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Convocatoria al sexto Festival de Cine México-Alemania

abril 3, 2017

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La sexta edición de Festival de Cine México-Alemania CineMA, “Dos visiones una mirada”, se llevará a cabo en la ciudad de San Luis Potosí, México del 7 al 10 de septiembre de 2017 por lo que se convoca a inscribir películas en sus dos secciones competitivas: Competencia Oficial de Cortometrajes Mexicanos y Alemanes (Ficción, animación y documental) y el Premio San Luis para cortometrajes de directores potosinos o filmados en la entidad en cualquiera de las anteriores categorías (estos trabajos se subirán a la página electrónica del festival y podrán ser votados por los usuarios); así como en sus secciones no competitivas: México contemporáneo, Alemania contemporánea y Cine itinerante (plazas, escuelas y municipios).

Las inscripciones podrán realizarse hasta el primero de julio de 2017.

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Primera Fiesta Internacional del Cine en San Luis Potosí

septiembre 21, 2016

Tenemos que salir a buscar al público

Por Carlos Sosa

Ante lo competitivo e incluso celoso que llega a ser el ambiente de buena parte del centenar de festivales fílmicos que se realizan anualmente en México, en San Luis Potosí se proyecta hacer, en su lugar, un gran festejo que no programe películas en exclusiva, realice actividades de industria ni glamorosos encuentros para pocos invitados. En la segunda quincena de septiembre, la Fiesta Internacional del Cine ofrecerá proyecciones gratuitas, charlas de cultura cinematográfica, talleres y residencias para ampliar el público posible para la producción nacional.

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Hacer un festival más resulta ilógico. México es un país de grandes festivales como el de Morelia, Los Cabos o Guadalajara, que resuelven muy bien el tema de industria. Nosotros lo que intentamos con la Fiesta Internacional del Cine en San Luis Potosí no es necesariamente hacer un festival con todo lo que conlleva, con las partes vip, las alfombras rojas etcétera. Lo que para nosotros es muy importante es acercar el cine al público, es decir, muchas veces se dice que la gente no quiere ir al cine o que la gente no ve el cine nacional, pero tenemos el firme convencimiento de que, más bien, a la gente no le alcanza para ir al cine. Entonces, partiendo del hecho de que la mayoría de las películas en éste país se producen a partir de incentivos fiscales y de fondos públicos, nos parecía una excelente idea regresar a devolver a la gente lo que le ha dado, mediante recursos públicos, es decir con sus impuestos, al cine. Si la gente no puede ir a las salas entonces las salas deben salir a la gente.

Así es como nace la Fiesta del Cine, un espacio para festejar a la cinematografía y también a diversas disciplinas que van alrededor de la cinematografía, como la música y la poesía. Vamos a llevar a muchos talentos, creadores y público espectador para que juntos podamos por fin crear un entendimiento directo, además de que la gente se acerque y vea qué es lo que se está haciendo en el cine nacional. A pesar de que México sea el cuarto país que más boletos de cine vende en el mundo, dicha cantidad de espectadores sigue representando solamente al 12% de la población, que es la que en realidad asiste al cine, mientras que el otro 88% no tiene las posibilidades económicas.

Lo que tenemos claro es que nosotros tenemos que salir a buscar al público, no esperar a que venga a buscarnos. Mostrar qué es lo que estamos haciendo y así empezar a generar esta formación de audiencias que tanto hemos esperado para que desde jóvenes y niños vean que a través de la cultura se puede llegar a un ser un país mejor. Ese es el espíritu de la Fiesta del Cine y así es como nace la primera edición.

Estamos programando películas de diversos géneros sin que, necesariamente, esperemos que sean sólo los más recientes estrenos. Repito, es una fiesta donde vamos a festejar a la cinematografía y en la que queremos que la gente festeje las películas, es por eso que estamos programando películas que han pasado por numerosos festivales y ese hecho no nos limita para seleccionarlas. En su mayoría son mexicanas, con diversos contenidos y diversos géneros. Hay documentales, ficciones y comedia. Tenemos también películas españolas.

Nuestra oferta es diversa, queremos darle una probadita del cine de todo tipo a todo el público para que se empiecen a familiarizar y encantar con todo esto, esa es la línea de la Fiesta: ofrecer un panorama abierto de lo que se está haciendo en el país. Para ser universales es urgente conocer lo particular de las historias.

Todos los días, en el Centro de las Artes, ofreceremos conferencias para todos los estudiantes que quieran venir. Todas las actividades serán gratis, el programa se definirá en estos días, pero básicamente se puede adelantar que habrá conversaciones formativas que retroalimenten a todo aquel que traiga inquietudes acerca del cine. Seis guionistas trascendentes y directores mexicanos hablarán sobre la importancia de pensar y construir al personaje desde la estructura del guión.

Por otro lado, Matt Dillon, nos hablará acerca de su experiencia en el cine y en las series de televisión.

Finalmente haremos una conversación con Pablo Hernando, uno de los directores de la película Esa sensación (España, 2016), quien nos visita desde la península ibérica.

Trataremos de que todos los directores, productores y algunos actores que participaron en las cintas seleccionadas, vengan durante los cuatro días que dura la Fiesta para poder convivir con el público. Además habrá algunos invitados extras que, aunque no vengan a presentar una película, vale la pena que convivan con el público potosino. También haremos dos residencias como parte de la Fiesta Internacional del Cine.

Es en este punto donde buscamos especial trascendencia. Serán dos residencias, una de actuación coordinada por Úrsula Pruneda, en Xilitla, que tendrá varios mentores, todo enfocado a la actuación en cine. Alejandro Gerber dará un taller de dirección para actores; Marc Bellver tratará de mostrar cómo funciona la relación entre la cámara y el actor; Axel Muñoz hablará del sonido y la voz, la modulación y entonación de la voz en cine; en tanto que Úrsula Pruneda, Cecilia Suarez, Luis Gerardo Méndez e Irene Azuela darán un taller con técnicas de actuación para cine.

Esta primera edición está destinada a los artistas potosinos. Pensamos que para las siguientes ediciones tendríamos que ampliar el espectro hacia el resto del país.

Por otro lado, en Real de Catorce tendremos una residencia dedicada a la escritura de guión, este año tendremos como mentores a tres escritores imperdibles: Ana Katz nos visita desde Argentina, ella es directora y escritora de cine; Ray Lóriga, prestigiado guionista y escritor de cine, que ha trabajado para Carlos Saura y Pedro Almodóvar; por último, Gibrán Portela es uno de los mayores talentos que tenemos en México.

Los seleccionados para la residencia de guión van a ser seis, entre ellos directores, escritores profesionales del cine que al menos hayan hecho un largometraje, puesto que ésta residencia sí tiene un carácter especialmente profesional.

Durante nuestra primera edición de la Fiesta pretendemos que esta residencia tome un valor muy importante y se convierta en un referente en México. Que la Residencia Catorce gane prestigio y sea única en su naturaleza, peculiar del lugar, queremos hacerla un símbolo de la Fiesta.

Esta es una fiesta, no es un festival, lo hemos dicho muchas veces y se integrará al talento potosino. No solamente servirá para proyectar películas y ver algunos otros proyectos, sino para festejar también a los talentos potosinos, a los gestores culturales y a la gente que, con mucho esfuerzo, ha realizado otros festivales en la localidad que sin duda tienen un valor importantísimo para la comunidad y la cultura. Nos estamos aliando y los estamos invitando a participar con nosotros para que justo podamos ayudar y dejar un grano de arena en San Luis Potosí para todos estos festivales y todos estos esfuerzos en conjunto. Cabe mencionar que la idea es que tenga una trascendencia mayor y que se convierta en un evento anual que suceda año con año en el mes de septiembre.

Con respecto a la gran diversidad de festivales que hay en el país, creo que es un crisol interesante de intenciones y carácter que se complementan unos con otros, es un fenómeno inclusivo y no excluyente. La diversidad es esencial en un país tan extenso y multicultural como lo es México, mientras más festivales haya y más películas pasen en los festivales, mayor es la repercusión que va a tener el cine. Cada festival tiene su identidad y público.

Los festivales sirven para acercar al público a la cinematografía y para acercar nuestras películas al público. Toda película tiene un público y hay que salir a buscarlo. Yo pienso que no tiene gran sentido la discusión de las identidades y, mucho menos, evitar repetir filmes en un festival. Lo mejor es que las películas puedan tener la mayor exhibición posible y dejar la competencia a un lado.

Esperamos que al público potosino les guste lo que estamos haciendo: un trabajo con mucho cariño y muchísimo corazón. Trataremos de que este evento se disfrute gradualmente más año con año y que se difunda con el boca a boca, así, nuestras películas tendrán mayor trascendencia.

Ya tenemos títulos programados. Hemos creado una sección mexicana llamada Liga Nacional. Entre ellos se encuentran Sopladora de Hojas (México, 2015), de Alejandro Iglesias Mendizabal; Los herederos (México, 2015), de Jorge Hernández Aldana; Semana Santa (México, 2015), de Alejandra Márquez; Tempestad (México, 2016), de Tatiana Huezo; Maquinaria Panamericana (México, 2016), de Joaquín del Paso; Un monstruo de mil cabezas (México, 2015), de Rodrigo Plá, que son películas que han tenido éxito durante todo el año y que han pasado por diversos festivales. Inauguraremos con la película 7:19. La hora del temblor (México, 2016), de Jorge Michel Grau, justo antes de su estreno en salas comerciales y la clausura será con la película Desde allá (Venezuela-México, 2015), de Lorenzo Vigas, que ganó el León de Oro en el Festival de Venecia el año pasado, y tendremos algún otro par de películas extranjeras con presencia de los directores. Así como una función especial de El Puño de Hierro (México, 1927), de Gabriel García Moreno, así como un concierto de Presidente, la banda de Quique Rangel, bajista de Café Tacvba, que ha elegido una película sorpresa para presentar antes del concierto.

