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El infierno de dos hombres atrapados en “7:19. La Hora del Temblor”, de Jorge Michel Grau

septiembre 27, 2016

El verdadero horror de estar enterrados

Por Irving Torres Yllán

Pese a que los terremotos que destruyeron extensas porciones de la Ciudad de México en 1985 fueron, indudablemente, la gran tragedia del siglo xx en la capital del país, la cinematografía mexicana se ha ocupado muy poco de retratar el horror y la destrucción que provocaron. Ahora, treinta y un años luego de los sismos, el realizador Jorge Michel Grau, afecto al género de terror, narra el claustrofóbico encierro de dos sobrevivientes atrapados por los escombros en 7:19. La Hora del Temblor.

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La fecha del 19 de septiembre de 1985 difícilmente se olvidará en el Distrito Federal. Ese día, la urbe se vio sacudida por uno de los fenómenos naturales más intensos que la hayan asolado: un sismo de tipo trepidatorio, a la vez que oscilatorio, que sacudió al país, alcanzando su punto de mayor destrucción en la capital de México, con una duración de casi dos minutos y una magnitud de 8.1 grados en escala de Richter. La cantidad de muertos aun es desconocida así como la de desaparecidos, aunque oficialmente se habla de 10 mil.

El tema ha sido tocado en diversas ocasiones por el cine mexicano, aunque el único largometraje de ficción dedicado enteramente a ello ha sido Trágico terremoto en México (México, 1987), de Francisco Guerrero y guión de Reyes Bercini, que aprovechaba los estragos que aún se veían en la ciudad unos meses después. Fuera de ello se le ha aludido en diversas películas como Mariana, Mariana (México, 1987, de Alberto Isaac), El día de los albañiles 3 (Y dónde te agarró el temblor) (México, 1987, de Gilberto Martínez Solares) o en Ciudad de ciegos (México, 1989, de Alberto Cortés).

Ahora, en 2016, se produjo una película que se adentra completamente en la situación al instalarnos al interior de un edificio que se derrumba durante el sismo, 7:19. La Hora del Temblor (México, 2016), dirigida por Jorge Michel Grau, quien en el 2010 sorprendiera con su debut cinematográfico Somos lo que hay (México, 2010) y ahora muestra un gran crecimiento y madurez como realizador.

Luego de estudiar Comunicación en la unam y realización por el Centro de Capacitación Cinematográfica (ccc), Grau se graduó en España, en la Escola Superior de Cinema I Audivisuals de Cataluya (escad) en la especialización de dirección cinematográfica. De regreso a México estudió en la escuela de teatro de la Universidad Nacional (cut), con Raúl Quintanilla, y dirección de arte en el ccc, con Alejandro Luna.

Destaca, en la cinta un extraordinario plano secuencia inicial que nos permite seguir a los personajes no sólo para presentarlos sino para que, de alguna forma, podamos ubicarles en el espacio físico y saber dónde están cuando la oscuridad les cubra. Luego de que ocurre el sismo y se desploma el edificio, es una genialidad la forma en que el director nos va abriendo el mundo, sacándonos de lo claustrofóbico del momento para dejarnos respirar cada vez un poco más. Pocas veces los directores mexicanos se atreven a jugar con los diferentes formatos en pantalla para crear sensaciones y, en esta ocasión, el resultado es impactante.

Producida por Alameda Films, Alebrije Cine y Video y Velarium Arts, 7:19 fue la película inaugural del xix Festival Internacional de Cine Guanajuato (giff). Rodada en los Estudios Churubusco y protagonizada por Damián Bichir y Héctor Bonilla, estrenará en la cartelera nacional el 23 de septiembre, con 250 copias de Cinépolis Distribución.

Por este motivo, les presentamos una entrevista con Jorge Michel Grau.

Podría parecer una película atípica respecto del cine de género que venías haciendo, pero que en realidad se inscribe muy bien dentro en tu trabajo, al abordar un tema social que roza el horror de muchas formas y que es sumamente actual, con ecos que nos alcanzan hasta este 2016.

Justo la urgencia de escribir un guión así fue lo que me movió a buscar un tema que pudiera, de alguna manera, mostrarnos lo que está sucediendo hoy en día en México. De lo que 7:19 va, a grosso modo, es sobre dos personas atrapadas en un edificio que se colapsa en el terremoto. Haciendo el símil con lo que está pasando ahora, un poco es esta tragedia que nos está aplastando, en este desorden de país que tenemos ahora, en este tiradero, es una tragedia que tiene a todos los mexicanos atrapados. Un poco por ahí fue por donde comenzamos a escribir esta historia. La primera motivación era recuperar este hecho de 1985 que tiene un largo aliento con lo que está pasando hoy en día y creo que funciona muy bien porque tiene unos símiles muy exactos con lo que estamos viviendo.

La cinta empieza con un largo travelling que muestra la interacción de todos los personajes y acabamos con dos protagonistas sin sentir nunca que sea teatral, ¿cómo llegaste a esto?

