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XIV Encuentro de Coproducción del FICG

septiembre 22, 2017

Como parte del trigésimo tercer Festival Internacional de Cine en Guadalajara (ficg), se realizará el decimotercer Encuentro de Coproducción, entre el 11 y el 13 de marzo de 2018, cuyo objetivo es propiciar el contacto directo entre proyectos cinematográficos en desarrollo de Iberoamérica con profesionales de la industria audiovisual, fondos de financiamiento, productores, compradores y vendedores internacionales, por lo que abrió su convocatoria para largometrajes de ficción y documentales, que cuenten con un guión terminado, al menos el 20% de financiación asegurada y una duración mayor a 70 minutos. Serán seleccionados un máximo de 30 proyectos iberoamericanos que conjunten las mayores posibilidades de obtener financiamiento.

El registro de inscripción cierra el 4 de diciembre de 2017.

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Convocatoria para el XII Guadalajara Construye en el FICG

septiembre 22, 2017

Guadalajara Construye 12/ Works in Progress, se celebrará los días 10 y 11 de marzo de 2018, en el marco del trigésimo tercer Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), por lo que abrió su convocatoria para películas de ficción en estado provisional y en búsqueda de financiamiento para su finalización que deseen ser presentadas a profesionales acreditados al área de Industria del festival: productores, distribuidores, agentes de ventas, compañías de servicios, fondos de ayuda y representantes de festivales con posibilidad de contribuir a la terminación de los largometrajes y su posterior exhibición. Siete trabajos serán seleccionados y podrán participar en Guadalajara goes to Cannes, en el Marché du Film de Cannes, en mayo del 2018.

La fecha límite es el 27 de noviembre de 2017.

Convocatoria para la Selección Oficial XXXIII FICG

julio 4, 2017

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La trigésimo tercera edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (ficg), se llevará a cabo en la capital de Jalisco del 9 al 16 de Marzo de 2018, por lo que convoca a productores y realizadores de Iberoamérica para inscribir sus películas en su Selección Oficial integrada por la Competencia Iberoamericana, provenientes de Latinoamérica, España y Portugal, que sean estrenos en México, se entregará el Premio Mezcal (Mejor Película Mexicana y Premio del Público), Largometraje Iberoamericano de Ficción (Mejor Película, Premio Especial del Jurado, Mejor Director y Mejor Ópera Prima), Documental Iberoamericano (Mejor Documental y Premio Especial del Jurado), Cortometraje Iberoamericano (Mejor Cortometraje) y Premio Rigo Mora (Mejor Cortometraje Mexicano de Animación), además del Premio Maguey (largometrajes de temática queer y lgbttti de todo el mundo).

La fecha límite para inscribir trabajos es el 27 de octubre de 2017.

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Ganadores del XXXII FICG

marzo 18, 2017

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Todos los ganadores del FICG32, junto con el director del festival, 

Iván Trujillo, en el Cine Diana. Foto: Pedro González Castillo.

La tarde del viernes 10 de marzo, en el Centro Cultural Teatro Diana de la Universidad de Guadalajara, se efectuó la Gala de Clausura del trigésimo segundo Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). En la ceremonia se dieron a conocer los ganadores de los premios oficiales tanto de la Competencia Iberoamericana como de la Mexicana –que premian indistintamente largometrajes documentales o de ficción–, el Premio Mezcal a Mejor Película Mexicana correspondió, por tercera vez, a un documental –primero fue Gabriel Orozco, de Juan Carlos Martín, en 2002, y posteriormente fue Eco de la montaña, de Nicolás Echeverría, en 2014–, La libertad del diablo, de Everardo González, ganador de Mejor Fotografía para María Secco –segunda mujer en ganar un Ariel en este ramo, en 2014, por La jaula de oro – y  de la sección de Documental Iberoamericano.

Además, fue una premiación en la que destacaron los realizadores jalisciences, pues además de que la familia de Everardo González es de esa entidad, también son originarias de allá la debutante Sofía Gómez Córdova, ganadora del premio Mezcal a Mejor Director, y Paloma Domínguez el de Mejor Actriz; lo mismo que la realizadora Sofía Carrillo, ganadora del premio Rigo Mora a Mejor Cortometraje Mexicano de Animación por Cerulia.

Respecto a los premios Iberoamericanos, se repartieron por pares entre la producción cubana Santa y Andrés  –Mejor Película y Mejor Guión–; la dominicana Carpinteros –Premio Especial del Jurado, Mejor Actor– y la brasileña Las dos Irenes –Ópera Prima, Mejor Fotografía–. En tanto que Perú que contó con tres películas en selecciones oficiales logró de manera inédita dos premios: el de Mejor Director a Joel Calero por La última tarde, y el de Cortometraje Iberoamericano para Aya, de Francesca Canepa.

A continuación, la lista completa de galardonados.

PREMIO MEZCAL

Mejor Película Mexicana
La libertad del diablo, de Everardo González.

Mejor Director         
Sofía Gómez Córdova por Los años azules.      

Mejor Cinefotógrafo
María Secco por La libertad del diablo.     

Mejor Actor  
José Manuel Poncelis y Eligio Meléndez por Sueño en otro idioma, de Ernesto Contreras.

Mejor Actriz  
Paloma Domínguez por Los años azules.

Premio del Público 
Ayúdame a pasar la noche, de José Ramón Chávez Delgado.

LARGOMETRAJE IBEROAMERICANO DE FICCIÓN

Mejor Película
Santa y Andrés (Cuba)de Carlos Lechuga.  
Premio Especial del Jurado           
Carpinteros (República Dominicana), de José María Cabral. 

Mejor Director 
Joel Calero por La última tarde (Perú).

Mejor Ópera Prima 
Las dos irenes (Brasil), de Fabio Meira      
Mayahuel por Mejor Actriz
Lola Amores por Santa y Andrés (Cuba). 

Mayahuel por Mejor Actor 
Jean Jean por Carpinteros (República Dominicana). 
Mayahuel por Mejor Fotografía    
Daniela Cajías por Las dos Irenes (Brasil), de Fabio Meira.

Mayahuel por Mejor Guion
Santa y Andrés (Cuba), de Carlos Lechuga.