Esta primera edición se llevará a cabo del 21 al 25 de septiembre y durante esos cinco días habrá proyecciones, conciertos, lecturas y cine nacional e internacional de la más alta calidad, en plazas y calles, en los barrios de San Miguelito y San Sebastián, la plaza Aranzazú y en su sede, el Centro de las Artes de San Luis Potosí.

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VII Rodando Film Festival

junio 20, 2016

Punto de encuentro entre realizadores locales y nacionales

Por Zaire Alejandro García

Fundado como un festival cinematográfico para celebrar el centenario de la Revolución Mexicana en Cerro de San Pedro, el Rodando Film Festival alcanza siete ediciones convertido no sólo en un escaparate para mostrar la oferta fílmica que de otra manera no llegaría a San Luis Potosí sino en un sitio de encuentro entre los realizadores invitados y los de la propia localidad, además de las tres convocatorias estatales.

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Rodando Film Festival es el nombre que recibe el evento cinematográfico creado en el 2010 en el municipio cerro de san Pedro, aledaño a San Luis Potosí, que fue la principal actividad conmemorativa del centenario de la Revolución Mexicana en esta localidad. Para esa primera edición se convocó a realizadores nacionales para un Concurso de Cortometrajes en las categorías de ficción y documental, así como a universitarios potosinos para la participación en el taller 60 segundos, el cual tuvo por objeto la creación de cine minutos por parte de los concursantes. El evento tuvo por nombre primer Festival de Cortometrajes Cerro de San Pedro, gestándose así como el primer festival de cine en San Luis Potosí.

El enfoque tomado por el evento fue el difundir un cine que no tenía cabida en las salas comerciales ni en los diversos foros de la ciudad; un cine, que de no ser traído a San Luis seguiría sin existir ni verse, hasta ese tiempo. Desde el establecimiento del festival en la capital y hasta ahora, no existe una gran diferencia entre la programación de la Cineteca Alameda y el Rodando Film Festival, sino lo que ha existido hasta ahora es un complemento en la programación anual del recinto, nosotros, por nuestra parte, ofrecemos lo más reciente del cine mexicano que, año con año, va creando un nuevo público.

Lograr hacer del festival un espacio en el que conviviera la producción reciente del cine nacional con los cineastas potosinos interesados no fue una decisión como tal, sino que él mismo evento propició la interacción de ambas partes, puesto que al invitar a los directores, productores, fotógrafos, reparto, etcétera, a presentar sus películas, la audiencia interesada comenzó abordarlos con el fin de cuestionarlos y buscar un medio de comunicación directa con ellos. Haciendo que año con año Rodando se convierta en un punto de encuentro entre los realizadores locales y los nacionales.

A través de sus ediciones el evento se ha ido modificando con el objetivo de acercar el cine mexicano a más público, teniendo como resultado un mayor número de películas y sedes dentro de la programación. Se han originado funciones y muestras temáticas, aunado a ello han existido cambios externos a la logística, como movimiento de fechas de presentación e incremento y decremento de días.

De acuerdo a la detallada programación de cada edición, generamos una gran expectativa en un público tanto en el ya cautivo como en el potencial, con producciones exhibidas por primera vez en San Luis Potosí y que, además, en su mayoría tienen una destacada critica nacional e internacional. Asimismo, el uso de espacios alternativos como sedes, propicia el acercamiento de un público diverso.

Nuestra sede principal, el Cine Alameda, sigue manteniendo las mismas condiciones como Cineteca, ofreciendo su diversa programación.

El festival ha impulsado a los cineastas potosinos a filmar a través de tres convocatorias: Una, el taller de cine minuto; otra, el concurso de cortometrajes potosinos, y por último, un taller dirigido a niños. De esta manera propiciamos la creación del acervo local.

Para este verano algunos de los invitados a la séptima edición del Rodando Film Festival son el director de cine Fernando Urdapilleta, el actor Luis Arrieta, el cinefotógrafo Toni Kuhn, el sonidista Guillermo Mena y el productor Arturo Tay. Y en programación tenemos ya confirmadas las películas A los ojos (México, 2013), de Victoria y Michel Franco; Los herederos (México, 2015), de Jorge Hernández Aldana; Epitafio (México, 2015), de Yulene Olaizola y Rubén Imaz; Estrellas solitarias (México, 2015), de Fernando Urdapilleta; Pies ligeros (México, 2016), de Juan Carlos Núñez Chavarría; la muestra de cortometrajes del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) 2016 y la muestra del Centro de Capacitación Cinematográfica (ccc) 2016 entre otras.

Para la séptima edición del Rodando Film Festival, a realizarse del 22 al 26 de junio, hemos reducido la duración de nueve a cinco días, a causa de la logística propia del evento, no como consecuencia de la crisis cultural.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 46 de la revista cine TOMAde julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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El libérrimo y aventurero Eisenstein en Guanajuato, de Peter Greenaway

enero 22, 2016

La posibilidad de convertirse en sí mismo

Por Luis Carrasco García

Libérrimo es el acercamiento del galés Peter Greenaway a la muy cinematografiable figura del letón Sergei Eisenstein, en una obra que, más que ofrecer un acercamiento histórico, teórico o verista, recrea con gran permisividad artística la estancia del gran genio del cine en México, para filmar la inconclusa ¡Que Viva México!, así como para explorar sus inquietudes artísticas, intelectuales y sexuales, en un Guanajuato tropicalizable y folclorizable.

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Dos fijaciones bastante formativas se cruzan en el filme más reciente del cineasta galés Peter Greenaway: su absoluto interés en torno a la figura del realizador soviético Sergei M. Eisenstein, el gran teórico del montaje cinematográfico y uno de sus pensadores más acuciosos, mismo que aplicó a su propia obra cinematográfica –en la medida de lo posible, dadas las restricciones dictatoriales del régimen estalinista soviético hacia los artistas y a la población en general−, legando un catálogo breve pero fundamental para la historia del arte universal.

La segunda es su deslumbramiento por la barroca, empedrada y laberíntica ciudad de Guanajuato, misma que ha visitado ya en varias ocasiones, la primera de ellas para ofrecer el montaje de su ópera de utilería −prop-opera−, codirigida junto con la artista y directora de escena holandesa Saskia Boddeke, 100 Objetos para representar al mundo, en el Auditorio del Estado, como parte de la programación del vigésimo octavo Festival Internacional Cervantino, en octubre del año 2000 y, posteriormente, visitaría ese mismo recinto para dictar una larga conferencia sobre la muerte del cine en el décimo Festival Internacional de Cine “Expresión en Corto” y luego presentar el espectáculo The Tulse Lupper vj Performance, en el verano del 2009.

El año pasado volvería pero ahora al Teatro Juárez, para utilizarlo como locación principal de su filme más reciente, Eisenstein en Guanajuato (Bélgica-Finlandia-Países Bajos-México, 2015), en el que recrea fantasiosamente la visita del cineasta soviético al país en los años treinta, pues si bien nunca pisó esa ciudad minera del Bajío mexicano –sino la Ciudad de México, Colima, Oaxaca, Hidalgo−, en ese entorno, y realizando un muy libre símil con la gran crónica de John Reed sobre la Revolución Rusa, instala los “diez días que conmovieron a Eisenstein (Elmer Bäck)”, en los cuales el realizador filma, pasea, dibuja, discute, cena, observa, vomita en un túnel, realiza llamadas bajo el chorro de la ducha y, finalmente, es iniciado homosexualmente por un intelectual mexicano, Jorge Palomino y Cañedo (Luis Alberti, robándole protagonismo), quien lo seduce filosófica y dialécticamente para luego hacerlo carnalmente y “a la azteca” –pese a estar en tierra chichimeca.

La sinopsis oficial de la cinta reza lo siguiente: “En 1931, en el momento más alto y poderoso de su carrera, el celebrado cineasta soviético Sergei Eisenstein viaja a México para filmar una nueva película financiada con fondos privados provenientes de simpatizantes procomunistas estadunidenses, llamada ¡Que viva México! Rechazado por Hollywood y bajo presión para volver a la Rusia estalinista, Eisenstein llega a Guanajuato, donde vive diez días apasionados que cambian y dan forma al resto de su carrera.”

En el artículo La vuelta a la lix Muestra en 14 mundos, publicado en el suplemento Confabulario, de El Universal, el 21 de noviembre de 2015, el crítico fílmico Jorge Ayala Blanco, publicó una consistente, sintética y lúcida opinión sobre la cinta: “El mundo de Eisenstein en Guanajuato, de Peter Greenaway es el mundo congestionado de un ¡Qué viva Eisenstein! chocarrero y jodorowskiano desatado al incitante calor del pintoresco trópico mexicano ebrio de culto funeral, mundo del bombardeo de un dropping names a pantalla triple y subliminalidades exacerbadas entre cierto sordiciego campanero aborigen con plumas e inquietas momias ¿ya autobiográficas?, mundo paródico del exotismo hastiante con gratuita vomitona en la calle subterránea y desvirgación homosexual como rito azteca y magno desfile disminuido del otrora Día de Muertos −ahora Día de San Spectre− y supercursi renuncia al triángulo amoroso con Maya Zapata y Carmín tropical en persona.”

