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Cuatro décadas del Centro de Capacitación Cinematográfica

noviembre 5, 2015
CCC 40
El Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) celebra los 40 años de su fundación con mesas redondas, charlas y dos ciclos proyecciones en la Sala Luis Buñuel: 40 años en corto, una selección de cortometrajes premiados del CCC, para convocar a la reflexión sobre la educación audiovisual,  su producción fílmica  y la vida profesional de profesores, estudiantes y egresados, entre los días 4 y 14 de noviembre. Además, gracias al patrocinio de Kodak y Labodigital, del 4 al 6 de noviembre se rifaran cada día un paquete de material fílmico, revelado y telecine a los estudiantes de cine y comunicación, maestros y egresados del CCC que asistan.
Y han subido a Youtube, de manera gratuita, una treintena de cortometrajes de acceso libre, mismos que pueden encontrarse en el siguiente enlace:
Estas son las actividades programadas.
Miércoles 4 de noviembre
Ceremonia. XL Aniversario del CCC
Henner Hofmann, director general del CCC; y los ex directores Ángeles Castro y Eduardo Maldonado; los cineastas egresados de la escuela,Busi Cortés y Alejandro Iglesias Mendizábal; además del reconocido cineasta Felipe Cazals.
13:00 horas,
Mesa redonda: La vida profesional: la escuela, la industria y la autoría artística.
Con Rodrigo Plá, Dana Rotberg, Hugo Rodríguez, Celiana Cárdenas, Diego García y Michael Rowe.
Moderador: Flavio González Mello.
16:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 1.

Ver llover, de Elisa Miller; El ojo en la nuca, de Rodrigo Plá; Polvo vencedor del sol; de Juan Antonio de la Riva; Malayerba nunca muerde, de Carlos Carrera, y 400 maletas, de Fernanda Valadez.

18:30 horas.

Proyección. Largometraje
Lolo, de Francisco Athié.
Al final de la función, charla entre el director y Gustavo Ambrosio.
20:30 horas.
Jueves 5 de noviembre
Mesa redonda. La vida profesional. Estudios de caso: Documental. 
Participan: Diana Cardozo, Everardo González, Antonino Isordia, Lupita Miranda y Luciana Kaplan.
Moderador: Roberto Fiesco.
11:00 horas.
Proyección. 

Noticias lejanas, de Ricardo Benet. 

Al final de la función, charla entre el director y Arturo Castelán.
13:00 horas.

Mesa redonda. Formalización de la educación artística en el cine.  

Samuel Larson, Beatriz Novaro, Enrique Arroyo, Sigfrido Barjau y Laura Manghesi,
Moderador: Ezzio Avendaño.
16:30 horas.

Proyección. Más que a nada en el mundo, de Javier Solar y Andrés León Becker.

Al final de la función charla entre los directores y Paula Astorga.
18:30 horas.
Proyección. 
Por si no te vuelvo a ver de Juan Pablo Villaseñor.
Al final de la función charla entre el director y Sergio Raúl López.
20:30 horas.
Viernes 6 de noviembre
Mesa redonda. La vida profesional. Estudios de caso: Ópera prima ficción.

Participan: Carlos Carrera, Jorge Ramírez Suárez, Francisco Vargas y Martín Boege.
Moderadora: Marina Stavenhagen
11 horas.

Proyección. La mujer de Benjamín de Carlos Carrera. 

Al final de la función charla entre el director y Leonardo García Tsao.
13:00 horas.
Mesa redonda. Docencia: Retroalimentación vertical-Retroalimentación horizontal
Nerio Barberis, Patricio Saiz, Vidblaín Balvas y Laura Imperiale.
Moderador: José Antonio Cordero.
18:30 horas.

Proyección: Conozca la cabeza de Juan Pérez, de Emilio Portes.   

Al final de la función charla entre el director y José Antonio Cordero.
20:30 horas.
Lunes 9 de noviembre
Proyección: Max Domino de Gerardo Pardo y La mentirosa de Juan Arturo Brennan.
16:30 horas.

Proyección: Estrellas solitarias de Fernando Urdapilleta.

Al final de la función charla entre el director y José Antonio Monterrosas.
18:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 2 

La parka, de Gabriel Serra; El abuelo Cheno y otras historias, de Juan Carlos Rulfo, y Objetos perdidos de Eva López Sánchez.
20:30 horas.
Martes 10 de noviembre

Proyección. La vida después, de David Pablos. 

