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Se anuncia el programa de trabajo y el Comité Técnico de la AMACC 2017-2019

noviembre 15, 2017

Ernesto Contreras 2 AMACC 2017

Ernesto Contreras, nuevo Presidente de la AMACC. 
Foto: Sergio Raúl López.

La mañana de este martes, en las nuevas instalaciones de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), ubicadas en la Casa Luis Buñuel, se realizó la presentación del nuevo Comité Coordinador, que tendrá como presidente al realizador veracruzano Ernesto Contreras, quien también presentó su nuevo plan de trabajo que incluye, entre otros objetivos se encuentra utilizar al cine para una revolución cultural que requiere apoyos financieros para el sector, para impulsar el debate que tanto le hace falta a nuestra sociedad. Además, se comprometió a seguir trabajando para que la AMACC continúe su crecimiento y logre un posicionamiento mayor nacional e internacionalmente. También busca convertir la Casa Buñuel en un punto de encuentro del cine mexicano, que permita establecer vínculos entre la comunidad cinematográfica y la sociedad para formar públicos y comunidad, mediante actividades como conversatorios, clases magistrales, seminarios, exposiciones y proyecciones especiales. También verá que el organismo estreche sus vínculos institucionales con las dependencias y organismos nacionales e internacionales que ven por el quehacer cinematográfico y ser un participante activo y contribuyente. También dará continuidad a las actividades regulares de la Academia como el Foro por el Cine Mexicano; la ceremonia de entrega de los premios Ariel; las exposiciones en la Galería Abierta de las Rejas del Bosque de Chaputepec, sobre la avenida Reforma; los ciclos de cine Rumbo al Ariel y Ganadoras del Ariel; el proceso para seleccionar el representante mexicano a los premios Oscar y Goya; la restauración de películas y sus galas correspondientes; así como la participación y seguimiento en las actividades de la FIACINE.

Este es el Comité Coordinador que trabajará durante el periodo 2017-2019 (con opción a reelegirse por un periodo más de dos años):

Ernesto Contreras

Presidente

Lucía Gajá

Secretaria

Rodrigo Herranz

Tesorero

Armando Casas

Vocal

Juan José Saravia

Vocal

Marina Stavenhagen

Vocal

Mónica Lozano

Vocal

Nerio Barberis

Vocal

Daniel Hidalgo

Comisión de Fiscalización y Vigilancia

Guadalupe Ferrer

Comisión de Fiscalización y Vigilancia

Kenya Márquez

Comisión de Fiscalización y Vigilancia

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Ernesto Contreras, próximo presidente de la AMACC

septiembre 7, 2017

EC Ariel57

Ernesto Contreras en la alfombra roja de la LVII entrega del Ariel. 

Foto: Pedro González Castillo.

El realizador veracruzano Ernesto Contreras fue electo por mayoría de votos como el siguiente presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas A.C. (AMACC), en sustitución de la actriz sudcaliforniana Dolores Heredia, en la Asamblea General realizada el martes 5 de septiembre. De esta manera, el primero de noviembre iniciará su periodo de dos años en el cargo, entre 2017 y 2019.

Dolores Heredia fue presidenta de la AMACC desde el 2015 hasta ahora, en el cargo previamentehan sido presidentes del organismo Blanca Guerra (2013-2015), Juan Antonio de la Riva (2013), Jorge Sánchez Sosa (2012-2013), Carlos Carrera (2010-2012), Pedro Armendáriz Jr. (2006-2010), Diana Bracho (2002-2006) y Jorge Fons (1998-2002).

La incorporación de creadores cinematográficos a la AMACC ocurrió a partir de la reestructuración de la AMACC, en 1998, cuando el organismo dejó de ser regido por personas morales –representantes de instituciones gubernamentales como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Instituto Politécnico Nacional, la Cámara Nacional de la Industria del Cine y el Instituto Mexicano de Cinematografía–, como ocurrió desde que fue reactivada durante el sexenio del presidente Luis Echeverría Álvarez, en 1972.