Luego de tener su estreno mundial durante la sexagésima edición del Festival Internacional de Cine de Berlín (la Berlinale), de tener su estreno en México durante el décimo tercer Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y de formar parte de la programación de la quincuagésima novena Muestra Internacional de Cine, Eisenstein en Guanajuato, producida por Edith Film Oy, Fu Works, Paloma Negra Films, Potemkino y Submarine, estrenará en la cartelera mexicana el viernes 22 de enero, con distribución de Piano, por lo que reproducimos esta entrevista con Greenaway, realizada en Morelia.

¿Cuándo le surgió la idea de filmar una película sobre Sergei Eisenstein?

La idea surgió cuando visité la ciudad de Guanajuato hace aproximadamente diez años, durante la primavera: estaba cubierta de un color extraordinario y una cantidad de flores impresionante, todo era resplandeciente. Entonces pensé que, tarde o temprano, regresaría a hacer una película. En primera instancia, pensé que iba a realizar un documental de la visita de Eisenstein en México, con la investigación que he realizado durante gran parte de mi vida sobre el cineasta soviético, lo que además coincidió con el hecho de que se abrieron los archivos de Rusia para estudiar su vida.

Descubrí el cine de Eisenstein en la preparatoria, cuando era un estudiante en Londres, pero la verdadera inspiración fue estar en esa ciudad (en Guanajuato), así comenzó todo. Al final, lo que resultó fue, más bien, algo basado en el hombre, dejando a un lado la idea del gran director, claro, sin olvidar el gran realizador que era.

¿Por qué se interesó en realizar una cinta en la que no necesariamente se abordara las aportaciones de Eisenstein como cineasta?

La película no está muy relacionada con su trabajo como director de cine en Rusia, sino de esos metafóricos diez días fuera de su hogar, de esos días discretos que pasó fuera de Rusia, lejos del seno del Estado Soviético, lejos de Stalin, lejos del materialismo dialéctico, que era tan cercano para él, lo que lo convirtió en alguien vulnerable; lo relajó y lo convirtió en una persona distinta.

De cierto modo, cuando estás fuera de tu país, puedes relajarte y convertirte en una persona distinta; así que esta situación era un ejemplo de libertad para viajar, para comunicarse, de alejarse de las raíces, el encuentro con otra cultura; deberíamos valorar la idea de que México le dio a Eisenstein la posibilidad de convertirse en sí mismo.

¿En qué libros se basó? ¿Consultó historiadores para abordar al personaje?

No existe la historia. Existen los historiadores y los historiadores son mentirosos. La apertura de los archivos de Sergei Eisenstein en Rusia permitió obtener la información para hacer la cinta, pero el hecho de que presente abiertamente la relación con (Jorge Palomino y) Cañedo, hizo que tuviera una mala recepción entre las autoridades de ese país.

Recordarán la postura del presidente de Rusia, Vladimir Putin, sobre la homofobia, él no quería que fuera un filme gay; entiendo que era un intento suyo por disociar el tejido moral del mundo occidental. Piotr Ilich Chaikovski y otros grandes iconos culturales rusos también fueron gays. Creo que para ellos la mayor preocupación fue que un extranjero, un inglés, y no un ruso, tratara de hacer un retrato de su máximo héroe.

¿Qué opinión le merecen aquellos que no quieren desmitificar a los grandes personajes del arte o de la historia, como es el caso de Eisenstein, y verlos como meros seres humanos?

Esta es una pregunta que me hicieron los rusos, porque están muy molestos conmigo por haber hecho esta película. Ellos creen que los grandes héroes rusos no pueden ser posiblemente gays. Tengo muchos amigos en Rusia y en ese país muchos creen que Rusia no se relaciona con lo que consideran el colapso moral del mundo occidental, lo cual es muy, muy tonto, demasiado retrógrada, y llevan a Rusia de vuelta a la época de los zares, otra vez.

Así que, en resumen, la provocación se trata más bien de ir en contra de las estupideces de la Rusia contemporánea, de lo que es acerca de una persona o de este director en específico. Yo he recibido muchas muestras de odio a través de las redes sociales y la gente ha adoptado una actitud muy antagonista, no nada más por el asunto de la homosexualidad, sino por el hecho de que un extranjero haya podido hacer un filme sobre los héroes nacionales rusos.

Y otra cosa que les molesta es cómo me atreví a hacer filme sobre Eisenstein que no ocurre en Rusia. Hay muchas razones de ello. ¿Tú sabes que cuando vives en un país que no es el tuyo te comportas como una persona totalmente distinta, no? Te liberas, te alejas de los amigos y de tu madre, de tus parientes, de tus críticos y tienes una habilidad para expandir tu personalidad.

Eisenstein siempre fue muy curioso acerca de su propia sexualidad, no le fue bien con las mujeres; dijo que era virgen, se lo dio a entender a la gente cuando se trataba de hablar sobre su intimidad sexual, pero, para propósitos del filme, el personaje se presenta como ingenuo a veces; también es misógino, y se dedica a rebotar de cama en cama, corriendo alrededor de los cuartos, casi como un niño feliz.

Esa era su personalidad pero no se comporta como un payaso; en el filme dice: “mi cabeza es tan grande, mis brazos son tan cortos”. Es como una actitud defensiva, porque en su vida fue muy tímido e introvertido.

Y era, ciertamente, muy capaz de ser sociable. Hablaba ocho idiomas, podía decir bromas en un idioma que no fuera el suyo, lo que siempre resulta muy difícil de hacer. Podía estar en la Sorbona de París, frente a 3 mil estudiantes y hacerlos reír. Tenía esa habilidad cuando estaba en compañía y era bueno para entretener a su audiencia.

¿Siente que existe alguna relación de la figura de Eisenstein respecto a su propia persona, tanto como directores o como individuos?

Lo que vas a encontrar en la película es que está editada artificialmente. Hallé que la gran inteligencia cinematográfica de Eisenstein fue inhibida. La tragedia es que cuando Eisenstein vino a México, filmó gran cantidad de escenas y no se le permitió editar. Esa es la tragedia de su paso por México; así que en un sentido, nosotros −es decir yo−, quería hacer un filme que advirtiera sobre su habilidad para editar, así que es como un homenaje.

¿Cuál de sus filmes cree que esté más presente en la cinta de Eisenstein en Guanajuato?

Para mí, el primero es el más instintivo. Alguien expresaba que “todo director de cine dice todo en su primer película y luego sólo hace la misma película una y otra vez con distintos propósitos”. Yo creo que, en mi caso, es un filme que hice llamado El Contrato del Dibujante (The Draughtsman’s Contract, Reino Unido, 1982) y creo que Eisenstein hizo lo mismo con La huelga (Stachka, Unión Soviética, 1925), pero su filme más conocido, como quizá lo sepan, es El acorazado Potemkim (Bronenosets Potemkin, Unión Soviética, 1925), en la que perfeccionó el estilo que le había sido tan relevante en La huelga.

Pero creo que lo que más resalta de Eisenstein, de alguna manera, es su seriedad, pero sepan que la mayoría del cine que se hace no es muy serio. No muchos cineastas son muy serios y Eisenstein lo era; hay muy pocos cineastas que realmente tomaron el hacer películas con esa seriedad de Eisenstein.

Usted mencionó que piensa seguir abordando su vida en otras películas, ¿Qué es lo que sigue?

Esta es la primera película de una trilogía que planeo rodar sobre la historia de Eisenstein, que también habrá de incluir su trabajo en Europa y en Hollywood: Eisenstein en Suiza será el nombre de la siguiente película y abordará el paso del cineasta ruso en el primer festival de cine, el de Larraz, que tuvo lugar en Suiza, y a la vez sirva para abordar esa vieja discusión acerca de que si el cine es arte o meramente entretenimiento.

Ya desde 1983 usted ha venido declarando que el cine está muerto. Sin embargo, ahora afirma que con esta película está renaciendo. ¿Qué fue lo que sucedió en torno a esta convicción?

Bueno, sigo creyendo que está muriendo. Cuando hice el comentario del cine, más bien sobre la industria del cine, bastaba ver a Hollywood para saber lo que está pasando; Variety, que muy probablemente sea la revista de Hollywood que más noción tiene de lo que es el cine en las calles, publicó el dato que sólo el 5% de las personas ve películas en las salas de cine, y eso no me parece muy saludable porque significa que el 95% de la gente ve las películas en sus teléfonos inteligentes o en la televisión, y eso ya no es cine. Para mí, ese es un indicio muy claro de que algo está muy mal, porque cuando tú ves las películas en estas cosas, probablemente lo haces por tu cuenta o sólo con una o dos personas. Es decir, la noción del Cine de ser un arte público, se acabó demasiado pronto. ¡Incluso Variety lo dice!, o sea no se trata de una revista de vanguardia francesa; incluso, un idiota como Quentin Tarantino dice que el arte de hacer cine se acabó y cuando Tarantino lo dice, debe ser verdad.

¿Qué es, entonces, lo que ha cambiado, la narrativa del lenguaje audiovisual o la estructura del mensaje?

Creo que ahora es muy sofisticado, principalmente, porque ya no se hacía de la manera presente. Muchos de los realizadores cinematográficos perdían las cosas rodadas, porque las metían al periódico, al laboratorio, al celuloide. Ahora todo es digital y la edición se puede hacer con mucha delicadeza, ya no se hace como en el pasado y eso es maravilloso. El lenguaje se ha vuelto muy sofisticado.

