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Convocatoria abierta al undécimo DocsDF

marzo 1, 2016

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El Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), realizará su decimoprimera edición entre el 13 y el 22 de octubre de 2016 por lo que abrió su convocatoria para inscribir, de manera gratuita, películas de no ficción en todos los formatos y temáticas, posteriores al primero de enero de 2015, en las siguientes categorías competitivas: Largometrajes internacionales, Largometrajes mexicanos, Cortometrajes internacionales y Cortometrajes mexicanos –se considera cortometraje a los que duren hasta 30 minutos−, incluso en proceso de postproducción.

La fecha límite es el viernes 20 de mayo para los trabajos extranjeros y el primero de julio para las producciones mexicanas.

DocsDF

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Ganadores del X DocsDF

octubre 24, 2015

Cierre X DocsDF

La noche del viernes 23 de octubre, en La Sala de la Ciudad de México se efectuó la ceremonia de clausura de la décima edición del Festival Internacional Documental de la Ciudad de México (DocsDF), en la que se dieron a conocer los ganadores de las diferentes secciones que conformaron su Selección Oficial en Competencia, y que fueron dados a conocer por los directores fundadores del festival, Inti Cordera y Pau Montagud.

Estos son los ganadores:

Mejor Documental de la Sección Breaking Docs

Those Who Said No, de Nima Sarvestani.

Mejor Documental de la Sección Docuthriller

Cain’s Children, de Marcell Gerő.

Mención especial

(T)error, de David Felix Sutcliffe y Lyric R. Cabral.

Mejor Documental de la Sección Sección Retratos

The Last of the Elephant Men, de Ferguson y Arnaud Bouquet.

Mención especial:

Banana Pancakes and the Children of the Sticky Rice, de Daan Veldhuizen.

Mejor Documental de la Sección Nuestra América

Aislados (Ecuador-México)de Marcela Lizcano.

 

Mejor Documental de la Sección Hecho en México

Tobías, de Francisca D’Acosta Turren.

Mención honorífica

Dead When I Got Here, de Mark Aitken y

El regreso del muerto, de Gustavo Gamou.

Premio a Mejor Fotografía Documental Mexicana

El regreso del muerto, de Gustavo Gamou.

 

Mejor Cortometraje Documental de la Sección Fragmentos

Ausencias, de Tatiana Huezo (ganador mexicano).

Muerte Blanca, de Roberto Collío (ganador internacional).

Mención especial:

Buffalo Juggalos, de Scott Cummings.

 

Premio del Público de la Sección Doctubre MX

Spirit in Motion, de  Sofia Geveyler, Julia Bivsheva y Sofia Kucher (largometraje).

Walls, de Pablo Iraburu y Migueltxo Molina (cortometraje).

Mejor Documental de la Sección Resistencia

Madina’s Dream, de Andrew Berends.

Mención especial:

The Man Who Mends Women, de Thierry Michel.

Premio del Jurado de la Sección Reto DocsDF

No oigo, no oigo, soy chilango, de Armando Rangel Paredes. 

Premio del Público de la Sección Reto DocsDF

Desde la palma a la vista al tiempo, de Octavio Daniel Rodríguez.

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Una década del DocsDF

octubre 20, 2015

Una declaración de principios

Al arribar a sus primeras diez ediciones, en Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), ha comenzado los festejos desde muy temprano, con el ciclo conmemorativo Diez años mirando al mundo, fortaleciendo la gira Doctubre y emprendiendo una campaña en Fondeadora para financiar sus funciones al aire libre. En estas páginas, sus dos directores reflexionan sobre la historia del festival, sus orígenes, alcances, experiencias y prospectiva.

Life in a Day

Un gran abanico, un mosaico multicolor

Por Inti Cordera

La Maroma Producciones estaba a punto de cumplir diez años, siendo una empresa formada en 1995, que planteó como premisa desarrollar únicamente proyectos de documental, lo que respondía a nuestros intereses profesionales en ese momento y, poco a poco, fuimos desarrollando una carrera y proyectos para responder a estas inquietudes. Tiempo después, en el año 2005, conformamos otro grupo, más ligado a la exhibición, Cinemanía, donde surgió la idea de realizar una muestra dedicada exclusivamente al género.

También en ese año coincidimos quienes fundamos el festival: Pau Montagud y Karl Lenin González, al buscar desarrollar un proyecto de exhibición, una muestra exclusivamente de cine documental contemporáneo para nutrir la oferta de programación de las salas de Cinemanía, nos dimos cuenta que nuestro país carecía de un festival dedicado exclusivamente al cine documental: había festivales de gran tradición como Guadalajara o Guanajuato, otros que estaban naciendo y fortaleciéndose como Morelia y el de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (ficco), que le daban un lugar privilegiado, pero no existía un festival exclusivamente dedicado al cine documental. Ya existía Contra el Silencio Todas las Voces, el Foro Documental de Tijuana (BorDocs), pero no había un festival internacional de cine documental y fue el reto que se nos presentó. Primero en su concepción y luego en su diseño; supimos que queríamos hacer un festival de cine documental.

A tres pistas

¿Cómo queríamos que fuera el Festival de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF)? Es un circo de tres pistas: la primera, la central y la más importante −y la que le da nombre− es el componente de exhibición, y consiste en generar una oferta para que nuestro público pueda gozar de lo mejor y más reciente de la producción nacional e internacional. La segunda, no menos importante, pero paralela, es la formación: acompañar el desarrollo de las nuevas generaciones de cineastas con actividades en las que puedan interactuar con realizadores de otros países que les ayuden a encontrar el camino. En la primera edición tuvimos la fortuna de poder invitar al realizador chileno Patricio Guzmán a dar un seminario, de tener una master class, además de una conferencia magistral del historiador y teórico Román Gubern; así se sentó la primera piedra de lo que hoy es el DocsForum.

La tercera es el componente de creación, el Reto DocsDF. La idea de este tipo de maratones de creación no era novedosa, ya existía el Rally Malayerba, y quisimos hacer nuestro propio maratón de creación y decidimos que no queríamos que fuera una carrera contra reloj sino otorgar el tiempo suficiente para que los participantes pudieran desarrollar y crear una obra de calidad. Nuestra apuesta era acotarla al formato de cortometraje de diez minutos, para que fuera fácil encontrar colaboraciones para su posterior programación en televisión, en salas de cine y que participarán en certámenes y encuentros cinematográficos, ya con la obra terminada.