Al final de la función charla entre el director y Erick Estrada.
16:30 horas.

Proyección. El secreto de Romelia de Busi Cortés. 

Al final de la función charla entre la directora y Nelson Carro.
18:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 3

El último fin de año, de Javier Bourges, Dorsal de Pablo Delgado, Reality show de Federico Schmucler, Un vagón al lado de la vía de Rafael Illescas y Don Sabás de Juan Manuel Zúñiga.
20:30 horas.
Miércoles 11 de noviembre
Proyección. Mi universo en minúsculas, de Hatuey Viveros. 
Al final de la función charla entre el director y Rafael Martínez García. 
16:30 horas.
Proyección. 1973, de Antonino Isordia.
Al final de la función charla entre el director y Jacaranda Correa.
18:30 horas.
Proyección. 40 años en corto. Programa 4.  
Rastros, de Diego Muñoz; La madre, de Ernesto Martínez Bucio; Un viaje, de Gabriela Monroy, y Elvira Luz Cruz, pena máxima, 

de Dana Rotberg y Ana Diez.

20:30 horas.
Jueves 12 de noviembre

Proyección. La orilla de la tierra, de Ignacio Ortiz. 

Al final de la función charla entre el director y Rafael Aviña.
16:30 horas.

Proyección. Somos lo que hay, de Jorge Michel Grau. 

Al final de la función charla entre el director y Gerardo Gil.
18:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 5

La habitación, de Raúl Quintanilla; Rebeca a esas alturas, de Luciana Jauffred; La cuarta casa, un retrato de Elena Garro, de José Antonio Cordero, y Yuban (Tierra Viva) de Ya’asib Vázquez.
20:30 horas.
Viernes 13 de noviembre

Proyección. Dama de noche, de Eva López Sánchez. 

Al final de la función charla entre la directora y José Antonio Cordero.
16:30 horas.
Proyección. De ida y vuelta de Salvador Aguirre. 
Al final de la función charla entre el director y Fernando Bañuelos.
18:30 horas.
Sábado 14 de noviembre

Proyección. 40 años en corto. Programa 6 

¿Y si platicamos de agosto?, de Maryse Sistach; Lo que quedó de Pancho, de Amir Galván; Inaudito, de Agustín Calderón, y Dos de tres, de Paulina Rosas.
16:30 horas.

Proyección. 40 años en corto. Programa 7 

Contrafábula de una niña disecada, de Alejandro Iglesias; La neta no hay futuro, de Andrea Gentile; Los zapatos de zapata, de Luciano Larobina, y Dime lo que sientes, de Iria Gómez.
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Sergio Tovar Velarde y sus relatos homoeróticos en “Cuatro lunas”

febrero 19, 2015

Que al final sólo importe que es una película de amor

Por Fabián de la Cruz Polanco

Si bien la orientación sexual de los protagonistas del segundo largometraje de Sergio Tovar Velarde dificultó la obtención de recursos para filmar Cuatro lunas, no resultaron muy distintas de cualquier proyecto independiente. Aún así, esta cuarteta de relatos homoeróticos de distintas edades ganó en Monterrey y será estrenada en noviembre en la cartelera nacional.

Cuatro Lunas-Mexiquense

 

Sergio Tovar Velarde y su elenco, al final de la transmisión especial por el XV 
aniversario del programa Cinescape, de Televisión Mexiquense, conducido por 
Rolando Martínez Ávalos, quien condujo la alfombra roja de Cuatro Lunas. 
Foto: Sergio Raúl López.

“Cualquier persona, a cualquier edad puede enamorarse. No existen condiciones ni límites para sentir atracción por otro ser.” Tal es la premisa fundamental del largometraje Cuatro lunas (México, 2014), de Sergio Tovar Velarde en el que se presentan cuatro historias en las que hombres de diferentes generaciones descubren el amor y los temores que puede conllevar.

La cinta es una metáfora sobre los ciclos lunares y en ella se retratan cuatro aproximaciones al mundo homoerótico, cada una con sus complejidades y tejidas en una drama romántico, con tintes de comedia.

