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“El abrazo de la serpiente”, de Ciro Guerra, ganadora de los III Premios Platino

julio 25, 2016

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El domingo 24 de julio, en el Centro de Convenciones de Punta del Este, Uruguay, se efectuó la tercera gala de entrega de los Premios Platino del Cine Iberoamericano, bajo la conducción del mexicano Adal Ramones, la uruguaya Natalia Oreiro y el español Santiago Segura, misma que contó con la participación de Adriana Barraza, Andrea del Boca, Angie Cepeda, Antonio de la Torre, César Troncoso, Diego Boneta,  Eduardo Noriega, Edward James Olmos, Eugenia Suárez, Hugo Silva, Jencarlos Canela, Joaquín Furriel, Jorge Perugorría; Natalia de Molina, Nashla Bogaert, Patricia Riggen, Paulina García, Reynaldo Pacheco, Roberta Sa, Vanessa Saba y Yordanka Ariosa. Los números musicales estuvieron a cargo de Álvaro Soler, Cali y el Dandee, Jesse & Joy,  Paulina Rubio y Rubén Rada.

Ahí se anunció que la cuarta entrega de los Premios Platino se realizará en Madrid, España, en 2017. La primera edición ocurrió en Panamá; la segunda en Marbella, España, y esta tercera en el balneario de Punta del Este.

El Premio Platino de Honor del Cine Iberoamericano fue entregado al actor argentino Ricardo Darín. A continuación, la lista completa de ganadores:

Mejor Película Iberoamericana de Ficción
El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Mejor Dirección
Ciro Guerra porEl abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Mejor Interpretación Masculina
Guillermo Francella por El Clan (Argentina-España, 2015, de Pablo Trapero).
Mejor Interpretación Femenina
Dolores Fonzi por Paulina (Argentina-Brasil-Francia, 2015, de Pablo Trapero).
Mejor Música Original
Nascuy Linares por El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Mejor Película de Animación
Atrapa la bandera (España, 2015, de Enrique Gato).
Mejor Película Documental
El botón de nácar (Chile-Francia-España Año: 2015), de Patricio Guzmán.
Mejor Guión
Pablo Larraín, Guillermo Calderón y Daniel Villalobos por El Club (Chile, 2015, de Pablo Larraín).
Premio Platino “Camilo Vives” a la Mejor Ópera Prima de Ficción Iberoamericana
Ixcanul (Guatemala-Francia, 2015), de Jayro Bustamante.
Mejor Dirección de Fotografía
David Gallego por El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Mejor Dirección de Sonido
Carlos García y Marco Salavarria por El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Mejor Dirección de Montaje
Etienne Boussac y Cristina Gallego por El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Mejor Dirección de Arte
Angélica Perea por El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015).
Premio PLATINO al Cine y la Educación en Valores
Que Horas Ela Volta? (Brasil, 2015), de Anna Muylaert.

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Ciclos de cine en el XLII Festival Internacional Cervantino

septiembre 4, 2014

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La cuadragésima segunda edición del Festival Internacional Cervantino (FIC) se realizará en la ciudad de Guanajuato Capital entre el 8 y el 26 de octubre de 2014, teniendo como invitados de honor a Japón como país y a Nuevo León como estado, ha sido programado siguiendo la línea de dos ejes temáticos: Shakespeare 450 –en conmemoración del natalicio del dramaturgo inglés− y Frontera (s) –para reflexionar sobre los límites artísticos pero también ideológicos, morales y económicos–, además de algunas otras novedades como el Proyecto Ruelas –proyectos teatrales en comunidades marginales en memoria del fundador del Teatro Universitario Guanajuato– y la Academia Cervantina –de educación para instrumentistas de música de concierto de los siglos xx y xxi–, en una vasta lista de actividades que reunirán a 3 mil 762 creadores en 685 actividades.

En el ámbito cinematográfico se han programado diversos ciclos:

El numen de William Shakespeare

Auditorio Euquerio Guerrero. 12 horas.

Otelo (Othello, Estados Unidos-Reino Unido, 1995), de Oliver Parker. Jueves 9.

