Posts Tagged ‘Christián’

La consumista fe ciega del “González”, de Christian Díaz Pardo

marzo 2, 2015

Estamos rodeados de instituciones que nos engañan

Por Sergio Raúl López

Detrás de una muy directa crítica a las iglesias pentecostales exportadas desde Brasil con sus relucientes pastores de inmaculados peinados cortos y trajes cortados a la medida se esconde una cinta de acción y suspenso. En ella, un joven mexicano, igual a otros tantos millones, desesperado ante la inmovilidad laboral, económica y de ascenso social en el país, encuentra en el próspero y lucrativo negocio de la predicación una vía no para encontrar a dios sino a un ser mucho más mundano: el dinero.

0009420

 

Still 17

Una fe ciega, casi como el salto al vacío kierkegaardiano, es capaz de impulsar hasta lo indecible a un hombre. Pero no es la fe de los santos, aquella que los levanta del suelo y les hace levitar en tanto guardan un éxtasis místico, y tampoco aquella del perfecto hombre común en desesperada búsqueda por hallar a alguien más –sea divinidad o mundanidad– en quien recargar sus incesantes aflicciones. Es la fe contemporánea, aquella domina casi completamente las obsesiones y las patologías del presente ciudadano occidental, la que provoca peores injusticias y conduce a perdiciones más extremas, la del dinero, lo que tanto lo disloca de la realidad.

El dinero y, claro, las posesiones, la capacidad de adquirir, la imagen pública –tanto con su familia como con sus amigos y con su enamorada–, la que conduce al edificio de los vocingleros televangelistas y hace extraviar al estrafalario González: Falsos profetas (México, 2013), en la ópera prima Christian Díaz Pardo. Una película con la que el realizador chileno, recientemente graduado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) ciertamente critica la alienación masiva y la explotación económica de los ejércitos de creyentes que ceden dócilmente cuantiosos diezmos e interminables limosnas ante estos enérgicos hombres de traje impecable y exótico acento portoñol –o ante los de cualquier otra procedencia y confesión–, pero en realidad parte de un claustrofóbico drama que deviene en sicótica cinta de suspenso y acción sobre las decisiones que un joven, con el futuro cancelado, tanto en lo profesional como en lo monetario, en un país sin progreso ni justicia social.

Y es que el demasiado joven y exageradamente anodino “González” (Harold Torres en doble rol, tanto protagonista como productor de la cinta junto con Laura Pardo), ha de mentir incansablemente tanto a una lejana madre –sólo presente con insistentes llamadas al teléfono celular–, como a los imberbes caseros con los que comparte un minúsculo espacio en una unidad habitacional –el Centro Urbano Presidente Alemán de la Ciudad de México–, pues su urgencia por convertirse en una persona solvente y respetable según sus conservadores estándares, le mantienen frustrado, tenso y agobiado, ya que el único trabajo que ha conseguido es el de telefonista de un boyante filial en un templo de alguno de los tantos movimientos pentecostales brasileños de exportación, aburrido y hastiado de escuchar los implorantes ruegos por un milagro de la feligresía, así como de atestiguar los desplantes de riqueza, poder y prosperidad de un prolijo “pastor Elías” (Carlos Bardem), que mantiene celosamente la secrecía en torno a su verdadero rostro.

La megalomanía con la que González va suplantando su insatisfacción, van conformando una creciente espiral de atrevidos movimientos, tanto como para imitar al pudiente ministro como para conseguir los favores de “Betsabé” (Olga Segura), encorvada y siembre dubitativa compañera de tiara telefónica, en una velada pero poderosa referencia al clásico scorsesiano Taxi Driver (Estados Unidos, 1976).

Ganadora del Premio Especial LCI en el Encuentro de Coproducción Iberoamericana en el XXVII Festival Internacional de Cine en Guadalajara y estrenada en el décimo primer Festival Internacional de Cine de Morelia, donde Torres y Bardem ganaron, como elenco, el premio a Mejor Actor de Largometraje Mexicano, y del Zenith de Oro a primera película en el xcvi Festival de Cines del Mundo de Montreal, González: Falsos profetas –tal es el nombre con el que estrena comercialmente–, producida por Chacal Filmes y distribuida por Cine Caníbal, se encuentra en la cartelera mexicana desde el 27 de febrero.