La apuesta era tratar de explorar lo que sucedía debajo de los escombros. Se ha visto mucho documental sobre el terremoto de 1985, hay muchos expertos –tanto cronistas, como historiadores, como gente que participó directamente en el rescate o en la posterior planificación de la ciudad–, pero todo eso sucedía afuera, en todo lo visible, y yo quería irme a este espacio invisible del que casi nadie habla, del que casi nadie sabe, el que era adentro de los escombros, el universo de las víctimas. ¿Qué pasaba con las personas adentro de los edificios mientras esperaba el rescate? En buena medida la gente podía creer que el gobierno estaba increíblemente movilizado para rescatarlos y conforme fue avanzando el tiempo nos dimos cuenta de que no era así, lo que sucedió fue que la sociedad civil tuvo que responder y reaccionar ante la tragedia, organizarse y rescatar a la gente. La apuesta era partir de las preguntas: ¿Qué pasa adentro de la tragedia? ¿Cómo la vive la gente?

Otro de los pretextos que buscábamos era esta exploración de las clases sociales: ¿qué pasa si uno de ellos es un político de alta alcurnia, que está en un puesto muy importante, del cual se beneficia, y el otro es un velador, una persona a pie, del pueblo, un trabajador que necesita largas jornadas de trabajo para poder sobrevivir? ¿Qué pasa cuando estos dos universos se enfrentan en un mismo espacio?

El reto, como lo planteamos desde el inicio, era hacer que estos dos personajes nos guíen por esta exploración. Ver esta situación a través de estos dos personajes completamente inmóviles, que no tienen espacio porque el edificio que los aplasta no sólo los confina a un sitio reducido, sino que los atrapa. Era simplemente ver una interpretación actoral que a través de los ojos, de una intimidad de ese tamaño, nos pudiera transportar a estos dos universos. El riesgo se tomó pensando en dos grandes actores que pudieran hacernos viajar a través de su interpretación y, la puesta en cámara trataba de romper con los planos convencionales, tratar de hacer una puesta en cámara que satisficiera al público y que no se aburriera, y que al final estuviera viendo una puesta en escena con dos personajes hablando toda la película.

En las tomas del edificio colapsado sorprendes con algo inusual en el cine mexicano: jugar con diferentes formatos de la cámara y la vas abriendo poco a poco conforme los personajes van descubriendo más de su entorno. ¿Por qué llegaste a esta decisión técnica?

Decidimos que esa era la mejor manera de hacer entrar al público al espacio. Primero, yo no quería mostrar todo de un jalón, quería mostrar este choque sorpresivo para todos, porque en 1985 nadie le tenía miedo a los temblores, por lo menos no a que se derrumbara la ciudad. La gente no salía de los edificios, se quedaba en el marco de la puerta, esperando a que pasara y ya. Toda la gente que se queda atrapada en este edificio en el filme es sorprendida por el terremoto. Ese era nuestro punto de partida, ¿cómo vamos a hacer que el público se sienta también encerrado y vaya conociendo el espacio? Jugamos con la imagen del iris del ojo, el cual, conforme se va acostumbrando a la oscuridad, tiene una mejor percepción del espacio, puede ver un poco más. Al principio cuando abres el ojo en la obscuridad absoluta no ves nada y conforme pasa el tiempo puedes ver un poco más y más hasta que tu ojo se acostumbra a la obscuridad y tienes una clara visión de lo que está sucediendo en el espacio en el que estas encerrado y por ahí nos fuimos, en generar esta claustrofobia, esta sensación de angustia de que al abrir el ojo no ves absolutamente nada y, conforme avanza el tiempo, vas descubriendo más cosas.

El segundo arranque era ir introduciendo ciertos elementos dentro de la narración que a lo largo de la película van a ir cobrando mucha importancia. No sólo el descubrimiento de Martín Soriano (Héctor Bonilla), el velador, que está a un lado del licenciado Fernando Pellicer (Demián Bichir), sino de los otros personajes que hablan durante la película y otros elementos como la radio, que son los que provocan que el aspecto de la película se abra, dándole al espectador la posibilidad de ver más allá de lo que está sucediendo, aunque estén en ese espacio tan confinado y tan pequeño. La percepción se va ampliando porque van entrando elementos narrativos importantes.

Creí esa era la mejor manera de plantearle al público la apertura de percepción.

En el cine mexicano no se le da tanta importancia al diseño sonoro pero en tu película es muy interesante y nos lleva a distintas profundidades, a diferentes capas del edificio.

Es un punto muy importante. Nosotros estábamos haciendo la apuesta del diseño sonoro, pues era el 50 por ciento de la narración. Nosotros estamos viendo a dos personas encerradas pero no sabemos lo que está sucediendo afuera. El camino que seguimos fue que al momento que Alberto Chimal y yo escribimos el guión, hicimos la línea de tiempo de la ficción que sucedía dentro de los escombros, pero estaba sujeta a la línea de tiempo del suceso real, a lo que estaba sucediendo afuera del cuadro, entonces el diseño sonoro atendía a esa necesidad. ¿Cómo vamos a hacer para que el hecho de ficción se ligue al hecho histórico? A través del diseño sonoro. Las cosas que van sucediendo en sonido, como la llegada de los primeros voluntarios, la llegada de los rescatistas, los perros que ladran justo antes del temblor, nos iban marcando esta veracidad de la historia y todo eso sucede en el diseño sonoro.

Por otro lado tenemos al otro gran personaje que es el edificio. El edificio tiene sometidos a estos personajes y está activo en la película, todo el tiempo se sigue comprimiendo y reacomodando, y conforme los personajes hablan o están dialogando ciertos temas, el edificio contesta, hay acentos dramáticos que da el mismo edificio. La película no tiene nada de música, nada de score, la apuesta era que fueran los sonidos del edificio: los rechinidos, el reacomodo, las piedras cayendo. El edificio está vivo junto con ellos. Christian Giraud, el diseñador sonoro, se fue a meter a cuevas para poder grabar esos silencios que tienen una característica muy especial… dejaba caer piedras para poder repetir esos sonidos en el edificio y tratar de inventar que pasa adentro porque hay poca documentación de momentos dentro de los edificios, hay mucha del exterior pero poca de adentro, nosotros sólo pudimos ver dos videos y son muy cortos, entonces tuvimos que inventar todos estos sonidos dentro de los escombros.

