Internacional, Iberoamericano, Mexicano, etcétera– para que sean los criterios temáticos y narrativos los que guíen al espectador atendiendo a sus gustos e intereses. Así, este año tenemos programada una sección, Breaking docs –que ya estuvo el año pasado– acerca de la actualidad en cualquier parte del planeta; Docuthriller, que es exactamente eso: thrillers reales muchos de los cuales se convierten después en ficciones; Around the cities, una sección en la que la ciudad, ese microcosmos que mueve al mundo, o al menos en la que habita la gente que domina al mundo, es la protagonista; habrá de igual manera una sección deportiva, una sección en la que presentaremos el mundo del deporte no desde su punto de vista mediático, sino desde su trasfondo social e incluso activista, además de otra sección de documental poético-sensorial.

Estamos trabajando en los invitados y en las actividades especiales justo en estos momentos. El grueso de nuestros invitados se nutre, obviamente, de los realizadores, y de los protagonistas de nuestras películas seleccionadas. Intentamos tener entre 100 y 150 proyecciones presentadas directamente por estos invitados, son el alma del festival ya que son el nexo de unión último entre la historia que han contado y el público que la ha visto. Además contaremos con personalidades del mundo documental que viene de instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (mit) o de la Universidad de Harvard, que nutrirán con acreditada calidad nuestro DocsForum. En cuanto a las actividades, creo que han quedado bien resumidas: programación con casi 300 proyecciones, Reto Docsdf, DocsForum y además dos programaciones estables y permanentes durante el festival, al aire libre y de manera gratuita: en la colonia Condesa y en las Islas de Ciudad Universitaria, entre el 13 y el 22 de octubre.

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La diferencia de clases y de emociones en “Desde allá”, de Lorenzo Vigas

octubre 8, 2016

Generar diálogo mediante la controversia

Por Gonzalo “Sayo” Hurtado

Retrato de la Caracas actual, a través de la homosexualidad no asumida de un cincuentón que goza sólo con mirar desnudos a jóvenes pobres, la película Desde allá, es tan profundamente venezolana como muestra fehaciente de la colaboración latinoamericana posible, con un equipo integrado por mexicanos, chilenos y brasileños. La recompensa no pudo ser más halagüeña: el León de Oro a la Mejor Película en la pasada Mostra de Venecia.

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“Hay una situación, a nivel país, que obliga a los artistas a levantar su voz”, así de contundente se expresa el realizador venezolano Lorenzo Vigas. Su presente no puede ser más satisfactorio: su ópera prima Desde allá (Venezuela-México, 2015), se alzó con el León de Oro a Mejor Película en el septuagésimo segundo Festival Internacional de Cine de Venecia –la Mostra−, primer filme latinoamericano en alzarse con el galardón, y a su paso por el sexagésimo tercer Festival de San Sebastián, obtuvo una Mención Especial en la sección Horizontes Latinos.

Desde allá no es una película fácil de seguir, pero quien se toma el trabajo de apreciarla encontrará más de un motivo de satisfacción. Desde el inicio, la opera prima de Lorenzo Vigas está envuelta de un halo de misterio. El protagónico, a cargo del chileno Alfredo Castro –actor fetiche en prácticamente toda la obra del director Pablo Larraín (Tony Manero, 2008; Post Mortem, 2010; No, 2012; El club, 2015)–, suponía todo un reto para un actor de su fuste.

La historia empieza con el mapochino referido interpretando a Armando, un tipo de clase media baja que sale adelante en Caracas gracias a un taller de prótesis dentales, pero al intentar hurgar en la vida de este personaje, es poco lo que sabemos de él a ciencia cierta, salvo que mantiene una relación distante con su padre por problemas irresueltos de un pasado oculto. Aquí sale a relucir el tema de la incomunicación, ya que Armando la arrastra como un lastre que no le permite conectarse no solo con su progenitor, sino con el resto de la sociedad, a la que parece haber renunciado por un tácito acto de protesta consigo mismo.