Debido a problemas internos, la Academia original había dejado de funcionar en 1958, a escasos 12 años de su fundación, el 3 de julio de 1946, por escritores (Celestino Gorostiza, Carlos Pellicer, Juan Manuel Torre), pintores (Dr. Atl), cinefotógrafos (Gabriel Figueroa), abogados (Carlos Carriedo Galván, César Santos Galindo, Eugenio Maldonado, Antonio Castro Leal), compositores (Ignacio Fernández Esperón “Tata Nacho”, Eduardo Hernández Moncada), periodistas (Oswaldo Díaz Rúanova, Fernando Morales Ortiz, José María Sánchez García), actores (Fernando Soler, Ángel Garasa Bergés), productores (Raúl de Anda,Jorge Fernández), escenógrafos (Manuel Fontanals, Jorge Fernández), profesores (Adela Formoso de Obregón Santacilia), directores (Alejandro Galindo, Adolfo Fernández Bustamante), entre otros entusiastas.

El próximo presidente de la AMACC, Ernesto Contreras, nació en Veracruz y egresó del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la  UNAM. Su trabajo de tesis Los no invitados (México, 2004), ganó el Ariel a Mejor Cortometraje de Ficción. Su primer largometraje Párpados azules (México, 2007), compitió por la Cámara de Oro en el sexagésimo Festival de Cannes y fue reconocido como Mejor Película Iberoamericana, Mejor Guión y con el Premio Mezcal en el vigésimo segundo Festival Internacional de Cine en Guadalajara, además del Ariel a Mejor Ópera Prima y el Premio Especial del Jurado del Festival de Sundance. A este seguiría el largometraje documental Seguir Siendo: Café Tacvba (México, 2010), en codirección con José Manuel Cravioto, sobre los veinte años de la banda de rock del título. Las oscuras primaveras (México, 2015), logró el Ariel a Mejor Edición, Sonido y Música Original, así como el Gran Premio del Jurado a la Mejor Película y Mejor Actuación en el trigésimo segundo Festival Internacional de Cine de Miami. Dirigió el episodio “El Erotismo” protagonizado por Irène Jacob, en el largometraje de ficción La habitación (México, 2016), de Machete Producciones. Su tercer largometraje de ficción, Sueño en otro idioma (México, 2017), ganó el Premio del Publico en el Festival de Sundance así como el premio Guerrero de la Prensa en el trigésimo segundo Festival de Guadalajara. Desde 2011 es Miembro Activo de la AMACC. Ha sido asesor de guión y realización para el Imcine  y el CUEC y ha participado como jurado en diversos festivales nacionales e internacionales.
EC-AMACC

“Los Caifanes”, a cincuenta años de su estreno

junio 23, 2017

Julissa, Óscar Chávez, Ernesto Gómez Cruz y Fernando Pérez Gavilán charlarán en el Foro Rodolfo Usigli

Convesatorio-Caifanes-portada fb

• La película, estrenada el 17 de agosto de 1967, se convirtió en un éxito de taquilla, además de un emblema del Nuevo Cine Mexicano.

• Con guión de Carlos Fuentes y de su director, Juan Ibáñez, significó la apertura de los sindicatos y de la industria para la nueva generación de cineastas mexicanos.

• La revista Cine Toma dedicó su dossier principal a repasar y repensar esta cinta de culto a medio siglo de distancia.

• La cita es el martes 27 de junio, en punto de las 19:00 horas en cerrada de Eleuterio Méndez 11, colonia Churubusco-Coyoacán de la Ciudad de México.

Hace 50 años del estreno de Los caifanes (México, 1966), la ópera prima del director escénico y operístico Juan Ibáñez, ocurrido el 17 de agosto de 1967 en los cines Roble, Mariscala y Estrella de la Ciudad de México, en los que permaneció siete semanas en cartelera, por lo que se convirtió en un éxito rotundo de taquilla al mismo tiempo de representar el cine de aliento, es decir, de autor, y de abrir los infranqueables sindicatos fílmicos a los jóvenes de las nuevas generaciones, de lo que se conocería, una década más tarde, como el Nuevo Cine Mexicano –esta fue la primera película que se haya anunciado como tal– por lo que se convertiría en un hito.