Como advierte su sinopsis: “Un chico enamorado en secreto de su primo, dos jóvenes universitarios enfrentando el temor de aceptarse, una pareja de años amenazada por la llegada de un tercero y un anciano obsesionado con un joven prostituto son los ejes de esta película que retrata el enamoramiento en sus distintas facetas.”

El segundo largometraje de Sergio Tovar Velarde, reúne algunos grandes nombres del cine mexicano como Alonso Echánove, Juan Manuel Bernal, Mónica Dionne, Karina Gidi y Alberto Estrella, junto con actores de la nueva generación como Alejandro de la Madrid, César Ramos, Jorge Luis Moreno y el español Antonio Velázquez, además de actuaciones especiales de Luis Arrieta, Ricardo Polanco, Marisol Centeno, José Ángel Bichir, Alejandra Ley y la cantante Astrid Hadad, y fugaces apariciones de los críticos fílmicos Mauricio Peña y Joaquín Rodríguez, recién fallecidos.

Además del largometraje Aurora boreal (México, 2007), Tovar Velarde ha dirigido una docena de cortometrajes, mismos que incluyen “Chat”, como parte del tándem de Los inadaptados (México, 2011) y Jet Lag (México, 2011),

Luego de su estreno como parte de la Selección Oficial del xxix Festival Internacional de Cine en Guadalajara (ficg), compitiendo por el Premio Mezcal en marzo pasado, Cuatro lunas, coproducida por Akto Films y Los Güeros, obtuvo el Cabrito de Plata a Mejor Largometraje de Ficción en el Festival Internacional de Cine de Monterrey, llegará a la cartelera mexicana en noviembre y también recorrerá festivales internacionales como el Fort Lauderdale Gay and Lesbian Film Festival, en Estados Unidos, y algunos otros de la vida cinematográfica gay mexicana.

¿Cómo surgió la idea para crear Cuatro lunas?

Durante años me interesó saber qué tan distinto era el mundo para un hombre gay respecto a otro y encontré que, al igual que con cualquier heterosexual, no hay dos historias iguales. Cada proceso es único y los miedos son distintos según la familia, la formación, la historia personal. Pero descubrí, a la vez, que sí había puntos en común, particularmente el momento de aceptar y asimilarse como gay, como alguien diferente a la mayoría. Así surgió Cuatro lunas, intentando encontrar puntos en común en historias muy diversas. Y lo hice a través de cuatro retratos de personas de diferente edad, haciendo una analogía con el ciclo de vida lunar.

¿Cuáles fueron los retos a los que te enfrentaste antes, durante y después del rodaje?

Honestamente yo pensaba que estábamos en un país y en un tiempo mucho más dispuesto a aceptar ciertos temas. Muchas de las puertas cerradas a las que nos enfrentamos tuvieron que ver, precisamente, con que era una película de temática gay y con que a muchas de las personas que pudieron ser clave –inversionistas, patrocinadores, productores–, les pareció mejor idea no involucrarse en algo de esta naturaleza. Pero estábamos tan convencidos de que era una historia vibrante que debía ser filmada, que decidimos hacerla a pesar de no contar con los principales apoyos. Y ésa es entonces la verdadera respuesta: las dificultades que enfrentamos son las que enfrenta cualquier película independiente en México, intentando llegar a un buen término una producción aunque yendo a contracorriente.

¿Podemos afirmar la existencia de un cine gay mexicano?

Supongo que podríamos, pero no siento que sea lo más importante al momento de hacer este tipo de películas. En cualquier caso, preferiría hablar de películas de seres humanos en las que, gradualmente, llegue a ser irrelevante si la historia de amor es entre un hombre y una mujer o entre dos mujeres, por ejemplo. Que al final sólo importe que es una película de amor. Quisiera hablar de comedias o dramas, pero no de cine gay como si fuera un género en sí mismo.

En México hemos tenido una gran figura, que es un parteaguas incluso a nivel internacional, el Maestro Jaime Humberto Hermosillo y su clásica cinta Doña Herlinda y su hijo (México, 1985). De generaciones recientes hay grandes cineastas como Julián Hernández o Roberto Fiesco, a quienes admiro profundamente. Y hay también un par de ejemplos de cine gay que lograron llegar al circuito mainstream en recientes fechas, con tan pobres y contraproducentes resultados, que prefiero omitir. Sería difícil hablar del cine gay mexicano como un movimiento importante, sin embargo, de seguir la tendencia actual, muy pronto sí podría ser una realidad.