Pero Armando mantiene un ritual que no deja de practicar: le paga a jóvenes marginales para que se desnuden ante él, y es que su siguiente acto fallido es el no haber asumido por completo su condición homosexual, la que satisface solo por retazos. Es en esa dinámica que conoce a Elder (Luis Silva), un violento delincuente de poca monta a quien se irá ganando poco a poco con generosos regalos, hasta prácticamente ejercer sobre él una extraña seducción.

Hasta aquí, la historia se desenvuelve entre el hermetismo del departamento de Armando y la realidad del retrato marginal de Caracas. A pesar que la historia no se compromete con el tema político de la Venezuela actual, es evidente que el tejido social más vapuleado de la sociedad se exhibe en la puesta en escena que mantiene este contexto más como telón de fondo que como una directriz de la película. El ritmo por el que opta el director es sosegado, pero conforme avanza el relato, la intriga se incrementa a medida que Armando consigue poner a su salvaje amigo de su lado, aunque sin esperar claramente nada de él.

Así, Desde allá se revela como una suma de frustraciones, deseos ocultos y pasiones irresueltas, pero que Vigas encausa con fina habilidad al sugerir sus intenciones a través del choque de estratos sociales opuestos, esbozando una historia de amor en tono bizarro no a partir del hecho mismo de la homosexualidad, sino por el choque de caracteres entre dos sujetos fracturados emocionalmente y que utilizan su condición de clase como un sistema de defensa frente a la realidad.

Nacido en Mérida, Venezuela, en 1967, Lorenzo Vigas Castes primero estudió biología molecular en la Universidad de Tampa y luego cine en la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos. A su regreso, dirigió la serie televisiva Expedición, para Radio Caracas Televisión Experimental. Durante varios años radicó en México, país donde dirigió su primer cortometraje, Los elefantes nunca olvidan (México, 2004), que él mismo produjo junto con el escritor Guillermo Arriaga. Ahora, basado en una idea del propio Arriaga −quien fungió también como productor, junto con los mexicanos Michel Franco y Gabriel Ripstein, así como tres venezolanos, el actor Édgar Ramírez, el productor Rodolfo Cova y el propio Vigas−, Desde allá, producida por la empresa mexicana Lucía Films junto con las locales Factor rh Producciones y Malandro Films, tuvo su estreno mexicano durante el décimo tercer Festival Internacional de Cine de Morelia. Unas semanas antes, se realizó el siguiente diálogo con el director Lorenzo Vigas, tras la presentación de su primer largometraje en el Cine Trueba de San Sebastián.

 

¿Esperabas un triunfo cómo el que lograste en Venecia?

Mira, cuando la película fue proyectada en el festival, hubo una reacción muy fuerte hacia ella y todos comenzaron a comentarla mucho. Estaba en boca de todo mundo y sentimos que tuvo un gran impacto durante la proyección. En ese momento, al darme cuenta de la reacción de la gente, yo me dije: “Bueno, quizás obtengamos algún premio”, pero de ninguna manera pensábamos en el León (de Oro). Cualquier otro reconocimiento hubiera sido bien recibido, pero estamos muy felices de haber conseguido el principal. Es un premio para todo el equipo que trabajó tan duro y yo se lo dediqué a Venezuela, porque mi país está pasando por momentos muy difíciles.

¿Tenías idea del rebote que la película podía tener a partir de temas como la homosexualidad?

Pienso que esta es una película honesta que va a causar muchas reacciones porque toca temas polémicos. Creo que la responsabilidad de los artistas es crear diálogos entre opiniones encontradas. No es una película que le va a gustar a todos, pero está hecha honestamente y va a crear controversia, pero la idea es esa: generar a través de ella el diálogo, que es algo que en mi país se ha perdido.

El año pasado, Pelo Malo (Venezuela-Perú-Argentina-Alemania, 2013, de Mariana Rondón) ganó aquí en San Sebastián. Ahora le tocó el turno a Desde allá, en Venecia. ¿A qué atribuyes estos logros del cine venezolano?