En ese sentido, ¿considera que la teoría de Sergei Eisenstein sobre el montaje ya no es vigente?

Si Eisenstein estuviera vivo hoy en día sería muy ingenioso con las formas de lenguaje que tenemos; probablemente, estaría haciendo cine 3D o gramático, porque fue un gran inventor.

Usted ha trabajado tanto los terrenos de la ficción, como documental y audiovisual para televisión. ¿En cuál de los tres formatos se siente cómodo? ¿Algún día piensa que estos tres lenguajes puedan llegar a confluir?

Estamos de acuerdo que la mejor forma de cinematografía son los largometrajes de 100 minutos y las películas que yo hago son un poco más largas, pero la idea es que se mantengan en un promedio de 120 minutos. Esto tiene que ver más con nuestros cuerpos que con nuestras mentes.

Si dejas alguien sentado por más de 100 minutos es cuando te sientes incómodo, quizá vayamos a ver el cine de pie en algún momento. Si hacemos cine tridimensional, es importante que puedas moverte, porque sólo hay un asiento bueno en los cines y ese es el asiento de la fila G, en el número 12. Esta es la posición a partir de la cual el camarógrafo filmó.

En los teatros europeos tanto como en los mexicanos, el asiento más importante del teatro era donde se sentaba el rey, ese era el mejor, y cuando se piensa en las artes escénicas y en la perspectiva que se tenía, él era el que tenía el mejor asiento, ni la reina que estaba al lado, pues ya se había movido un poco del lugar óptimo.

Entonces, el asiento en la fila G y en el número 12 es lo que se llama ahora “el trono del rey”.

Si tuviera que hacer un balance de lo que le ha pasado al cine a largo de su historia, ¿cuál sería su perspectiva?

Lo que sucede es que, conforme transcurren los años, el cine se ha olvidado, lo que nos compromete a que lo recuperemos para que no le pase lo del cine mudo, que ya nadie ve. Eso es lo mismo que le sucederá al cine de la actualidad, aunque quizás nos quede el consuelo de que el que venga podría ser mejor.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 44 de la revista cine TOMAde julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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Cuatro décadas del Centro de Capacitación Cinematográfica

noviembre 5, 2015
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El Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) celebra los 40 años de su fundación con mesas redondas, charlas y dos ciclos proyecciones en la Sala Luis Buñuel: 40 años en corto, una selección de cortometrajes premiados del CCC, para convocar a la reflexión sobre la educación audiovisual,  su producción fílmica  y la vida profesional de profesores, estudiantes y egresados, entre los días 4 y 14 de noviembre. Además, gracias al patrocinio de Kodak y Labodigital, del 4 al 6 de noviembre se rifaran cada día un paquete de material fílmico, revelado y telecine a los estudiantes de cine y comunicación, maestros y egresados del CCC que asistan.
Y han subido a Youtube, de manera gratuita, una treintena de cortometrajes de acceso libre, mismos que pueden encontrarse en el siguiente enlace:
Estas son las actividades programadas.
Miércoles 4 de noviembre
Ceremonia. XL Aniversario del CCC
Henner Hofmann, director general del CCC; y los ex directores Ángeles Castro y Eduardo Maldonado; los cineastas egresados de la escuela,Busi Cortés y Alejandro Iglesias Mendizábal; además del reconocido cineasta Felipe Cazals.
13:00 horas,
Mesa redonda: La vida profesional: la escuela, la industria y la autoría artística.
Con Rodrigo Plá, Dana Rotberg, Hugo Rodríguez, Celiana Cárdenas, Diego García y Michael Rowe.
Moderador: Flavio González Mello.
16:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 1.

Ver llover, de Elisa Miller; El ojo en la nuca, de Rodrigo Plá; Polvo vencedor del sol; de Juan Antonio de la Riva; Malayerba nunca muerde, de Carlos Carrera, y 400 maletas, de Fernanda Valadez.

18:30 horas.

Proyección. Largometraje
Lolo, de Francisco Athié.
Al final de la función, charla entre el director y Gustavo Ambrosio.
20:30 horas.
Jueves 5 de noviembre
Mesa redonda. La vida profesional. Estudios de caso: Documental. 
Participan: Diana Cardozo, Everardo González, Antonino Isordia, Lupita Miranda y Luciana Kaplan.
Moderador: Roberto Fiesco.
11:00 horas.
Proyección. 

Noticias lejanas, de Ricardo Benet. 

Al final de la función, charla entre el director y Arturo Castelán.
13:00 horas.

Mesa redonda. Formalización de la educación artística en el cine.  

Samuel Larson, Beatriz Novaro, Enrique Arroyo, Sigfrido Barjau y Laura Manghesi,
Moderador: Ezzio Avendaño.
16:30 horas.

Proyección. Más que a nada en el mundo, de Javier Solar y Andrés León Becker.

Al final de la función charla entre los directores y Paula Astorga.
18:30 horas.
Proyección. 
Por si no te vuelvo a ver de Juan Pablo Villaseñor.
Al final de la función charla entre el director y Sergio Raúl López.
20:30 horas.
Viernes 6 de noviembre
Mesa redonda. La vida profesional. Estudios de caso: Ópera prima ficción.

Participan: Carlos Carrera, Jorge Ramírez Suárez, Francisco Vargas y Martín Boege.
Moderadora: Marina Stavenhagen
11 horas.

Proyección. La mujer de Benjamín de Carlos Carrera. 

Al final de la función charla entre el director y Leonardo García Tsao.
13:00 horas.
Mesa redonda. Docencia: Retroalimentación vertical-Retroalimentación horizontal
Nerio Barberis, Patricio Saiz, Vidblaín Balvas y Laura Imperiale.
Moderador: José Antonio Cordero.
18:30 horas.

Proyección: Conozca la cabeza de Juan Pérez, de Emilio Portes.   

Al final de la función charla entre el director y José Antonio Cordero.
20:30 horas.
Lunes 9 de noviembre
Proyección: Max Domino de Gerardo Pardo y La mentirosa de Juan Arturo Brennan.
16:30 horas.

Proyección: Estrellas solitarias de Fernando Urdapilleta.

Al final de la función charla entre el director y José Antonio Monterrosas.
18:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 2 

La parka, de Gabriel Serra; El abuelo Cheno y otras historias, de Juan Carlos Rulfo, y Objetos perdidos de Eva López Sánchez.
20:30 horas.
Martes 10 de noviembre

Proyección. La vida después, de David Pablos. 

Al final de la función charla entre el director y Erick Estrada.
16:30 horas.

Proyección. El secreto de Romelia de Busi Cortés. 

Al final de la función charla entre la directora y Nelson Carro.
18:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 3

El último fin de año, de Javier Bourges, Dorsal de Pablo Delgado, Reality show de Federico Schmucler, Un vagón al lado de la vía de Rafael Illescas y Don Sabás de Juan Manuel Zúñiga.
20:30 horas.
Miércoles 11 de noviembre
Proyección. Mi universo en minúsculas, de Hatuey Viveros. 
Al final de la función charla entre el director y Rafael Martínez García. 
16:30 horas.
Proyección. 1973, de Antonino Isordia.
Al final de la función charla entre el director y Jacaranda Correa.
18:30 horas.
Proyección. 40 años en corto. Programa 4.  
Rastros, de Diego Muñoz; La madre, de Ernesto Martínez Bucio; Un viaje, de Gabriela Monroy, y Elvira Luz Cruz, pena máxima, 

de Dana Rotberg y Ana Diez.

20:30 horas.
Jueves 12 de noviembre

Proyección. La orilla de la tierra, de Ignacio Ortiz. 

Al final de la función charla entre el director y Rafael Aviña.
16:30 horas.

Proyección. Somos lo que hay, de Jorge Michel Grau. 

Al final de la función charla entre el director y Gerardo Gil.
18:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 5

La habitación, de Raúl Quintanilla; Rebeca a esas alturas, de Luciana Jauffred; La cuarta casa, un retrato de Elena Garro, de José Antonio Cordero, y Yuban (Tierra Viva) de Ya’asib Vázquez.
20:30 horas.
Viernes 13 de noviembre

Proyección. Dama de noche, de Eva López Sánchez. 

Al final de la función charla entre la directora y José Antonio Cordero.
16:30 horas.
Proyección. De ida y vuelta de Salvador Aguirre. 
Al final de la función charla entre el director y Fernando Bañuelos.
18:30 horas.
Sábado 14 de noviembre

Proyección. 40 años en corto. Programa 6 

¿Y si platicamos de agosto?, de Maryse Sistach; Lo que quedó de Pancho, de Amir Galván; Inaudito, de Agustín Calderón, y Dos de tres, de Paulina Rosas.
16:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 7 

Contrafábula de una niña disecada, de Alejandro Iglesias; La neta no hay futuro, de Andrea Gentile; Los zapatos de zapata, de Luciano Larobina, y Dime lo que sientes, de Iria Gómez.
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Ganadores del Premio José Rovirosa 2015

octubre 22, 2015

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El jueves 22 de octubre de 2015, se dieron a conocer los ganadores del Premio José Rovirosa  2015 convocado por la Filmoteca, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos y la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM.

Mejor Documental Mexicano

El silencio de la princesa (México, 2014), de Manuel Cañibe, por “el equilibrio en el empleo de sus recursos narrativos para revalorar en todas sus facetas, aún en las más conflictivas, aun personaje marginado de la cultura mexicana. Y por la honestidad amorosa que tiene el director al acercamiento a su personaje.”