Y motivó la siguiente charla con su director:

¿Cómo fue el proceso para involucrarte en un tema tan complicado, que puede levantar tantas ámpulas –como lo que recientemente ocurrió en París – como es la religión, el dogma, la fe? ¿Cómo decidiste hacer una película sobre el tema?

Debo decir que en mi infancia quizás hubo un interés religioso en mí, no tanto en mi familia sino que lo empecé a buscar por fuera, pero al mismo tiempo vino un periodo de decepción de las instituciones religiosas. Recuerdo muy bien que, cuando era pequeño, el papa Juan Pablo ii visitó Chile y apareció en el balcón del Palacio de la Moneda para saludar a la gente con Augusto Pinochet a su lado y también que le tocó dar un enorme discurso en el Estadio Nacional, que fue un campo de detención y de tortura durante la dictadura, sin mencionar palabra alguna respecto a ese tema. Desde entonces tuve esta visión de que las instituciones religiosas a veces sirven a muchos otros intereses y no necesariamente para el asunto espiritual. También desde la infancia conocí a los televangelistas estadounidenses como los del The 700 Club o a Jimmy Swaggart, que también tuvo su escándalo –acusado de ocupar prostitutas. Una vez radicado en México me di cuenta, cambiando la televisión, de los canales donde alguien está predicando y, claro, le cambias y vas a lo que sigue, realmente no te detienes a pensar en qué institución regula y permite que esta gente tenga la oportunidad de estar en un canal de televisión abierta y tener acceso a un auditorio masivo. Ese tema siempre había estado dentro de mis intereses pero nunca había pensado, particularmente, en hacer una película.

Pero vino una mezcla de cosas, entre ellas una compañera del ccc que, de manera muy ingenua, se presentó en uno de estos lugares diciendo que era estudiante de cine y le parecía muy interesante como para hacer algunas entrevistas y grabar algo, un mini documental, e inmediatamente le contestaron que no, que por favor se fuera. Y cuando salió, unas personas la siguieron por la calle, seguramente para cerciorarse que no fuera a ser una periodista encubierta o que hubiera un equipo de filmación esperándola afuera. Ella se quedó muy asustada y decidió cambiar de tema. Pero cuando nos contó esa anécdota en clase, fue como un click para mí, supe que ahí hay un universo oscuro, algo que obviamente no quieren sacar a la luz. Y empezó toda una investigación por Internet, ver videos, revisar mucha prensa y estuve fantaseando mucho tiempo con la idea de hacer un documental al respecto, pero con el tiempo también tuve la sensación de que iba a ser más interesante escribir una historia de ficción en la que pudiera crear los personajes y las situaciones, en la que tuviera la oportunidad de hablar de otros temas que se relacionaban, me parece, con el asunto de estas iglesias.

En este caso específico y por el gran aparato de seguridad que mantienen, existía la posibilidad de tener mucho más control con una película de ficción que con un documental.

Exactamente. Por otro lado también venía con la sensación de haber terminado la escuela, el ccc, con tres cortometrajes de ficción un poco más ingenuos, básicamente historias de niños, de preadolescentes, historias más familiares y más íntimas –dirigió y editó Los esquimales y el cometa (México, 2005) y Antes del desierto (México, 2010). Cuando egresé tenía la sensación de que quería hacer una película ya con un tema adulto, algo más fuerte, no quería quedar encasillado como el “director de películas de niños”. Y ahí fue que empecé a pensar en cuáles son los temas que me interesan, un poco coincidieron las cosas y esa terminó siendo la idea que empecé a desarrollar.

Aunque se retrata una iglesia evangélica brasileña, en realidad la crítica de la película abarca muchos más temas. ¿Cómo planteaste un personaje con un acento de portoñol, en México, en un edificio tan parecido al Pare de Sufrir? Implicaba una producción más grande, pero jamás te iban a dejar filmar ahí.