Esto es producto de todo. Primero, hay una situación a nivel país que obliga a los artistas a levantar la voz, a dar su opinión, a expresarse. Después, hay que destacar el trabajo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (cnac), que se mantiene independiente, ha apoyado proyectos y ha permitido que esta voz que se quiere expresar en Venezuela pueda tomar forma. Es bueno que en el exterior se hable del arte en mi país y no tanto del tema político, que ya nos cansa un poco. Por ejemplo: ahí tienes el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela, que es muy importante y ahí tienes el cine. Es bueno que la gente se fije en nosotros por nuestra condición artística.

Aun así… ¿quieres compartir algún punto de vista sobre la situación política actual de Venezuela?

Yo estoy aquí para hablar de cine, no de política. Creo que la mejor forma que tienen los artistas de dar un punto de vista es haciendo una obra honesta y yo creo que al menos traté que fuera así. En Desde allá hay un reflejo de país y una mirada que está implícita en ella.

¿Tu intención al reunir a un personaje de clase media con un chico marginal era reflejar la diferencia social en tu país?

No escribí la historia buscando generar un punto de vista particularmente ligado a lo social o a lo económico, pero la película ocurre en el Caracas de hoy en día y sí: hay una separación muy fuerte y cada vez más grande de clases. Además, lo más preocupante es que cada vez está más cortada la comunicación. Me parece muy interesante ubicar a un personaje como Armando, que está incapacitado de relacionarse emocionalmente con la gente, en el contexto de la Venezuela actual.

Los mexicanos Michel Franco y Guillermo Arriaga son grandes referentes del cine de su país. ¿Cómo se animaron a producir tu película?

Yo vengo trabajando con ellos hace mucho: son mis amigos desde hace unos 10 años. Los he ayudado en sus proyectos y ahora ellos lo están haciendo en el mío. Es una colaboración que no es reciente y que no es sólo eso. Quise hacer lo mismo que con mi cortometraje Los elefantes nunca olvidan: trabajar con un equipo latinoamericano. Me parece que en este momento estamos tan incomunicados que en Venezuela no se ve el cine peruano ni en Perú el de Venezuela. Tampoco vemos el cine colombiano, que es nuestro vecino. Por eso hice este esfuerzo y están no sólo los amigos mexicanos: tenemos como editora a la brasileña Isabela Monteiro de Castro y en dirección de fotografía al chileno Sergio Armstrong, además del también chileno Alfredo Castro como protagonista y el maravilloso equipo de Venezuela. Es interesante trabajar de esta manera porque permite conectarte con otros países y conseguir que tu película se vea en ellos.

La Villa del Cine es un gran logro en Venezuela. ¿Atribuyes esto a una lucha de todo el gremio de tu país o una política gubernamental?

Yo conseguí el financiamiento a través del cnac, que es otro instituto y que, afortunadamente, ha conseguido mantenerse autónomo. En el caso de la Villa del Cine, yo le atribuyo el mérito de su creación a ambas iniciativas: al gremio cinematográfico –que es muy fuerte en Venezuela– y a la Ley de Cinematografía Nacional que ha permitido financiar muchas películas. Felizmente, ambas fuerzas han coincido para hacer esto realidad.

La ley también les asegura la exhibición obligatoria…

Tenemos una ley que protege a las películas venezolanas y que permite que se exhiban por un tiempo determinado, eso me parece muy sano y necesario, pero también me parece que es responsabilidad de los cineastas hacer una obra competitiva. Estamos en un mercado, competimos y eso nos obliga a fijarnos estándares altos en nuestras obras. Tenemos que pensar en el espectador y si no somos capaces de mantener a la gente en las salas, entonces la película no vale la pena.

Édgar Ramírez es el actor venezolano más internacional del momento. ¿Te gustaría trabajar con él o prefieres actores menos mediáticos?

Édgar es el productor ejecutivo de este proyecto y claro que me encantaría dirigirlo. De hecho, me gustaría hacer con él lo mismo que hice en esta película: utilizar un actor tan importante como Alfredo Castro al lado de un elenco no compuesto por actores. Me gusta hacer esas combinaciones. Por eso me parecería interesante juntar a Édgar en algún momento con intérpretes amateurs.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 48 de la revista cine TOMA, de julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.