¿Por qué la gente debe ir a ver Cuatro lunas?

Porque pienso, con toda objetividad, que es una película muy hermosa, llena de alma y con vida propia. Es una película entrañable, conmovedora y, para algunos, bastante dura, sobre todo por lo sincera que es. No es una película exclusivamente para el público gay. Mi intención es que, pasados algunos minutos, el público deje de ver personajes gays para comenzar a ver seres humanos, así, sin etiquetas.

¿Qué es lo que sigue después de este proyecto?

Estoy terminando el guión de mi nueva película y esperamos poder filmarla muy pronto. No es sobre personajes gays tal cual, pero sí explora formas no tradicionales de amor. De algún modo, me parece que va a ser una consecuencia muy lógica de todo lo que Cuatro lunas nos dejó.

Yo quisiera que la película se estrenara en los últimos meses de este año, pero pudiera suceder antes, o después. En cualquier caso, le pido a todos los que están pendientes de su estreno que nos sigan en redes sociales. En Facebook: CuatroLunasPelicula; en Twitter: Cuatro_Lunas, y en Instagram: CuatroLunasPelicula.

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Taller Cinematográfico de Mantarraya Producciones

junio 18, 2013

Taller Mantarraya

En la imagen, los productores Gabriel Martínez y Jaime Romandía; el escritor
Philippe Olle-Laprune, y el productor Miguel Bonilla. Foto: Sergio Raúl López.

Tras quince años operando como una de las más importantes productoras cinematográficas en México, Mantarraya Producciones convoca al Taller Cinenematográfico, un espacio de creación y desarrollo interdisciplinario, que busca ser una plataforma de nuevos talentos en la cinematografía, quienes tendrán la posibilidad de involucrarse en los procesos creativos de cada una de las áreas que requiere el oficio cinematográfico y asimilarlos desde la teoría y la práctica.

Y es que, en su opinión, muchos de los alumnos egresados de las universidades y escuelas de cine viven en un “limbo productivo y laboral” que los orilla a involucrarse a otros ámbitos alejados de la creación, además que muchos de ellos carecen de las herramientas necesarias para llevar a cabo sus proyectos personales de una manera eficaz o, en su defecto, para relacionarse profesionalmente en la industria.

Una de las directrices del Taller Cinematográfico es generar las metodologías y vínculos en la industria para gestionar eficazmente los proyectos, además de la implementación de un modelo teórico-práctico, fundamental para el aprendizaje de los procesos que requiere la creación cinematográfica.

Los talleres serán impartidos por Michel Lipkes, Julio Hernández Cordón, Regina Tattersfield y Miguel Bonilla Schnaas,  y se han confirmado clases magistrales, en el primer módulo, del francés Bruno Dumont y del mexicano Carlos Reygadas. En esta primera etapa Mantarraya trabaja en alianza con Casa Refugio Citlaltépetl (Citlaltépetl 25, entre Ámsterdam y Campeche, en la colonia Condesa de la Ciudad de México).

Los solicitantes deben registrarse en la página electrónica http://www.tallercinematografico.com, donde deberán adjuntar la documentación requerida y una carta de motivos, los seleccionados serán citados para una entrevista. La inscripción costará cinco mil pesos por dos años, y el cinco mensualidades de ocho mil pesos por los cuatro semestres. Estos estudios no cuentan con validez oficial.

Entre las producciones de Mantarraya se encuentran las cintas de Carlos Reygadas: Japón, Batalla en el Cielo, Luz Silenciosa y Post Tenebras Lux, de Carlos Reygadas; Sangre, Los Bastardos y Heli, de Amat Escalante; Rio de Oro, de Pablo Aldrete; Alamar, de Pedro González Rubio; Halley, de Sebastián Hofmann, entre otras.

La convocatoria cierra el 20 de junio y los talleres inician en agosto de 2013.

taller Mantarraya

Adriana Barraza, cuatro décadas como actriz

mayo 15, 2012

Cada personaje es una creación conjunta entre director y actor

Por Sergio Raúl López

Asuntos del mundo mediático globalizado: bastaron dos apariciones en filmes de amplia difusión internacional para que Adriana Barraza no sólo fuese ubicada en el plano internacional y se convirtiese en la tercera actriz mexicana en alcanzar la candidatura al Oscar, sino para reactivar su carrera como intérprete y retornar a los foros cinematográficos.