Fue un proceso complejo también la perspectiva de cuando estás empezando a escribir el guión, pues como escritor y realizador empiezas siempre a tomar ciertas decisiones. Ya tenía esta idea, un poco inspirado en otras películas que me gustan, de un personaje que se va volviendo un poco loco, en el fondo es la construcción de un antihéroe, que es un tipo de personaje que me gusta mucho. Pero también está todo lo que había que construir alrededor de él, para que resultara más o menos creíble. Eso ya que tenía su grado de complejidad y de toma de decisiones, porque el hecho de escribir que tienes un teatro con no sé cuánta gente adentro levantando las manos, adorando, cantando y llorando, se vuelve complejo en términos de producción. Te das cuenta que escribes una película que no vas a poder hacer con tus cinco amigos ni con un presupuesto de unos pesitos que juntes en una fiesta, sino que era una película que iba a ir creciendo, en términos de producción y que necesitaría un presupuesto importante. Claro, es un momento complejo en el que, como realizador y escritor, tienes que tomar decisiones y apostarle, porque si decides que todo González ocurrirá en una habitación, está difícil, sería un desafío enorme, de todo tipo. Y una vez que se toma la decisión de que sea una película grande –no de millones de dólares pero que sí necesita dinero–, empiezas a construir y a tratar de no meterte tú mismo el pie, eran muchos los detalles que había que ir creando para que resultara verosímil.

La cinta no resulta sólo una crítica al negocio detrás de la religión sino que es, digamos, un manifiesto sobre la soledad de las personas, no únicamente de los propios feligreses, sino de la gente común que ve en esta organización piadosa una vía para escalar económicamente. Es un retrato de la evasión mediante las promesas de fe, que contrastan con la crisis económica del país y la imposibilidad de los jóvenes de desarrollarse como profesionistas y como ciudadanos regulares.

Obviamente me interesaba este mundo de las iglesias neoevangélicas, pero había toda una serie de subtemas adyacentes que lo rodean y que me parecía importante hablar. Estamos rodeados de instituciones que nos engañan, nos manipulan, en las cuales ya no creemos como ciudadanos ni como habitantes del mundo. Estamos viviendo una crisis muy importante de credibilidad en nuestras autoridades, en nuestros gobernantes, en nuestros políticos, en los medios de comunicación pues ya no creemos en las grandes cadenas de televisión ni en lo que nos dicen sus noticieros, tampoco le creemos al banco cuando nos descuenta porque sí. Me interesaba que todo eso quedara retratado y que la película finalmente se volviera una gran metáfora en la que, claro, el punto llamativo que resalta son estas iglesias, pero en realidad habla sobre a qué grado hemos llegado en cuanto a la mercantilización de todo y a las expectativas que debemos llenar. Es decir, mientras más grande sea tu televisión, mientras mejor sea tu teléfono celular, vistas más caro o tu esposa sea la más guapa, etcétera, eres más exitoso. Hay una serie de presiones que empiezan a orillar a la gente a hacer cosas muy locas y muchas veces nos preguntamos por qué hay sicarios o personas que entran a una oficina y matan gente, pero si lo piensas bien, el problema es que vivimos en una sociedad y en un sistema que es psicópata, y el hecho de tratar de ajustarnos a esa sociedad provoca que haya gente muy disfuncional.

Hay una presión familiar para que González se inserte en el terreno profesional y en la independencia económica, en un entorno en el que no existen posibilidades reales más que la de ser telefonista de una empresa religiosa –o cajero o mensajero. Ese choque con la realidad, entre lo que él quiere, lo que le exigen y lo que puede ser, termina por trastornarlo.

Claro, a lo mejor en una primera lectura de la película puedes pensar que González está súper loco y que es un tipo despreciable al cual debieran encerrar en la cárcel, pero en realidad, analizando todas las cosas que ocurren en la película, al final es una víctima que desde el principio está pidiendo una oportunidad a la sociedad. Él quiere tener un trabajo, ganar bien, tener lo que en la tele te dicen que debes poseer y hace lo que se supone que hay que hacer: ir y buscar trabajo, decir lo que hay que decir. Sin embargo, una a una, las puertas se le van cerrando a un nivel muy agobiante y claustrofóbico en el que la única salida que le queda es hacer una locura.

Esto nos conduce, de nuevo, al género cinematográfico. Es un retrato profundo sobre este desencanto de la realidad en la sociedad contemporánea, sobre todo en Latinoamérica, donde estamos golpeadísimos, pero además te inserta en un thriller, en las películas de acción, que te mantiene siempre en el filo. ¿Cómo fuiste soltando esta presión?