Mejor Documental Estudiantil

Por los caminos del sur (México, 2015), de Jorge Luis Linares Martínez, “por abordar un tema interesante para la sociedad en forma paralela a un acercamiento íntimo con los personajes, en el cual el equipo de trabajo deja ver una relación de confianza y respeto hacia los mismos, aspecto fundamental de la labor del documentalista”.


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Suspenso y asesinato muxe en tono “Carmín tropical”, de Rigoberto Perezcano

octubre 15, 2015

Sentir que estamos viendo la realidad misma

Por Sergio Raúl López

Insertado en la particularísima realidad juchiteca, donde las familias aceptan e integran en su seno a los miembros masculinos que integran un tercer género, los muxes, Rigoberto Perezcano se aleja del folclor y del exotismo al entregar un magnífico thriller policiaco, Carmín tropical, en el que un exitoso cantante de cabaret decide volver a la ciudad zapoteca que abandonó para investigar el terrible asesinato de quien fuera su íntima amistad en los años previos a su huída.

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Para mejor contrastar una historia oscura, en torno a un salvaje homicidio por homofobia, así como a un asesino inesperado y al acecho, sirvan los alegres, vivos y calurosos tonos istmeños de Juchitán de las Flores –como versa la canción–, porque entre los aires del Istmo de Tehuantepec, sus playas y hamacas, entre sus camisas holgadas y calzados ligeros, entre las mesas playeras goteadas por cervezas heladas y las recámaras de camas sin cobijas, con el sempiterno ronronear de los ventiladores, las bicicletas y motonetas como el más fresco medio de transporte, siempre con la necesidad de avanzar huyendo de los calores caniculares o de guarecerse de ellos en los ajados bares donde ocurre la vida nocturna local, al refresco de infaltables cocteles de ron con cola, transcurre una película en clave de suspense y de thriller policial.

Los muxes, presa frecuente del exotismo folcloroide que suele hallar en sus trajes de tehuana, en sus collares, aretes y hasta dientes de oro, y en la permisividad de los habitantes de la mayor ciudad de la zona zapoteca para con estos homosexuales perfectamente asumidos e integrados, en Carmín tropical (México, 2014), segundo largometraje de ficción de Rigoberto Perezcano, son lo mismo uno víctima, Daniela (interpretada por Sharon Celeste Conde Villalobos, ganadora del certamen oaxaqueño Belleza Gay 2014), que detectives improvisados que han decidido volver al pueblo del que salió huyendo para abrazar una carrera como cantante de cabaret, Mabel (una increíble caracterización de José Pescina, que injustamente no se le ha reconocido con ningún premio) y de sus antiguos amigos a los que abandonó, pero que lo reciben no sin ciertas rencillas, Darina (un Juan Carlos Medellín con cejas depiladas) y el Faraón Morales (Everardo Trejo, con rayitos dorados en el cabello y un aire juangabrielesco).

Pero todo ello entregado en una sensación orgánica, para nada exagerada ni excesivamente repleta de abalorios ni de detalles tropicales, sino corriendo al ritmo natural de la vida en aquellas regiones del litoral atlántico, con una paleta de tonos sí encendidos, como corresponde a la zona, pero sin necesidad de imprimirles lo artificioso, recargado y rutilante que la cinematografía industrial ha adosado no sólo a lo oaxaqueño, sino a toda producción que supuestamente refleje lo mexicano, pero que en realidad lo torna en curiosidad o artesanía barata para turistas, en el que el muxe convive con policías que ya no investigan como el comandante Rómulo (Marco Petriz) o el “Pareja” (Marco Antonio Aguirre), y con un guapo y encantador taxista, Modesto (Luis Alberti), del que va enamorándose de manera inexcusable, despeñándose en ese punto ciego tan oscuro como atractivo.

Con estudios de cine en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (cuec) de la unam, Perezcano entrega su tercer filme, tras su debut con xv en Xaachila (México, 2002), ganador como Mejor Mediometraje Documental del primer Festival Internacional de Cine de Morelia (ficm) y luego presentó Norteado (México-España, 2008), ganador de diversos reconocimientos en Bratislava, Bruselas, Friburgo, Marrakech, Rótterdam, San Sebastián o Tesalónica y de un Ariel a Mejor Edición, ahora entrega Carmín tropical, también estrenada en el xii ficm, donde ganó el premio a Mejor Largometraje Mexicano y, más tarde, el Ariel a Mejor Guión, otorgado por la Academia Mexicana de Cine, la producción de Cinepantera y Tiburón Filmes, se estrenará en la cartelera mexicana el 9 de octubre, con distribución de la empresa Piano.

El relato, el tono, los detalles minuciosos y el propio retrato regional istmeño de Carmín tropical han ido construyéndose a lo largo de tu carrera fílmica. ¿Cómo haces para convertir en proyecto cinematográfico estas inquietudes?

Para mí es muy importante saber que requería un proceso largo y de una retrospección propia y muy profunda en el sentido de qué es lo que quieres contar, qué es lo que eres, qué te interesa y qué puedes relatar en este momento. En efecto, Carmín tropical fue un proceso que me llevó muchísimos años de mi vida pero que también se inserta dentro de mi trilogía oaxaqueña, un proyecto que siempre he mencionado, pues creo que Norteado, Carmín tropical y el siguiente largometraje que ya estoy escribiendo, La vereda del chivo, son justamente las películas que quiero contar en este momento de mi vida. Creo que cada una va a tener su vida propia, su naturaleza única y, sobre todo, forman parte de un proceso de hacer películas en el estado de Oaxaca. Y eso es lo único que tienen que ver entre sí: que están filmadas y tienen un tratamiento oaxaqueño, pero en sí no van a tener nada que ver. No sé si haga una cuarta película así, espero que sí, pero no se va a parecer a ninguna de esta trilogía oaxaqueña. Creo que voy a tener que seguir arriesgándome, de seguir buscando formas y caminos narrativos que me resultan importantes, en el sentido que me gusta investigar qué es lo que quiero decir en cada película, qué tanta energía, voluntad y capacidad tengo para contar películas que no se parezcan y que no tienen una línea, pero sobre todo, que no me hacen seguir una fórmula. Si algo he visto en los últimos años en el cine mexicano, es que se siguen fórmulas, caminos que ya están hechos y, como artista o como realizador cinematográfico, me parece que eso es una contradicción. Creo que uno tiene la misión y, hasta cierto punto, la obligación de sugerir cómo se puede contar una película. Sé que mis tres películas no tienen nada que ver, pero también que son procesos muy personales, muy interiores, que me gusta seguir y que espero poder terminar.

Cierto, hay muchos retratos en torno al fenómeno juchiteco de los muxes, pero casi siempre con sus collares y aretes de oro, sus vestidos coloridos de gala, y no necesariamente retratan su vida diaria, cotidiana. Y en eso te involucraste, más allá del género policial y del tono de thriller, veo una recreación no folcloroide, del día a día de la vida en el Istmo.

Era fundamental, insisto. Creo que era necesario hablar de ese tema pero sin parecerse a las demás películas, porque hay que tener una voz propia. Quizá mi postura es un poco soberbia, pero es la parte más honesta que tengo. Si voy a hacer una tercera película, de un tema que creo que no se ha tratado mucho en México, que tiene una forma diferente de contarse, y eso es lo que me interesa, porque me está costando trabajo, porque tengo que investigar sobre el tema, porque tengo que leer la literatura y ver las películas al respecto. No iría por un camino que no me va a crear un conflicto y un interés propio al estar desarrollando esta película. En Carmín tropical está el tema, pero no se ha tratado de esta forma, no sé, a lo mejor después habrá una película de otro cineasta sobre un muxe que quiere ser arquitecto o ingeniero, pero no un thriller, que es un género muy complicado y que hace única la película.

E, insisto, fuera del retrato turístico.

Sobre todo, como oaxaqueño, lo que menos quiero es que mi trabajo parezca producido por la Secretaría de Turismo.

El único muxe real, es la víctima, y elegiste a la reina muxe, pero del otro lado, los actores están muy fielmente caracterizados, con un trabajo muy profundo de creación de personajes y muy vivencial, pues estuvieron en Juchitán, en la Vela Muxe y conocieron a mucha gente de esta comunidad. Creo que eso le aporta fortaleza a la cinta.

Creo que no se puede hacer una película si no quieres ser profundo. Fue un trabajo muy agotador con todos los actores, con José Pescina, con Luis Alberti, Marco Petriz, con Everardo Trejo, les di muchísima literatura, ejemplos visuales, les enseñé algunas películas, fue un proceso muy largo. En ese sentido estoy muy claro, creo que si quiero hacer otra película voy a tener que ser más exigente conmigo mismo, más profundo con los posibles actores porque, de lo contrario, no voy a encontrar el resultado que quiero en el momento que esté en el set, voy a exigirles, sin haberlos entrenado, indicado y advertido que les iba a exigir muchísimo como personas, como actores, para que, en el momento que estemos en el set, recibamos los frutos de habernos adentrado a esa profundidad como personajes.

Además creciste tu rango de personajes. El elenco de Norteado era un trío o, si se quiere, cuatro personas. Acá son muchas más, que aparecen y desaparecen, es mucho más complejo, pues vas conociendo a cada uno. ¿Cómo fue dirigir una producción más grande?