Por esas y otras razones bien vale la conmemorar el cincuentenario de este filme de culto, que desde su rodaje hubo de enfrentar diversas adversidades –como tener que devolver el dinero tras ganar el Concurso Nacional de Argumentos y Guiones Cinematográficos, hasta ver detenida varias veces la filmación en diciembre de 1969 o no recibir la clasificación para estrenarla–, impulsada además por una nueva compañía productora, Cinematográfica Marte, que sería sinónimo de ese recambio de temas, directores y formas en el cine mexicano.

Tres de sus protagonistas, Julissa (Paloma la niña bien) y dos de la pandilla, Ernesto Gómez Cruz (el Azteca) y Óscar Chávez (el Estilos), junto con uno de los productores, Fernando Pérez Gavilán, rememorarán anécdotas, recuerdos y convivirán con el público el martes 27 de junio en el Foro Rodolfo Usigli del Centro Cultural José María Fernández Unsaín (cerrada de Eleuterio Méndez 11, colonia Churubusco-Coyoacán), en una velada que comenzará a las 19:00 horas.

Los caifanes, que retrata las correrías de una pandilla de mecánicos automotrices, el Capitán Gato (Sergio Jiménez), el Mazacote (Eduardo López Rojas), el Estilos y el Azteca, que laboran en Querétaro y vuelven el fin de semana a la Ciudad de México a divertirse en una larga juerga nocturna para hallar refugiados de la lluvia, en su jeep blanco, a una pareja de jóvenes de clase alta, el arquitecto Jaime de Landa (Enrique Álvarez Félix) y su atractiva novia Paloma. A partir de ese momento, el juvenil sexteto acudirá a un cabaret insólito, el Géminis, desde el cual partirán para una intensa aventura plena de ocurrencias y de atrevimientos que van desde visitar una funeraria o dejar una carroza fúnebre en plena plancha del Zócalo, hasta vestir con sostén y calzas a la Diana Cazadora, con una constante atracción y rechazo entre clases sociales y sexos.

El filme prefiguró muchas de las características que tendría el Nuevo Cine Mexicano una década más tarde, como incorporar escritores del boom latinoamericano, en este caso Carlos Fuentes, quien coescribió el guión con Ibáñez. Además, incorporó actores tanto del Teatro Universitario como Óscar Chávez y Sergio Jiménez, y del inba, como Ernesto Gómez Cruz y Eduardo López Rojas. Y no sólo innovó en las temáticas y el lenguaje, sino que ahí trabajaron gente de gran experiencia como el prolífico actor Tito Novaro en la asistencia de dirección además de aparecer como anfitrión de la fiesta; el cinefotógrafo Alejandro Colín –con más de 200 títulos en su haber– y el editor José Juan Munguía –responsable de un centenar de filmes–. Pero también jóvenes como Jorge Fons, con el crédito de coordinador artístico, y la aparición en pantalla de Tamara Garina, Martha Zavaleta, Julián de Meriche, Norma Lazareno e incluso el director Arturo Ripstein, el ensayista Carlos Monsiváis, el crítico Alberto Dallal y el escritor y cineasta Toni Sbert.

Para conmemorar este cincuentenario, es que la revista especializada Cine Toma, en su número 50, aparecido en abril pasado, dedicó las páginas de su dossier central a esta importante cinta que nos hace repensar la actualidad del cine mexicano al tiempo que recordar con nostalgia las correrías de estos ñeros caifanes –¿los que te caen fine o cainfain, para chicanos y pochos?– durante su vagancia por la que fuera la majestuosa y en ese entonces mucho menos problemática Ciudad de los Palacios.

Los contenidos incluyen entrevistas con Juan Ibáñez, Julissa, Óscar Chávez, Ernesto Gómez Cruz, Mauricio Walerstein, Fernando Pérez Gavilán y Luis Fragoso, además de la recuperación de las críticas realizadas en su estreno por Jorge Ayala Blanco y Emilio García Riera; ensayos de José Luis Tercero y por Andrés Barradas, y un amplio acervo fotográfico de Fundación Televisa.