La gente podría pensar que 7:19 es uno de estos grandes dramas del cine mexicano, pero es una película con un humor negro demasiado fino, por momentos, una apuesta muy arriesgada. ¿Cómo fue la creación de este guión con Alberto Chimal, para llegar a los puntos dramáticos bien estructurados y, a la vez, tener humor para que el espectador se relaje y siga viendo el horror en pantalla?

Yo creo que es sintomático, está en nuestro gen, por eso Alberto y yo lo platicamos tanto. ¿Qué pasaría si una persona está en esa situación después de tantas horas? Y los dos llegamos a la conclusión de que seguramente haría un chiste sobre su propia situación. Los mexicanos nos reímos de la muerte, de nuestra situación, cuando no entendemos algo que está cerca de nosotros le inventamos un chiste, somos los reyes del meme, entonces era como adentrarnos en este universo real del mexicano. Estas contestaciones que salen del alma, que salen de la piel, cuando hay una situación incómoda y la única manera de relajarnos o perder un poco la ansiedad o el estrés es contando un pequeño chiste.

Era un riesgo. Recuerdo perfectamente las primeras lecturas con Demián Bichir, él me decía que le preocupaba un poco estos como cierres de comedia, esta comicidad negra, ácida, dolorosa, de esos chistes dolorosos de los que te ríes y luego dices “¡ouch!”. Buscamos estos momentos adecuados para que la gente se enganchara con esta sensación de la necesidad de contar un chiste, porque estas en una situación extrema que te está lastimando y jugar luego un poco con eso, dejarlos reír e ir por un área más ligera donde están sucediendo un par de chistes muy oscuros y después viene un cachetadón que te hace abrir los ojos y recibir esa realidad de una manera mucho más profunda y dolorosa. Era jugar un poco con ambas situaciones.

El riesgo siempre está en cualquier película cuando uno toma una decisión dramática, siempre se corre el riesgo de que se desbalague un poco el discurso o la puesta en escena, pero aquí se asumió y creo hay momentos donde esta comicidad negra funciona muy bien.

Uno de los grandes méritos de la película es la escenografía, afortunadamente no es el cachirulazo al que estamos acostumbrados a ver en este tipo de cine mexicano, pues es muy real. ¿Cuáles fueron los riesgos de tener siempre la misma escenografía en los Estudios Churubusco?

El riesgo era altísimo, hasta cierto punto pecamos en el reto, era poner muy elevado el listón, no conformarnos con lo fácil. Para ejemplificar, estuvimos viendo una película española, Enterrado (Buried, España-Estados Unidos-Francia, 2010), de Rodrigo Cortés, que cuenta la historia de un secuestrado que está dentro de un ataúd. La puesta en cámara era muy pegadita al personaje pero de pronto rompía la pared del ataúd y veíamos planos muy abiertos, donde quedaba en el centro y había un limbo oscuro alrededor y yo sentía que eso rompía mucho con la película.

Entonces, cuando hablaba con el diseñador de producción, Alejandro García, yo le hacía mucho hincapié en eso: nunca vamos a romper la pared del set. La cámara siempre va a estar en el mismo espacio donde ellos estén, no quiero que las paredes se muevan para poder poner cámara. Quiero que se muevan para seguridad de los actores, que estén protegidos y que no haya ningún atentado contra el actor, someterlos a una tortura física con tal de llegar a un resultado me parecía totalmente absurdo teniendo dos grandes intérpretes. Mi apuesta era protegerlos, pero la cámara tiene que estar en un espacio donde nos sintamos enterrados.

Además, yo sufro un poco de claustrofobia. No me subo a elevadores, Metro o Metrobús, y quería sentir miedo del encierro, por lo que era un trabajo constante con Alex y su equipo de estar metiéndome en ese espacio y decirles que necesitaba más opresión, más gris, más estilos. Quería que los fierros retorcidos me hicieran sentir vulnerable y con riesgo de picarme, de cortarme. Yo no quería una escenografía de una película de Capulina, sino que la gente se sintiera aterrada con el verdadero horror de estar encerrados, aunque nunca lo hubieran estado y la única manera era conseguir algo increíblemente verídico que te hiciera aceptar la convención y decir que así se ven los escombros, aunque nunca hayas estado adentro.

Fue un trabajo muy minucioso de cuatro semanas de construcción, primero hicimos pequeñas maquetas, definimos las posiciones de los personajes y, a partir de ahí, se empezaron a hacer maquetas tamaño natural. Luego el equipo de Alex entró a la construcción y los carpinteros medio se volvían locos porque están acostumbrados a hacer escenografías rectas, con ángulos, con piezas de madera bien cortadas y aquí era todo lo contrario, había que meter desastre, caos, nada podía ser geométrico, tenía que ser muy espontáneo y espantoso. Fue un reto que fueron resolviendo conforme avanzábamos.

Al final, pocos días antes de filmar, le pedimos asesoría a un topo que estuvo involucrado en los rescates del 85 y lo metimos al espacio y dijo: “¡Así, así es como se ve!” y eso nos dio la garantía de empezar a rodar.