DOCUMENTAL IBEROAMERICANO

Mejor Documental
La libertad del diablo (México), de Everardo González.

Premio Especial del Jurado           
El pacto de Adriana (Chile), de Lissette Orozco. 

CORTOMETRAJE IBEROAMERICANO      

Mejor Cortometraje
Aya (Perú), de Francesca Canepa  Sarmiento.           

Mención Especial

Lucha, de Eddie Rubio

Mención Especial

Berta Vive, de Katia Lara Pineda
Premio Rigo Mora   
Mejor Cortometraje Mexicano de Animación     
Cerulia, de Sofía Carrillo          
            
Mención Especial    
Lucha, de Eddie Rubio  
Por una potente dirección, propuesta narrativa y montaje.
Premio Maguey       
Corpo Elétrico (Brasil), de Marcelo Caetano.  
Premio Especial del Jurado           
Santa y Andrés (Cuba), de Carlos Lechuga. 

Mejor Actuación
Jella Haase por Looping (Alemania).  

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Ofelia Medina entregó el Premio Mezcal a Mejor Película Mexicana, 
a La libertad del diablo, al director Everardo González 
y a la productora Issa Guerra. Foto: Pedro González Castillo.

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Sofía Carrillo ganó el Premio Rigo Mora a Mejor Cortometraje Animado 

por  Cerulia. Foto: Pedro González Castillo.

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La directora tapatía Sofía Gómez Córdoba ganó el Premio Mezcal 

a Mejor Directora por Los años azulesFoto: Pedro González Castillo.

 

Ganadores del XXXI Festival Internacional de Cine en Guadalajara

marzo 11, 2016

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El viernes 11 de marzo, por la mañana, en el Cineforo Universitario, al mediodía, se hicieron públicos los premios de la Selección Oficial de la trigésima primera edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara. El presidente del Patronato, Raúl Padilla López, y el director del mismo, Iván Trujillo Bolio. Además, se anunció que el país invitado de la próxima edición será Alemania, por lo que se presentarán filmes emblemáticos de la historia de su cinematografía.

Aquí, la lista completa.

 

Mejor Película Iberoamericana

Oscuro animal (Colombia-Argentina-Holanda-Alemania-Grecia, 2016).

Mejor Ópera Prima Iberoamericana

La granja (Puerto Rico, 2015), de Ángel Manuel Soto.

Mejor Director Iberoamericano

Felipe Guerrero por Oscuro animal (Colombia-Argentina-Holanda-Alemania-Grecia, 2016).

Premio Especial del Jurado

La 4a compañía (México, 2016), de Amir Galván Cervera y Mitzi Vanessa Arreola.

Mejor Fotografía

Fernando Lockett por Oscuro animal (Colombia-Argentina-Holanda-Alemania-Grecia, 2016).

Mejor Guión

Marina Seresesky por La puerta abierta (México, 2015).

Mejor Actor

Adrián Ladrón por La 4a compañía (México, 2016)

Mejor Actriz

Marleyda Soto, Luisa Vides Galeano y Josely Meneses por Oscuro animal (Colombia-Argentina-Holanda-Alemania-Grecia, 2016).

Mejor Documental Iberoamericano

El charro de Toluquilla  (México, 2016), de José Villalobos Romero.

Premio Especial del Jurado Documental

Paciente (Colombia-España, 2015), de Jorge Caballero.

Mejor Cortometraje Iberoamericano

Los Ángeles 1991 (España-Estados Unidos, 2015), de Miguel de Olaso y Bruno Zacarías.

Mención Especial

El ocaso de Juan (México, 2015), de Omar Deneb Juárez Vargas.

 

Premio Rigo Mora a Mejor Cortometraje de Animación

Los gatos (México, 2015), de Andrés Ríos.

Premio del Público Infinutum

El charro de Toluquilla  (México, 2016), de José Villalobos Romero.

PREMIO MEZCAL

Mejor Película Mexicana

Maquinaria panamericana (México, 2016), de Joaquín del Paso.

Mención Especial 

Margarita (México, 2015), de Bruno Santamaría Razo.

PREMIO MAGUEY

Mejor Película

Theo et Hugo dans la même bateau (Francia, 2016), de Olivier Ducastel y Jacques Martineau.

Mención Especial

Boi Neon (Brasil, 2015), de Gabriel Mascaro.

Mejor Largometraje Jalisciense

Derecho de playa (México, 2016), de Jorge Díaz Sánchez.

Mejor Cortometraje Jalisciense

Aeronautas (México, 2015), de León Fernández.

Premio Guerrero de la Prensa a Mejor Largometraje de Ficción

La 4a compañía (México, 2016), de Amir Galván Cervera y Mitzi Vanessa Arreola.

Premio Guerrero de la Prensa a Mejor Largometraje Documental

El paso (México, 2016), de Everardo González.

Premio FIPRESCI

Maquinaria panamericana (México, 2016), de Joaquín del Paso.

Premio FEISAL Maestro Boris Goldenblank

El buen cristiano (México, 2016), de Isabel Azevedo.

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La selección Iberoamericana y Mexicana del XXXI FICG y su distribución improbable

marzo 5, 2016

Entre el nicho y la invisibilidad

Por Gerardo Salcedo Romero

Los números no mienten: el número de películas inscritas a la trigésima primera edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara superó apenas al del año pasado pero confirma la buena salud en la producción fílmica de la región Iberoamericana. No así en la distribución, pues 2015 fue un gran año para Hollywood, lo que implica que los Multiplex persistan en ofertar cine para el consumo masivo y no una variedad de opciones. Así, pocas cintas de la región se estrenarán en México y buena parte de las películas nacionales tendrán un paso efímero o nulo con los grandes exhibidores.

