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La consumista fe ciega del “González”, de Christian Díaz Pardo

marzo 2, 2015

Estamos rodeados de instituciones que nos engañan

Por Sergio Raúl López

Detrás de una muy directa crítica a las iglesias pentecostales exportadas desde Brasil con sus relucientes pastores de inmaculados peinados cortos y trajes cortados a la medida se esconde una cinta de acción y suspenso. En ella, un joven mexicano, igual a otros tantos millones, desesperado ante la inmovilidad laboral, económica y de ascenso social en el país, encuentra en el próspero y lucrativo negocio de la predicación una vía no para encontrar a dios sino a un ser mucho más mundano: el dinero.

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Una fe ciega, casi como el salto al vacío kierkegaardiano, es capaz de impulsar hasta lo indecible a un hombre. Pero no es la fe de los santos, aquella que los levanta del suelo y les hace levitar en tanto guardan un éxtasis místico, y tampoco aquella del perfecto hombre común en desesperada búsqueda por hallar a alguien más –sea divinidad o mundanidad– en quien recargar sus incesantes aflicciones. Es la fe contemporánea, aquella domina casi completamente las obsesiones y las patologías del presente ciudadano occidental, la que provoca peores injusticias y conduce a perdiciones más extremas, la del dinero, lo que tanto lo disloca de la realidad.

El dinero y, claro, las posesiones, la capacidad de adquirir, la imagen pública –tanto con su familia como con sus amigos y con su enamorada–, la que conduce al edificio de los vocingleros televangelistas y hace extraviar al estrafalario González: Falsos profetas (México, 2013), en la ópera prima Christian Díaz Pardo. Una película con la que el realizador chileno, recientemente graduado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) ciertamente critica la alienación masiva y la explotación económica de los ejércitos de creyentes que ceden dócilmente cuantiosos diezmos e interminables limosnas ante estos enérgicos hombres de traje impecable y exótico acento portoñol –o ante los de cualquier otra procedencia y confesión–, pero en realidad parte de un claustrofóbico drama que deviene en sicótica cinta de suspenso y acción sobre las decisiones que un joven, con el futuro cancelado, tanto en lo profesional como en lo monetario, en un país sin progreso ni justicia social.

Y es que el demasiado joven y exageradamente anodino “González” (Harold Torres en doble rol, tanto protagonista como productor de la cinta junto con Laura Pardo), ha de mentir incansablemente tanto a una lejana madre –sólo presente con insistentes llamadas al teléfono celular–, como a los imberbes caseros con los que comparte un minúsculo espacio en una unidad habitacional –el Centro Urbano Presidente Alemán de la Ciudad de México–, pues su urgencia por convertirse en una persona solvente y respetable según sus conservadores estándares, le mantienen frustrado, tenso y agobiado, ya que el único trabajo que ha conseguido es el de telefonista de un boyante filial en un templo de alguno de los tantos movimientos pentecostales brasileños de exportación, aburrido y hastiado de escuchar los implorantes ruegos por un milagro de la feligresía, así como de atestiguar los desplantes de riqueza, poder y prosperidad de un prolijo “pastor Elías” (Carlos Bardem), que mantiene celosamente la secrecía en torno a su verdadero rostro.

La megalomanía con la que González va suplantando su insatisfacción, van conformando una creciente espiral de atrevidos movimientos, tanto como para imitar al pudiente ministro como para conseguir los favores de “Betsabé” (Olga Segura), encorvada y siembre dubitativa compañera de tiara telefónica, en una velada pero poderosa referencia al clásico scorsesiano Taxi Driver (Estados Unidos, 1976).

Ganadora del Premio Especial LCI en el Encuentro de Coproducción Iberoamericana en el XXVII Festival Internacional de Cine en Guadalajara y estrenada en el décimo primer Festival Internacional de Cine de Morelia, donde Torres y Bardem ganaron, como elenco, el premio a Mejor Actor de Largometraje Mexicano, y del Zenith de Oro a primera película en el xcvi Festival de Cines del Mundo de Montreal, González: Falsos profetas –tal es el nombre con el que estrena comercialmente–, producida por Chacal Filmes y distribuida por Cine Caníbal, se encuentra en la cartelera mexicana desde el 27 de febrero.