Esta reflexión sobre el diseño del festival nos llevó a crear sus componentes esenciales, hoy hemos podido replicar el Reto DocsDF en colaboración con otros festivales: en Tepoztlán, con el Festival de la Memoria; en Zacatecas con el Festival de Cine Digital Fronteras Migrantes; con BorDocs, en Tijuana, y ahora también en Mexicali, y próximamente en Colima, con el Festival Zanate. Es un formato muy noble, porque estimula la creación y es una experiencia lúdica para los participantes. Siempre afirmaremos que no es un concurso sino un acto de creación colectiva y eso es lo que le da su valor y riqueza.

Aprendizaje y complicidades

Sabíamos que, para tener una convocatoria exitosa, debíamos tejer amistades y complicidades con otros festivales, sobre todo en aquel primer momento: sabíamos que teníamos que aprender a saber hacer un festival de cine, aprender a jugar, así que antes de comenzar nuestra primera edición, fuimos por primera vez juntos al Festival de Guadalajara y, por primera vez, lo vivimos con otros ojos, no del que participa sino del que lo hace. Los primeros dos años tratamos de viajar a festivales en nuestro país y en el extranjero, con el ánimo de aprender y emprender nuevas acciones, ver lo que nos gustaba de un festival como el de idfa, en Ámsterdam −que es el más importante del mundo−, pero también aprender de los componentes de industria del HotDocs, viajar al sur y ver que pasaba en Buenos Aires, en el bafici; en É Tudo Verdade, en edoc. Fue una experiencia de aprendizaje que conllevó a establecer lazos que resultaron sólidos lazos profesionales pero también en una gran amistad. Cuando lanzamos la convocatoria cada año y queremos recibir trabajos de América Latina, es obligado que escribamos a nuestros colegas de Cartagena, Buenos Aries o de Santiago, que nos ayudan a correr la voz −lo mismo que nosotros les ayudamos a ellos y a sus convocatorias.

Esos lazos han ido evolucionando hacia otros terrenos, el desarrollo de proyectos y la formación, al invitar y enriquecer nuestro festival con jurados, expertos, formadores, maestros, sabiendo las habilidades y experiencia que cada uno de nuestros colegas tienen en otras latitudes. Cada vez que participó en otro festival y conozco a un programador, pienso en él como un posible invitado para una próxima edición, de la misma manera que él también puede invitarme y podamos ir construyendo más lazos en el terreno del documental, pues nos liga un espíritu muy particular, distinto al de los festivales de ficción. Por alguna razón, la relación que guarda el cine documental con la realidad y la reflexión, con el compromiso, abre discusiones más profundas que las simples banalidades del estar al frente de un escenario o detrás de una cámara, y nos compromete, nos une y vincula. Ese es el espíritu que une a la colaboración entre festivales de cine documental.

Una declaración de principios

Nuestra selección de filmes tiene como premisa la convocatoria abierta y sin costo. Hay festivales que piden una cuota de inscripción y otros que basan más su selección en una curaduría ligada a su asistencia a otros festivales. Desde un principio, nosotros partimos de la premisa que nuestra fuente de selección y programación debía ser una convocatoria plural y democrática, abierta al mundo, que nos permitiera recibir el mayor número de películas y pudiéramos tener diferentes ángulos en cuanto a la geografía de la producción. Hemos trabajado mucho en que la convocatoria se difunda y el resultado es que en las dos recientes ediciones hemos recibido trabajos de más de 101 países. Eso ha supuesto un trabajo mucho más complicado de programación, no era lo mismo seleccionar entre 300 o 400 trabajos, como en los primeros cinco años, a seleccionar entre más de mil 700 como ocurre actualmente.

Diferentes dinámicas y estrategias se ejecutan: en una primera criba, el comité de programación decide qué película pasa a una segunda etapa, en la cual se ordenan y homologan los criterios, por ejemplo reordenamos la intención del que postula su película en cierta categoría y las dirigimos a otra sección más natural. De ahí pasamos a una segunda etapa de selección en la que descartamos probablemente una tercera parte de lo recibido, ahí ya tienes más claro las películas que pueden entrar a la parrilla de programación. Para la sección de Largometraje Internacional, por ejemplo, diez películas van a ser programadas, pero tenemos 40 películas compitiendo, ahí entran otro tipo de criterios: la combinación entre la calidad de la producción de la película y el valor de su contenido. No siempre la mejor película, no siempre la mejor producción, van a privilegiarse sobre el valor del contenido, hay películas que hemos seleccionado cuya calidad de producción no es tan alta como el valor del contenido que nos hace tomar la decisión de que se exhiba y es el mensaje que queremos dar.

La programación define la personalidad de tu encuentro fílmico, pero también es una declaración de principios, uno da cara al público y muestra su línea de programación. Nosotros hemos procurado que sea un gran abanico, un mosaico multicolor de historias, de contenidos, de temas, te va a llevar a una experiencia cinematográfica que no ofrece la cartelera comercial.

Invitados generosos

Hemos sido afortunados en poder tenido participantes de la talla de Lech Kowalski, Albert Maysles, Godfrey Reggio o Patricio Guzmán, quienes son grandes figuras del documentalismo internacional y nos han obsequiado un amor y generosidad sin igual. No ha habido uno que hubiera tomado un papel de diva. El maestro Maysles, a sus casi 90 años, pidió la única primera clase que hemos podido dar en la historia del DocsDF y estuvo presente en todas las funciones al aire libre de sus filmes, concedió todas las entrevistas que se le pidieron y conversó con todo aquel que se le acercara, fuimos muy afortunados. Román Gubern viajó a México para participar en otro evento fílmico, pero vio con tan buenos ojos lo que estábamos haciendo, que él se ofreció a dar la master class, sino que lo invitáramos. Como la personalidad del medio cinematográfico internacional que es, Patricio Guzmán tenía su pliego petitorio y cumplimos todos sus deseos. Pero todas las figuras que han sido parte del festival nos han enriquecido como personas y lo han hecho con amor y desinterés. Nos debemos sentimos muy afortunados de haber tenido a quien hemos tenido, los que aún están, los que se han ido y los que vendrán.

Si bien el DocsDF ya está consolidado como uno de los eventos cinematográficos más reconocidos e importantes de nuestro país y de nuestra ciudad, queremos seguir mejorando, es importante pensar que, para generar nuestra propia permanencia, tendremos que ir encontrando la forma de generar nuevos cuadros de elección, nuevas actividades que nos ayuden a diversificar nuestras fuentes de ingreso, contribuir de una forma más activa a la formación, tener la posibilidad de establecer lazos que nos vinculen y fortalezcan las iniciativas internacionales que ya hemos hecho. Tenemos el sueño de crearnos una nueva identidad, ser una iniciativa que promueva, difunda y estimule el documental tanto mexicano como internacional, desde México. Como cada año al concluir la decima edición, entraremos en un proceso de autoanálisis, autocritica y reflexión que empezará a perfilar lo que queremos hacer, tal vez no sólo en la próxima edición sino en la próxima década.