Desde que estaba escribiendo el guión con Fernando del Razo –coguionista de la cinta–, teníamos muy clara la idea de que estuviera compuesta de dos ingredientes principales: por un lado que tuviera elementos de una película para un público amplio donde entraba el género, el thriller, el suspense, el antihéroe, que es un tipo de película muy reconocible, pero por otro lado queríamos tener este cine un poco más contemporáneo, más contemplativo –si le quieres llamar así–, más antropológico, más pausado, en el que te da tiempo para pensar, para imaginar cosas y, en general, también una película en la que no todo estuviera explicado didácticamente, donde hubiera algo de información escondida para dejar la puerta abierta a la imaginación del espectador, que a mí me parece súper importante. Creo que lo que ocurrió, finalmente, teniendo estos conceptos claros, ya al final es que se siente en dos tiempos, su primera mitad parece ser algo pausada y que se toma su tiempo para describir situaciones, personajes y una atmósfera, y que en la segunda parte va en un in crescendo en este sentido del suspenso, del thriller, con este twist final en el que no sabes si el personaje va a lograr lo que quiere o no, un final abierto.

 

 

Still 30

 

Still 15

 

B6xbvEbIMAEPu9x

Anuncios

Cine Toma 39: Una treintena de anualidades

febrero 28, 2015

Remembranzas, lecturas y reflexiones en torno a la historia de la FICG

Portada TOMA 39-Ch

Les presentamos la portada del número 39 de Cine Toma, revista bimestral que circulará a nivel nacional, durante marzo y abril, en locales cerrados, que presenta una fotofija de los actores Carlos Bardem y Harold Torres, antagonistas en la película González: Falsos profetas (México, 2013)de Christian Díaz Pardo, una cinta en tono de thriller y suspense que aborda el desempleo y la falta de oportunidades a un ambicioso y frustrado joven que acaba trabajando en el call center de una iglesia pentecostal brasileña en la ciudad de México, y sus insensatos intentos por prosperar económicamente mediante la prédica.
Este número , la publicación ofrece como dossier central: “UNA TREINTENA DE ANUALIDADES. Remembranzas, lecturas y reflexiones en torno a la historia del FICG”, con el que nos unimos a la conmemarición por los treinta años del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, cuya primera edición ocurrió del 10 al 15 de marzo de 1986 como Muestra de Cine Mexicano, procuró reunir las voces, recuerdos y vivencias de actores de la misma radicados en la capital jalisciense. El dossier abre con una entrevista con el actual Director General del FICG, el biólogo Iván Trujillo Bolio, quien cumple un quinquenio al frente del que considera festival más importante de Latinoamérica. Enseguida, Gerardo Salcedo, Director de Programación del FICG, brinda un vistazo panorámico a la secciones oficiales en competencia. El investigador Tonatiuh Lay realiza un estudio la evolución y crecimiento en cada edición. Y los académicos Rosario Vidal y Eduardo de la Vega analizan la interacción de este foro con el género documental.  Dos de las fundadoras tanto del cineclub Cine y Crítica como de la Muestra, Annemarie Mëier y Martha Vidrio, hablan al respecto. La cineasta Kenya Márquez, ex directora del FICG, relata los cambios y mutaciones que le tocó realizar. Otro cineasta jalisciense, Rodolfo Guzmán, nos comparte algunas anécdotas. Luis Carrasco realiza un análisis sobre la creación del festival. Se ofrece una oda al cine erótico de Bernardo Bertolucci, principal homenajeado de esta edicion. También se ofrece la lista completa de premios, directores y fechas en la historia de la Muestra, actual Festival.
En la sección Industria, Federico Urtaza, director de Promoción de la Comisión de Filmaciones de la Ciudad de México, aborda los planes de la dependencia para que la sociedad vea más cine nacional. Académicas reproduce el ensayo sobre Naufragio, de la Colección Ganadoras del Ariel y ofrece la lista completa de películas inscritas a la 57 entrega del Ariel. Desde la Filmoteca de la UNAM anuncia la publicación de Manuel Fontanals, escenógrafo del cine mexicano, de Elisa Lozano. Enseñanzas de la Cátedra Bergman.
La octava entrega del Curso de Actuación para Cine, de José Sefami, aborda la necesaria conciencia del tipo de toma que realiza la cámara y cómo incluye en la intensidad de la actuación. Libros presenta un fragmento de Gloria, de la dramaturga Sabina Berman. En Festivales, Paula Chaurand adelanta la cuarta edición del Riviera Maya Film Fest y Carlos Sánchez aborda la primera edición de Expo Rodaje. En Estrenos, se incluyen entrevistas con Christian Díaz Pardo, por González: Falsos profetas, con Alonso Ruizpalacios, por Güeros y con Catalina Aguilar Mastretta por Las horas contigo. 