Y motivó la siguiente charla con su director:

¿Cómo fue el proceso para involucrarte en un tema tan complicado, que puede levantar tantas ámpulas –como lo que recientemente ocurrió en París – como es la religión, el dogma, la fe? ¿Cómo decidiste hacer una película sobre el tema?

Debo decir que en mi infancia quizás hubo un interés religioso en mí, no tanto en mi familia sino que lo empecé a buscar por fuera, pero al mismo tiempo vino un periodo de decepción de las instituciones religiosas. Recuerdo muy bien que, cuando era pequeño, el papa Juan Pablo ii visitó Chile y apareció en el balcón del Palacio de la Moneda para saludar a la gente con Augusto Pinochet a su lado y también que le tocó dar un enorme discurso en el Estadio Nacional, que fue un campo de detención y de tortura durante la dictadura, sin mencionar palabra alguna respecto a ese tema. Desde entonces tuve esta visión de que las instituciones religiosas a veces sirven a muchos otros intereses y no necesariamente para el asunto espiritual. También desde la infancia conocí a los televangelistas estadounidenses como los del The 700 Club o a Jimmy Swaggart, que también tuvo su escándalo –acusado de ocupar prostitutas. Una vez radicado en México me di cuenta, cambiando la televisión, de los canales donde alguien está predicando y, claro, le cambias y vas a lo que sigue, realmente no te detienes a pensar en qué institución regula y permite que esta gente tenga la oportunidad de estar en un canal de televisión abierta y tener acceso a un auditorio masivo. Ese tema siempre había estado dentro de mis intereses pero nunca había pensado, particularmente, en hacer una película.

Pero vino una mezcla de cosas, entre ellas una compañera del ccc que, de manera muy ingenua, se presentó en uno de estos lugares diciendo que era estudiante de cine y le parecía muy interesante como para hacer algunas entrevistas y grabar algo, un mini documental, e inmediatamente le contestaron que no, que por favor se fuera. Y cuando salió, unas personas la siguieron por la calle, seguramente para cerciorarse que no fuera a ser una periodista encubierta o que hubiera un equipo de filmación esperándola afuera. Ella se quedó muy asustada y decidió cambiar de tema. Pero cuando nos contó esa anécdota en clase, fue como un click para mí, supe que ahí hay un universo oscuro, algo que obviamente no quieren sacar a la luz. Y empezó toda una investigación por Internet, ver videos, revisar mucha prensa y estuve fantaseando mucho tiempo con la idea de hacer un documental al respecto, pero con el tiempo también tuve la sensación de que iba a ser más interesante escribir una historia de ficción en la que pudiera crear los personajes y las situaciones, en la que tuviera la oportunidad de hablar de otros temas que se relacionaban, me parece, con el asunto de estas iglesias.

En este caso específico y por el gran aparato de seguridad que mantienen, existía la posibilidad de tener mucho más control con una película de ficción que con un documental.

Exactamente. Por otro lado también venía con la sensación de haber terminado la escuela, el ccc, con tres cortometrajes de ficción un poco más ingenuos, básicamente historias de niños, de preadolescentes, historias más familiares y más íntimas –dirigió y editó Los esquimales y el cometa (México, 2005) y Antes del desierto (México, 2010). Cuando egresé tenía la sensación de que quería hacer una película ya con un tema adulto, algo más fuerte, no quería quedar encasillado como el “director de películas de niños”. Y ahí fue que empecé a pensar en cuáles son los temas que me interesan, un poco coincidieron las cosas y esa terminó siendo la idea que empecé a desarrollar.

Aunque se retrata una iglesia evangélica brasileña, en realidad la crítica de la película abarca muchos más temas. ¿Cómo planteaste un personaje con un acento de portoñol, en México, en un edificio tan parecido al Pare de Sufrir? Implicaba una producción más grande, pero jamás te iban a dejar filmar ahí.