Magallanes-del Solar

Se puede afirmar que 2015 fue el mejor año para las empresas productoras y distribuidoras de los Estados Unidos. Por lo tanto, y siguiendo la ley física que reza que a toda acción hay una reacción, el pasado fue el peor año para el cine que no utiliza efectos especiales y no tiene superhéroes de Marvel. A lo largo de esos 365 días, cinco películas entraron al registro histórico de las películas más taquilleras de la historia de la industria cinematográfica: Star Wars: el despertar de la fuerza (Star Wars: Episode vii,-The Force Awakens, Estados Unidos, 2015), de J.J. Abrahams, en tercer lugar (con 2 mil 48 millones de dólares de taquilla); Mundo Jurásico (Jurassic World, Estados Unidos, 2015), de Colin Treworrow, en cuarto (con mil 670.4 millones); Rápidos y Furiosos 7 (Fast & Furious 7, Estados Unidos-Japón, 2015), de James Wan, en sexto (con mil 516 millones); Avengers: La era de Ultrón (Avengers: Age of Ultron, Estados Unidos, 2015), de Joss Whedon, en séptimo (con mil 405.4 millones), y Los Minions (Minions, Estados Unidos, 2015), de Kyle Balda y Pierre Coffin en undécimo (con mil 159.4 millones). Asimismo, 2015 es el año en el que más dinero ha ingresado a través de la asistencia a los cines Estos blockbusters lograron un total de 7 mil 791 millones de dólares en todo el mundo, es decir que el 2015 fue canónico para Hollywood. El incremento de la asistencia fue del 10%, frente al 2014. No hay controversia: 2015 es la experiencia a repetir.

Frente a este hecho, los distintos dogmas y las políticas de programación que existen en las salas multiplex se reforzarán. Han triunfado los estrenos con miles de copias, han prevalecido grandes producciones hollywoodenses, la única ruta a considerar es la que busca la rentabilidad monetaria. La experiencia cinematográfica debe ser, en lo esencial, una experiencia de consumo.

Las políticas que las exhibidoras han adoptado son, en lo esencial, una ruptura ante la producción nacional. Ese vasto 90% de lo que se exhibe está destinado a ser mal exhibido, con carteles semi escondidos, copias digitales en dcp rechazados en el momento final de su exhibición, o programados con pocas funciones y sus trailers proyectados en una especie de gueto. Por ejemplo: previo a las películas mexicanas en cartelera se pasa el avance de las futuras películas nacionales a exhibir y si uno les pide ampliar la política de proyección, la respuesta es que “no tiene el perfil”, así que sólo quienes ven películas mexicanas sabrán de los estrenos de las otras películas mexicanas. Lo dicho, un gueto.

Escasa conexión regional

Antes de pasar al tema de la programación del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (ficg), cabe añadir una reflexión sobre la globalidad de las películas habladas en español ya que el 2015 es ilustrativo de sus alcances. Fuera del mundo de los festivales cinematográficos, donde las películas tienen un notable ciclo vital, son pocos los títulos que alcanzan a brincar las fronteras. Podemos mencionar que El clan (Argentina-España, 2015), de Pablo Trapero, fue una de las pocas excepciones que logró una exhibición continental, si bien sus números fuera de Argentina resultaron bastante discretos: 16 mil 778 espectadores en su primer semana de exhibición en México y en el caso español –país coproductor– 95 copias produjeron más de 17 mil boletos –con un promedio de 200 boletos por copia.

Un caso similar de indiferencia lo ha sufrido la colombiana El abrazo de la serpiente (Colombia-Venezuela-Argentina, 2015), de Ciro Guerra, que a pesar de su exitosa carrera en festivales iniciada con el premio Cine Art Award de la Quincena de Realizadores en Cannes y su sorprendente nominación al Oscar en la categoría de Mejor Película en Lengua no Inglesa, desapareció de cartelera en Guadalajara a la semana de su estreno. Películas con indígenas y en blanco y negro siguen siendo una bizarra rareza a un público muy convencional que se ha nutrido de mutantes y seres de otras galaxias… pero que siempre hablan inglés. A pesar de ello, El abrazo de la serpiente tendrá una decente exhibición en varios de los países que conforman eso que se dice es el Primer Mundo y con la nominación ha obtenido su derecho de piso en las plataformas digitales en línea tipo Netflix.

Si bien el cine de Pedro Almodóvar no atraviesa su mejor momento, sigue siendo el único cineasta hispanohablante que, película a película, mantiene presencia internacional, con una filmografía estacionada entre el cine de culto y la comedia de Blake Edwards. Su ausencia revela las frágiles ramas de nuestras cinematografías. La creciente producción audiovisual iberoamericana encuentra su mejor nicho en los festivales de cine y en los circuitos alternativos. En muchos, casos la indiferencia que existe entre el público y el autor es brutal: de un lado sobra indolencia, del otro desprecio. En esa fenomenología tan propia, las cadenas exhibidoras tienen el camino abierto para ese futuro que ya hemos visto y cuyo porvenir se pronuncia así, en inglés: Avengers, Jurassic, Minions

La salida festivalera

El despliegue y consolidación de la producción audiovisual iberoamericana se percibe, más bien, mediante las inscripciones recibidas constantemente en festivales especializados. Una vez más, se abrió la convocatoria para la trigésimo primera edición del ficg en el mes de julio y cerró en noviembre de 2015. En números cerrados se recibieron alrededor de mil 600 películas, significativamente la mitad son cortometrajes; fueron evaluados unos 400 documentales y otros 400 largometrajes de ficción. Al cierre de la convocatoria, el número de inscripciones era ligeramente superior frente al de la edición pasada. El volumen de la producción por país se mantiene constante; siguen dominando México, España, Argentina y Brasil. Quinto y sexto lugar oscila entre el cine chileno y el colombiano –que en el 2015 tuvo su mejor desempeño internacional y cuyo gran logro es El abrazo de la serpiente– y, poco a poco, los cineastas portugueses empiezan a descubrir un nuevo continente.