Otro elemento del que se ha hablado poco es la iluminación, el ejercicio que hace Juan Pablo Ramírez (director de fotografía) con la luz ahí adentro, también ayuda y aporta mucho para dar la sensación de claustrofobia extrema.

¿Qué tal fue trabajar con Héctor Bonilla, nos regresas al gran actor que hacía mucho no veíamos así en cine?

Estoy muy contento con lo que pudimos hacer juntos. Yo tenía una lista de opciones para ese personaje y él estaba ahí pero yo tenía cierta inclinación por otro actor. Pero cuando Demián se suma al proyecto y empezamos a dialogar, puso el dedo y me dijo que volviera a pensar en Héctor, que los viera juntos. Hice el ejercicio de ver a la pareja, tratar de imaginar que pasaría con Héctor como el velador bonachón que se lleva bien con la gente y al repasar un poco su trabajo actoral encontré grandes momentos actorales y eso era lo que me gustaría ver. Le mande el guión y, al día siguiente, el señor viene con una cantidad de propuestas, sugerencias, alternativas en diálogos, que hace que el trabajo se comience a construir desde la primer lectura. Es un tipo con una experiencia increíble y además es amable, elegante, es un tipo que nunca se quejó a pesar de estar en una posición terrible, muy incómoda. Mi madre, Mayra Grau, que es terapeuta, estuvo todo el rodaje en el set para la recuperación muscular y ante cualquier tipo de presión ella de inmediato los atendía porque las condiciones eran complicadas. Héctor Bonilla tenía 76 años y salió mejor librado que todos. Era impresionante verlo trabajar, además, es un tipo tan amable, tan cortés, que hace que el trabajo sea fácil en esas condiciones terribles: teníamos obscuridad absoluta en el foro, trabajamos nada más con la lámpara de mano. Y llegaba un momento tras dos semanas, que la gente se sentía agobiada y Héctor hacía que la vibra, la energía, cambiara. En el ámbito de la interpretación era llegar de inmediato al personaje y a tocar las fibras y la piel como lo habíamos estado platicando, dio muy bien el personaje y por donde había que llevarlo.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 48 de la revista cine TOMA, de julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.7_19-695458593-large

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La siniestra cercanía emocional en “El último paciente: Chronic”, de Michel Franco

abril 9, 2016

La enfermería para rescatarse a sí mismo

Por Gonzalo Hurtado

La profunda conexión emocional que los cuidadores de enfermos terminales desarrollan con sus pacientes puede llegar a extremos bastante obsesivos, como ocurre con el enfermero David, que desarrolla su oficio de manera pulcra, pero casi siempre problemática para los familiares, pues es su puerta de salida para la dolorosa muerte de su hijo, años atrás.

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Puede afirmarse que, recientemente, Michel Franco se ha erigió como un hijo dilecto del Festival Internacional de Cine de Cannes. Los tres largometrajes que ha dirigido hasta ahora han tenido presencia en la programación del evento así como un importante rebote mediático, sobre todo con Después de Lucía (México-Francia, 2012), que se hizo del León de Oro, el premio principal de la sección Una cierta mirada en su sexagésimo quinto Festival Internacional de Cine de Cannes. Este año, El último paciente: Chronic (México-Estados Unidos, 2015), mantuvo el buen paso al obtener el galardón a Mejor Guión en la Sección Oficial del certamen, lo que sitúa a este cineasta, nacido en la Ciudad de México, en 1982 en un lugar de privilegio, junto a otros compatriotas suyos que vienen dando la hora a nivel internacional como Alejandro González Iñárritu, Amat Escalante, Carlos Reygadas o Gabriel Ripstein. A pesar de que la película no consiguió galardones a su paso por la sexagésima tercera edición del Festival de Cine de San Sebastián, como parte de la sección Horizontes Latinos, su estreno de ninguna manera pasó desapercibido para el público y la crítica, y prueba de ello fue el lleno total en todas sus presentaciones.

Protagonizada por el actor inglés Tim Roth, la cinta está ambientada en Los Ángeles y nos presenta al hermético enfermero David, quien dentro de su extremo mutismo, suele conducirse mucho más allá de su deber, cuando está a cargo de enfermos terminales e intenta hacerlos sentir lo mejor posible antes de su inevitable partida. Sin embargo, su actuar será seriamente cuestionado cuando los hijos de un prestigiado arquitecto, encuentran en su tarjeta inteligente videos pornográficos con los que el hombre se entretiene y observan una erección cuando lo está bañando, por lo que amagan con demandarlo. Con un proceso judicial a cuestas, David persiste en dar atención y consuelo a otros, por lo que regresa a la localidad donde solía radicar y se acerca a su joven hija Nadia (Sarah Sutherland) y su ex esposa Laura (la mexicana Nailea Norvind), que lo hacen rememorar la dolorosa pérdida de su hijo, que le ha hecho perderse las sensaciones y los afectos familiares y sociales, a cambio de concentrarse e incluso perderse a sí mismo en su compromiso profesional.