The Red Race di Gan Chao_docu_Cina_2008

No queremos historias que sean mentira

Por Pau Montagud

El Festival de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF) se nos ocurrió a un grupo de documentalistas y periodistas, en ningún momento fue creado por profesionales de los festivales. Veíamos que no había ninguna ventana de producción y difusión del género documental en el país, cuando ya era una potencia internacional en el género documental.

La forma más valiosa de promocionar y darle luz a un género como este es realizar un festival que otorgue premios, tanto nacionales como internacionales. Esa es la razón por la que decidimos darle el formato inicial: queríamos crear una ventana ante la oferta audiovisual que había en aquel entonces y que sigue habiendo en el país. Esa es la razón del formato, porque si caes en lo mainstream, haces lo mismo que el resto y desde un principio sabíamos que no queríamos eso, esa es la razón de la convocatoria.

Redes y aliados

La mejor forma de trabajar, ya sea en el audiovisual, en los festivales, en el periodismo o en la actividad que sea, es tejer complicidades, trabajar en red, pues es una suma solidaria de voluntades, por eso empezamos a trabajar de inmediato con otros festivales. Entre nuestros primeros invitados como jurado estuvo Ally Derks, la directora del idfa, que es el festival de cine documental más grande del mundo en Ámsterdam. Desde el principio hemos trabajado, de arriba a abajo, no sólo con festivales, muestras, foros, asociaciones e incluso con cooperativas alternativas y comunitarias de comunicación, pues creo que es tan importante trabajar con unos como con los otros, desde los más grandes a los más alternativos y con lo que menos medios de difusión tienen.

Desde entonces hemos trabajado así y, como cualquier galería de arte, que siempre tiene artistas recurrentes, cada festival cuenta con sus invitados habituales, actores y actrices, pero en nuestro caso son personas como Raúl de la Fuente, Goran Radovanovich, Joan González, Arto Halonen, y tenemos muchos, muchos documentalistas que han tenido una gran recepción de su obra por parte del público mexicano, por eso recurrentemente su obra ha sido seleccionada y ellos han venido a presentar su obra, porque se sienten a gusto mostrando sus trabajos a la audiencia del Distrito Federal. Es una cosa reciproca, es otro trabajo en red: tú me das tu obra y yo te pongo una ventana, y quien siempre sale beneficiado es el público, que es nuestro objetivo máximo y supremo.

La no ficción

Teóricamente, el término documental ya está en desuso lo mismo desde mi opinión personal como programador. La premisa de que las fronteras entre el cine de ficción y el documental se están evaporando, es mentira, no han sido totalmente evaporadas. Las primeras obras cinematográficas son documentales pero ficcionados: la primera película de la historia documental Nanook el esquimal (Nanook of the North, Estados Unidos-Francia, 1922), en realidad es una ficción. Pero esas fronteras se han tornando difusas desde 1896. Nosotros creemos en la no ficción y en las historias reales, se cuenten como se cuenten. Estamos totalmente abiertos a las narrativas, desde el documental en estado puro hasta el reportaje televisivo, al docudrama, al fake, al mockumentary, incluso la animación y el videoclip, forma que se inventó en el año 1966 con un documental del cubano Santiago Álvarez.

Nuestro máximo valor es la no ficción, en cualquiera de sus géneros. No queremos historias que sean mentira, queremos historias que son reales y que no son verdad, pues la verdad tampoco existe. O sea, simplemente queremos contar historias desde el punto de vista desde la perspectiva del director que la hace.

Nuestra selección no tiene ningún otro criterio que el que acabo de establecer: primero que sea no ficción y, segundo, la calidad de las películas. Hemos tenido cintas nominadas o ganadoras del Oscar, y de festivales como Sundance, Tribeca, idfa, por supuesto, pero ese no es el criterio a priori para seleccionar una película, sino que sea no ficción, luego que tenga calidad, bien de continente o de contenido, de factura cinematográfico o de mensaje y, por último, que consideremos que es una película que puede ser de interés para nuestro público. Esos son los únicos tres criterios.

Entre las enseñanzas que nos han dejado nuestros invitados está que los grandes genios son los más humildes, los que menos divas son. Es el caso del serbio Goran Radovanovich o del finlandés radicado en Brasil Mika Kaurismäki; también es el caso del estadounidense Godfrey Reggio, del chileno Patricio Guzmán, del español Javier Corcuera, y de muchísima gente más. También nos han enseñado que las mejores películas se hacen desde la honestidad, no desde un gran plan previo de producción. Además, las jaimas, que son nuestras salas públicas gratuitas pero que tienen menos equipamiento técnico y ofrecen menos garantías técnicas, son las funciones más especiales para los invitados, incluso para los más renombrados.

El área formativa

Además de ofrecer ventanas de producción, sentimos la necesidad de fomentar su producción para que, año con año, recibas nuevas películas mexicanas y cada vez de mayor calidad. Para mí un festival que sólo exhibe películas no es un festival de cine, tienes que ponerte al servicio del productor, del realizar y del distribuidor, que al fin y al cabo son quienes te dan las películas y les tienes que ofrecer algo a cambio, además de la exhibición de sus filmes al público.

Por eso dividimos el DocsDF en formación e industria. En México, al igual que en todo el mundo, hay una carencia: lagunas en los planes formativos en comunicación y cine, específicamente en el cine documental, que son muy dramáticos, tanto en creación como en industria. En ese sentido, intentamos tapar el sol con un dedo y suplir esas carencias tras haberlas detectado a tiempo, de ahí ha devenido el éxito del DocsForum, también porque bajamos a la realidad, pues para hacer buenos documentales todos somos muy románticos, pero hace falta dinero, entonces ponemos en contacto al director con el público, al productor que necesita dinero con el inversor que lo tiene. La lógica es la misma: crear el espacio de encuentro, el nexo en común y que, a partir de ahí, los proyectos mexicanos consigan tener dinero y suplir las carencias que tenemos, por ejemplo que las televisoras públicas y privadas no financien al audiovisual nacional como ocurre en todo el mundo. Intentamos crear nuevas formas de financiamiento para que surjan nuevos proyectos se estrenen en México y salgan al exterior, esa es la lógica del DocsForum.