Fíjate que también aprendí eso. Es muy complicado mantener a todos en una misma línea, es un aprendizaje que tengo dentro de la dirección de actores. Es mucho más complicado porque cada actor tiene una forma de trabajar, una personalidad y había que llegar de diferente manera con cada uno. Pero para mí era muy importante saber que estaba trabajando con los actores que había elegido y con los que sabía que iba a tener esos resultados. Y sí, los encontré, y eso me dio un aprendizaje muy importante para mi trabajo. No podía quedarme en la fórmula de una película como Norteado, con cuatro personajes, fueran adolescentes o universitarios, uno tiene que variar y exigirse. Creo que en este momento de mi vida una película tiene que exigirme mucho y debo sentirme atraído por el tema.

Y sentirte atraído por el reto de poderlo reflejar. No son actores oaxaqueños, pero los crees y los sientes absolutamente verídicos y eso destaca como un toque de madurez, en la cuestión de personajes.

A mí, particularmente me gusta mucho el trabajo con los actores. Me fascina el hecho de entablar un diálogo humano y profesional con ellos, puesto que son identidades que me van a permitir construir el relato que estoy pretendiendo. Entonces, no puedo entender una relación con los actores que no sea agarrarse de la mano y saltar al vacío juntos, sin saber si vamos a caer parados o vamos a azotar, revolcados. Lo importante es mantenerse unidos, de la mano, y haber saltado ese precipicio, eso es lo más interesante y creo que es una regla de lo que pretendo como director, el hecho de poder trabajar con gente que sé que se va a arriesgar, que va a tener que trabajar muchísimo para lograr lo que yo pretendo.

Aunque involucra la prestancia de un muxe que regresa a la tierra de la que escapó, lo que sugiere que no es el aparente paraíso gay que podría pensarse, pues Mabel sólo volvió para investigar qué pasó con su amiga asesinada, no buscas el efectismo con que se les relaciona, pues hay un tono muy natural, orgánico. ¿Cómo lo lograste en la foto, en el sonido, en la música, en los ambientes, en el vestuario?

Hay cierta forma orgánica de trabajo que ya tengo con todos mis colaboradores, quienes hicieron posible esta película, empezando por Cristina Velasco en la producción, que hizo un trabajo formidable; Alejandro Cantú en la fotografía; Miguel Schverdfinger en la edición; Pablo Tamez en el sonido; Ruy García en el diseño de sonido, son gente que ya me conoce y que ya sabe lo que quiero contar, pues me gusta ser muy claro en mis indicaciones y, sobre todo, me gusta encontrar ese naturalismo. Si algo disfruto de Norteado y de Carmín tropical es que el público se pregunte si está viendo un documental cuando son ficciones puras y eso lo logro a través de un trabajo muy específico y muy puntual: dónde va a ir la cámara, cómo se va a escuchar la escena, cómo se tiene que ver el actor, su ropa, cómo se debe lograr la ambientación, con Ivonne Fuentes en la dirección de arte y con la que he trabajado muchísimo. Son compañeros que ya entienden lo que quiero, porque heos venido consolidando una forma de realización a través de muchísimo tiempo, al grado que ya entienden y saben perfectamente que me van a proponer cosas que me van a gustar y que voy a aceptar, no algo que les voy a rechazar. Lo que pretendo es que sea muy natural, muy orgánico, un trabajo que me permita sentir que estamos viendo la realidad misma.

Otra cosa interesante es que los colores no están en los vestidos ni en las joyas, sino en la naturaleza misma. En las sillas de colores, en las cuentas de vidrio, en las luces fuera de foco, en la lluvia, en estas sensaciones que te da la película, que no sólo corre en los personajes y en el drama, sino en los detalles minuciosos de que está repleta. ¿Qué tanto procuras los detalles de este tipo?

Fíjate que hay algo muy chistoso que también he aprendido de esta segunda película: empiezo a ver el monitor en el centro y luego lo recorro en espiral hasta terminar y a partir de ahí puedo saber si me gusta o no el cuadro, es algo que obviamente tiene que ver con una neurosis, pero así me gusta verlo, a través de ese punto en el centro y de esa espiral que empieza a girar y girar en círculos hasta que llega a terminarse el monitor, entonces, digo que está perfecto pero si encuentro algo, digo que no me gustó esto o aquello, cómo está maquillada, por ejemplo. Hay una cosa que recuerdo muy bien y me encanta: justo antes de ver cantar a Mabel paré todo, hasta las luces, pedí que aguantaran un momento y que le cortaran las pestañas, porque estaban muy largas, pues era un elemento que el personaje no venía manejando y que no quería en ese momento. Obvio, fue una locura, pero creo que funciona y que de alguna otra manera sigue permitiendo que la gente se comunique con cada segundito o milésima de segundo que tiene la película y eso es para mí lo más importante.

Son sensaciones de alerta fílmica que no se pueden definir.

Totalmente. Te das cuenta que hay algo que te está gustando y algo no, entonces es tratar de corregir lo que no te gusta porque se está saliendo de lo que quieres contar y de lo que quieres decir de la película.

En Oaxaca hay un ámbito de creación inmenso, impresionante, plástico, literario, poético, musical, textil, culinario y mezcalero, ¿pero dirías que existe un bloque fílmico oaxaqueño?

Voy a hablar de mi caso. Creo que hay muchísimos artistas y de formas de expresión. Si algo respeto muchísimo de los escritores, de los pintores, de los escultores, de los músicos, hasta de los maestros mezcaleros, es que se están arriesgando y en sus propuestas siempre hay orgullo, hay algo que reafirma que no se están repitiendo, sino que proponen y sugieren por dónde van las cosas. Y eso me mueve mucho a mí, como cineasta, en el sentido de lo que pretendo decir como realizador oaxaqueño. Respeto muchísimo el trabajo del maestro Nacho Ortiz, de Jorge Pérez Solano, de gente que está haciendo películas, pero la fortuna de todo esto es que no nos parecemos, que somos completamente diferentes y que espero que los jóvenes que nos ven como una referencia cercana traten de encontrar su propia voz. Eso, para mí, es muy importante. Con esta segunda película de ficción he descubierto algo que en Norteado aún no me quedaba tan claro: son muy importantes los festivales, las alfombras rojas, los comentarios de la crítica, lo que diga la prensa, pero lo verdaderamente relevante es darme cuenta si voy evolucionando como director o no. Y esa respuesta solamente la tengo yo. Eso es muy importante para mí, no lo había visto en Norteado y ahora lo veo muy claramente en Carmín tropical, ahora me interesa mucho más ver y saber qué estoy haciendo, qué tan satisfactorio me resulta pero, sobre todo, saber qué tanto voy evolucionando. Y hablo de recetas y de caminos, porque siento que hay cineastas que se repiten en cinco películas y ya no sé si querré ver su octava película, si siguen. Lo importante es que hay que evolucionar, partir de muchas formas, saber contar historias de diferente manera. Norteado tiene una temática, un estilo, un humor que no había visto en el cine de migrantes, sin que fuera una tragedia, un lamento, sino que entendamos lo que está pasando con el sentimiento de un migrante. Y hemos visto muchos documentales sobre los muxes, pero no habíamos visto este tema a través de la investigación criminal del suspenso, como en Carmín tropical, que en México es casi imposible que alguien se atreva a tratarlo por lo complicado que es. Sin embargo, el resultado es muy satisfactorio para mí, me metí en un género muy complicado pero que me gusta muchísimo y que seguiré explorando quizás en el género negro. Para mí es muy importante investigarme y profundizarme en el tema que quiero contar, ojalá un día haga una comedia en forma, que hable de situaciones divertidas y profundas de la vida. Creo que saber que evoluciono es sentirme contento. No repetir una película que me funcionó hace unos años porque sé que funcionará para un festival o para una alfombra roja.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 42 de la revista cine TOMAde julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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“Las búsquedas”, de José Luis Valle, en portada de la revista cine TOMA 40, mayo-junio de 2015

mayo 2, 2015

LEJOS DEL LUJO Y EL DISPENDIO

Relatos desde filmaciones de bajo presupuesto

• Métodos, vías de acción, planeación y ética económica y fílmica de realizadores como Roger Corman y en el sexploitation estadounidense; las opciones de producción fílmica de José Luis Valle, Yulene Olaizola, Ricardo Silva, Inti Cordera, Joshua Gil, Flavio Florencio, Rafael Rangel y Rubén Gámez; además del videohome en Christian González y el mercado de la piratería.

• Industria: El exterminio de la diversidad en México y Argentina; la producción de Spectre en la Ciudad de México. Académicas: Nominados a la lvii entrega del Ariel y ensayo sobre la revista Nuevo Cine, de Eduardo de la Vega. Desde la Filmoteca de la unam: Centenario de Orson Welles. Curso de actuación para cine: Escuchar al director de la película. Libros: El cine actual, confines temáticos, de Jorge Ayala Blanco.

• Festivales: 8º Foro de Animación Contemporánea Animasivo; 7º Festival de Cine Mexicano de Durango, y 7º Festival de Cine en Fresnillo. Estrenos: El gran pequeño, de Alejandro Gómez Monteverde; Eco de la montaña, de Nicolás Echevarría.

• La versión electrónica de la revista puede adquirirse en la página de Internet Revistas Digitales Sanborns.