Campanadas a la media noche (Falstaff. Chimes at Midnight, España), de Orson Welles. Viernes 10.

Hamlet (Estados Unidos-Reino Unido, 1993), de Kenneth Branagh. Sábado 11.

Shakespeare apasionado (Shakespeare in Love, Estados Unidos, 1998), de John Madden (domingo 12).

Escalinatas de la Universidad de Guanajuato. 20 horas.

Julio César (Julius Caesar, Estados Unids, 1953), de Joseph Mankiewicz. Domingo 19.

Trono de sangre (Kumonosu-jô, Japón, 1957), de Akira Kurosawa. Lunes 20.

La fierecilla domada (The Taming of the Shrew, Italia-Estados Unidos, 1967), de Franco Zeffirelli. Martes 21.

César debe morir (Cesare deve moriré, Italia, 2012), de Paolo y Vittorio Taviani. Miércoles 22.

Romeo y Julieta (Romeo and Juliet, Reino Unido-Italia, 1968), de Franco Zeffirelli. Jueves 23.

 

La mexicanidad aquí y allá

Escalinatas de la Universidad de Guanajuato. 20 horas.

La jaula de oro (México, 2013), de Diego Quemada-Díez. Jueves 9.

¡Viva Zapata! (Estados Unidos, 1953), de Elia Kazan. Viernes 10.

La Bamba (Estados Unidos, 1987), de Luis Valdés. Sábado 11.

Rango (Estados Unidos, 2011), de Gore Verbinski. Domingo 12.

Fiebre latina (Zoot Suit, Estados Unidos, 1981), de Luis Valdés. Lunes 13.

Los ladrones viejos (México, 2007), de Everardo González. Martes 14.

La mujer del puerto (México, 1934), de Arcady Boytler. Miércoles 15.

 

Cine de Japón

Auditorio Euquerio Guerrero. 12 horas.

Kuroneko (Japón, 1968), de Kaneto Shindo. Lunes 13.

Tormenta (Japón, 1964), de Mikio Naruse. Martes 14.

La horquilla ornamentada (Japón, 1941), de Hiroshi Shimizu. Miércoles 15.

Humano (Japón, 1964), de Kaneto Shindo. Jueves 16.

Zatoichi (Japón, 2003), de Takeshi Kitano. Viernes 17.

Las hierbas flotantes (Japón, 1959), de Yasujiro Ozu. Sábado 18.

 

María Félix en Europa

Escalinatas de la Universidad de Guanajuato. 20 horas.

Hechizo trágico (Incantesimo tragico, Italia, 1951), de Mario Sequi. Jueves 16.

La bella Otero (Francia-Italia, 1954), de Richard Pottier. Viernes 17.

Sonatas (Aventuras del marqués de Bradomín) (España-México, 1959), de Juan Antonio Bardem. Sábado 18.

 

Memoria y descubrimiento

Auditorio Euquerio Guerrero. 12 horas.

La panza del arquitecto (The Belly of an Architect, Reino Unido-Itlia, 1987), de Peter Greenaway. Domingo 19.

Sin novedad en el frente (All Quiet in the Western Front, Estados Unidos, 1930), de Lewis Milestone. Lunes 20.

Yo, la peor de todas (Ich, die Unwürdigste von allen, Argentina, 1990), de María Luisa Bemberg. Martes 21.

Se conoce la canción (On connaît la chanson. Francia-Suiza-Reino Unido-Italia, 1997), de Alain Resnais. Miércoles 22.

Hannah Arendt (Alemania-Israel-Luxemburgo-Francia, 2012), de Margarethe von Trotta. Jueves 23.

Noche y niebla (Nuit et brouillard, Francia, 1955), de Alain Reisnais. Viernes 24.