Los mayores productores

El Reto DocsDF nació porque no existe una convocatoria para la producción de cortometraje documental, lo cual es dramático, por ejemplo en el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), que financia el 70% de documental que se produce en el país, por eso nos pusimos a la tarea de hacer una convocatoria, que si bien es competitiva, para mí no lo es, pues los seleccionados ya ganan el premio principal, que es que la producción de tu primer cortometraje sea gratuita, pues te ponemos la producción del corto. Como suplimos una carencia, tristemente nos hemos convertido en los primeros productores de cortometraje documental del país, no es una cuestión para enorgullecerse porque no es nuestra labor, pero hemos suplido este vacío. En una década, hemos producido 57 cortometrajes que han ganado premios nacionales e internacionales, incluso un Ariel –Sólo pase la persona que se va a retratar (México, 2009), de Roque Azcuaga−, pero la razón es muy sencilla: el talento está lo que le faltan son medios. A los chavos les faltan medios y tal vez lo que intentamos es suplir esa carencia dándoles los medios pues el talento ya lo tienen, para que tengan una cámara y medios de post producción que nos están a su alcance económicamente, y los dejamos fluir. No en 24 horas como hacen otros festivales, eso es una salvajada porque no puedes forzar a nadie que demuestre su talento con unas condiciones de producción irreales o imposibles. A partir de ahí tenemos experiencias del Reto DocsDF, que se han convertido en largometrajes, como El árbol olvidado (México, 2009), de Luis Rincón, que surgió de un cortometraje llamado Nonoalco (México, 2006), así como Muchacho en la barra se masturba con rabia y osadía (a manera de apuntes) (México, 2014), de Julián Hernández, también se ha convertido en un largometraje, entonces los resultados están en la cartelera. Y creo que el formato inicial del DocsDF cumplió su objetivo y, bueno, los resultados están a la vista.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 42 de la revista cine TOMAde julio-agosto de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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Adelantos al décimo DocsDF

octubre 6, 2015

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La décima edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF) se llevará a cabo del 15 al 24 de octubre de 2015 con 257 proyecciones de 116 documentales de 31 países, de las cuales, 87% serán gratuitas.

El invitado de honor será el documentalista inglés Julien Temple, del que se presentarán tres películas (Oil city confidencial, The great rock’n roll swindle y The ecstasy of Wilko Johnson.) y ofrecerá una clase magistral el 20 de octubre en la Universidad de la Comunicación en el octavo Docs Forum.

DocsDF este año ha cambiado sus secciones y ahora ha dividido su selección en Proyecciones Especiales, que agrupa a películas con contenido de alto interés público, mostradas de manera gratuita y al aire libre. Otras secciones son Breaking Docs, historias que se han seguido a través de noticieros televisivos y ahora se presentan en documental; Docuthriller, mezcla de la no ficción y suspenso; Nuestra América, vistas a lo que sucede en Latinoamérica; Retratos, historias particulares que hablan de fenómenos globales; Resistencia, movimientos sociales y pueblos en lucha; Fragmentos, cortometrajes mexicanos y extranjeros; Hecho en México, producciones nacionales de talentos emergentes, y Doctubre MX, una red de exhibición documental del 1 al 20 de octubre.

Breaking Docs

Broken Land (Tierra rota) por Stéphanie Barbey y Luc Peter (Suiza | 2014 |

De som sa nej (Aquellos que dijeron que no) por Nima Sarvestani (Suecia |

Dobrovoltsi bozhoi choty (Los ucranianos) por Leonid Kanter e Ivan Yasniy (Ucrania | 2015 | 86′)

Krigern fra nord (Guerreros del norte) por Søren Steen Jespersen y Nasib Farah (Dinamarca | 2014 | 58′)

The Forecaster (El pronosticador) por Marcus Vetter (Alemania | 2014 | 94′)

 

Hecho en México

Dead when I got here (Muerto cuando llegué aquí) por Mark Aitken (México, Estados Unidos, Reino Unido | 2015 | 72′)

El regreso del muerto por Gustavo Gamou (México | 2014 | 83′)

Transient Hotel (Hotel de paso) por Karla Paulina Sánchez Barajas (México

La vida en Marte por Juan Manuel Piñera Treviño (México | 2014 | 65′)

Llévate mis amores por Arturo González Villaseñor (México | 2014 | 90′)

Los días no vuelven dirigida por Raúl Cuesta (México | 2015 | 74′)

Los reyes del pueblo que no existe dirigida por Betzabé García (México |

Sunú por Teresa Camou Guerrero (México | 2015 | 80′)

Tiyarus (Diablos) por Emilio Téllez (México | 2015 | 48′)

Tobías por Francisca D´Acosta Turrent (México | 2015 | 41′)

 

Our America

Ato, atalho e vento (Acto, forma y viento) por Marcelo Masagao (Brasil |2014 | 70′)

Campo de jogo (Campo de juego) por Eryk Rocha (Brasil | 2014 | 70′)

Carregador 1118 (Cargador 1118) por Eduardo Consonni y Rodrigo T. Marques (Brasil | 2015 | 64’)

Casa Blanca (Casa Blanca) por Aleksandra Maciuszek (Polonia | 2015 | 60′)

Citoyens de nulle part (Los nadie del Caribe) por Nicolas Alexandre Tremblay (Canadá | 2015 | 53′)

Aislados por Marcela Lizcano (Colombia, Ecuador, México | 2015 | 70’)

Tea Time (La once) dirigida Maite Alberdi (Chile, Estados Unidos | 2014 |

 

Doctubre MX

Bär (Oso) por Pascal Flörks (Alemania | 2014 |

Born Fighter (Nació para pelear) por Daniel Chávez Ontiveros (Estados Unidos | 2014 | 5′)

Duda razonable. El caso de Florence Cassez por Daniel Ruiz (México | 2014 | 70′)

The Poet (El poeta) por Kelly Duane y Katie Galloway (Estados Unidos, México | 2015 | 50′)

Figure (Figura) por Katarzyna Gondek (Polonia | 2015 | 9′)

João Batista por Rodrigo Meireles (Brasil | 2015 | 24′)

Rubén, el evangelizador por Erick Flores y Miguel Cedeño (México | 2015 |12′)

Spirit in Motion (Espíritu en movimiento) por Sofia Geveyler, Julia Bivsheva y Sofia Kucher (Rusia | 2015 | 73′)

The Wapiti (El wapití) por Anssi Kasitonni (Finlandia | 2014 | 03′)

Un aplauso al que vive por Florencia Inés González (Argentina | 2015 | 67′)

Verão da lata (El verano de la lata) por Tocha Alves y Haná Vaisman (Brasil| 2014 | 59′)

Walls (Si estas paredes hablasen) por Miguel López Beraza (España | 2014| 11′)

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Nicolás Echevarría confronta la tradición huichola con el arte contemporáneo en “Eco de la montaña”

junio 5, 2015

Está en el inconsciente de todos los mexicanos

Por Sergio Raúl López

Es difícil poner en duda el hecho que Nicolás Echevarría muy probablemente sea el documentalista que más profunda y profusamente se ha sumergido en la cosmogonía y tradiciones de los pueblos originarios de México, lo que reafirma, tras una larga ausencia cinematográfica, con su nuevo trabajo, Eco de la montaña, premiado y reconocido filme sobre el muralista Santos de la Torre y las vicisitudes que ha enfrentado en su doble condición de artista, en el sentido occidental, y de chamán, para los usos y costumbres de su comunidad.