Portada Toma 40-ChEn el 2014, según datos del Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2014 —editado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine)—, el precio promedio por película producida en el país fue de 20 millones de pesos —1.5 millones de dólares—, el más bajo de los últimos cinco años —en 2013, por ejemplo, fue de 23 millones de pesos—, para las 130 películas producidas en ese periodo, 35% de las cuales fueron documentales. ¿Es saludable este costo promedio, sobre todo tomando en cuenta la escasa cantidad de cintas rentables comercialmente que, supuestamente, son apoyadas por los fondos mayores; la abundancia de primeras y segundas películas, pero, sobre todo, que somos un país mayoritariamente habitado por personas de bajo nivel adquisitivo y con altos índices de miseria?

El modelo de producción que impera en el cine internacional actual —el de aquellas naciones que no son potencias productoras como India, Estados Unidos o China— de reunir fondos, premios y becas, ha sido replicado en México con una extraordinaria permisividad respecto al encarecimiento de costos y de sueldos, gracias a que se encuentra subsidiado por fondos públicos o estímulos fiscales —que sumados, anualmente superan los mil millones de pesos— y no depende de sus resultados en cartelera pero tampoco de que esa inversión a fondo perdido permita que el público nacional —que es el que cubre esa producción con sus impuestos— tenga un acceso fácil y barato o incuso gratuito a dichas obras.

Llama poderosamente la atención que no exista una diferenciación clara entre el dinero que se invierte para una película con intenciones comerciales y que pretenda la recuperación económica en taquilla, de aquellas otras que se realizan con intenciones autorales, artísticas o de experimentación, cuando en la industria internacional regularmente implican costos distintos. En Estados Unidos, por ejemplo, no es lo mismo invertir 150 millones de dólares en un blockbuster como Mundo jurásico (Jurassic Word, Estados Unidos, 2015, de Colin Trevorrow), que en una película con sello de autor, así sea protagonizada por estrellas como James Franco, Selena Gomez o Vanessa Hudgens, como Spring Breakers: Viviendo al límite (Spring Breakers, Estados Unidos, 2012), de Harmony Korine, que requirió 5 millones. Incluso los fondos europeos de fomento aportan cantidades moderadas de decenas de miles de euros, pese a provenir de países con monedas más fuertes y economías más caras. El programa The Microwave de Film London, por ejemplo, apoya primeros largometrajes con un presupuesto de 150 mil libras —equivalentes a dos millones 825 mil 345 pesos. Esto contrasta contra los criterios locales que dictan que las óperas primas escolares han de contar con un mínimo de 8 o 10 millones de pesos. ¿Por qué pensar que sólo con presupuestos elevados se hace buen cine? ¿Por qué no ofrecer en los fondos y los estímulos fiscales distintas gradaciones presupuestales, flexibles y elásticas, para que los productores y realizadores que requieran presupuestos moderados también puedan tener acceso a las ayudas y apoyos oficiales?

A profundizar en estas discusiones se dedica el dossier principal Lejos del lujo y el dispendio. Relatos desde filmaciones de bajo presupuesto, del cuadragésimo número de la revista cine TOMA, que circulará por toda la República Mexicana en locales cerrados —así como en su versión electrónica en las tiendas Sanborns en Internet—, durante mayo y junio de 2015, al reunir distintos testimonios que dan fe de que las vías presupuestales modestas también permiten hacer buen cine y que los modelos alternativos al imperante pueden dar buenos resultados. Es cuestión de una ética económica además de la fílmica porque al final, de lo que hablamos no es de dinero, sino de cine, de buen cine, de gran cine.

Las páginas inician con algunas reflexiones del Rey del Cine B, el productor y director estadounidense Roger Corman, quien durante su visita al decimonoveno Festival Internacional de Cine Guanajuato (giff) explicó sus métodos para filmar en sólo cinco y hasta en dos días, con muy pocos recursos pero con gran diversión. Complemento del anterior es el ensayo de Pedro Paunero en torno al género barato, comercial y tremendista del sexploitation. Y es el propio José Luis Valle quien nos ofrece sus reflexiones luego de haber filmado el largometraje Las búsquedas con sólo 1 500 dólares, como un experimento de austeridad conceptual, económica y de energía. Espejeando lo anterior, se publica una entrevista de Jorge Luis Tercero con el mismo Valle, en torno a los cruces entre lo onírico y la vigilia en su cinematografía. Autora ya de cuatro largometrajes, Yulene Olaizola explica la operación de los fondos de subsidio al cine en México desde un punto de vista crítico y con ejemplos puntuales, así como su manera de filmar. Más adelante, se encuentra una entrevista con Ricardo Silva y Adrián Durazo, respectivamente director y fotógrafo de Navajazo (México, 2014), una película fronteriza, no sólo por ocurrir en Tijuana sino por lo difuso de los géneros y tipo de narrativas que emplea. En seguida, Inti Cordera, productor de La Maroma Producciones, explica cómo logró distribuir el documental Purgatorio. Un viaje al corazón de la frontera (México-Estados Unidos, 2013), de Rodrigo Reyes, en 107 sedes, con 240 proyecciones y 10 mil espectadores contando solamente con 200 mil pesos. En entrevista con Christian Sida-Valenzuela, se discute qué significa hacer cine independiente en un país como México, mediante los ejemplos de La maldad (México, 2015), de Joshua Gil, producida por Fabiola de la Rosa, y de Made in Bangkok (México-Alemania, 2015), de Flavio Florencio. El documental realizado con equipo barato, recursos mínimos y la urgencia de un viaje presuroso, acorde con el entorno de sus personajes, es explicado por Rafael Rangel, realizador de Un día en Ayotzinapa 43 (México, 2015). Uno de los más prolíficos realizadores de videohome en México, con casi un centenar de cintas, Cristian González, es entrevistado por Fabián de la Cruz. Y la piratería como un fenómeno sí ilegal pero también como una prolífica y diversa forma de distribución es estudiada por Irving Torres Yllán.

En otros contenidos, la sección Fotofijas ofrece un vistazo al trigésimo Festival Internacional de Cine en Guadalajara (ficg), incluyendo la lista ganadores de su Sección Oficial. Más adelante, Ensayo incluye el texto de Jesse Lerner incluido en el libro Rubén Gámez. La fórmula secreta, recién publicado por Alias Editorial como parte de su colección “Antítesis”, en coedición con la Filmoteca de la unam y el Imcine. Luego, en Industria, Víctor Ugalde analiza con cifras y ejemplos precisos, el apabullamiento de la cartelera por parte de los blockbusters de la gran industria estadounidense, que llegan a ocupar hasta el 70% de las pantallas del país —y con dos títulos el 90% o su totalidad—, después Roque González analiza tanto la normativa argentina de cobro para los estrenos extranjeros, el “canon”, así como la medida del dólar importado por dólar exportado; y Octavio Maya analiza la filmación en la Ciudad de México de la película Spectre (Estados Unidos-Reino Unido, 2015), de Sam Mendes, vigesimocuarta entrega de la serie de James Bond.

Académicas reproduce el ensayo de Eduardo de la Vega sobre la revista Nuevo cine, editada a mediados de la década de los sesenta, a propósito de la edición facsimilar del libro publicada por dge Equilibrista y la amacc; además de la lista completa de candidatos a la quincuagésima séptima entrega de los premios Ariel. La sección desde la Filmoteca de la unam aborda el ciclo retrospectivo en torno a la conmemoración del centenario del director, guionista y actor Orson Welles, que se realizará en sus salas. La novena entrega del Curso de Actuación para Cine, de José Sefami, ofrece algunos consejos sobre cómo interactuar con el director ya en el set.

En Libros se presenta un adelanto del libro El cine actual, confines temáticos, de Jorge Ayala Blanco, el más reciente título de su serie sobre cine internacional y con el que conmemora 50 años como profesor del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (cuec) de la unam.

Más adelante, Festivales, ofrece un adelanto del octavo Foro de Animación Contemporánea Animasivo, por parte de su directora Lucía Cavalchini; del séptimo Festival de Cine Mexicano de Durango, por parte de su coordinador adjunto Christian Sida-Valenzuela, y del séptimo Festival de Cine en Fresnillo, por parte de su directora y fundadora Gabriela Marcial Reyes. Finalmente, Estrenos presenta una entrevista de José Juan Reyes con Alejandro Gómez Monteverde, director de El gran pequeño, y otra con Nicolás Echevarría, realizador del documental Eco de la montaña.

Les recordamos que la versión electrónica de Cine Toma se encuentra a la venta en la sección de Revistas Digitales de la tienda electrónica Sólo Sanborns (www.sanborns.com.mx), lo mismo para computadoras que dispositivos digitales.

El cuadragésimo número de cine TOMA. Revista Mexicana de Cinematografíapublicación editada por PasodeGato, Ediciones y Producciones Escénicas, circulará durante mayo y junio de 2015  por todo el país, en locales cerrados: Sanborns, Caffé Caffé, Cineteca Nacional Filmoteca de la UNAM; así como en librerías: Educal, Sótano, FCE, Gandhi, Julio Torri de la UNAM, El Foco, Ceuvoz y Foro Shakespeare. Su edición electrónica se encuentra disponible en Revistas Digitales Sanborns.

Para entrevistas o mayor información, comuníquese a los teléfonos: 56 88 92 32 y 56 88 87 56; al correo electrónico cinetoma@gmail.com, o acuda a las oficinas, ubicadas en el callejón Eleuterio Méndez 11, colonia Churubusco-Coyoacán, C. P. 04120, en la Ciudad de México.