Países Iberoamericanos con mayor representación FICG31

México            367

España            315

Argentina            189

Brasil            154

Colombia            83

Chile            78

Portugal            66

Venezuela            45

Cuba            32

Perú            30

Ecuador            18

República Dominicana            18

Uruguay            16

Costa Rica            15

Puerto Rico            7

Paraguay            6

El Salvador            5

Bolivia            5

Honduras            5

Nicaragua            4

Panamá            3

Guatemala            3

 

Nuestro deseo de no cerrarnos a una determinada corriente o forma de entender al cine provoca que la sección de largometrajes de ficción tenga un sabor diverso. Tenemos 14 trabajos, de los cuales sólo un par fueron dirigidos por mujeres: El olivo (España, 2016), de Icíar Bollaín y La puerta abierta (España, 2016), de Marina Seresesky. Vale la pena detenerse en el caso de Bollaín, una cineasta con nueve largometrajes –posiblemente la cineasta que tiene la trayectoria más destacada– y sólo con Te doy mis ojos (España, 2003), alcanzó exhibición comercial en México. En los casos de Alejandro Fernández Almendras –Aquí no ha pasado nada (Chile, 2016)– y Asier Altuna –Amama (España, 2015)– son directores que ya han tenido una presencia previa en nuestro festival, pero que se encuentran lejos de poder construir una convocatoria que rebase lo regional.

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El documental, lo mejor

En los documentales, y vale la pena seguirlo diciendo, se encuentra lo mejor del cine mexicano y de la región. En esta sección hay una cierta coherencia en cada una de las películas seleccionadas. Quisiera destacar que, de los 14 trabajos, cuatro son películas mexicanas y también cuatro trabajos son dirigidos por mujeres. En esta sección se encuentran muy personales registros de lo real a través de la experiencia propia: Paciente (Colombia-España, 2015), de Jorge Caballero; 35 y soltera (Argentina-Estados Unidos-España, 2015), de Paula Schargorodsky; Nosotras. Ellas (Argentina, 2015), de Julia Pesce; El legado (Alemania-Chile, 2015), de Roberto Anjari, o el registro de la vida cotidiana de un sujeto que ofrece un amplio reflejo amplio de nuestras mutaciones sociales: El charro de Toluquilla (México, 2016), de José Villalobos; El paso (México, 2015), de Everardo González; Margarita (México, 2015), de Bruno Santamaría; Damiana Kryygi (Argentina, 2015), de Alejandro Fernández; Dead slow ahead (España-Francia, 2015) de Mauro Herce, o el registro que fusiona reportaje cinematográfico y testimonio individual en District Zero (España-Jordania, 2015), de Jorge Fernández Mayoral, Pablo Tosco y Pablo Iraburu; Mi querida España (España, 2015), de Mercedes Moncada… En resumen el documental iberoamericano se encuentra ya muy lejos de los formatos televisivos: que demanda la voz en off, el comentario didáctico o el síndrome talking heads.

Por otro lado, nuestra selección de documentales de los últimos años, revela esa abismal ruptura que existe entre la sala de exhibición y la producción. De los documentales iberoamericanos recientemente filmados sólo se ha exhibido en México El botón de nácar (Chile-Francia-España, 2015), de Patricio Guzmán y sólo fue a través de la Cineteca Nacional.

Se han cerrado de tal manera las vías de acceso a las pantallas de Cinemex y Cinépolis, que ya un puñado significativo de películas, mediante sus distribuidores, han apostado por un reducidísimo circuito que encabeza la Cineteca Nacional: Obras como Viento aparte (México, 2014), de Alejandro Gerber y Seguir viviendo (México, 2014), de Alejandra Sánchez –ambas formaron parte de la programación de nuestra edición xxix–, donde a través de una narrativa de road movie, se describen las vivencias de un grupo de adolescentes, que descubren un México áspero, violento y contradictorio, lo mismo que documentales como Hasta el fin de los días (México, 2014), de Mauricio Bidault, sobre la rutina laboral en el Instituto de Ciencias Forenses de Jalisco han logrado encontrar un resquicio, pero literalmente es un resquicio, en el que la mejor experiencia de asistencia ocurre en la mencionada Cineteca Nacional. Literalmente, terminan siendo distribuidas siguiendo las rutinas del nicho y su escasa permeabilidad social.

Peores experiencias han sufrido los distribuidores de Levantamuertos (México, 2013) –presentada en la edición xxviii del ficg–, una de las mejores películas de ficción filmada en la frontera norte que hasta el momento no ha logrado rebasar a la exhibición en la pequeñísima franja fronteriza que hay entre Tijuana y Mexicali. Podemos ir acumulando títulos que, o se han confinado en el nicho que encabeza la Cineteca o que se quedan en el mínimo estreno regional.

Distribución para unos pocos

Para la edición trigésimoprimera, tenemos 19 películas mexicanas en competencia, algunas de las cuales no tendrán problema en hacerse una ruta normal de exhibición: Mr. Pig (México, 2016), de Diego Luna; Me estás matando Susana (antes Ciudades desiertas, México, 2016), de Roberto Sneider y La 4ª compañía (México, 2016), de Emir Galván y Vanessa Arreola. La ruta de las restantes se antoja complicada. Los diez documentales, la película tapatía y las cinco ficciones, una vez concluida su exhibición en Guadalajara, deberán haber conseguido distribuidor –internacional en algunos casos, nacional en todos–, gestionar los recursos del estímulo fiscal Eficine Distribución, ser presentadas ante las cadenas exhibidoras o, en su caso, en la Cineteca Nacional –a fin de ser seleccionadas en la Muestra o en el Foro Internacional. No quiero hacer predicciones, pero la estadística es reveladora: en estos momentos sólo tres de las 19 películas mexicanas que serán presentadas en el Festival tienen un futuro estreno comercial.

Si a esas 16 películas que deben de buscar un espacio propio, sumamos la decena de títulos mexicanos que acaba de competir del Festival Internacional de Cine unam (ficunam), tenemos casi 25 obras que batallarán para encontrar una exhibición digna. El panorama se complica cuando ya es evidente la crisis del video –tanto en formato dvd o Blu-ray–, que en su opción de renta ha desaparecido –quedando sólo la piratería y la compra–, un derrumbe al que se le opone el ascenso de las plataformas digitales, siendo Netflix la más famosa y FilminLatino la propuesta más interesante. En este caso, no conozco las estadísticas, pero es revelador que nadie ha exaltado estas plataformas en tanto solución al problema de la distribución. Por el momento, son opciones complementarias. Finalmente, el acto de ver cine es, en lo esencial, un ritual social.