La puesta en escena mantiene la continuidad estilística de las obras anteriores del director, privilegiando los planos medios y abiertos para graficar el punto de vista de un espectador distante, que se mantiene omnipresente en cada acto de su protagonista, de quien sabemos poco de su historia de vida y cuyo silencio es la clave que mejor lo refleja, ya que será en los actos más sutiles de su vida cotidiana donde obtendremos la certeza de su propia esencia. El último paciente: Chronic es una película contenida, cuyo ritmo más que percibirse en pantalla ocurre en el interior de sus personajes. Sus intenciones y manifiestos no están a flor de piel, se mantienen bajo la dermis de su protagonista para sugerir en vez de afirmar con vehemencia, mientras somos testigos de su comunión con la muerte. David ha aprendido a aceptar lo inevitable y a hacer que otros lo lleven con dignidad y le da fuerza para mantener su ética personal hasta el último momento.

En su ritmo interno y su propuesta visual con una cámara que se mantiene estática la mayor parte del tiempo, es que la cinta nos transmite con mayor fidelidad las incertidumbres y dudas de su protagonista. En esa economía de lenguaje, se construye la justificación visual para el sorprendente y casi inexplicable momento final con el que se resuelve la película, producida por Lucía Films que, con distribución de Videocine, estrenará en la cartelera mexicana el 8 de abril.

Tras la función de prensa de la cinta, en el teatro Kursaal, como parte de la sección Horizontes Latinos del sexagésimo tercero Festival de Cine en San Sebastián (Donostia Zinemaldia), es que ocurrió la siguiente conversación con Michel Franco.

¿Qué te motivó a cambiar la temática juvenil de Daniel & Ana (México-España, 2009) y de Después de Lucía, por los dilemas de un personaje adulto en Chronic?

Si bien mis dos primeras películas eran protagonizadas por personajes adolescentes, yo no las catalogaría en ese rango. Tal vez se debía a que yo era más joven y me sentía más cercano a esa generación, pero hago películas sobre temas que me llaman más la atención y en este caso la muerte y la enfermedad me parecieron ideales para llevarlos a la pantalla. Una película toma uno o dos años en hacerse y debe tener un tema lo suficientemente interesante para captar el interés del director durante ese tiempo para luego captar el interés y el tiempo del público.

 

¿Te intriga mucho el tema de la muerte? En Después de Lucía también aparecía ese componente.

Aprecio la pregunta porque mucha gente encasilla a esa película con el bullying, cuando la relación correcta es con la muerte. Podríamos decir que esa recurrencia me define mucho.

 

¿Qué tan personal ha resultado esta película para ti?

Todas mis películas tienen un tema personal. En este caso me inspiré en lo que le ocurrió a mi abuela, que estuvo enferma durante 2010 y tuvo una enfermera trabajando con ella por varios meses. Lo que me sorprendió es la relación de intimidad que nació entre esta persona y mi abuela. Entonces, me interesó mucho tratar el tema de cómo se inició ese vínculo, además de cómo es la vida de alguien que está muy cercano de la muerte.

 

¿Esa experiencia familiar no te decidió a contar la película desde un punto de vista femenino?

Al principio, había considerado tener de protagonista a una mujer, pero cuando conocí a Tim Roth, que tenía mucha curiosidad e interés por mi siguiente película, me propuso trabajar conmigo si cambiaba el papel principal de mujer a hombre para poder interpretarlo y así lo hice. Durante la etapa de investigación, Tim trabajó con varios pacientes de cáncer y constantemente me llamaba para contarme a quién había conocido y qué había vivido con esa persona. Al mismo tiempo yo comencé a conocer enfermeros en Estados Unidos y a entender un poco más de ese mundo.

¿Qué tan complicado resultó representar la parte más oscura del protagonista de Chronic?

Cuando decidí escribir el papel para Tim, opté por diseñar un personaje bastante complejo, porque él es un actor muy completo y no tendría problemas en darle forma a David, que si te fijas bien no es un papel nada fácil. No se trata solamente de un ángel que quiere ayudar a la gente, también tiene un lado siniestro que a mí me fascinaba explorar aún más. Además, alguien que está tan cerca de la vida y la muerte, de ninguna manera puede pretender ser un personaje sencillo. David ejerce la enfermería como un intento de rescatarse a sí mismo y quizás por eso miente y cambia constantemente de parecer.

¿Te sientes influido formalmente por una película reciente y muy exitosa Amor (Amour, Francia, 2010), de Michael Haneke?

Efectivamente, pero también siento que crecí influenciado por otros directores europeos como Krysztof Kieslowski, Ingmar Bergman o Luis Buñuel y siempre tengo la sensación que mis películas tienen alguna huella de ellos, pero tampoco puedo negar que me gusta mucho lo que hacen estadounidenses tan disímiles como Woody Allen o Paul Thomas Anderson.

Gabriel Ripstein comentó que siente una hermandad entre 600 millas y Chronic, por el hecho de compartir al protagonista y de que uno fue el productor del otro en sus respectivos filmes.

Con Gabriel somos amigos desde hace muchos años. El año pasado no solo produjimos su película y la mía, también trabajamos juntos con el venezolano Lorenzo Vigas, que ganó el León de Oro en el septuagésimo Festival Internacional de Cine de Venecia, la Mostra, por Desde allá. También hicimos Los Herederos, de Jorge Hernández Aldana, que compitió en el Festival de Morelia. Para mi resulta mejor hacer mucho y con la misma gente que trabajar de manera esporádica con distintas personas.

 

¿Cómo te ha sentado desempeñarte como productor?

Me gustó trabajar como productor aunque me gusta más dirigir. Mentiría si dijera lo contrario, pero aprendo bastante al entrar en otras facetas y al alternar con directores tan personales. Siempre asimilo mucho de ellos.

 

¿A qué atribuyes el hecho de que el cine mexicano tenga tan buena recepción tanto en festivales internacionales como en el Oscar?