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Ciclo “La Primera Guerra Mundial 1914-2014 a través del cine”, en la Filmoteca de la UNAM

agosto 15, 2014

El cine estadounidense de guerra se gestó durante la Revolución Mexicana

La noticia, el entretenimiento, el espectáculo y la propaganda

Por Juan Manuel Aurrecoechea

Aunque los camarógrafos estadounidenses ya habían empleado el cinematógrafo para registrar varios conflictos bélicos en el Caribe o en Sudáfrica, fue en la Revolución Mexicana que desarrollaron la tecnología y las formas narrativas que emplearían muy pronto en la Primera Guerra Mundial y que establecerían un modelo de patrioterismo, ideologización y propaganda que se mantendría vigente por tanto tiempo que sólo se renovaría hasta la invasión de Vietnam.

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El 29 de julio de 1914, Jay Darling publicó en el Des Moines Register and Dealer, el cartón editorial “Moviéndose al nuevo cuartel general” (Moving to New Headquarters). La caricatura describe cómo los corresponsales estadounidenses que atestiguaban la Revolución abandonaron el territorio mexicano atraídos por el estallido de la gran guerra europea. Como atinadamente afirma Aurelio de los Reyes: “tras los asesinatos del archiduque Francisco Fernando y su esposa en Sarajevo, la estrella cinematográfica de la Revolución Mexicana se apagó en los Estados Unidos”. La caricatura ilustra una idea comúnmente aceptada por la historia del cine documental: los camarógrafos de cine estadounidenses que retrataron la guerra europea partieron, literalmente, de México, con la experiencia de haber atestiguado la Revolución Mexicana. Aquí se habían fogueado técnicamente y habían desarrollado el modelo logístico y narrativo con el que acompañarían al Dios de la Guerra a lo largo de todo el siglo XX. En este sentido, lo que Darling documenta es un hecho incontrovertible: el cine bélico estadounidense aprendió a filmar y contar la guerra en México.

Quizá es demasiado rotundo afirmar que los noticiarios y los documentales estadounidenses de guerra nacieron con la Revolución mexicana, pero no hay duda de que aquí se profesionalizaron sus estrategias y su discurso narrativo. Ciertamente, la Revolución Mexicana no fue la primera guerra de la historia en ser filmada, ni siquiera por los camarógrafos estadounidenses. El cine había atestiguado la guerra hispano-estadounidense de 1898; la insurrección Bóer en Sudáfrica de 1900; la conflagración ruso-japonesa de 1905, o la de los Balcanes de 1912-1913; todas ellas anteriores a los registros más importantes de la Revolución Mexicana, que datan de entre 1914 y 1916. Sin embargo, también es cierto que en aquellas películas pioneras, prácticamente sólo se veía humo e imágenes borrosas. Cuando mostraban algo con cierta nitidez, se trataba de escenas posadas, anteriores o posteriores a las batallas reales o, ya en el colmo, de reconstrucciones filmadas en la comodidad de los estudios.
El newsreel o noticiero cinematográfico, que sería el principal impulsor y vehículo de los documentales de guerra, apareció en los Estados Unidos tan sólo unos cuantos meses después de la batalla de Ciudad Juárez, que marcó el inició de la Revolución Mexicana. La primera revista estadounidense de noticias filmadas fue el Pathé Weekly, que apareció en agosto de 1911. Para 1916, ya era inconcebible una función cinematográfica que no estuviera precedida de un noticiero. Los principales eran el mencionado Pathé Weekly, el Universal Animated Weekly, el Mutual Weekly, el Seling-Tribune y el Hearst Vitagraph News Pictorial. Persistían todavía el género de las “actualidades cinematográficas”, con el que nació el cine y, por supuesto, también abundaban documentales de mayor metraje, conocidos en los Estados Unidos como feature films. Todos estos newsreels enviaron camarógrafos a México para cubrir la Revolución Mexicana y todos estuvieron en los campos de batalla de la guerra europea de 1914-1918.
Algunos de los camarógrafos de estos noticieros, a los que la historia del cine ha reconocido por sus coberturas de la Primera Guerra Mundial, son: Edwin F. Weigle, Kerigan, Leland J. Burrud, Ariel Varges, Tracy Mathewson, Fritz Arno Wagner, Victor Milner, Gilbert Warrenton, Charles Rosher y Carl von Hoffman. Todos habían estado en México cubriendo distintos frentes de la Revolución Mexicana. Narrarían sus experiencias en México como grandes aventuras individuales en las que arriesgaron sus vidas internándose prácticamente solos en “territorio hostil”. Lo cierto es que contaron con todo el respaldo de una industria y una cuidadosa logística.
Para filmar las batallas de la Revolución Mexicana se desarrollaron adelantos técnicos que resultarían fundamentales en la cobertura de la Primera Guerra Mundial: laboratorios ambulantes de revelado; cámaras y aditamentos que permitían filmar con cierta seguridad las batallas; el novedoso telefoto que presumió haber creado la Kleervue Film Company en enero de 1914, así como todo tipo de artilugios de diseño especial, como el que mandó construir la Mutual Film Company para la cobertura de la Batalla de Torreón, que permitía al operador filmar desde una posición en la que no tuviera que exponer la vida.
Durante la intervenciones militares de Veracruz y Chihuahua los documentalistas estadounidenses se convirtieron claramente en soldados de la causa de las barras y las estrellas, y se asumían como tales sin problema. Las películas se transformaron en armas ideológicas cuyos ejes de narrativa fueron la exaltación de los soldados del Tío Sam y de la supuesta misión civilizadora que representaban. Las cámaras no sólo filmaban la guerra sino que la protagonizaban. Se puede decir que durante la ocupación del Puerto de Veracruz y la expedición punitiva los intereses militares son los que, metafóricamente, dirigían las películas. Y lo mismo puede decirse de los filmes estadounidenses de la Primera Guerra Mundial, para los que la experiencia mexicana resultó fundacional. Fue en México donde los estadounidenses aprendieron que las guerras se ganan conquistando territorios, pero también mentes y corazones. Y estos se ganan con imágenes.
En el cine estadounidense de la Revolución Mexicana se gestó ese formato tan sui generis de contar la guerra, en el que se mezclan, de manera indiscernible, la noticia, el entretenimiento, el espectáculo y la propaganda, y en el que el eje articulador son los intereses estratégicos, políticos y económicos de los grandes poderes estadounidenses. Y siguiendo este modelo, los estadounidenses filmarían, no sólo la primera sino las innumerables guerras en que han intervenido desde entonces.
Ese modelo que nació en México sólo entraría en crisis hasta la guerra de Vietnam (1964-1973).