“Gloria”, estrenará el primero de enero de 2015

octubre 7, 2014

unnamed-3

Gloria (México, 2015), debut en la dirección del suizo Christian Keller con guión de Sabina Berman (Backyard, El Traspatío; y Pancho Villa y una Mujer Desnuda) y protagonizado por Sofía Espinosa (El brassier de Emma, Vete más lejos, Allicia, Los bañistas), filme biográfico basado en la historia de la figura regiomontana de pop-rock, Gloria Trevi, se estrenará en la cartelera mexicana el primero de enero de 2015, con más de mil copias y distribuida por Universal Pictures International. De esta manera se alineará con su estreno en Estados Unidos, el primer trimestre del 2015, con Picturehouse, empresa que adquirió los derechos de distribución en el país vecino. En marzo de 2015 se estrenará en Colombia, Ecuador, Venezuela y Centroamérica, y en abril en Perú, también con distribución de Universal.

Gloria cuenta con Matthias Ehrenberg (Sexo, Pudor y Lágrimas; No Eres Tú, Soy Yo; y La Otra Familia); Barrie M. Osborne (El Gran Gatsby; y la trilogía de El Señor de los Anillos) y Alan B. Curtiss (Capitán de Mar y Guerra; y El Truco Final), como productores. Martin Boege (No Se Aceptan Devoluciones; y El Violín), como director de fotografía y Patricia Rommel (La Vida de los Otros), como editora. Además de Sofía Espinosa, actúan en la cinta Marco Pérez (Sergio Andrade), Tatiana Del Real y Ximena Romo.

VIII festival Voces contra el Silencio

abril 1, 2014

Un proyecto de difusión del documental iberoamericano

Por Christián Calónico, coordinador general de Contra el Silencio Todas las Voces

En escasos tres lustros de existencia del proyecto Voces Contra el Silencio enfocado a la difusión del documental iberoamericano, ha atestiguado cómo se ha modificado radicalmente el entorno social, político, económico y tecnológico. Sin embargo, no ha modificado en el fondo su vocación para seguir abriendo ventanas al documental social, especialmente ahora, que el Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente. Contra el Silencio Todas las Voces, arriba a su octava edición.

FOLIO.2323 MEDIO AMBIENTE 1. Realizador.ESTEBAN ARRANGOIZ

Río Lerma (México, 2011), de Esteban Arrangoiz.

Cuando, a finales de 1999, reflexioné junto con Claudia, mi compañera, en la idea de hacer un festival de documentales –idea que compartí a Margarita Suzán, quien se embarcó conmigo en esta aventura– como una respuesta frente a la ola de festejos con un carácter mercantilista que inundaban al mundo entero a propósito del fin de siglo y de milenio, el país y el mundo eran muy diferentes.

En ese momento nunca imaginé que esa idea hiciera surgir un proyecto de difusión que tiene ya casi 15 años de existencia y que, desde entonces, requiere la mayor parte de mis energías; un proyecto que se ha consolidado, que ha abierto muchas ventanas de difusión al documental mexicano e hispanoamericano y que en algo ha contribuido a su boyante situación actual.

En lo personal tenía dos años de haber iniciado una vida junto con Claudia y Ximena, Camila todavía no existía, nacería tres años después. La productora que formé en 1992, junto a Adriana, Producciones Marca Diablo, trabajaba mucho, tanto para proyectos por encargo, pagados, como para proyectos personales, que financiábamos con los pagos recibidos, como el seguimiento que hicimos durante muchos años del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), entre otros.

A nivel local apenas habían pasado dos años de que la izquierda comenzara a gobernar el Distrito Federal y de que los ciudadanos de la capital pudiéramos elegir a nuestros gobernantes y nuevamente se vislumbraba la posibilidad real de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fuera derrotado en la elección presidencial del año 2000. Así sucedió y en ese momento nadie hubiera pensado que, catorce años después, el país se encontraría sumergido en una ola de violencia nunca antes vivida y que el PRI hubiera regresado.

En el plano mundial, con la caída del socialismo, Estados Unidos aumentó su dominio sobre el planeta, convirtiéndose en el policía mundial, ante lo cual nadie en ese momento se imaginaba lo sucedido el 11 de septiembre de 2001, la guerra de Afganistán y la de Irak, los cambios políticos que vendrían en América Latina con la llegada de gobiernos afines a las ideas de izquierda en muchos países y, mucho menos, la primavera árabe.