Al fenómeno del blockbuster lo acompaña la tenacidad con la que funciona la maquinaria de Hollywood. Tomo como referencia aquellas películas que se producen pensando en los premios Oscar –de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (ampas)– y que pueden dividirse en tres categorías –tomo sólo como referencia a los films nominados a Mejor Película:

1) Las películas a las que la nominación determina su valor a nivel global –el mercado doméstico es aproximadamente del 40%:

El renacido (The Revenant, Estados Unidos, 2015, de Alejandro González Iñárritu), cuyos ingresos fueron de 405 millones de dólares a nivel mundial, de los cuales 170 millones 169 mil son de su taquilla dóméstica, es decir, de los Estados Unidos

Puente de Espías (Bridge of Spies, Estados Unidos-Alemania-India, 2015, de Steven Spielberg), con 164 millones 367 mil dólares a nivel mundial, de los cuales 72 millones 264 mil son ingresos domésticos

2) Las consolida a nivel doméstico y las hace más atractivas a nivel mundial –el mercado local alcanza casi el 50%:

La gran apuesta (The Big Short, Estados Unidos, 2015 de Adam McKay), 124 millones de dólares a nivel mundial y 68 millones 120 mil a nivel local

3) El impacto es sobre todo local –Estados Unidos, Canadá e Inglaterra como principales consumidores:

Brooklyn. Un nuevo hogar (Brooklyn, Irlanda-Reino Unido-Canadá, de John Crowley), generó a nivel mundial 49 millones y en EUA obtuvo 36 millones 525 mil dólares.

En primera plana (Spotlight, Estados Unidos-Canadá, de Tom McCarthy), generó 61 millones 771 mil dólares, de los cuales 39 millones 121 mil corresponden a los Estados Unidos.

La habitación (Room, Irlanda-Canadá, 2015, de Lenny Abrahamson), generó 23 millones 516 mil dólares, de los cuales 13 millones 474 mil son de los EUA.

Es visible, con estos ejemplos, la concentración de los ingresos. Excluí los de Misión Rescate (The Martian, Estados Unidos-Reino Unido, 2015, de Ridley Scott) y de Mad Max: Furia en el camino (Mad Max: Fury Road, Australia-Estados Unidos, 2015, de George Miller), ésta con números similares a los de la celebrada película de G. Iñárritu.

Ante esta numeralia y, sobre todo, con las actuales tendencias de exhibición, cabe preguntar si hay modo de repensar las estrategias en la distribución de nuestras películas. Creo que la apuesta por el streaming o las plataformas en línea no es la solución: finalmente, ver una película es, en lo esencial, un acto social. Un hecho es seguro: nuestro cine se encuentra entre el nicho y la invisibilidad, y los festivales con sus limitaciones y posibilidades se siguen convirtiendo en la mejor ventana posible para el volumen de la producción.

Por el momento la respuesta del cinéfilo mexicano ha sido adoptar a Leonardo DiCaprio, un gesto muy revelador.

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Premio Mezcal 2016

Un total de 19 filmes, seleccionados en distintas secciones, aspiran a ganar el Premio Maguey, a la Mejor Película Mexicana, que otorga el Festival Internacional de Cine en Guadalajara.

De las muertas (México, 2015), de José Luis Gutiérrez Arias.

Derecho de playa (México, 2016), de Jorge Díaz Sánchez.

Distancias cortas (México, 2015), de Alejandro Guzmán.

El charro de Toluquilla (México, 2016), de José Villalobos Romero.

En el lugar de las flores (México, 2015), de Héctor I. Jiménez.

Enamor(d)ados (México, 2016), de Gabriel Retes.

La balada del Oppenheimer Park (México, 2016), de Juan Manuel Sepúlveda.

La carga (México, 2015), de Alan Jonsson Gavica.

La 4a compañía (México-España, 2016), de Amir Galván Cervera y Mitzi Vanessa Arreola Gutiérrez.

Maquinaria Panamericana (México, 2016), de Joaquín del Paso.

Margarita (México, 2015), de Bruno Santamaría Razo.

Mr. Pig (México, 2016), de Diego Luna.

Pies ligeros (México, 2016), de Juan Carlos Núñez Chavarría.

El buen cristiano (México, 2016), de Izabel Acevedo.

Nueva Venecia (Uruguay-México, 2016), de Emiliano Mazza De Luca.

Viviana Rocco yo trans (México, 2016), de Daniel Reyes.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 45 de la revista cine TOMAde julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

“La Otra Cara del Reino Unido”, ciclo fílmico del British Council en la FIL de Guadalajara

noviembre 30, 2015

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Al ser este el Año del Reino Unido en México, era de esperarse que fuera designado el país Invitado de Honor en la vigésimo novena edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, a realizarse entre el 28 de noviembre y el 6 de diciembre de 2015 en la Expo Guadalajara y otros recintos de la capital de Jalisco.

Entre los escritores, espectáculos escénicos, intelectuales y músicos británicos que acudirán en estos días a la FIL, se ha programado un ciclo de cine llamado La otra cara del Reino Unido en el Cineforo de la Universidad de Guadalajara (Av. Juárez esq. Enrique Díaz de León, Piso 1), entre el lunes 30 y el domingo 6 de diciembre.

Al respecto, es el British Council, institución responsable de la programación de esta muestra, la que advierte:

Desde Irlanda del Norte, Gales y Escocia, pasando por las diversas regiones inglesas incluyendo a Londres, el programa ofrecerá a la audiencia un viaje más allá de las famosas cabinas telefónicas rojas y las mansiones inglesas  del  cine convencional.  Este  ciclo está diseñado para  sensibilizar  al público  sobre  la  identidad  nacional  del  Reino  Unido,  mostrando  un  claro  retrato  de  la diversidad en la isla, así como su riqueza y complejidad.   Desde la recién estrenada película de suspenso 71 de Yann Demange, hasta la comedia del Sur de Londres Gone Too Far, de Destiny Ekaragha, el programa presentará algunos de los talentos emergentes más destacados del Reino Unido, junto a directores con una larga trayectoria como Carol Morley, quien marca su transición de documental a ficción con su cautivador largometraje The Falling; al igual que David McKenzie, cuya película dramática Starred Up contiene una actuación extraordinaria de Jack O’ Connell.  Ningún programa estaría completo sin mirar hacia el pasado y hacia el futuro. Con un guiño a la fantástica obra del archivo nacional del British Film Institute, “La Otra Cara del Reino Unido” presentará dos joyas clásicas que han sido restauradas recientemente: The Lodger, un clásico mudo de Hitchcock, así como el documental mudo de 1924 Epic of Everest, con una nueva banda sonora compuesta por Simon Fisher Turner.  De  cara  al  futuro,  las  nuevas  generaciones  de  talento  del  Reino  Unido  están  bien representadas en un paquete de cortometrajes que compitieron por el prestigioso premio BAFTA en el 2015.