Fue un proceso complejo también la perspectiva de cuando estás empezando a escribir el guión, pues como escritor y realizador empiezas siempre a tomar ciertas decisiones. Ya tenía esta idea, un poco inspirado en otras películas que me gustan, de un personaje que se va volviendo un poco loco, en el fondo es la construcción de un antihéroe, que es un tipo de personaje que me gusta mucho. Pero también está todo lo que había que construir alrededor de él, para que resultara más o menos creíble. Eso ya que tenía su grado de complejidad y de toma de decisiones, porque el hecho de escribir que tienes un teatro con no sé cuánta gente adentro levantando las manos, adorando, cantando y llorando, se vuelve complejo en términos de producción. Te das cuenta que escribes una película que no vas a poder hacer con tus cinco amigos ni con un presupuesto de unos pesitos que juntes en una fiesta, sino que era una película que iba a ir creciendo, en términos de producción y que necesitaría un presupuesto importante. Claro, es un momento complejo en el que, como realizador y escritor, tienes que tomar decisiones y apostarle, porque si decides que todo González ocurrirá en una habitación, está difícil, sería un desafío enorme, de todo tipo. Y una vez que se toma la decisión de que sea una película grande –no de millones de dólares pero que sí necesita dinero–, empiezas a construir y a tratar de no meterte tú mismo el pie, eran muchos los detalles que había que ir creando para que resultara verosímil.

La cinta no resulta sólo una crítica al negocio detrás de la religión sino que es, digamos, un manifiesto sobre la soledad de las personas, no únicamente de los propios feligreses, sino de la gente común que ve en esta organización piadosa una vía para escalar económicamente. Es un retrato de la evasión mediante las promesas de fe, que contrastan con la crisis económica del país y la imposibilidad de los jóvenes de desarrollarse como profesionistas y como ciudadanos regulares.

Obviamente me interesaba este mundo de las iglesias neoevangélicas, pero había toda una serie de subtemas adyacentes que lo rodean y que me parecía importante hablar. Estamos rodeados de instituciones que nos engañan, nos manipulan, en las cuales ya no creemos como ciudadanos ni como habitantes del mundo. Estamos viviendo una crisis muy importante de credibilidad en nuestras autoridades, en nuestros gobernantes, en nuestros políticos, en los medios de comunicación pues ya no creemos en las grandes cadenas de televisión ni en lo que nos dicen sus noticieros, tampoco le creemos al banco cuando nos descuenta porque sí. Me interesaba que todo eso quedara retratado y que la película finalmente se volviera una gran metáfora en la que, claro, el punto llamativo que resalta son estas iglesias, pero en realidad habla sobre a qué grado hemos llegado en cuanto a la mercantilización de todo y a las expectativas que debemos llenar. Es decir, mientras más grande sea tu televisión, mientras mejor sea tu teléfono celular, vistas más caro o tu esposa sea la más guapa, etcétera, eres más exitoso. Hay una serie de presiones que empiezan a orillar a la gente a hacer cosas muy locas y muchas veces nos preguntamos por qué hay sicarios o personas que entran a una oficina y matan gente, pero si lo piensas bien, el problema es que vivimos en una sociedad y en un sistema que es psicópata, y el hecho de tratar de ajustarnos a esa sociedad provoca que haya gente muy disfuncional.

Hay una presión familiar para que González se inserte en el terreno profesional y en la independencia económica, en un entorno en el que no existen posibilidades reales más que la de ser telefonista de una empresa religiosa –o cajero o mensajero. Ese choque con la realidad, entre lo que él quiere, lo que le exigen y lo que puede ser, termina por trastornarlo.

Claro, a lo mejor en una primera lectura de la película puedes pensar que González está súper loco y que es un tipo despreciable al cual debieran encerrar en la cárcel, pero en realidad, analizando todas las cosas que ocurren en la película, al final es una víctima que desde el principio está pidiendo una oportunidad a la sociedad. Él quiere tener un trabajo, ganar bien, tener lo que en la tele te dicen que debes poseer y hace lo que se supone que hay que hacer: ir y buscar trabajo, decir lo que hay que decir. Sin embargo, una a una, las puertas se le van cerrando a un nivel muy agobiante y claustrofóbico en el que la única salida que le queda es hacer una locura.

Esto nos conduce, de nuevo, al género cinematográfico. Es un retrato profundo sobre este desencanto de la realidad en la sociedad contemporánea, sobre todo en Latinoamérica, donde estamos golpeadísimos, pero además te inserta en un thriller, en las películas de acción, que te mantiene siempre en el filo. ¿Cómo fuiste soltando esta presión?