Pues hay muchas voces en el cine mexicano que son fuertes y originales. Es un cine que viene de un país complejo y que está en una crisis constante, y creo que eso nos vuelve más interesantes al momento de concebir historias.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 45 de la revista cine TOMAde julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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Daniela Michel, directora del FICM, jurado en Locarno y en Venecia

julio 30, 2015

Daniela Michel

Daniela Michel, directora y fundadora del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) –cuya decimotercera edición se efectuará del 23 de octubre al 1 de noviembre–, fue invitada, a mediados de julio, a participar como jurado en el sexagésimo octavo Festival del film Locarno, que se llevará a cabo del 5 al 15 de agosto de 2015. El festival suizo, fundado en 1946, se realiza anualmente en el cantón de Ticino e instala una gran pantalla al aire libre en la Piazza Grande y asientos para 8 mil espectadores.

Michel será jurado de la Competencia Internacional, junto con el director estadounidense Jerry Schatzberg, la actriz coreana Moon So-ri, el director israelí Nadav Lapid y el actor alemán Udo Kier.

Unos días más tarde, a finales de julio, Daniela Michel fue invitada a participar como jurado oficial ahora del septuagésimo segundo Festival Internacional de Cine de Venecia, la Mostra, que se realizará del 2 al 12 de septiembre de 2015, el más antiguo de los certámenes europeos, como parte del premio “Luigi De Laurentiis” a Mejor Ópera Prima o León del Futuro al Mejor Primer Largometraje de cualquiera de las secciones competitivas, en un jurado presidido por el director italiano Saverio Costanzo e integrado por el productor hongkonés Roger Garcia, la historiadora y crítica francesa Natacha Laurent, y el director estadounidense Charles Burnett.

El director mexicano Alfonso Cuarón, presidirá el jurado de la Competencia Oficial que otorga el León de Oro a la Mejor Película, junto con el guionista y director francés Emmanuel Carrère; el director turco Nuri Bilge Ceylan; el director polaco Pawel Pawlikowski; el director italiano Francesco Munzi; el director taiwanés Hou Hsiao-hsien; la actriz alemana Diane Kruger; la directora británica Lynne Ramsay, y la actriz y directora estadounidense Elizabeth Banks.
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Ganadores del 68 Festival Internacional de Cine de Cannes

mayo 27, 2015
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Con la emotiva entrega de la Palma de Oro Honoraria a la artista y realizadora artista belga Agnes Varda, se realizó la ceremonia de clausura del sexagésimo Festival Internacional de Cine de Cannes, la tarde del domingo 24 de mayo de 2015, en la que hubo una abundante premiación para la producción latinoamericana, cuando en el primer anuncio de la Selección Oficial no apareció ninguna cinta de la región. El director mexicano Michel Franco obtuvo el premio a Mejor Guión, en tanto que el colombiano César Augusto Acevedo fue reconocido con la Cámara de Oro a Mejor Primera Película por La tierra y la sombra, y el recién creado galardón El Ojo de Oro, a Mejor Documental, recayó en la producción chileno-mexicana Allende, mi abuelo Allende, de Marcia Tambutti. Otro filme chileno, Locas perdidas, de Ignacio Juricic Merillán, fue reconocido con el Segundo Premio, y el catalán Ian Garrido López, con Victor XX, el Tercer Premio de la Cinéfondation.
Selección Oficial en Competencia (Largometraje)
Palma de Oro
Dheepan, de Jacques Audiard.
Gran Premio
Saul Fia, de László Nemes.
Premio a la Mejor Dirección
Hou Hsiao-Hsien por Nie Yinniang.
Premio al Mejor Guión
Michel Franco por Chronic.
Premio a la Interpretación Femenina
Emmanuelle Bercot por Mon Roi de Maïwenn
ex aequo con
Rooney Mara en Carol de Todd Haynes.
Premio a la interpretación masculina
Vincent Lindon por La loi du marché, de Stéphane Brizé.
Premio del Jurado
The Lobster, de Yorgos Lanthimos.
Palma de Or en Cortometraje
Waves’98, de Ely Dagher.

UNA CIERTA MIRADA

Premio Un Certain Regard

Hrútar, de Grímur Hajonarson.

Premio del Jurado

Zvizdan, de Dalibor Matanic.

Premio a la Mejor Dirección

Kishibe No Tabi, de Kurosawa Kiyoshi.

Premio Un Certain Talent

Comoara, de Corneliu Porumboiu.

Premio Avenir

Nahid, de Ida Panahande.

Ex aequo con

Masaan, de Neeraj Ghaywan.

CINÉFONDATION

Primer Premio de la Cinéfondation

Share, de Pippa Bianco.

Segundo Premio de la Cinéfondation

Locas perdidas, de Ignacio Juricic Merillán.

Tercer Premio de la Cinéfondation

Victor XX, de Ian Garrido López

Ex aequo con

The Return of Erkin, de Maria Guskova.

CÁMARA DE ORO

La tierra y la sombra, de César Augusto Acevedo.

OJO DE ORO

(a Mejor Documental de todas las secciones)

Allende, mi abuelo Allende (Chile-México), de Marcia Tambutti.