Esta es la lista de películas programadas:

Lunes 30 de noviembre

Dark Horse (Reino Unido, 2014), de Louise Osmond. 16:00 horas.

Starred Up (Reino Unido, 2013), de David Mackenzie. 18:00 horas.

The Falling (Reino Unido, 2014), de Carol Morley. 20:00 horas.

Martes 1 de diciembre

’71 (Reino Unido, 2014), de Yann Demange. 16:00.

Bafta Shorts 2015. 18:00 horas.

The epic of Everest (Reino Unido, 1924), de John Baptist Lucius Noel. 20:15 horas.

Miércoles 2 de diciembre

For those in Peril (Reino Unido, 2013), de Paul Wright. 16:00 horas.

Pride (Reino Unido, 2014), de Matthew Warchus. 18:00 horas.

’71 (Reino Unido, 2014), de Yann Demange. 20:05 horas.

Jueves 3 de diciembre

The Falling (Reino Unido, 2014), de Carol Morley. 16:00 horas.

Dark Horse (Reino Unido, 2014) , de Louise Osmond. 18:00 horas.

Gone too far (Reino Unido, 2013), de Destiny Ekaragha. 20:00 horas.

Viernes 4 de diciembre

Dark Horse (Reino Unido, 2014) , de Louise Osmond. 16:00 horas.

Bafta Shorts 2015. 18:00 horas.

The Lodger (Reino Unido, 1927), de Alfred Hitchcock. 20:15 horas (con acompañamiento musical en vivo.

Sábado 5 de diciembre

Starred Up (Reino Unido, 2013), de David Mackenzie. 16:00 horas.

The Falling (Reino Unido, 2014), de Carol Morley. 18:00 horas.

For those in Peril (Reino Unido, 2013), de Paul Wright. 20:00 horas.

Domingo 6 de diciembre

Gone too far (Reino Unido, 2013), de Destiny Ekaragha. 16:00 horas.

The goob (Reino Unido, 2014), de Guy Myhill. 18:00 horas.

Pride (Reino Unido, 2014), de Matthew Warchus. 20:00 horas.

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Abierta, la convocatoria para el octavo DocuLab Guadalajara

agosto 21, 2015

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La octava edición del DocuLab Guadalajara, que se realizará como parte del trigésimo primer Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), a efectuarse entre el 4 y el 13 de marzo de 2016, es un espacio de estudio que dispone de 31 candidaturas para jóvenes creadores audiovisuales de la zona iberoamericana en dos modalidades: cineastas a disección (directores) y oyentes-testigos. Los seleccionados serán dados a conocer el lunes de 12 enero del 2016.

La fecha límite de postulación es el 17 de noviembre del 2015.

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Nicolás Echevarría confronta la tradición huichola con el arte contemporáneo en “Eco de la montaña”

junio 5, 2015

Está en el inconsciente de todos los mexicanos

Por Sergio Raúl López

Es difícil poner en duda el hecho que Nicolás Echevarría muy probablemente sea el documentalista que más profunda y profusamente se ha sumergido en la cosmogonía y tradiciones de los pueblos originarios de México, lo que reafirma, tras una larga ausencia cinematográfica, con su nuevo trabajo, Eco de la montaña, premiado y reconocido filme sobre el muralista Santos de la Torre y las vicisitudes que ha enfrentado en su doble condición de artista, en el sentido occidental, y de chamán, para los usos y costumbres de su comunidad.

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Perfecto relato de la exclusión, práctica tan extendida en México, es el mural El pensamiento y alma huicholes, compleja pieza mural ensamblada con casi un centenar de páneles cuadrados −de 30 centímetros de lado− y elaborado con alrededor de dos millones de chaquiras multicolores, colocado en uno de los accesos de la estación Palais Royale-Musée du Louvre. Inaugurado en 1997, para conmemorar tres décadas del convenio entre los sistemas del Metro de París y el de la Ciudad de México –a cambio, en una entrada de la estación Bellas Artes se reprodujo el estilo arquitectónico francés de Hector Guimard−, por los presidentes de ambas naciones, Jacques Chirac y Ernesto Zedillo, y un séquito de funcionarios y notables. Un gentío en el que no se encontraba el artista wixárica de Santa Catarina, Jalisco, Santos de la Torre Santiago, pese a ser el autor de la pieza –montada de cabeza, como nos enteraremos más tarde.

Especialista en el relato cinematográfico del mundo indígena, Nicolás Echevarría (Tepic, 1947), ya no había entregado ningún trabajo fílmico desde su última producción de ficción, la comedia Vivir mata (México, 2001), un género que no le resulta ajeno y en el que ya había entregado un clásico del Nuevo Cine Mexicano, Cabeza de Vaca (México, 1990), en torno a la conversión de un conquistador español a la cosmogonía de los pueblos originarios de Mesoamérica. Aunque proseguía su carrera elaborando trabajos audiovisuales como la serie televisiva sobre Maximiliano y Carlota para Clío o Memorial del 68, ambiciosa instalación en video con casi 60 entrevistas y cientos de objetos para el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, el realizador se había alejado de las salas de cine.