En el plano tecnológico, quién se iba a imaginar la revolución que sucedería pocos años después con la masificación del Internet y la creación de las redes sociales como Facebook y Twitter, o con la proliferación de cámaras de video en diferentes formatos digitales, así como de programas de edición adaptables casi a cualquier computadora, los cuales cambiarían la forma de producir y difundir la producción audiovisual.

Nadie iba a pensar que de sólo existir dos festivales de cine en México, el de Guadalajara y el de Guanajuato, en la actualidad iban a existir alrededor de un centenar en todo el país, con diferentes temáticas y dirigidos a distintos públicos.

En ese momento, tampoco nos imaginábamos que la producción de películas de ficción y documental alcanzaría la cantidad y calidad que tienen ahora, y que se abrirían diversas convocatorias y fondos de apoyo.

Lo que no ha cambiado en estos años son las formas de distribución y exhibición  en cine y televisión. Por el contrario, en la exhibición existen dos grandes cadenas en ambos territorios: Televisa y tv-Azteca en televisión y Cinépolis y Cinemex –junto con MM cinemas, Cinemark y Cinemas Lumiere– en cine, que monopolizan más del 90% del mercado. A su vez, las grandes distribuidoras estadounidenses, conocidas como Majors, inundan con producciones extranjeras el mercado nacional.

Tampoco ha cambiado el espíritu con que nació Voces Contra el Silencio, que más que un festival es un proyecto de difusión y de creación de públicos para el documental con temática social. Un proyecto que a lo largo de estos casi 15 años de existencia se ha dedicado a abrir puertas y ventanas para su difusión, básicamente a través de las siguientes líneas de trabajo:

a) Realización del Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente. Contra el Silencio Todas las Voces, cada dos años, mismo que este año celebrará su octava edición, del 29 de marzo al 5 de abril.

b) Préstamo abierto y gratuito a personas, organizaciones e instituciones educativas y culturales, con fines educativos y culturales, de los tres mil documentales que conforman la videoteca.

c) Organización de muestras temáticas  o de los filmes ganadores de nuestra Selección Oficial a nivel nacional e internacional.

d) Donación de documentales a instituciones que lo solicitan, con el fin de apoyar la labor que desarrollan, previa autorización del realizador.

e) Transmisión en televisoras públicas y culturales de México y el extranjero de los documentales que conforman la videoteca.

f) Creación de la Red Alternativa de Exhibición de Documentales, en 2009, la cual tuvo un nuevo impulso durante el 2013.

g) Organización del Primer Encuentro Nacional de Documentalistas, en 2012, con el fin de lograr mejores condiciones de producción, distribución, difusión y exhibición de documentales nacionales; a partir del cual deriva la conformación de Documentalistas Mexicanos en Red, que a la fecha tiene miembros de treinta estados del país.

h) Conformación de la Red de Exhibición de Documentales en Plazas Públicas del Distrito Federal, en 2013.

i) Creación, durante 2014, de la Red de Exhibición de Documentales en Bachilleratos Públicos de la Ciudad de México.

Con todas estas acciones, Voces Contra el Silencio promueve la participación social activa al contribuir a la construcción de audiencias más informadas y críticas respecto a su entorno. No hay que olvidar que el documental, en tanto retrato del hombre, documento, archivo, memoria y voz, es un género fundamentalmente social.

Lo que se ha avanzado en estos años es mucho, pero resulta insuficiente ante la problemática a nivel de medios audiovisuales que se vive en México, en donde la mayor parte de la población tiene imposibilitado el acceso a otras opciones, a otras miradas y otras realidades audiovisuales, por lo que a pesar de que muchas cosas han cambiado en estos quince años, no cambiará nuestra vocación para seguir abriendo ventanas al documental social.

1790, Nas terras do bem-virá_09

Nas Terras do Bem-Virá (Brasil, 2007), de Alexandre Rampazzo.

Este artículo forma parte de los contenidos del número 33 de la revista cine TOMAde enero-febrero de 2014. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

Además, el foro Los Caminos Actuales del Documental en México (Políticas Públicas de Apoyo al Documental) se realiza como parte de Contra el Silencio Todas las Voces, entre miércoles 2 y el viernes 5 de abril en el Centro Cultural Universitario.

Encuentro Voces

Cartel-VOCESx-390x510