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Homenaje póstumo a Sergio García Michel

enero 15, 2014

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Fallecido el 19 de septiembre de 2010 –justo un cuarto de siglo después del terremoto que azotó la Ciudad de México y que él filmó–, el cineasta Sergio García Michel (1945-2010), realizó un pertinaz registro de la escena roquera y contracultural nacional, además de los movimientos sociales ocurridos en México durante más de cuatro décadas, siempre con formatos alternativos, desde el Super8 hasta el videocassette y el cine digital. Su cámara documentó lo mismo el festival de Rock & Ruedas de Avándaro, que el rock urbano en la Ciudad de México y los cantautores llamados Rupestres, a la que pertenecía el tamaulipeco Rockdrigo González.

Para recordarlo y dar a conocer su archivo, recientemente donado por su familia a la Filmoteca de la UNAM, instución que restauró y digitalizó las cuatro decenas de filmes que realizó, se ha organizado un homenaje póstumo durante enero y febrero de 2014, organizado por la Cineteca Nacional, la Filmoteca de la UNAM, el Sistema de Transporte Colectivo Metro, el Museo de Arte Carrillo Gil, la Delegación Coyoacán, la Delegación Gustavo A. Madero, la Asociación Civil Asamblea para la Cultura y la Democracia, con apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

En diversas sedes se realizará este ciclo fílmico con comentarios de músicos, especialistas y amigos del cineasta.

 

Cinematógrafo del Chopo. Dr. Enrique González Martínez núm. 10. Col. Santa María la Ribera.

Viernes a las 19:30 horas.

10 de enero: Las clínicas del rock (1992). Comenta: Jorge García (del grupo Follaje).

17 de enero: ¿Por qué no me las prestas? (1996). Comenta: Fausto Arrellín.

24 de enero: El cantar de los cantores (2010). Comenta: Armando Rosas.

31 de enero: Un toke de roc (1988). Comenta: Carlos Alvarado (Chac-Mool).

Museo de Arte Carrillo Gil. Revolución 1608, esquina Altavista. San Ángel.

Domingos, 13:00 horas.

12 de enero: Un toke de roc (1988). Comenta: Víctor Roura

19 de enero: El cantar de los cantores (2010), Comenta: Sergio Raúl López.

26 de enero: ¿Por qué no me las prestas? (1996). Comenta: Roberto Ponce.

Tianguis Cultural del Chopo. Aldama entre Sol y Luna. Colonia Guerrero.

Sábados, 13:00 horas.

Sábado 18: Rock sin fresas (1996).

25 de enero: Las clínicas del rock (1992).

S.T.C. Metro

Proyeccion de cine-minutos de documentales de García Michel

Miércoles, 16:00 horas.

15 de enero.Metro Copilco.

22 de enero. Metro La Raza.

29 de enero. Metro Zapata.

Centro Cultural Benemérito de las Américas. Jardín Centenario. Coyoacán.

2 de febrero, de 16:00 a 20:00 horas.

Estreno del documental Imágenes inéditas del Festival de Avándaro (). Musicalización en vivo de los grupos Estación Jamaica, Avandarock, Julio’s Band, La Komuna, Tapa Groove, Grupo Granuja, y Alba Sound System, entre otros.

Cineteca Nacional

4 de febrero

Acción, corte y queda. El legado del súper 8 rupestroso. Presentan: la cantante de blues Nina Galindo y la cineasta estadounidense Jennifer Boles (realizadora de Prohibido prohibir, documental sobre la vida y obra de Sergio García Michel).

Más información en Facebook.com: culturaindependiente.mx

Twitter: @cultuit

 

Sergio Garc1

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Taller de Michel Franco en la Casa del Poeta

abril 9, 2013

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El director mexicano Michel Franco, reciente ganador del premio Una Cierta Mirada 2012 de la sección homónima en el sexagésima quinta edición del Festival Internacional de Cine de Cannes como director del largometraje Después de Lucía (México, 2013), ofrecerá un Taller de Dirección y Producción Cinematográfica en la Casa del Poeta (Álvaro Obregón 73 en la colonia Roma de la Ciudad de México), de ocho sesiones semanales que  iniciará el 4 de junio.

El curso tiene como propósito identificar, rastrear y describir los distintos pasos, etapas y procesos que conforman la producción de un largometraje: ¿Que contar? ¿Por qué hacer la película? Intereses personales y artísticos. Desarrollo de guión. Escaleta, desarrollo, etc. Realidad de la industria. Rentabilidad del proyecto. Conformar el crew. ¿De quién rodearse? Piezas claves. Elección de actores, casting. Influencias y estilo… ¿A qué película se parece el proyecto? ¿Es algo diferente…? Técnica, cámaras, equipo de edición… la manera inteligente y actual de hacer una película, aprovechando los avances tecnológicos y con un crew pequeño. Producción real… ¿A qué te puedes enfrentar en México? ¿Qué hacer con la película terminada?

Michel Franco es egresado la Universidad Iberoamericana, etapa en la que realizó los cortometrajes Huérfanos (1998), Ruido y olvido (1999), Azul y sombras (2000), El soldado (2001), Así nos gusta vivir (2003) y Cuando seas grande (2003, parte de la campaña publicitaria Cortometrajes contra la corrupción). Luego, estudió dirección en la New York Film Academy. Su cortometraje Entre dos (2003), protagonizado por Lumi Cavazos, ganó El Danzante de Oro del Festival Internacional de Cine de Huesca y el premio al Mejor Cortometraje en el Festival de Dresden. Su primer largometraje, Daniel y Ana (2009), con Marimar Vega y Dario Yazbek Bernal, fue seleccionado en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes y su segundo largometraje, Después de Lucía (México, 2013), además del premio en Cannes, fue seleccionada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas para representar a México en los premios Oscar y Goya. Actualmente trabaja en su próxima cinta, A los ojos, que codirige con su hermana Victoria y que es protagonizada por la actriz Mónica del Carmen (Año bisiesto, 2010).