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Perfecto relato de la exclusión, práctica tan extendida en México, es el mural El pensamiento y alma huicholes, compleja pieza mural ensamblada con casi un centenar de páneles cuadrados −de 30 centímetros de lado− y elaborado con alrededor de dos millones de chaquiras multicolores, colocado en uno de los accesos de la estación Palais Royale-Musée du Louvre. Inaugurado en 1997, para conmemorar tres décadas del convenio entre los sistemas del Metro de París y el de la Ciudad de México –a cambio, en una entrada de la estación Bellas Artes se reprodujo el estilo arquitectónico francés de Hector Guimard−, por los presidentes de ambas naciones, Jacques Chirac y Ernesto Zedillo, y un séquito de funcionarios y notables. Un gentío en el que no se encontraba el artista wixárica de Santa Catarina, Jalisco, Santos de la Torre Santiago, pese a ser el autor de la pieza –montada de cabeza, como nos enteraremos más tarde.

Especialista en el relato cinematográfico del mundo indígena, Nicolás Echevarría (Tepic, 1947), ya no había entregado ningún trabajo fílmico desde su última producción de ficción, la comedia Vivir mata (México, 2001), un género que no le resulta ajeno y en el que ya había entregado un clásico del Nuevo Cine Mexicano, Cabeza de Vaca (México, 1990), en torno a la conversión de un conquistador español a la cosmogonía de los pueblos originarios de Mesoamérica. Aunque proseguía su carrera elaborando trabajos audiovisuales como la serie televisiva sobre Maximiliano y Carlota para Clío o Memorial del 68, ambiciosa instalación en video con casi 60 entrevistas y cientos de objetos para el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, el realizador se había alejado de las salas de cine.

Pero la historia del artista indígena vilipendiado por el poder –posteriormente Zedillo visitaría a Santos en helicóptero en su rancho serrano para felicitarle, mientras su familia huía y se escondía en las barrancas, ante tan violenta intrusión–, le resultó lo suficientemente irresistible como para convencerle de regresar al cine documental en torno a los indígenas, línea en la que se cuentan trabajos suyos tan emblemáticos como Judea, Semana Santa entre los coras (México, 1973); Hikure Tame, peregrinación del peyote entre los huicholes (México, 1975); María Sabina, mujer espíritu (México, 1979); Teshuinada, Semana Santa tarahumara (1979); Poetas campesinos (México, 1980), o Niño Fidencio, el taumaturgo de Espinazo (México, 1981) y que lo han vuelto una referencia indispensable en las últimas cuatro décadas.

La comisión de un mural de gran formato a Santos –similar al del Louvre–, para el Museo Zacatecano, fue la oportunidad perfecta para que Echevarría pudiera adentrarse y registrar el proceso completo de creación artística, desde la peregrinación a la zona sagrada del cerro del Quemado, el Wirikuta, en San Luis Potosí, para solicitar permiso divino para encarar la tarea, hasta su estancia en Zacatecas capital, donde permaneció largos meses en un taller, trabajando la pieza, aunque nostálgico por su rancho, y le permite profundizar en la cosmogonía no sólo de Santos, que es un chamán peyotero en su comunidad, sino del pueblo wixárica en su conjunto, justo en una época en la que diversas mineras amenazan con explotar justo la región umbilical y corazón del pueblo huichol –el referido Wirikuta.

El resultado es Eco de la montaña (México, 2013), un multipremiado documental sobre la cultura y ritualidad de un pueblo atávico como es el wixarica, a través de Santos, uno de sus artistas más reconocidos. Es decir que de tradición con contemporaneidad lo que se refuerza con la música incidental, tanto la tradicional huichola como la del compositor de música de concierto Mario Lavista. Estrenado en el xxix Festival Internacional Internacional de Cine en Guadalajara, donde ganó el premio Mezcal al Mejor Largometraje Mexicano, y luego reconocido como Mejor Largometraje Mexicano en el ix Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF); el documental ha recibido galardones internacionales como el Hugo de Oro en Chicago y Mejor Documental en Lima, además de ser seleccionado al Cinéma du Reel e inaugurar la sección native de la lxv Berlinale. Tras formar parte del xxxiv Foro Internacional de la Cineteca Nacional, Eco de la montaña, de la productora Cuadro negro, llegará a la cartelera mexicana el 12 de junio, con diez copias y distribución de Cinépolis, a propósito de lo cual ocurrió la siguiente entrevista con Echevarría.

¿Cómo ha logrado acercarse a una cultura tan cerrada y recelosa como la wixárica y hacerlo con una cámara de cine?

En las películas que he realizado he querido acercarme, cada vez más, a la idea de que le voy a dar al sujeto el micrófono y las maneras de expresarse a sí mismo. Y Eco de la montaña quizás sea lo más cercano a lo que he llegado con esta idea. Que Santos de la Torre narre su documental, que yo trate de ser lo más invisible, en la medida de lo posible, porque en este caso está el truco de la música que ya es un elemento de subjetividad. El hecho de escoger no la música huichola, sino la de Mario Lavista para expresar ciertos momentos medio de alucine, de introspección, de cómo en un momento dado puedo llegarme a sentir en el desierto después de haber comido peyote o para crear una atmósfera extraña, misteriosa, que nos permita y facilite entrar en otro mundo. Lo que siempre me ha atraído de las películas que he hecho, desde la primera, es penetrar en un mundo muy ajeno, a pesar de que está muy cerca de nosotros. Desde niño vi a los huicholes y a los coras en las plazas y siempre tuve la certeza de que había un mundo paralelo, otra realidad detrás de estos personajes. Eso fue lo que me atrajo, desde el principio, a dedicarme a hacer documentales con temas indígenas y explorando este mundo religioso y ritual, no el folklórico, no el etnográfico, no el antropológico, sino utilizar los medios e instrumentos del cine para crear una atmósfera mística y, odio decir esto, pero cerca de lo poético, más que explicar o de ser didáctico, aunque también he caído en eso. Pero digamos que mis primeras películas, mis mejores películas creo yo. son aquellas en las cuales evito, en un momento dado, ser explicativo.