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“La dictadura perfecta”, de Luis Estrada, es la portada de la revista Cine TOMA 37, último número de 2014

noviembre 6, 2014

UN PECULIAR SELLO PROPIO

Rasgos autorales en la cinematografía nacional

• Algunos ejemplos significativos de autores de cine en el medio mexicano: Fernando Méndez, Roberto Gavaldón, Jorge Fons, María Novaro, Luis Estrada, Juan Antonio de la Riva, Carlos Bolado, Fernando Eimbcke y César Talamantes. Además, algunos cineastas internacionales: David Lynch, Manuel Coutihno y Charles Chaplin en el centenario de Charlot.

• Académicas: Blanca Guerra y su reelección como Presidenta de la amacc. Desde la Filmoteca de la unam: El hallazgo de Cuánta será la oscuridad, de José Revueltas y el fallecimiento de Harun Farocki. Cátedra Bergman: Cine sueco contemporáneo. Industria: Los 166 festivales de cine anuales en Francia. Curso de actuación para cine: El periplo del personaje.

• Festivales: 9º DocsDF; 3er Los Cabos Film Festival; 1er flicc. Estrenos: Cuatro lunas, de Sergio Tovar; Navajazo, de Ricardo Silva.

Portada Cine Toma 37-BAunque el sinónimo actual de autor cinematográfico suele relacionarse más con el cine de arte, el cine periférico o las formas no industriales que recorren festivales, cineclubes y salas de arte a nivel mundial —de los cuales, un cada vez más amplio contingente de mexicanos forma parte—, el concepto de autor implica algo más que aquellos directores cuyo único objetivo es la creación de filmes más preocupados por la expresión personal, la exploración artística o la experimentación formal, que por la recuperación económica y la taquilla.

A cambio, al volver al concepto original propuesto por el escritor y realizador francés Francois Truffaut —y luego por el teórico André Bazin— en la revista francesa de crítica Cahiers du Cinéma, que señalaba las extraordinarias excepciones de representan los realizadores insertos en el aparato de producción de Hollywood, pero que lograron sobreponerse al sistema de estrellas —o Star System—, para lograr consolidar una voz personal e inconfundible, pese a ejecutar trabajos por encargo en las grandes productoras.

Es decir que el concepto de autor puede abarcar de todo un poco, en el caso mexicano, lo mismo cultores de los géneros cinematográficos puros e industriales como el Film Noir, los relatos de terror o de misterio, que retratistas de un verismo regional o proletario poco visto anteriormente, constructoras de miradas en femenino, realizadores de manifiestos políticos críticos de la actualidad o ejecutantes de esbozos de la desazón juvenil.

Estos ejemplos de cineastas mexicanos cuya obra contiene rasgos autorales nutren el dossier central del trigésimo séptimo número de la revista Cine TOMA, que circulará por la República Mexicana durante noviembre y diciembre de 2014, en establecimientos cerrados.

Más indicativos que abarcadores del inabarcable panorama integral, y esparcidos a lo largo de varias décadas en la cinematografía mexicana —sin ser necesariamente representantes de los tiempos de jauja que se anuncian institucionalmente—, las páginas del dossier abren con el caso de Fernando Méndez, popular director lo mismo de cine de terror que de westerns y dramas de arrabal, en un ensayo a cargo de Eduardo de la Vega. Le sigue uno de los menos visibles directores de la Época de Oro, Roberto Gavaldón, afecto a un estilo de claroscuros y obsesiones, desde la mirada de Pedro Paunero. Luego, se ofrecen dos ejemplos emblemáticos del Nuevo Cine Mexicano, el veracruzano Jorge Fons, de sucinta pero poderosa filmografía con la que renovó y marcó nuevas rutas para el cine mexicano, en entrevista con Salvador Perches; también en charla con el mismo periodista, aparece María Novaro, representante sin disputa del cine mexicano en clave femenina, con relatos comprometidos y entrañables.

Miembro de una generación más joven, Luis Estrada relata el complejo camino que le condujo hacia el cine de crítica sociopolítica, en entrevista con Sergio Raúl López. Asimismo, se analiza la figura de Juan Antonio de la Riva, como el gran realizador de las historias de Durango, la “tierra del cine”, como afirma el ensayo de Iván Delhumeau. En seguida, desde una perspectiva heideggeriana, se analiza la emblemática cinta de Carlos Bolado, Bajo California: el límite del tiempo, en un ensayo de Luis Carrasco.

Páginas adelante, aparece una entrevista con el ganador de la Concha de Plata a Mejor Director en San Sebastián, Fernando Eimbcke, en torno a su predilección por explorar el mundo de la niñez y la adolescencia, de nuevo realizada por Salvador Perches; seguido de un acercamiento al documentalismo de César Talamantes sobre las formas de vida de Baja California Sur, en investigación de Rosario Vidal.

El dossier cierra con un par de ejemplos internacionales: el estadounidense David Lynch, quien retrata en la vida y objetos cotidianos del American Dream un mundo repleto de pesadillas y de tenebrosas invenciones fantásticas, en un ensayo de Ricardo Pohlenz. Además, se recupera un ensayo sobre el documentalista brasileño Eduardo Coutihno, víctima de parricidio a inicios de 2014, escrito por el crítico uruguayo Manuel Martínez Carril, fallecido hace un par de meses, con el que se abre la sección Libros, misma que se complementa con el prólogo de José Luis Ortega al libro Paisajes de la Muestra, recién editado por la Cineteca Nacional.

Más adelante, en la sección Desde la Filmoteca de la unam se reporta el hallazgo del primer rollo de 35mm del rodaje de Cuánta será la oscuridad, la única película dirigida por José Revueltas, con interpretación de su hermana Rosaura y dirección de fotografía de Manuel Álvarez Bravo, en un texto del cineasta Albino Álvarez; además que se rememora al cineasta alemán Harun Farocki, también recientemente fallecido, en un texto de Eva Sangiorgi, directora del ficunam; y Juan Manuel García Ortega repasa el ciclo de Cine negro mexicano, programado en el xii Festival Internacional de Cine de Morelia. La sección Enseñanzas de la Cátedra Bergman repasa el ciclo Miradas al cine sueco contemporáneo, en texto de Gabriel Rodríguez Álvarez.

La sexta entrega del Curso de actuación para cine, del actor José Sefami, profundiza en el periplo del personaje y ofrece consejos para no extraviarse en las secuencias que se filman. La sección Académicas contiene una entrevista con la actriz Blanca Guerra, reelecta para un segundo periodo como Presidenta de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (amacc), en los que aborda las actividades y las labores del organismo en el rescate y la difusión del cine mexicano, en una entrevista de Luis Carrasco.

Industria ofrece un repaso a los 166 festivales cinematográficos que se realizan anualmente en Francia, con sus muy diversas especializaciones e historia, en un reporte de Annik Bianchini. En seguida, la sección de Festivales incluye adelantos al noveno Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), por parte de su director artístico, Pau Montagud; en torno al tercer Festival Internacional de Cine de Los Cabos, se incluye un texto de su director, Alonso Aguilar-Castillo, y del naciente Mercado Audiovisual Iberoamericano flicc, habla su directora fundadora, Sofía Llorente.

Estrenos incluye una entrevistas con Sergio Tovar Velarde, por su primer largometraje Cuatro lunas (México, 2014), en entrevista de Fabián de la Cruz Polanco, y se ofrece un breve adelanto sobre la trasgresora y premiada Navajazo (México, 2014), de Ricardo Silva.

El número cierra con la sección Ensayo, que incluye un estudio de Rodrigo Chávez sobre el vagabundo Charlot, creado por el actor y realizador cómico Charles Chaplin, hace cien años.

En su séptimo año, el número trigésimo séptimo de cine TOMA. Revista Mexicana de Cinematografíapublicación editada por PasodeGato, Ediciones y Producciones Escénicas, circulará durante noviembre y diciembre de 2014  por todo el país, en locales cerrados: Sanborns, Caffé Caffé, Cineteca Nacional Filmoteca de la UNAM; así como en librerías: Educal, Sótano, FCE, Gandhi, Julio Torri de la UNAM, El Foco, Ceuvoz y Foro Shakespeare.

Para entrevistas o mayor información, comuníquese a los teléfonos: 56 88 92 32 y 56 88 87 56; al correo electrónico cinetoma@gmail.com, o acuda a las oficinas, ubicadas en el callejón Eleuterio Méndez 11, colonia Churubusco-Coyoacán, C. P. 04120, en la Ciudad de México.

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“Cantinflas” representará a México en los Oscar y “La dictadura perfecta” en los Goya

septiembre 19, 2014
_PGC0330El productor Vidal Cantú y el director Sebastián del Amo, de Cantinflas, 
junto con los miembros de la AMACC, Inna Payán, Everardo González 
y Adriana Castillo. Fotografía: Pedro González.

Tras realizar el proceso de elección de las películas que representarán a México ante sus organismos pares en Estados Unidos y en España, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas  dio a conocer que el Comité de Selección, integrado por 128 de sus miembros, eligió a Cantinflas (México, 2014), de Sebastián del Amo, como el filme que enviará a consideración de la Academy of Motion Pictures Arts and Sciences en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa, para la octagésima séptima entrega de los premios Oscar, a realizarse el 22 de febrero de 2015. En tanto que La dictadura perfecta (México, 2014), de Luis Estrada, fue elegida, entre las 19 películas inscritas, a competir en la categoría de Mejor Película Iberoamericana en la vigésimo novena edición de los premios Goya, que entrega la Academia de las Artes y  las Ciencias Cinematográficas de España y que será celebrada en febrero de 2015.

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