Mientras el cambio de siglo la halló convertida, más que una actriz en activo, en una respetada y prestigiosa pedagoga y entrenadora del ámbito histriónico, sobre todo en Televisa donde solía además dirigir, dar clases de neutralización de acento y coach de actuación, y en la Universidad Autónoma de Chihuahua, además de actuar en algunas telenovelas, videoteatros y series diversas e incluso películas de la desaparecida productora Televicine  (en las cintas El resplandor, La primera noche, La segunda noche La paloma de Marsella)..
Bastó, empero, un llamado para integrarse al rodaje de Amores perros (México, 2000), primer largometraje del ex publicista y locutor Alejandro González Iñárritu, para reintegrarse a la actuación en activo y despegar su carrera cinematográfica. Pero si la aparición como madre de Gael García Bernal (Octavio) le granjeó un gran reconocimiento, la reunión de ambos como Amelia y Santiago en Babel (Estados Unidos-Francia-México, 2006), el tercer film del ahora internacionalizado mexicano, le depararía una nominación de la Academia Cinematográfica estadounidense como Mejor Actriz de Reparto -la tercera mexicana, luego de Katy Jurado y Salma Hayek-, y le permitiría en seis años aparecer en una veintena de producciones, además de formar parte de la élite actoral internacional y formar parte de la Academia de Artes Cinematográficas de Hollywood.
Actualmente afincada en Buenos Aires, donde ha fundado una escuela de actuación junto con su marido, el actor argentino Arnaldo Pipke, la actriz, originaria de Toluca (donde nació en marzo de 1956), celebra 40 años de carrera actoral y 30 como docente en la práctica del monólogo. Halló en el estilo unipersonal una forma afortunada para combinar sus compromisos en cine y televisión, pues le permite presentarlo en escenarios de Argentina, México y Estados Unidos, países en los que pasa buena parte de su tiempo.
-Nunca había hecho uno y se lo pedí a Erika Halvorsen, que escribe para teatro y para televisión, y es amiga mía. Se llama Me doy bel gusto y ella también me está dirigiendo. Y justamente cuando trabajamos lo último en Argentina para que yo me llevara mi montaje y trabajara en Miami, reafirmé lo necesario que es el director. Uno no puede mirarse solo, es sumamente complicado. Necesitas a alguien que te ayude a verte, para mí es una mancuerna necesaria y completamente útil para llevar a cabo un espectáculo como debe ser.

-¿Cómo mira el cine latinoamericano actual, especialmente las cinematografías mexicana y argentina?
-Fíjate que lo primero que descubrí cuando llegué a Argentina hace nueve años fue que hacían 70 producciones al año, cuando era un país con una economía caída, terrible. Sinceramente me sorprendí muchísimo. Eran finales de 2002, pero ahora sigue habiendo más, ya pasan de las cien películas anuales. Es una industria muy amplia y que debiera tener una mayor distribución en Latinoamérica, porque lo hacen mucho más a Europa. Es una pena, porque hay fenómenos cinematográficos bien interesantes; otros no, como todo, pero ojalá pudiéramos ver más cine argentino en México. La verdad es que a nivel latinoamericano los principales productores de cine son México y Argentina, pues las plazas que tendrían la posibilidad de hacerlo, como Colombia y Venezuela, tienen poca producción. Y considero que los mexicanos somos bien tratados en el mundo mientras que a los argentinos no los conocen tanto.

-La forma de actuación argentina, en general, tiene una gran relación con la técnica actoral que se requiere para cine, ¿es cierto?
-He trabajado con personas en toda Latinoamérica y puedo afirmar que la metodología y el tono actoral que han encontrado los argentinos es sumamente realista, a veces muy naturalista en cuanto a estilo y muy conmovedor, sin importar el género que aborden, sea teatro, cine o televisión. Me intrigó cómo es que podían actuar como si estuvieran en cine. Era un tono tan íntimo, tan real, tan naturalista, tan interno, que realmente me desconcertó; pero también me encantó, obviamente. Para trabajar con ellos como actriz también hay que entonarse con la veracidad y la profundidad que llegan a tener. Y justamente el naturalismo es así. El realismo consiste en mostrar lo que le ocurre al personaje, mientras que en el naturalismo consiste en mostrar lo que le sucede en el momento al actor, él es el personaje. Usualmente el tono actoral al que nosotros estamos acostumbrados a ver en el teatro es que el actor me muestre lo que le está pasando y no tanto la inmediatez de lo que le sucede. Es lo que no se debe tener en cuenta en el cine, hacer ese tipo de diferenciación en la actuación.