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El director Michel Franco y la actriz Tessa Ía González Norvid, al recibir 
la noticia del premio Una Cierta Mirada. Foto: Festival de Cannes.

 

Estreno simultáneo de “Chalán”, por Canal 22 y NuFlick

noviembre 21, 2012

El telefilme Chalán (México, 2012), de Jorge Michel Grau, primer coproducción de la televisora cultural Canal 22 y el Foprocine, programado para estrenarse el sábado 24 de noviembre por la señal de la emisora televisiva, estará disponible, primero, en Internet, vía streaming, el miércoles 21 de noviembre, a las 20:00 horas a través de Nuflick.

Este largometraje, de 60 minutos de duración, producción del Film Tank, Imcine y Canal 22, relata el día a día de Alan (chofer y asistente de un Diputado Federal) que consiste en aguantar la ira y prepotencia de su superior; sortear el menosprecio de los escoltas; y sobre todo, limpiar todo rastro de las travesuras del Diputado. Pero todos, incluso un Chalán, tenemos un límite.

La película es protagonizada por Noé Hernández, Juan Carlos Remolina, Ari Brickman, Luis Cárdenas, Marco Antonio Argueta y Antonio Zúñiga. Tiene como productores a Edgar San Juan, Verónica Novelo, Jaye Galicot. El diseño de producción es de Salvador Parra. La fotografía es de Alberto Anaya. Edición de Miguel Schverdfinger.

Para registrarte, simplemente visita la plataforma mexicana de distribución de cine Nuflick.com/Chalan.

 

 

 

 

“Después de Lucía”, de Michel Franco, representante de México a los premios Oscar y Goya

septiembre 20, 2012

Esta tarde, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas A.C., dio a conocer los resultados de la votación de sus miembros (77 votos) para elegir la película que representará a México, en el 2013, tanto en los premios Oscar como en los Goya, que organizan sus organismos pares tanto en los Estados Unidos como en España. En ambas premiaciones, la cinta representante del país será Después de Lucía, de Michel Franco, recientemente galardonada en el Festival de Cannes con el Premio del Jurado en la sección Una cierta mirada (Un Certain Regard).

“Post Tenebras Lux”, de Carlos Reygadas, Selección Oficial en Cannes 2012

abril 19, 2012

Michel Franco, seleccionado con Después de Lucía,

a la sección Una cierta mirada


El cuarto largometraje de ficción del realizador mexicano Carlos Reygadas, Post Tenebras Lux, ha sido seleccionado para competir por la Palma de Oro en la Selección Oficial del sexagésimo quinto Festival Internacional de Cine de Cannes, que se realizará del 16 al 27 de mayo de 2012 en Francia.

De acuerdo a su productora, Mantarraya Films,  el filme, filmado en locaciones del estado de Morelos, la Ciudad de México e Inglaterra, “relata la historia de Juan y su joven familia, retratando su vida en el campo de México. Ahí disfrutan y sufren un mundo que entiende la vida de otra forma. Juan se pregunta si estos mundos se complementan o, en realidad, luchan inconscientemente por eliminarse el uno al otro”.

En la Selección Oficial aparece, además, la más reciente cinta del brasileño Walter Salles, On the Road. Y en la sección Una cierta mirada (An Certain Regard), fue seleccionada la producción mexicana Después de Lucía, segundo largometraje del realizador mexicano Michel Franco, así como la argentina Elefante blanco, de Pablo Trapero, y la colombiana La playa, de Juan Andrés Arango.

El presidente del jurado de la Selección Oficial es el actor, director, guionista y productor italiano Nanni Moretti (Habemus Papam, La habitación del hijo, Abril).

Aquí está la lista de cintas que integran la Selección Oficial de este año en Cannes:

Jacques AUDIARD DE ROUILLE ET D’OS 1h55
Leos CARAX HOLY MOTORS 1h50
David CRONENBERG COSMOPOLIS 1h45
Lee DANIELS THE PAPERBOY 1h41
Andrew DOMINIK KILLING THEM SOFTLY 1h40
Matteo GARRONE REALITY 1h50
Michael HANEKE AMOUR
(LOVE)
2h06
John HILLCOAT LAWLESS 1h55
HONG Sangsoo DA-REUN NA-RA-E-SUH
(IN ANOTHER COUNTRY)
1h28
IM Sang-soo DO-NUI MAT(THE TASTE OF MONEY) 1h53
Abbas KIAROSTAMI LIKE SOMEONE IN LOVE
1h49
Ken LOACH THE ANGELS’ SHARE 1h46
Sergei LOZNITSA V TUMANE(IN THE FOG) 2h07
Cristian MUNGIU BEYOND THE HILLS 2h35
Yousry NASRALLAH BAAD EL MAWKEAA(AFTER THE BATTLE) 1h56
Jeff NICHOLS MUD 2h15
Alain RESNAIS VOUS N’AVEZ ENCORE RIEN VU 1h55
Carlos REYGADAS POST TENEBRAS LUX 1h40

Walter SALLES ON THE ROAD
2h20
Ulrich SEIDL PARADIES : Liebe
(PARADISE : Love)
2h00
Thomas VINTERBERG JAGTEN(THE HUNT) 1h46