Este documental posee, más bien, un impulso artístico, de autor, por eso recurre a otros autores como Mario Lavista, un gran clásico de la música contemporánea mexicana, y al propio Santos, no sólo como un huichol sino alguien cuya obra se traslada a los museos. ¿Cuál es la relación entre el arte contemporáneo y este documental?

Empezando porque los huicholes son, básicamente, una sociedad comunitaria en la que lo individualista no se ve con buenos ojos y la característica de un artista es tener una visión individual del mundo, de las cosas. Entonces, en ese sentido, el mismo Santos ha tenido problemas con su comunidad, porque un poco se sale del huacal en el que todo mundo tiene que rendir cuentas de todo lo que hace. Él ha roto esas reglas al convertirse en un artista y son pocos los huicholes que han sido reconocidos como artistas, el otro ha sido el finado José Benítez Sánchez, reconocido por los grandes cuadros y murales de estambre. Después de él, Santos es el más importante artista huichol que ha destacado individualmente. Yo no sé que efectos vaya a tener esto en Santos mismo y en su comunidad cuando la película sea exhibida en sus comunidades, vayan los huicholes a verla y algunos, obviamente, le van pedir que rinda cuentas de cuánto ganó o por qué no les informó de ciertas cosas, por qué no pidió permiso. Cosa que en nuestro mundo no existe: un artista no tiene que pedirle permiso a nadie, al contrario, es un ser que tiene que romper reglas y esquemas para crear su trabajo, porque de lo contrario deja de ser un artista.

Y esto plantea temas bien interesantes. Cuando vi el diseño del mural, de pronto me asusté por la nubecita y la imagen que tiene del viento, que refiere a los antiguos mapas occidentales que indican dónde sopla el viento, pero me dije que Santos en un artista y no tengo ningún derecho de preguntarle sobre la estética del tigre, del toro o de la nube, que no tienen estética tradicional huichola. Ese era el mural que quería hacer y ni modo. Y ahora que lo veo terminado lo entiendo mejor y la película me ayudó a entender el mural porque no hablo huichol. Por ejemplo, hay una escena en el desierto, en la ceremonia del peyote, en la que el chamán llora y pide un perdón a los dioses primero por no saber traducir sus palabras a su gente y segundo por habernos permitido estar ahí.

Entonces, hay un doble conflicto aquí: Santos, como artista huichol, frente a su comunidad, y yo imponiendo una música contemporánea con un instrumento rarísimo, que es la armónica de cristal, que suena pachecón, como si uno estuviera medio alucinando en el desierto, haciendo una interpretación de cómo podría haberme sentido al comer peyote y estando en esa atmósfera.

¿Cómo atravesó la frontera entre este México contemporáneo para regresar a estos seres atávicos que son los huicholes y mostrar estos dos mundos que coexisten?

Siempre he pensado que la Ciudad de México es un ejemplo que funciona muy bien como metáfora: está sobre un lago y tiene el recuerdo del agua, pero se nos olvida hasta que tiembla y nos recuerda que estamos cimentados sobre el agua. También he pensado que existe una capa inconsciente, en la que el mundo indígena está ahí, y eso nos hace a los mexicanos muy diferentes de los europeos, y que el germen de todo ese mundo es el mismo de Cabeza de Vaca, son los frailes que al principio destruyeron los ídolos, los códices y después se arrepienten y se dedican a rescatar lo más que pueden de eso que destruyeron. Nunca terminé ninguna carrera, pero la que más o menos terminé −pero todavía no acabo−, es lo que me ha enseñado el mundo indígena y eso está en mi acercamiento al cine, al mundo indígena, aunque siempre lo he mezclado con otros elementos, pero ya no niego mi subjetividad. Creo que todos los mexicanos tenemos parte indígena en el inconsciente y digamos que Eco de la montaña está en el inconsciente de todos los mexicanos.

La representación huichola, revelada con estambritos o chaquiras, uno junto al otro, van mostrando dimensiones más allá de la percepción común. ¿Cómo empatar esta percepción en una película?

Yo creo que el peyote y los alucinógenos tienen mucho que ver con eso, les otorga esta natural inclinación por la simetría y el color. Y no es un tabú el hecho de penetrar en otro estado de conciencia, para ellos es algo natural y no le tienen el pavor o la prohibición que existe en nuestro mundo, en el que prohibimos y castigamos los alucinógenos. Para ellos es algo absolutamente natural. Desde el primer viaje que hice con los huicholes y los coras, fui testigo de cómo a los niños de pecho se les dan sus trocitos de peyote. ¿Qué puede imaginar un niño de pecho? ¿Cómo alucina? ¡Imagínate, va más allá de cualquier idea!

Y estos estados de conciencia se relacionan con estados de percepción estética, presente ahí en el desierto y en sus comunidades, ¿cómo volver eso cine?

Ha sido una de las tentaciones que hemos tenido todos los que nos dedicamos a representar el mundo de los alucinógenos. Y creo que uno de los mejores logros en ese terreno está en Cabeza de Vaca, cuando Alvar Núñez cura al gigante en la choza y bebe una sustancia alucinógena para luego comprender, por primera vez en su vida, que es un curandero y que tiene la capacidad de sanar. Pero siempre hay esta tentación de representar el mundo de los alucinógenos visualmente, sin tener que recurrir a los estereotipos del cine más industrial.

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Este artículo forma parte de los contenidos del número 40 de la revista cine TOMAde mayo-junio de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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Diez años mirando al mundo, ciclo conmemorativo del DocsDF

abril 13, 2015

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Para conmemorar su décima edición, a realizarse entre el 15 y el 24 de octubre de 2015, en el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), se han seleccionado 29 películas que han sacudido sus anteriores nueve entregas, en el ciclo especial: “10 años mirando al mundo. Historias de una revolución permanente”, mismas que serán exhibidas en auditorio del Instituto Goethe México (Tonalá 43, Colonia Roma), donde todos los jueves, entre el 9 abril y el 26 de septiembre, se proyectará un título en punto de las 20:00.

A partir del 6 de mayo se sumarán como sedes la Cineteca Nacional y el Cine Lido, con funciones los días miércoles y sábados, respectivamente, a las 20:00.

 

Last Train Home (China-Canadá, 2009), de Lixin Fan. 9 de abril.