-A veces los directores, más que requerir de una cierta actuación, requiere al actor como parte del cuadro, lo que implica más una necesidad para la cámara y la escena que actoral.
-Eso ocurre en cualquier evento que esté dirigido. Como director uno necesita que el actor esté en la luz, de lo contrario no sirve, por muy buena actuación que sea. Pero no considero que el director use al actor como un objeto, sino tiene que llegar a un lugar en combinación con él. Como actor uno sabe que tiene que cumplir esas reglas: estar en la luz y en la posición necesarias, y aparte uno tiene que ser verídico e interpretar el personaje como el director quiere que se desarrolle. Hay de todo, desde directores-maestros, que lo acompañan a uno, hasta directores-tiranos, que piensan que el actor es una marioneta. Sinceramente, a partir de los roles que he hecho en cine nunca he tenido un director que no tome en cuenta este trabajo en conjunto que hacemos para poder crear un personaje. Necesariamente es una creación conjunta.

Juego e independencia

Una sucinta carta impersonal del director y actor inglés Kenneth Brannagh comunicó a Adriana Barraza que durante el proceso de edición había quedado fuera de la cinta Thor (Estados Unidos, 2011), sobre las aventuras del superhéroe de la Marvel. Para la actriz no fue sino uno de los gajes de este oficio, tan repleto de altas y bajas. Apenas en marzo, en el Festival de Guadalajara, su más reciente cinta, Mariachi gringo (Estados Unidos, 2012, de Tom Gustafson) había ganado el Premio del Público y el de Mejor Actriz para Martha Higareda (con quien ya había compratido créditos en Te presento a Laura, 2010). Y es que su carrera la ha llevado a las más variadas producciones, lo mismo Arrástrame al infierno (2009), del maestro del terror Sam Raimi o la actuación coral Rage, de Sally Potter, junto a un gran elenco (Judi Dench, Jude Law, Dianne Wiest, John Leguizamo y Steve Buscemi); que la comedia comercial Pobres divas (2010) o el cortometraje de autor Lindo y querido, de Patricia Rigen, para el largometraje Revolución (2010).

-Otra de sus facetas es enseñar acentos neutros, hacer coaching actoral con niños, o dar asesorías a gente sin experiencia actoral.
-En la televisión uno tiene la oportunidad de trabajar con personas que jamás han actuado. A mí el profesor Héctor Jiménez me enseñó una gran cantidad de bloques de trabajo para poder enseñar al actor inexperto y llevarlo a tener una mayor veracidad para que pueda transmitir, que es lo primero que busco como directora. Sin veracidad lo único que te queda es un oficio para que uno pueda cumplir con un personaje, lo que no quiere decir que ese oficio pueda hacerte famosísimo y hacerte ganar muchísimo dinero, pero una cosa es tener el oficio y otra es realmente ser un actor y poder interpretar.

-Cómo la ha ido conduciendo su carrera en torno a su propia forma de vivir tranquila, en paz y a gusto.

-Fíjate que esa es una cuestión muy importante. Uno tiene que trabajar mucho para luego poder darse momentos de tranquilidad como los que vivimos mi esposo, Arnaldo Pipke, y yo. Los dos somos maestros y a mediados del año pasado decidimos crear nuestra empresa y escuela de asesoría, justamente para ser independientes y no casarnos con nadie; claro, sin descuidar nuestras carreras. Lo construimos desde la base de hacer bien nuestro trabajo donde sea: en la televisión, el cine o en el teatro. Damos cursos normales, pero nos gusta dar asesorías a empresas, lo hemos hecho con Univisión, Venevisión y Telemundo.

-¿En estos 40 años de carrera ha cambiado su concepto sobre el significado de ser actriz?
-No, no ha cambiado. Significa ser una persona que juega; en inglés se dice to play. Es una persona que interpreta a otros para hacer soñar a otros y soñarse a sí mismo.

Este artículo se publicó originalmente en la sección de cultura del diario El Financiero (14/V/2012).