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El ciclo: La Primera Guerra Mundial 1914-2014, se exhibirá en la sala José Revueltas a partir del 20 de agosto,  está integrado por las siguientes cintas:

La Batalla del Somme (1916), considerado el primer documental de guerra de la historia.

El Cinturón Mágico (1920), de Hans Brennert.

El camino hacia la Guerra: 1879-1914 (1999), de Scott Harris.

La Primera Guerra Mundial: las grandes batallas de los frentes europeos (2004), de Rino Salina.

Armas al hombro (1916), de Charles Chaplin.

Alas (1927), de William A. Wellman primer filme que ganó el Oscar como Mejor Película.

Sin novedad en el frente (1930), de Lewis Milestone.

La Reina africana (1951), de John Huston de 1951.

Al este del paraíso (1955), de Elia Kazan.

Patrulla infernal (1957), de Stanley Kubrick.

Lawrence de Arabia (1962), de David Lean.

Doctor Zhivago (1965), de David Lean.

El ciclo continuará en septiembre.

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Candidatos a la 56 entrega de los premios Ariel de la AMACC

abril 8, 2014

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Marina de Tavira, Blanca Guerra y José María Yázpik. Foto: Pedro González.

Tras recibir la inscripción de 130 películas (59 largometrajes y 64 cortometrajes, además de siete iberoamericanas), la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) dio a conocer la mañana del lunes 7 de abril, los candidatos a ganar los premios Ariel en 23 categorías, en la quincuagésima sexta ceremonia de entrega, que tendrá lugar el martes 27 de mayo en el Palacio de Bellas Artes.