Julia Isabel de Llano Macedo, es el nombre completo de la productora, actriz y cantante Julissa. Hija del productor pionero de la televisión mexicana, Luis de Llano Palmer, así como de la actriz de la Época de Oro, Rita Macedo, se insertó muy naturalmente en el medio artístico nacional de la segunda mitad del siglo xx, primero como cantante del grupo The Spitfires y luego como cantante solista para el sello cbs, con éxitos como “La consentida de mi profesor”, “En un lugar de verano”, “Nostalgia” o “Tonterías”. Su prolífica carrera abarca medio centenar de filmes, entre ellos La edad de la violencia (México, 1964, de Juián Soler) o Nacidos para cantar (México-Argentina, 1965, de Emilio Gómez Muriel), Los caifanes (México, 1966, de Juan Ibáñez), Pedro Páramo (México, 1967, de Carlos Velo), Santa (México, 1969, de Emilio Gómez Muriel); La cámara del terror (Fear Chamber, México, 1968, de Jack Hill y Juan Ibáñez, protagonizada por Boris Karloff), Verano ardiente (México, 1970, de Alejandro Galindo); Victoria (México, 1972, de José Luis Ibáñez); Las cautivas (México, 1973, de José Luis Ibáñez), Amor libre (México, 1979, de Jaime Humberto Hermosillo), Días de combate (México, 1980, de Alfredo Gurrola) y El mago (México, 2004, de ). Ganadora del Ariel en la categoría de Coactuación Femenina por Distrito Federal (México, 1981, de Rogelio A. González).

Ha actuado en una veintena de telenovelas como La intrusa, Corazón salvaje, Colorina, Agujetas de color de rosa y La fea más bella, además de producido otras cuatro, entre ellas Indomable y La sombra del otro.

Nacido en el Puerto de Veracruz, en 1933, Ernesto Gómez Cruz estudió Arte Dramático en la Escuela de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes (inba), en 1963, pero muy pronto sería uno de los actores más representativos del Nuevo Cine Mexicano, pues tras su debut en Los caifanes, protagonizó películas como Auandar Anapu (México, 1974), de Rafael Corkidi; Tívoli (México, 1974), de Alberto Isaac; Canoa (México, 1975), de Alberto Isaac; Actas de Marusia (México, 1975), de Miguel Littín; La víspera (México, 1982), de Alejandro Pelayo; El imperio de la fortuna (México, 1985), de Arturo Ripstein; Los confines (México, 1987), de Mitl Valdés; El callejón de los milagros (México, 1994), de Jorge Fons; La Ley de Herodes (México, 1999), de Luis Estrada; El crimen del padre Amaro (México, 2002), de Carlos Carrera, El infierno (México, 2010), de Luis Estrada, entre que le han valido siete premios Ariel así como el Ariel de Oro por trayectoria.

Nacido en la Ciudad de México, en 1935, Óscar Chávez Fernández es un compositor, cantante, actor y activista social. Durante más de medio siglo ha mantenido una prolífica y muy activa carrera como compositor e intérprete de música tradicional tanto mexicana como iberoamericana, lo mismo que de canciones militantes, de sones regionales, de canto de protesta y también de parodias políticas, cuya discografía es imposible de reunir pero que rebasa con creces el medio centenar de títulos. Convertido en una figura ya mítica, , es su menos amplia pero igualmente destacada figura cinematográfica de la que su afortunado debut ocurrió en la emblemática y aún vigente cinta Los caifanes, de Juan Ibáñez. Estudió en la Escuela Teatral del inba y en el Centro Universitario de Teatro (cut) de la unam y ha participado en cintas como Santa, Las cautivas, María de mi corazón y Rompe el alba (Break the Dawn, México-Estados Unidos, 1989), de Isaac Artenstein. Ha participado en la grabación de radio-dramas para Radio Universidad y narrado documentales de la historia de México. Su producción discográfica se compone de más de 50 títulos.

Productor, director y escritor de cine, Fernando Pérezm Gavilán nació el 14 de febrero de 1937 en la Ciudad de México. Estudió Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico de México (ITAM) y Dirección Cinematográfica en la Universidad de California (UCLA).