Last Chapter. Goodbye Nicaragua (Suecia, España, 2010), de Peter Torbiörnsson. 16 de abril.
Three Rooms of Melancholia (Finlandia, 2004), de Pirjo Honkasalo. 23 de abril.
The Locker Room (Israel-Nepal-Zanzíbar, 2009), de Nisan Katz y Eyal Zusman. 30 de abril

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Abre la convocatoria del décimo DocsDF

febrero 4, 2015

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La décima edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF) se efectuará del 22 al 31 de octubre de 2015 en la capital de México, por lo que se ha abierto su convocatoria para inscribir películas de cualquier género de documental, de todas las temáticas y con inscripción gratuita, producidos a partir del primero de enero de 2014 e incluso exhibidas previamente en México, en las categorías Largometraje Internacional, Largometraje Mexicano, Largometraje Iberoamericano, Cortometraje Internacional y Cortometraje Mexicano.

La fecha límite general para inscribir trabajos es el viernes 29 de mayo de 2015, y el viernes 3 de julio para documentales mexicanos.

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Ganadores del noveno DocsDF

noviembre 10, 2014

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El viernes 7 de noviembre, en el Foro Indie Rocks, se realizó la ceremonia de premiación de la novena edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), en la que entregaron el Charro de Bronce a los trabajos y los realizadores calificados por un jurado presidido por el cineasta mexicano Felipe Cazals.

 

Largometraje Internacional

Krov (Rusia, 2013), de Alina Rudnitskaya.

Mención Especial

My Name is Salt (Suiza-India, 2013), de Farida Pacha .

Largometraje Iberoamericano

Hotel Nueva Isla (Cuba-España, 2014), dede Irene Gutiérrez.

Mención Especial

La muerte de Jaime Roldós (Ecuador-Argentina, 2013), de Manolo Sarmiento y Lisandra I. Rivera.

Largometraje Mexicano

Eco de la montaña (México, 2013), de Nicolás Echeverría.

Mención Especial

Los años de Fierro (México-Canadá-Estados Unidos-Alemania, 2014), de Santiago Esteinou.

Documental para Televisión

Ben pao de huang hun (China, 2014), de Jin Huaqing.

Mención Especial

Coach Zoran and his African Tigers (Reino Unido, 2013), de Sam Benstead .

Cortometraje Internacional

Scars of Cambodia (Francia, 2013), de Alexandre Liebert.

Mención Especial

Velsignet være dette sted (Dinamarca, 2013), dede Carl Olsson .

Cortometraje Mexicano

Pie de Página (México, 2014), de Paola Ovalle y Alfonso Díaz Tovar.

Mención Especial

Infinite saudades (México, 2013), de Emilio Reyes-Bassail

Largometraje Doctubre

Optimistene (Noruega, 2013), de Gunhild Westhagen.

Cortometraje Doctubre

Homo Ciris (Eslovaquia, 2013), de Jana Mináriková.

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Premio del Jurado

Ramos, de Moisés Anaya.

Premio del Público

La rodada del Patachín, de David Ferreira.

Premio Fideicomiso del Centro Histórico

Carga trasera, de Gabriela Chávez.

Valor UNAM

Valor UNAM (Cineminuto), de Ludwig Osmar Maravilla García y Fragmento UNAM (Cortometraje), de Teresa Torres.

Premio Cine Caníbal

Return to Homs (Siria-Alemania, 2013), de Talal Derki.

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IX Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México

noviembre 1, 2014

El festival de la eterna sorpresa

Por Pau Montagud, director artístico del DocsDF

La novena edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, a realizarse entre el 29 de octubre y el 9 de noviembre, lo consolida como uno de los foros más atractivos para el género en el país, por su amplia convocatoria, que este año recibió mil 311 filmes; por su programación, que alcanza 175 títulos, y por la calidad de sus invitados y cineastas homenajeados, como Godfrey Reggio, Les Blank, Carles Bosch o Javier Corcuera.

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El mundo es una inmensa fuente de riqueza cultural y de historias sorprendentes, y quizás el cine documental sea la más rica expresión para poder acceder a ella. De eso no tenemos duda. Y es por eso que organizamos el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), un evento anual que se fija, que explora y que dignifica, en exclusiva, este género fílmico.

Entre el 29 de octubre y el 9 de noviembre de 2014, se exhibirán en la Ciudad de México 175 películas en 369 proyecciones en diversos espacios. Historias fílmicas que vamos a poder descubrir en estos días, prácticamente por única ocasión, debido a la todavía exigua situación de la distribución y exhibición de este género en el país, por desgracia.

DocsDF es el festival de la eterna sorpresa. Y lo es porque se quiere dejar sorprender. Más allá de buscar los highlights que pueden darse en los grandes foros cinematográficos del mundo en festivales como Sundance, Berlín, Venecia o Toronto, queremos ir mucho más allá. Una programación que es réplica de fragmentos de otras programaciones es pobre.

La repercusión internacional que ha adquirido este festival mexicano durante nueve años ha posibilitado que su convocatoria ya llegue a las cinematografías más recónditas del globo: mil 311 títulos de 102 países llegaron tras nuestra convocatoria, lo que significa que hemos recibido un verdadero mosaico de la producción documental de la actualidad. Y el resultado, nuestra Selección Oficial, ha sido afortunadamente inesperado, sorpresivo y cinematográficamente brillante.

Nuevas vertientes y formas

El lenguaje de la no-ficción ya explotó todas las potencialidades que se consideraban tradicionales y está desarrollando combinaciones de géneros, novedosos juegos narrativos y experimentaciones temáticas que están sorprendiendo a propios y extraños. El renombrado director mexicano, Felipe Cazals, presidente del Jurado de esta novena edición, así lo ha expresado en la conferencia de prensa, celebrada en la Cineteca Nacional. Ya no podemos estar seguros, siquiera, de que lo que consideramos cine documental pueda ser llamado así. Los documentalistas se han superado a sí mismos y lo que hacen ya lo podemos llamar ensayo, creación libre o cualquier otra cosa −nunca nos gustó el calificativo de cine de autor. En todo caso, nosotros preferimos llamarlos películas, maravillosas películas. Ya las tenemos y es momento de disfrutarlas en su totalidad, ya después tendremos tiempo para teorizar.

DocsDF es una cita a ciegas con nuevas propuestas. Es una invitación a la curiosidad y al dejarse deleitar por este cine que ha sido relegado, tradicionalmente, a lo banal, a lo científico o a lo político. Realidad y entretenimiento nunca debieron de desligarse y, poco a poco, estamos dándole la vuelta a esta situación; en la supuesta era de la comunicación y la multipantalla en la que las posibilidades de producción se han disparado al infinito, vemos cada vez más películas que son filmadas en un foro pintado de verde. Es posible hacer volar al espectador, hacer estallar su imaginación contando historias que, en realidad, están sucediendo, de la que ellos podrían ser protagonistas, que pueden aplicar a su entorno más inmediato, sin superhéroes −no humanos− y sin mundos extraños −el nuestro ya lo es.