Desde que estaba escribiendo el guión con Fernando del Razo –coguionista de la cinta–, teníamos muy clara la idea de que estuviera compuesta de dos ingredientes principales: por un lado que tuviera elementos de una película para un público amplio donde entraba el género, el thriller, el suspense, el antihéroe, que es un tipo de película muy reconocible, pero por otro lado queríamos tener este cine un poco más contemporáneo, más contemplativo –si le quieres llamar así–, más antropológico, más pausado, en el que te da tiempo para pensar, para imaginar cosas y, en general, también una película en la que no todo estuviera explicado didácticamente, donde hubiera algo de información escondida para dejar la puerta abierta a la imaginación del espectador, que a mí me parece súper importante. Creo que lo que ocurrió, finalmente, teniendo estos conceptos claros, ya al final es que se siente en dos tiempos, su primera mitad parece ser algo pausada y que se toma su tiempo para describir situaciones, personajes y una atmósfera, y que en la segunda parte va en un in crescendo en este sentido del suspenso, del thriller, con este twist final en el que no sabes si el personaje va a lograr lo que quiere o no, un final abierto.

 

 

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Cine Toma 39: Una treintena de anualidades

febrero 28, 2015

Remembranzas, lecturas y reflexiones en torno a la historia de la FICG

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Les presentamos la portada del número 39 de Cine Toma, revista bimestral que circulará a nivel nacional, durante marzo y abril, en locales cerrados, que presenta una fotofija de los actores Carlos Bardem y Harold Torres, antagonistas en la película González: Falsos profetas (México, 2013)de Christian Díaz Pardo, una cinta en tono de thriller y suspense que aborda el desempleo y la falta de oportunidades a un ambicioso y frustrado joven que acaba trabajando en el call center de una iglesia pentecostal brasileña en la ciudad de México, y sus insensatos intentos por prosperar económicamente mediante la prédica.
Este número , la publicación ofrece como dossier central: “UNA TREINTENA DE ANUALIDADES. Remembranzas, lecturas y reflexiones en torno a la historia del FICG”, con el que nos unimos a la conmemarición por los treinta años del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, cuya primera edición ocurrió del 10 al 15 de marzo de 1986 como Muestra de Cine Mexicano, procuró reunir las voces, recuerdos y vivencias de actores de la misma radicados en la capital jalisciense. El dossier abre con una entrevista con el actual Director General del FICG, el biólogo Iván Trujillo Bolio, quien cumple un quinquenio al frente del que considera festival más importante de Latinoamérica. Enseguida, Gerardo Salcedo, Director de Programación del FICG, brinda un vistazo panorámico a la secciones oficiales en competencia. El investigador Tonatiuh Lay realiza un estudio la evolución y crecimiento en cada edición. Y los académicos Rosario Vidal y Eduardo de la Vega analizan la interacción de este foro con el género documental.  Dos de las fundadoras tanto del cineclub Cine y Crítica como de la Muestra, Annemarie Mëier y Martha Vidrio, hablan al respecto. La cineasta Kenya Márquez, ex directora del FICG, relata los cambios y mutaciones que le tocó realizar. Otro cineasta jalisciense, Rodolfo Guzmán, nos comparte algunas anécdotas. Luis Carrasco realiza un análisis sobre la creación del festival. Se ofrece una oda al cine erótico de Bernardo Bertolucci, principal homenajeado de esta edicion. También se ofrece la lista completa de premios, directores y fechas en la historia de la Muestra, actual Festival.
En la sección Industria, Federico Urtaza, director de Promoción de la Comisión de Filmaciones de la Ciudad de México, aborda los planes de la dependencia para que la sociedad vea más cine nacional. Académicas reproduce el ensayo sobre Naufragio, de la Colección Ganadoras del Ariel y ofrece la lista completa de películas inscritas a la 57 entrega del Ariel. Desde la Filmoteca de la UNAM anuncia la publicación de Manuel Fontanals, escenógrafo del cine mexicano, de Elisa Lozano. Enseñanzas de la Cátedra Bergman.
La octava entrega del Curso de Actuación para Cine, de José Sefami, aborda la necesaria conciencia del tipo de toma que realiza la cámara y cómo incluye en la intensidad de la actuación. Libros presenta un fragmento de Gloria, de la dramaturga Sabina Berman. En Festivales, Paula Chaurand adelanta la cuarta edición del Riviera Maya Film Fest y Carlos Sánchez aborda la primera edición de Expo Rodaje. En Estrenos, se incluyen entrevistas con Christian Díaz Pardo, por González: Falsos profetas, con Alonso Ruizpalacios, por Güeros y con Catalina Aguilar Mastretta por Las horas contigo. 