Proviene de una familia ligada a la industria cinematográfica mexicana. En 1963, inició su carrera en el cine, como supervisor de materiales en los Estudios América, empresa en la que posteriormente fungió como gerente administrativo y gerente general (1964-1970). En 1966 formó, junto con Mauricio Walerstein, la productora Cinematográfica Marte, con la que ese mismo año produjo la cinta Los Caifanes (Dir. Juan Ibáñez, 1966). Así como Paraíso (Dir. Luis Alcoriza, 1969) y Las Puertas del Paraíso (Dir. Salomón Laiter, 1971), la cual obtuvo la Diosa de Plata, como mejor película en 1971 y el Ariel de Oro, como mejor película en 1972.

Además, fue Subdirector general de CONACINE (1976) y Director general de CONACITE II (1976-1978), en las que se produjeron películas como: El lugar sin límites (Dir. Arturo Ripstein, 1977) y Llámenme Mike (Dir. Alfredo Gurrola, 1979).

A la par de su carrera como productor desempeñó diversos cargos dentro de instituciones de cine. Fue asesor de Rodolfo Echeverría, director del Banco Nacional Cinematográfico, Jefe de filiales de PELMEX y CIMEX, Subdirector General de CONACINE (1976-1977); Director general de CONACITE II (1977-1978); Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (CANACINE) y Presidente de la Asociación de Productores de Películas Nacionales.

Al cierre de la productora Marte, adquirió la productora FILMEX con la que continuó su labor como productor. En 1984 se estableció en Estados Unidos para estudiar Dirección Cinematográfica en la Universidad de California (UCLA).

De regreso a México realizó su Ópera Prima Intriga contra México / Nos traicionará el presidente. Ha dirigido aproximadamente 23 películas, entre las que se encuentran: Violencia a domicilio (1989), El extensionista (1990), Octagón y Atlantis, la revancha (1991), Mecánica mexicana / El mexicano universal (1994) y Jóvenes amantes (1997). También ha participado en la elaboración de los guiones y argumentos de la mayoría de sus filmes.

Conversatorio-Caifanes-masivo

Ernesto Contreras explora el deseo y la culpa en “Las oscuras primaveras”

febrero 9, 2015

Cruda, emocionalmente hablando

Por Salvador Perches

Época de renacimiento, de vitalidad y de fertilidad, la primavera suele ser representada de manera alegre, colorida y abundante. Pero rompiendo con esa costumbre, el veracruzano Ernesto Contreras nos entrega un relato en el que la sexualidad contenida de dos seres atados familiarmente explota justamente en esta temporada, poniendo a prueba los límites entre la libertad, la responsabilidad y la culpa.

Las Oscuras Primaveras

La representación no sólo cinematográfica sino pictórica, literaria y hasta fotográfica de la estación primaveral no sólo se asocia con el reverdecimiento, la vuelta de los colores y de la activa vida silvestre tras la crudeza del invierno, sino incluso con sentimientos de alegría, abundancia y un frondoso desbordamiento de los sentidos. Pero la pulsión sexual que se experimenta en el mundo fílmico creado por Ernesto Contreras, desmitifica absolutamente la versión luminosa de la época que inicia con el primer equinoccio, despojándolo de flores coloridas, abejas laboriosas y aves canoras, para dar paso a la fuerza de la naturaleza, la lucha por la supervivencia y la perpetuación.

Tras una profusa trayectoria como cortometrajista con los títulos Sueño polaroid (México, 1997); Gente pequeña (México, 1999); Sombras que pasan (México, 1999); Ondas hertzianas (México, 2000); Tardes (México, 2000); El milagro (México, 2000), y Los no invitados (México, 2003), Ariel al Mejor Cortometraje de Ficción, el veracruzano Ernesto Contreras, egresado de Realización Cinematográfica en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (cuec) de la unam, logró una alabada ópera prima, Párpados azules (México, 2007), un intimista drama –con guión de su hermano Carlos Contreras− sobre una empleada de una fábrica de telas (Cecilia Suárez) en conflicto por no tener a quien invitar a un viaje a la playa para dos personas que ganó en una rifa, lo que la acerca a un ex compañero de secundaria que ya no recuerda (Enrique Arreola). La cinta obtuvo el Premio Horizontes en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián; el Premio Especial del Jurado en Sundance, y compitió por la Cámara de Oro y el Gran Premio de la Semana de la Crítica en Cannes, además del Mayahuel a Largometraje Iberoamericano de Ficción y Mejor Guión, lo mismo que el Premio Mezcal en el xxii Festival Internacional de Cine de Guadalajara, así como Ariel a Mejor Ópera Prima.