Pero la historia del artista indígena vilipendiado por el poder –posteriormente Zedillo visitaría a Santos en helicóptero en su rancho serrano para felicitarle, mientras su familia huía y se escondía en las barrancas, ante tan violenta intrusión–, le resultó lo suficientemente irresistible como para convencerle de regresar al cine documental en torno a los indígenas, línea en la que se cuentan trabajos suyos tan emblemáticos como Judea, Semana Santa entre los coras (México, 1973); Hikure Tame, peregrinación del peyote entre los huicholes (México, 1975); María Sabina, mujer espíritu (México, 1979); Teshuinada, Semana Santa tarahumara (1979); Poetas campesinos (México, 1980), o Niño Fidencio, el taumaturgo de Espinazo (México, 1981) y que lo han vuelto una referencia indispensable en las últimas cuatro décadas.

La comisión de un mural de gran formato a Santos –similar al del Louvre–, para el Museo Zacatecano, fue la oportunidad perfecta para que Echevarría pudiera adentrarse y registrar el proceso completo de creación artística, desde la peregrinación a la zona sagrada del cerro del Quemado, el Wirikuta, en San Luis Potosí, para solicitar permiso divino para encarar la tarea, hasta su estancia en Zacatecas capital, donde permaneció largos meses en un taller, trabajando la pieza, aunque nostálgico por su rancho, y le permite profundizar en la cosmogonía no sólo de Santos, que es un chamán peyotero en su comunidad, sino del pueblo wixárica en su conjunto, justo en una época en la que diversas mineras amenazan con explotar justo la región umbilical y corazón del pueblo huichol –el referido Wirikuta.

El resultado es Eco de la montaña (México, 2013), un multipremiado documental sobre la cultura y ritualidad de un pueblo atávico como es el wixarica, a través de Santos, uno de sus artistas más reconocidos. Es decir que de tradición con contemporaneidad lo que se refuerza con la música incidental, tanto la tradicional huichola como la del compositor de música de concierto Mario Lavista. Estrenado en el xxix Festival Internacional Internacional de Cine en Guadalajara, donde ganó el premio Mezcal al Mejor Largometraje Mexicano, y luego reconocido como Mejor Largometraje Mexicano en el ix Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF); el documental ha recibido galardones internacionales como el Hugo de Oro en Chicago y Mejor Documental en Lima, además de ser seleccionado al Cinéma du Reel e inaugurar la sección native de la lxv Berlinale. Tras formar parte del xxxiv Foro Internacional de la Cineteca Nacional, Eco de la montaña, de la productora Cuadro negro, llegará a la cartelera mexicana el 12 de junio, con diez copias y distribución de Cinépolis, a propósito de lo cual ocurrió la siguiente entrevista con Echevarría.

¿Cómo ha logrado acercarse a una cultura tan cerrada y recelosa como la wixárica y hacerlo con una cámara de cine?

En las películas que he realizado he querido acercarme, cada vez más, a la idea de que le voy a dar al sujeto el micrófono y las maneras de expresarse a sí mismo. Y Eco de la montaña quizás sea lo más cercano a lo que he llegado con esta idea. Que Santos de la Torre narre su documental, que yo trate de ser lo más invisible, en la medida de lo posible, porque en este caso está el truco de la música que ya es un elemento de subjetividad. El hecho de escoger no la música huichola, sino la de Mario Lavista para expresar ciertos momentos medio de alucine, de introspección, de cómo en un momento dado puedo llegarme a sentir en el desierto después de haber comido peyote o para crear una atmósfera extraña, misteriosa, que nos permita y facilite entrar en otro mundo. Lo que siempre me ha atraído de las películas que he hecho, desde la primera, es penetrar en un mundo muy ajeno, a pesar de que está muy cerca de nosotros. Desde niño vi a los huicholes y a los coras en las plazas y siempre tuve la certeza de que había un mundo paralelo, otra realidad detrás de estos personajes. Eso fue lo que me atrajo, desde el principio, a dedicarme a hacer documentales con temas indígenas y explorando este mundo religioso y ritual, no el folklórico, no el etnográfico, no el antropológico, sino utilizar los medios e instrumentos del cine para crear una atmósfera mística y, odio decir esto, pero cerca de lo poético, más que explicar o de ser didáctico, aunque también he caído en eso. Pero digamos que mis primeras películas, mis mejores películas creo yo. son aquellas en las cuales evito, en un momento dado, ser explicativo.

Este documental posee, más bien, un impulso artístico, de autor, por eso recurre a otros autores como Mario Lavista, un gran clásico de la música contemporánea mexicana, y al propio Santos, no sólo como un huichol sino alguien cuya obra se traslada a los museos. ¿Cuál es la relación entre el arte contemporáneo y este documental?

Empezando porque los huicholes son, básicamente, una sociedad comunitaria en la que lo individualista no se ve con buenos ojos y la característica de un artista es tener una visión individual del mundo, de las cosas. Entonces, en ese sentido, el mismo Santos ha tenido problemas con su comunidad, porque un poco se sale del huacal en el que todo mundo tiene que rendir cuentas de todo lo que hace. Él ha roto esas reglas al convertirse en un artista y son pocos los huicholes que han sido reconocidos como artistas, el otro ha sido el finado José Benítez Sánchez, reconocido por los grandes cuadros y murales de estambre. Después de él, Santos es el más importante artista huichol que ha destacado individualmente. Yo no sé que efectos vaya a tener esto en Santos mismo y en su comunidad cuando la película sea exhibida en sus comunidades, vayan los huicholes a verla y algunos, obviamente, le van pedir que rinda cuentas de cuánto ganó o por qué no les informó de ciertas cosas, por qué no pidió permiso. Cosa que en nuestro mundo no existe: un artista no tiene que pedirle permiso a nadie, al contrario, es un ser que tiene que romper reglas y esquemas para crear su trabajo, porque de lo contrario deja de ser un artista.

Y esto plantea temas bien interesantes. Cuando vi el diseño del mural, de pronto me asusté por la nubecita y la imagen que tiene del viento, que refiere a los antiguos mapas occidentales que indican dónde sopla el viento, pero me dije que Santos en un artista y no tengo ningún derecho de preguntarle sobre la estética del tigre, del toro o de la nube, que no tienen estética tradicional huichola. Ese era el mural que quería hacer y ni modo. Y ahora que lo veo terminado lo entiendo mejor y la película me ayudó a entender el mural porque no hablo huichol. Por ejemplo, hay una escena en el desierto, en la ceremonia del peyote, en la que el chamán llora y pide un perdón a los dioses primero por no saber traducir sus palabras a su gente y segundo por habernos permitido estar ahí.