Selección Oficial

Las cintas elegidas entre todo ese universo recibido de parte de mil 311 contadores de historias, para nuestras secciones competitivas, se eleva a 70. Una equilibrada combinación de perspectivas y de formas de narrar que van a hacer de la visita a las salas algo inesperado y gratificante. Desde ya multipremiadas cintas como Return to Homs (Siria-Alemania, 2013, de Talal Derki) o My Name is Salt (Suiza-India, 2013, de Farida Pacha) a películas que van a ver la luz ya sea a nivel mundial o en nuestro continente, como Songs of Redemption (Jamaica-España, 2013, de Amanda Sans y Miguel Galofré), Five Days to Dance (España, 2014, de Rafa Molés y Pepe Andreu), recientemente estrenada en San Sebastián, o el estreno de Bad Card (España-Haití, 2014), del reciente ganador del Goya Raúl de la Fuente.

México participa con 38 títulos, tanto en las secciones competitivas como en las paralelas, con las que completamos la programación. Un cuidadoso repaso a la mejor producción nacional que acoge a los grandes maestros como Nicolás Echevarría con la ganadora en Guadalajara Eco de la montaña (México, 2013) o innovadoras propuestas como Entre lo sagrado y lo profano (México, 2014, de Pablo Márquez), pasando por la cinta premiada en el festival francés Visions du reel, Café (México, 2014), de Hatuey Viveros o Fervor infantilista (México, 2013), de Luis Lupone.

Godfrey Reggio, invitado de honor

Si alguien ha influido terminantemente, no sólo en la cinematografía documental contemporánea, sino en la concepción misma del cine, ha sido el estadounidense Godfrey Reggio (Nueva Orleans, 1940), invitado de honor de esta edición. La trilogía Qatsi –Koyaanisqatsi (Estados Unidos, 1982), Powaqqatsi (Estados Unidos, 1988) y Naqoyqatsi (Estados Unidos, 2002)− son algo más que tres películas. Han sido un parteaguas para generaciones completas de cineastas, que han explorado el significado del cine documental. Reggio es un cineasta pleno. Ama el cine pero, sobretodo, ama la vida, ama a la humanidad, y de eso trata toda su cinematografía: una celebración de la vida. Podremos revisitar esta trilogía así como el estreno, en la Ciudad de México, de Visitors (Estados Unidos, 2013), su última producción que será proyectada en el Teatro de la Ciudad.

Además, Reggio forma parte de los invitados especiales de DocsForum, el componente formativo del festival, en donde dará un seminario a todos los interesados en comprender su visión como director experimental. En este ejercicio de acompañamiento a nuevos y veteranos amantes del cine, lo acompañará el periodista y cineasta Carles Bosch, nominado al Óscar, quien dará la conferencia magistral “Del reportaje al documental”, y por el director y escritor Javier Corcuera, quien ofrecerá la plática “El proceso de creación de una película documental”.

Por otro lado, el DocsForum Coprodución, un apartado del festival para estimular la producción de películas, organiza sesiones de pitching en el Centro Cultural España en México, entre decision makers y expertos en la industria y representantes de 26 proyectos documentales de Iberoamérica, que prometen modificar el rostro del cine de no ficción.

Retrospectiva a Les Blank

La sociedad estadounidense es, y ha sido, la más filmada. Mucho más que cualquier otra. Sin embargo el estereotipo, venga de Hollywood o no, hace que realmente conozcamos bien poco acerca de su verdadera diversidad y riqueza. Les Blank, fallecido en el pasado 2013, ha sido uno de los cineastas punteros en captar esta esencia. Su vasta filmografía, desarrollada por más de cuarenta años, nos ha dejado joyas como Dizzie Gillespie (Estados Unidos, 1965), All in this Tea (Estados Unidos, 2007) o la memorable Burden of Dreams (Estados Unidos, 1982), que forman parte de la retrospectiva con la que le rendimos un homenaje póstumo. Los rincones más profundos de las sociedades, las periferias de lo humano son un tesoro invaluable para el documentalista ávido de innovar en los mensajes, y Blank supo acercarse a ellos como nadie.

Otras secciones y funciones al aire libre

Diversas secciones completan nuestra programación para 2014. La 1, docs, 3 por mí es una recolección de cortometrajes que creemos indicados para el público infantil. Hay documentales para niños, público siempre considerado ajeno al género documental, pero que tiene el derecho a que muchos temas les sean contados, sin necesidad de cromas verdes y excesos de efectos especiales.

Mediante el Panorama Tribeca repasaremos los mejores títulos que este instituto fílmico, fundado por Robert de Niro en 2002, ha apoyado durante los últimos años. Celebraremos el décimo aniversario de Wapikoni Mobile, un excelente proyecto nacido en Quebec −presente ya en nueves países del continente americano− en el que un estudio móvil de producción ha recorrido miles de kilómetros capacitando y dotando técnicamente a jóvenes realizadores indígenas, fruto de lo cual son más de seiscientos cortometrajes ya en su haber. Finalmente, con Suena mi pueblo, cedemos el protagonismo a la música con seis grandes propuestas no reservadas pero sí dedicadas a los melómanos sin remedio.

Una misión que tenemos en DocsDF es ofrecer a su audiencia contenidos fuera de los circuitos comerciales de las salas de cine, por lo que este año contamos con 13 proyecciones gratuitas y al aire libre, con películas cuyo contenido puede ser apreciado por personas de todas las edades. Con ello, reafirmamos la misión de ser un festival abierto.

Y mientras trabajamos en dejar todo listo para este 2014, también estamos pensando en cómo festejar el siguiente año nuestros primeros diez años de existencia, con los habitantes de la maravillosa ciudad de México, del país, de Iberoamérica y del mundo.

Vivamos juntos esta experiencia. La vida, la cultura y el cine no son para lo establecido. El cine documental tiene potencial desconocido, y nosotros como espectadores también lo tenemos.

Déjense sorprender.

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Convocatoria al noveno Reto DocsDF 2014

agosto 26, 2014

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El noveno Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), se celebrará del 29 de octubre al 9 de noviembre de 2014, ha abierto las inscripciones para el Reto DocsDF 2014,para estudiantes, realizadores y aficionados al género documental mexicanos o extranjeros residentes en el país. Equipos de mínimo dos y máximo cinco integrantes pueden presentar propuestas de producción documental y serán seleccionados cinco, quienes deberán realizar un cortometraje de 10 minutos durante 100 horas en el primer cuadro del Centro Histórico de la Ciudad de México. Los trabajos se exhibirán en una función especial y competirán por el Premio del Público y el Premio del Jurado.

El cierre de la convocatoria es el 19 de septiembre de 2014.

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