Luego de codirigir con José Manuel Cravioto el exitoso documental Café Tacvba: Seguir Siendo (México, 2010), sobre la popular banda musical mexicana, Contreras ahora entrega su segundo largometraje de ficción, Las oscuras primaveras (México, 2014), de nuevo una historia de dos personajes solitarios, que se desean profundamente pero no son libres, por lo que, para librarse de la tensión, la repartidora de café, Pina (Irene Azuela), decidirá hacerle un disfraz de león a su pequeño hijo, mientras que el plomero, Igor (José María Yázpik), comprará una fotocopiadora para su mujer (Cecilia Suárez), empero, la llegada de la primavera será un tiempo para liberarlos, llenando sus vidas de pasión y culpa.

Con guión de Carlos Contreras; fotografía de Tonatiuh Martínez; edición de Valentina Leduc; sonido de Enrique Ojeda y música de Emmanuel “Meme” del Real −integrante de Café Tacvba−, Las oscuras primaveras, compitió en la Sección de Largometraje Mexicano del xii Festival Internacional de Cine de Morelia, fue producida por Alebrije Cine y Video y la Agencia Sha, se estrenará en cartelera en enero de 2015 con distribución de Dragon Films México.

 

Luego de unos siete años de pausa en tu cine de ficción, tras Párpados azules, creaste muchísima expectativa. ¿Cómo te sientes con los resultados de Las oscuras primaveras? ¿Por qué esta pausa? ¿El tema nuevamente es tuyo?

¿Cómo me siento?, pues muy feliz de presentar en el Festival de Cine de Morelia esta película Las oscuras primaveras. En realidad no lo considero una pausa, la verdad es que nunca he parado, no hay un sólo día en que no esté haciendo algo relacionado con las películas, los proyectos y demás.

Como director, efectivamente, sólo he estrenado Párpados azules, en 2008, después codirigí con José Manuel Cravioto el documental Seguir siendo: Café Tacuva, en el 2010, y ahora Las oscuras primaveras, ya en 2014, pero además produje Los últimos héroes de la península (México, 2008), de José Manuel Cravioto, y Un mundo secreto (México, 2012), de Gabriel Mariño; y también edité el documental El paciente interno (México, 2012), de Alejandro Solar Luna. En realidad, todo el tiempo estoy con proyectos.

 

Desenganchado no estabas. Pero en esta cinta regresas al retrato de ficción de personajes grises, poco luminosos.

No, para nada. Y el tema, es nuevamente una historia de mi hermano Carlos, que es el guionista y, básicamente, es una exploración a cierto tipo de relaciones humanas, que tiene que ver con personajes que están frustrados, atrapados, asfixiados, buscando la forma de liberarse todo ello enmarcado por las estaciones, por la primavera… la película realmente comienza en invierno y narra el encuentro de un hombre y una mujer que se desean profundamente, pero no son libres: ella tiene un hijo y él está casado. Entonces, la película va de eso, todo lo que tiene que suceder para ver si esa relación se puede consumar o no.

 

En efecto, son dos seres profundamente frustrados, con un profundo deseo sexual, que no hablan mucho ni se comunican. ¿Hay cierta conexión entre estos personajes con los de Párpados azules? ¿Ambas películas reflejan la visión que tienes de la sociedad actual?

Siempre considero que es un reto comunicar mucho más a través de las imágenes que a través de los diálogos y por eso me encantan, de pronto, estas situaciones en las que no necesitamos escucharlos para entender lo que está pasando entre ellos. Yo diría que están frustrados pero, a final de cuentas, creo que más bien no se dan cuenta de la situación en la que viven, simplemente están acostumbrados, pero de pronto hay una situación que los despierta y los saca de este letargo. Entonces comienza toda esta obsesión, esta necesidad.

 

La rutina y la inercia es lo que los mueve.