La presidenta de la AMACC, Blanca Guerra, dio a conocer, además, que este año, el realizador Arturo Ripstein y el actor Ernesto Gómez Cruz, recibirán el Ariel de Oro en reconocimiento a su trayectoria cinematográfica. También se rendirá homenaje a la actriz María Félix (Sonora, 1914-Ciudad de México, 2002) y al escritor y guionista José Revueltas (Durango, 1914-Ciudad de México, 1976), al conmemorarse su centenario natalicio. Además, la Cineteca Nacional y la Fundación Carmen Toscano, entregarán la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico, a una figura del medio aún por definir.

Esta es la lista completa de candidatos:

Ariel de Oro a

Mejor Película 

La Jaula de Oro
Heli
Los insólitos peces gato
Club Sándwich
No quiero dormir sola

Ariel de Plata a

Dirección
Amat Escalante por Heli
Diego Quemada-Diez por  La Jaula de Oro
Fernando Eimbcke por Club Sándwich
Francisco Franco por Tercera Llamada
Claudia Sainte-Luce por Los insólitos peces gato

Actriz
Adriana Roel por No quiero dormir sola
Dolores Heredia por Huérfanos
María Renée Prudencio por Club Sándwich
Ximena Ayala por Los insólitos peces gato
Arcelia Ramírez por Potosí

Actor
Brandon López por La Jaula de Oro
Armando Espitia por Heli
Luis Gerardo Méndez por Nosotros los nobles
Harold Torres por La Cebra
Jesús Padilla Rodríguez por Workers

Coactuación masculina
Rodolfo Domínguez por La Jaula de Oro
Ricardo Blume por Tercera Llamada
Gerardo Taracena por Potosí
Juan Eduardo Palacios por Heli
Dagoberto Gama por Nómadas

Coactuación femenina
Lisa Owen por Los insólitos peces gato
Mariana Gajá por No quiero dormir sola
Sonia Couoh por Potosí
Rebecca Jones por Tercera Llamada
Linda González por Heli

Guión original
Amat Escalante Wool y Gabriel Reyes, por Heli
Diego Quemada-Diez, Gibrán Portela y Lucía Carreras por La Jaula de Oro
Claudia Sainte-Luce por Los insólitos peces gato
Gabriela Vidal y Natalia Beristain por No quiero dormir sola
José Luis Valle por Workers

Guión adaptado
María Renée Prudencio y Francisco Franco por Tercera Llamada
Gary Alazraki, Patricio Saiz y Adrián Zurita por Nosotros los nobles
Miguel Núñez por Levantamuertos

Fotografía
María José Secco por La Jaula de Oro
Lorenzo Haggerman por Heli
Martin Boege por Ciudadano Buelna
César Gutiérrez por Workers
Diego García por Fogo

Edición
Paloma López Carrillo y Felipe Gómez por La Jaula de Oro
Natalia López por Heli
Mariana Rodríguez por Tercera Llamada
Óscar Figueroa Jara por Workers
Octavio Iturbe por Miradas Múltiples La Máquina loca

Sonido
Matías Barberis, Raúl Locatelli y Jaime Baksht por La Jaula de Oro
Sergio Díaz, Catriel Vildosola y Vincent Arnardi por Heli
Samuel Larson, Gabriel Coll y Miguel Ángel Molina por Ciudadano Buelna
Matías Barberis, Pablo Tamez y Jaime Baksht por Tercera Llamada
Raúl Locatelli por Halley

Música original
Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman por La Jaula de Oro
Jesús Echevarría por Huérfanos
Gustavo Mauricio Hernández Dávila por Halley
Daniel Hidalgo Valdés por El Alcalde

Diseño de arte
Daniela Schneider por Heli
Lorenza Manrique Mansour por Ciudadano Buelna
Gabriela Santos del Olmo por Workers
Bárbara Enríquez por Los insólitos peces gato
Carlos Jacques por La Jaula de Oro

Vestuario
Mayra Gabriela Juárez Vanegas por Ciudadano Buelna
Nohemí González por La Jaula de Oro
Adela Cortazar y Jerildy Bosch por Tercera Llamada
Daniela Schneider por Heli
Alejandra Dorantes por Huérfanos

Maquillaje
Adam Zoller por Halley
Iñaki Legaspi por La Jaula de Oro
Roberto Ortíz por Ciudadano Buelna
Jorge Fuentes por Heli
Iñaki Legaspi por Tercera Llamada