Entonces, hay un doble conflicto aquí: Santos, como artista huichol, frente a su comunidad, y yo imponiendo una música contemporánea con un instrumento rarísimo, que es la armónica de cristal, que suena pachecón, como si uno estuviera medio alucinando en el desierto, haciendo una interpretación de cómo podría haberme sentido al comer peyote y estando en esa atmósfera.

¿Cómo atravesó la frontera entre este México contemporáneo para regresar a estos seres atávicos que son los huicholes y mostrar estos dos mundos que coexisten?

Siempre he pensado que la Ciudad de México es un ejemplo que funciona muy bien como metáfora: está sobre un lago y tiene el recuerdo del agua, pero se nos olvida hasta que tiembla y nos recuerda que estamos cimentados sobre el agua. También he pensado que existe una capa inconsciente, en la que el mundo indígena está ahí, y eso nos hace a los mexicanos muy diferentes de los europeos, y que el germen de todo ese mundo es el mismo de Cabeza de Vaca, son los frailes que al principio destruyeron los ídolos, los códices y después se arrepienten y se dedican a rescatar lo más que pueden de eso que destruyeron. Nunca terminé ninguna carrera, pero la que más o menos terminé −pero todavía no acabo−, es lo que me ha enseñado el mundo indígena y eso está en mi acercamiento al cine, al mundo indígena, aunque siempre lo he mezclado con otros elementos, pero ya no niego mi subjetividad. Creo que todos los mexicanos tenemos parte indígena en el inconsciente y digamos que Eco de la montaña está en el inconsciente de todos los mexicanos.

La representación huichola, revelada con estambritos o chaquiras, uno junto al otro, van mostrando dimensiones más allá de la percepción común. ¿Cómo empatar esta percepción en una película?

Yo creo que el peyote y los alucinógenos tienen mucho que ver con eso, les otorga esta natural inclinación por la simetría y el color. Y no es un tabú el hecho de penetrar en otro estado de conciencia, para ellos es algo natural y no le tienen el pavor o la prohibición que existe en nuestro mundo, en el que prohibimos y castigamos los alucinógenos. Para ellos es algo absolutamente natural. Desde el primer viaje que hice con los huicholes y los coras, fui testigo de cómo a los niños de pecho se les dan sus trocitos de peyote. ¿Qué puede imaginar un niño de pecho? ¿Cómo alucina? ¡Imagínate, va más allá de cualquier idea!

Y estos estados de conciencia se relacionan con estados de percepción estética, presente ahí en el desierto y en sus comunidades, ¿cómo volver eso cine?

Ha sido una de las tentaciones que hemos tenido todos los que nos dedicamos a representar el mundo de los alucinógenos. Y creo que uno de los mejores logros en ese terreno está en Cabeza de Vaca, cuando Alvar Núñez cura al gigante en la choza y bebe una sustancia alucinógena para luego comprender, por primera vez en su vida, que es un curandero y que tiene la capacidad de sanar. Pero siempre hay esta tentación de representar el mundo de los alucinógenos visualmente, sin tener que recurrir a los estereotipos del cine más industrial.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 40 de la revista cine TOMAde mayo-junio de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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Ganadores del XXX Festival Internacional de Cine en Guadalajara

marzo 14, 2015

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Raúl Padilla López e Iván Trujillo. Foto: Sergio Raúl López.

Esta tarde, en el Hotel Hilton Guadalajara, en Zapopan, fueron dados a conocer los premios de la Competencia Oficial del trigésimo Festival Internacional de Cine en Guadalajara, por parte del presidente de su Patronato, Raúl Padilla López, así como de su director general, Iván Trujillo Bolio. También se anunció que Suiza será el país invitado de honor para la edición trigésimo primera, en 2016.

LARGOMETRAJE IBEROAMERICANO DE FICCIÓN

Mejor Película Iberoamericana

Ixcanul (Guatemala-Francia), de Jayro Bustamante.

Premio del Público “En infínitum” a Mejor Película Mexicana de Ficción

La delgada línea amarilla (México), de Celso García.

Premio Especial del Jurado

La delgada línea amarilla (México), de Celso García.

Mejor Ópera Prima Iberoamericana

El Patrón, radiografía de un crimen (Argentina), de Joaquin Furriel. 

Mejor Actor Iberoamericano

Joaquin Furriel por El Patrón, radiografía de un crimen (Argentina).

Mejor Actriz Iberoamericana

Claudia Muñiz, Marianela Pupo y Maribel García Garzón por Venecia (Cuba-Colombia), de Kiki Álvarez.

Mejor Fotografía Iberoamericana

¡Qué viva la música! (Colombia-México), de Juan Carlos Gil.

Mejor Guión Iberoamericano

Celso GarcíaLa delgada línea amarilla (México).

PREMIO MEZCAL

Mejor Película Mexicana

600 millas, de Gabriel Ripstein.

Mención especial

El tiempo suspendido, de Natalia Bruschtein.

Shih (España-México-Argentina), de Bruno Zaffora y Rafael Ortega Velderrain.

DOCUMENTAL IBEROAMERICANO

Mejor Documental Iberoamericano

La once. Tea Time (Chile-Estados Unidos), de Maite Alberdi.

Premio Especial del Jurado

El tiempo suspendido (México), de Natalia Bruschtein,

Mención Especial

Juanicas (México), de Karina García Casanova.

CORTOMETRAJE IBEROAMERICANO

Mejor Cortometraje Iberoamericano

Castillo y el Armado (Brasil), de Pedro Harres.

Mención Especial

Trémulo (México), de Roberto Fiesco Trejo.

PREMIO RIGO MORA

Mejor Cortometraje Mexicano de Animación

Zimbo, de Juan José Medina y Rita Basulto.

PREMIO MAGUEY

Nånting Måste Gå Sönder (Suecia), de Ester Martin Bergsmark.

Mención Especial

Beira-Mar (Brasil), de Filipe Matzembacher y Marcio Reolon.

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