Pues como muchos nos movemos, a veces.  Me parece que, de pronto, podemos estar muy recargados en nuestro trabajo o en nuestras relaciones y, de pronto, puede presentarse algo que nos despierte o nos cambie la visión y que nos genere cosas. Entonces, esa parte me gustaba mucho de esta propuesta de guión.

 

Y hay otros dos personajes que representan justamente el obstáculo para que ellos estén juntos.

Sí, digamos que cada uno de los personajes tiene ciertas dificultades, compromisos, que se convierten en lastres y tienen que encontrar la forma de liberarse. Y, bueno, no me gusta usar el término de que quiero que los espectadores se identifiquen con la película. No. Lo que pretendo es que la película los confronte, que nos haga pensar y, quizá, ver qué pasa con nuestras propias vidas también.

 

Uno puede verse retratado, al menos parcialmente, en cada de uno de los personajes o armar su propio rompecabezas a través esas piezas. Pero me parece una historia muy dolorosa, tampoco es que ellos se quieran deshacer de sus obstáculos, porque son una esposa y un hijo que también los aman.

Sí, yo creo que hay mucho amor, simplemente ante la situación, de pronto necesitan tomar decisiones y cambiar el escenario. Por otro lado, respecto a identificarnos de alguna forma, creo que hay algo de los cuatro personajes con lo que nos podemos conectar. Me parece que la madre o el esposo o el hijo parecen algo por ahí hemos pasado en algún momento, de alguna forma y parte de la intención de la película siempre fue hacer una historia de adultos para adultos, una historia que no hiciera concesiones, muy cruda si quieres, cruda que no sórdida, que es diferente. Cruda, emocionalmente hablando.

 

La escena de la fotocopiadora reproduciendo el texto del festival de primavera a la que se le va acabando el tóner se va diluyendo y se empata con la despedida del personaje de Irene, que el niño se va con su papá, que también se va desdibujando. Es una metáfora magnífica porque los personajes se van desdibujando.

Se están diluyendo. Finalmente, es una despedida. Hay un juego como de cruce de realidades, lo que tenía que ver con la fotocopiadora, lo que tiene que ver con la primavera en sí, con el disfraz del niño. Hay elementos con los que quisimos jugar para que todas estas historias se cruzaran, realidades y personajes.

 

Tu elenco es de primera. En tus películas hay muy buenos actores pero tú le sacas todo el jugo posible.

Es una de las partes que mas me gusta del proceso, justamente el trabajo con los actores, la construcción de los personajes, la construcción de este universo en que suceden las historias y, bueno, me gusta trabajar con los mejores actores posibles. En este caso tuve el privilegio de contar con José María Yázpik, Irene Azuela y Cecilia Suárez, pero también están Margarita Sanz, Hayden Meyenberg, el niño Fernando Becerril, Flavio Medina, actores que confiaron en el proyecto y se sumaron a él.

 

Chema Yázpik también aparece como productor.

Así es. José María Yazpik junto con su hermano, Carlos Meza, y su empresa Tintorera, también son productores de la película y, bueno, es un poco de lo que va el cine en este momento: crear alianzas y ver la forma de producir, buscar apoyos, inversiones y demás. En este caso, ellos, muy generosamente, desearon participar y, bueno, ahí están.

 

Aunque hay situaciones poco amables, la película no es desalentadora.

Es verdad, para mi hay una parte de la película muy esperanzadora, muy liberadora, parece que esa es la lucha que emprenden los dos, que es la de liberarse y, bueno, a algunos les va mejor que a otros, pero finalmente hay esa necesidad de lograrlo y esa energía para conseguir esa liberación.

 

Ninguno de los personajes manifiesta, abiertamente, sus sentimientos, pues la única que grita y se enoja es Irene, todos los demás tienen una gran contención. ¿Qué tan difícil fue lograr que manifiesten algo que no aflora?

El trabajo con los actores, como construir un tono y ver que todos puedan sintonizarse, sincronizarse y creo que la película requería de un tono a veces muy contenido, a veces un poco más exacerbado, por llamarlo de alguna forma, pero definitivamente tiene que ver, por un lado, con el talento de los actores, su capacidad, su formación de interpretación y, por otro lado, también con su generosidad para confiar y aventarse el clavado conmigo.