Efectos especiales
Alejandro Vázquez por Heli
Alejandro Vázquez por Cinco de mayo: La Batalla
Jorge C. Farfán Barros por Ciudadano Buelna

Efectos visuales
Gustavo Bellón por Halley
Charly Iturriaga por Cinco de mayo: La Batalla
María José Santa Rita por La Jaula de Oro
Juanma Nogales, Ana Rubio, Andrés Martínez Ríos, Eduardo Villadoms  y Rodrigo Echevarríapor Heli

Ópera prima
La Jaula de Oro de Diego Quemada-Diez
Los insólitos peces gato de Claudia Sainte-Luce
No quiero dormir sola de Natalia Beristain
Halley de Sebastián Hofmann
Quebranto de Roberto Fiesco

Largometraje documental
El Alcalde de Emiliano Altuna, Carlos F. Rossini y Diego Osorno
Lejanía de Pablo Tamez Sierra
Miradas Múltiples La Máquina loca de Emilio Maillé
La huella del Dr. Ernesto Guevara de Jorge Denti
Quebranto de Roberto Fiesco

Largometraje animación
Desierta

Cortometraje ficción
Estatuas de Roberto Fiesco
Música para después de dormir de Nicolás Rojas
Inframundo de Ana Mary Ramos

Cortometraje documental
Un salto de vida de Eugenio Polgovosky
Conversaciones de un matrimonio de Gilberto González Penilla
Al fin del desierto de Sheila Altamirano
B-Boy de Abraham Escobedo Salas
La música silenciada de Andrea Oliva

Cortometraje animación
Lluvia en los ojos de Rita Basulto
La casa triste de Sofía Carrillo
Electrodoméstico de Erik de Luna
Un día en familia de Pedro González
¿Qué es la guerra? de Luis Beltrán

Película Iberoamericana
Gloria (Chile-España) de Sebastián Lelio
Wakolda-El médico alemán (Argentina) de Lucía Puenzo
15 años y un día (España) de Gracia Querejeta
Anina (Uruguay) de Alfredo Soderguit
Melaza (Cuba) de Carlos Lechuga

 

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Blanca Guerra, presidenta de la AMACC. Foto: Pedro González. 

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Blanca Guerra es la nueva presidenta de la AMACC

agosto 3, 2013

Música incidental para cine con la Filarmónica de la UNAM

septiembre 25, 2012


El primer programa de la Tercera Temporada de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM), bajo la conducción del director huésped Eduardo Diazmuñoz e interpretación solista del violinista Sebastian Kwapisz, estará dedicada a la música escrita específicamente para musicalizar obras cinematográficas. En esta ocasión, se reúnen algunas obras musicales del compositor  neoyorquino John Williams. Las música incidental que será interpretada, corresponde a las películas del exitoso director estadounidense Steven Spielberg en arreglos para orquesta sinfònica: Tiburón (Jaws, Estados Unidos, 1975); La lista de Schindler (Schindler’s List, Estados Unidos, 1993); Indiana Jones (Estados Unidos, 1984 y 1989), y ET, el extraterrestre (ET, Estados Unidos, 1982). Para finalizar el concierto, se interpretará la famosa suite orquestal sobre temas de La guerra de las galaxias (Star Wars, Estados Unidos, 1977), de George Lucas.

Al respecto, el crítico musical Juan Arturo Brennan refiere en las notas al programa: “Lo primero que salta a la vista en esta enumeración fílmica es que es una lista ecléctica y variada; hay en ella películas buenas, regulares y malas; cintas taquilleras y cintas olvidables; filmes interesantes y filmes aburridos. Pero sobre todo, en esa lista se encuentran algunas de las películas más productivas de todos los tiempos en lo que se refiere a sus ganancias en taquilla y en renta de videos, además de la venta toda clase de mercancías paralelas. Esto, sin duda, ha hecho muy feliz (y probablemente muy rico) al único personaje que aparece en la lista de créditos de todas esas películas: el señor John Williams, compositor de la música de los filmes citados, además de muchos otros, y uno de los músicos más reconocidos y premiados en el ámbito de las partituras cinematográficas. En particular, en esa lista destacan muchas de las películas producidas y/o dirigidas por Steven Spielberg y George Lucas, los niños terribles (aunque ya no  están tan niños) de Hollywood, quienes se han hinchado de billetes gracias a sus casi siempre  infalibles fórmulas fílmicas. ¿Quién es, pues, este John Williams de tanto éxito en las músicas de cine?