 

Un toque de tu personalidad, con la que tú firmas tus películas es el sexo. Creo que lo sexual mueve a tus personajes tanto de Párpados azules como de Las oscuras primaveras, estoy hablando de la ficción, por supuesto. ¿Estoy errado?

Yo creo que la sexualidad es parte de nosotros y creo que como seres humanos el aspecto sexual es muy importante, por supuesto que nos mueve, por supuesto que puede ser un motor, para unos más que para otros y en estas historias ha coincidido que exista ese elemento, pero tampoco creo que en mis siguientes películas tenga necesariamente que firmar con ese aspecto, no. Me parece que siempre depende del cuento quieras contar y lo qué necesita. Lo que sí puedo decirte es que nunca habido censura o pudor, al contrario, son retos, qué necesita cada película y hacerlo con todo.

 

¿Tienes alguna constante temática o formal en tu filmografía?

Pues mira, a lo largo de estos años, desde mis primeros cortometrajes hasta ahora con mis largometrajes, ha habido distintos temas, siempre son las relaciones humanas pero con diferentes aspectos: la soledad, de pronto es el amor, de pronto es la manipulación, de pronto los instintos. Hubo un tiempo en los cortometrajes en que me interesaba mucho el asunto de la fe, por ejemplo. Entonces, en el futuro, pues no sé. La verdad es que me gusta más bien estar muy abierto y ver que se va presentando, que me voy encontrando, porque creo que de eso también va ser director: probar diferentes cosas, diferentes géneros, diferentes tipos de historia. Entonces, a ver qué pasa.

 

¿En qué género prefieres moverte?

Hablando de géneros, creo que, en términos de ficción, hasta ahorita ha sido el drama lo que he explorado, sin embargo, bueno, Párpados azules es un híbrido, porque era drama pero había cierto humor, entonces era una cosa muy agridulce.

 

En términos dramatúrgicos sería una pieza.

Sí, lo que pasa es que, cinematográficamente hablando, no vas al Blockbuster y buscas el apartado de piezas. Entonces, eso va mas en el teatro, pero sí, efectivamente, creo que podríamos decir que son una especie de piezas. El caso de Las oscuras primaveras es un drama mucho mas denso, oscuro y retorcido, pero bueno, la verdad es que se me antojaría hacer un musical, se me antojaría hacer una comedia… estoy abierto a experimentarlo todo.

Las Oscuras Primaveras

 

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 38 de la revista cine TOMAde septiembre-octubre de 2014. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

 

El Día de la Academia se dedica a Ernesto Gómez Cruz

junio 26, 2014

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La Cineteca Nacional y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), han decidido dedicar el Día de la Academia en Homenaje a Ernesto Gómez Cruz, con una mesa redonda en la que participarán, además del actor, recientemente galardonado con el Ariel de Oro, los cineastas Armando Casas y Raúl Adalid, además de Alejandro Pelayo, actual director de la Cineteca Nacional.

El homenaje se realizará el miércoles 25 de junio a las 19:00 horas en la Sala 9, Juan Bustillo Oro, de la Cineteca Nacional (avenida México Coyoacán 389 Col. Xoco). Entrada libre.

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“El estilo fílmico”, curso en Taller Arteluz

diciembre 1, 2012

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El Taller Arteluz invita al curso Introducción al cine de autor: el estilo fílmico, que será impartido por los críticos Ernesto Diezmartínez (Reforma y Cine Vértigo) y Miguel Cane (Milenio Diario), en el que se ofrece “distinguir los elementos que conforman un estilo cinematográfico nacional, industri al y personal a través de obras clave de la historia del cine y sus autores, de Woody Allen a René Clair, de Luis Buñuel a Alfred Hitchcock, de Kenji Mizoguchi a Ismael Rodríguez, de John Ford al slow-cinema contemporáneo”.

El curso se impartirá entre el 14 y el 16 de diciembre (viernes de 18:00 a 22:00 horas; sábado de 10:00 a 14:00 horas, y de 16:00 a 20:00 horas, y el domingo de 10:00 a 14:00 horas. Informes, al teléfono 5574 8844 o al correo electrónico: arteluztaller@gmail.com.

arteluz