“Nacido en Flushing, Nueva York, Williams es miembro de una familia ligada de cerca con la música, ya que su padre era un reconocido músico de estudio. Después de iniciarse con el consabido piano, John Williams aprendió a tocar el trombón, la trompeta y el clarinete. Ya establecida la familia en Los Ángeles (meca de músicos y cineastas) Williams comenzó a estudiar
música en serio, y uno de sus maestros fue el exilado compositor italiano Mario CastelnuovoTedesco. Pasó por la famosa Escuela Juilliard de Nueva York, donde estudió piano con Rosina Lhévinne. Casi desde el inicio de su carrera, enfocó su pluma y su papel pautado hacia el cine y la televisión, y muy pronto se hizo de una sólida reputación por sus partituras brillantes, extrovertidas, llenas de metales, percusiones y melodías memorables. Este estilo característico de Williams es  especialmente apreciable en partituras suyas como las que ha escrito para la serie La guerra de las galaxias y para Supermán. Sin embargo, en su partitura para Tiburón, Williams demostró que  también sabe componer música más refinada, de cualidades más económicas y austeras pero no
por ello menos efectivas. Con plena justicia, el tema del suspenso de Tiburón se ha convertido ya un fragmento clásico de la moderna música de cine”.

Los conciertos se ofrecerán en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario de la UNAM (Circuito Mario de la Cueva, sin número, en la Ciudad Universitaria de la Ciudad de México), el sábado 28 de septiembre a las 20:00 horas y el domingo 29 de septiembre, a las 12:00 horas. Los precios van de los 180 a los 350 pesos.

El infierno, tercer ensayo político y social de Luis Estrada

septiembre 3, 2010

Es un espejo muy cabrón de la realidad mexicana

La cinta El infierno (México, 2010), de Luis Estrada, se alzó como la gran ganadora de la noche de entrega 53 del premio Ariel, el 7 de mayo de 2011, al conquistar nueve de las 14 categorías a las que estaba nominada, incluyendo Mejor Película (Bandidos Films), Mejor Director (Luis Estrada), Mejor Actor (Damián Alcázar), Mejor Coactuación Masculina (Joaquín Cosío), Mejor Edición (Mariana Rodríguez), Mejor Sonido (Pablo Lach y Santiago Núñez), Mejor Diseño de Arte (Salvador Parra y María José Pizarro), Mejor Maquillaje (Roberto Ortiz) y Mejores Efectos Especiales (Alejandro Vázquez).

El Infierno, de Bandidos Films, es candidata al premio Goya a Mejor Película Hispanoamericana junto con la peruana Contracorriente (2009), de Javier Fuentes-León; la argentina El hombre de al lado (2009), de Gastón Duprat y Mariano Cohn, y la chilena La vida de los peces (2010), de  Matías Bize. La vigésimo quinta entrega de premios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España se realizará el 13 de febrero en el Teatro Real de Madrid.

Por Sergio Raúl López

Las metáforas de la realidad mexicana se han vuelto los recursos favoritos del realizador Luis Estrada. Su trilogía conformada por críticas a la corrupción priista y a los estragos del neoliberalismo se completan con El infierno, un retrato coral de la guerra del narco justo durante los festejos del Bicentenario.

Quizá a raíz de la propia La ley de Herodes (2000) y de Un mundo maravilloso (2006), se comenzó a pensar en la figura de Luis Estrada como la del cineasta sexenal, no sólo por los tiempos de entrega sino por mostrar un panorama de la sociedad mexicana en un cierto momento político. Ahora es el Bicentenario.
De pronto, en este universo tan plural, tan diverso de la cinematografía, se nota cierta ausencia, parece que todavía nos movemos en un terreno en el que pesa mucho la autocensura, pareciera que toda esta cultura autoritaria y autocrática priista dejó ciertos daños colaterales en algunos aspectos de la creación artística, y no nada más en el cine, sino en otras manifestaciones artísticas. Si en algún lugar tengo que rastrear el origen de mi interés por retratar la realidad, fue justamente por su ausencia en las pantallas.
Efectivamente ha habido una gran producción de películas en México, sobre todo en los años recientes, pero siento que los temas de reflexión política y social han estado muy de lado y vi en ello un nicho de oportunidad. Además, en lo personal, estoy muy preocupado por lo que ha venido sucediendo en este país, que ha vivido una generación como la mía, en la que tal parece que no hemos tenido un respiro en esta proceso de deterioro y degradación de la vida social, económica y política, una depauperización en todos sentidos. De pronto pienso que, sin que tenga la obligatoriedad de ninguna forma, es interesante que el cine lo haga.

Regularmente, de los países en crisis, como lo es ahora México, han surgido grandes filmes.
Yo creo que en México, desafortunadamente, vivimos un momento muy privilegiado, en función de que estamos siendo testigos de momentos de definición muy importantes. Lo que he tratado, con estas tres películas en particular, es poner sobre la pantalla un punto de vista y una invitación a reflexionar sobre dónde estamos parados; pero más importante, hacia dónde nos encaminamos como país y como sociedad, porque sin lugar a dudas lo veo con preocupación.
Siento que ahí es donde El Infierno tiene un valor adicional, porque si bien la película critica la guerra contra el crimen organizado, no deja títere con cabeza en relación con las instituciones, los poderes fácticos y los poderes reales, además también tiene una estructura y personajes que la hacen una película de género, interesante y entretenida. Creo que la película logra un interesante combinación y equilibrio entre ser un espejo muy cabrón de la realidad mexicana, pero también tener toda una serie de valores narrativos, porque he sido muy cuidadoso en estas películas de tener gente muy profesional, un gran equipo de trabajo, que las vuelven un producto cinematográfico de entretenimiento atractivo para el espectador. Es el trabajo de mucha gente, no sólo mío.

Cierto, es un retrato a muchas voces, con múltiples personajes.
En un momento tuve una especie de iluminación. En una de mis frecuentes visitas al Centro Histórico de la Ciudad de México, frente al mural de Diego Rivera, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, me pregunté quién tendría que estar ahí el día de hoy. Y bueno, entre ellos los representantes de estas y aquellas instituciones: los poderes reales y los fácticos. Entonces, tenía que ser una película muy coral, muy ambiciosa, sobre todo en términos de duración, es una película muy grande. Además, desde hace mucho tengo muy en claro quiénes serían los mejores actores desde la escritura del guión. O sea, adelantar el proceso de selección de un reparto, por supuesto que ya había trabajado con la gran mayoría.
Con todo eso en la cabeza nos sentamos a tratar de resolver cómo desarrollar la historia. Empiezas a ver los problemas: la migración, la crisis económica, el desempleo, por supuesto corrupción, impunidad, y vimos cómo irlos integrando, qué personajes tenemos. Y luego fue cuestión de ir aterrizando, de ir poniéndoles nombres, etiquetas, caras, problemáticas, necesidades y así fue un poco como fue el génesis de la película.

En estas producciones apoyadas por el Estado para celebrar el Bicentenario hay una buena dosis de crítica. Pero me parece que esta cinta es la que más abiertamente se opone al actual régimen.
Espero que la película tenga suficiente eco como para que realmente pueda volverse parte de ese debate y de esa reflexión. Cuando uno siente que todo este patrioterismo, este chovinismo barato de: “Yo soy un tarrito de atole en la mañana, el agüita de jamaica en las tardes y un platito de pozole en las noches, porque soy orgullosamente mexicano”, se siente una especie de perversión política de tratar de evadir la reflexión, el debate y la polémica sobre el verdadero estado de las cosas en este país,  sobre todo en este momento.