Los mundialistas “Días de gracia”, de Everardo Gout

abril 16, 2012

La relación entre personas de uno

y del otro lado de una pistola

Por Sergio Raúl López

Es tan vasta la alienación que puede provocar el futbol durante un encuentro mundialista que incluso coadyuva a la disminución de las acciones delictivas. Así de definitiva puede ser la influencia de un deporte transformado en espectáculo de consumo masivo. Elegido como motivo, la Copa del Mundo permite entretejer tres historias paralelas de secuestro.

Las desventuras y sufrimientos de la selección mexicana en las sucesivas Copas del Mundo de Corea- Japón en 2002, Alemania en 2006 y Sudáfrica en 2012, frente a las representaciones nacionales de distintas potencias del balompié, no sólo paralizan al país y enriquecen a las televisoras que las transmitieron, sino también provocan que los índices de criminalidad decrezcan.

El fenómeno, por supuesto, debe incluir a la boyante industria del secuestro, cuyas víctimas y victimarios acaban irremisiblemente atrapados por el melodrama ocurrido durante 90 minutos de frustraciones y desgracias sobre el pas- to, en la compleja y ambiciosa primera película del director mexicano Everardo Gout, Días de gracia (México-Francia, 2011).

Entrelazando de manera oscura tres casos paralelos de secuestro, ocurridos en momentos y Mundiales distintos, con diferentes víctimas y victimarios, casas de seguridad, circunstancias y temporalidades, pero que de entrada parecen el mismo caso, igual crimen e idénticas circunstancias, en un ejercicio de pretendido virtuosismo que acaba provocando confusión. Y es que detalles sólo visibles en el trazado argumental, revelado hasta el final, distancian los capítulos y consiguen despertar más interrogantes e interpretaciones sueltas que suspenso y misterio.

Aunque el gran protagonista sea el actor Tenoch Huerta, es acompañado por un amplio elenco coral: Carlos Bardem, Dolores Heredia, Kristyan Ferrer, Eileen Yáñez, Mario Zaragoza, José Sefami, Dagoberto Gama, Harold Torres y Gustavo Sánchez Parra, entre otros, para lograr integrar una compleja trama en la que se suturan y se imbrican personajes, tiempos y lugares de una similitud tal que juegan con la confusión del espectador.

Con estudios en el CUEC de la UNAM, en la Academia de Cine de Nueva York y el Instituto Cinematográfico de Hollywood, el director mexicano -sobrino del guionista y director Alberto Gout- ha producido cortometrajes, documentales, comerciales y videos musicales. Estrenada fuera de competencia en la Sección Oficial del 64 Festival de Cannes, Días de gracia, que le llevó cuatro años de trabajo, ganó el Mayahuel a Mejor Director y una Mención Especial por Música Original en el pasado Festival de Guadalajara.

La cinta se estrenó en cartelera el viernes 13 de abril.

-¿Cómo concibió y estructuró estas tres historias en torno a las Copas del Mundo del 2002 al 2010?

-Por lo mismo que afirmamos al inicio de la película: el Mundial de Futbol es un “tiempo santo donde todo vale”. Son 30 días en los que, según las estadísticas, la criminalidad baja 30 por ciento. Al final de cuentas, pasa un Mundial y luego otro y al final casi puedes brincar en el tiempo, pero siempre le irás a México y se va a enfrentar a los mismos equipos, te vas a apasionar y vas a estar inmerso en ese mundo. Entonces puedes jugar con la idea de que estás suspendido en el tiempo y subirte a esta idea universal de que estamos en tiempo de Mundial para luego aterrizar en la duda qué Mundial es, y otra vez para arriba y para abajo. Es una herramienta narrativa que a mí me funcionó mucho para contar esta historia.

-Se representan etapas distintas de un mismo personaje, pero el resto son historias en espejo de los otros personajes, lo cual es muy complejo a nivel narrativo y muy riesgoso…

-El riesgo era mayúsculo, pero teníamos el compromiso de meterle honestidad, dedicación y entrega. En ese sentido, todo se vale mientras te la tomes en serio y hagas tu investigación. Días de gracia no es una película que me encontré viendo un periódico, sino es un compromiso más profundo. Y de eso se trata. El crimen es como una hidra: le cortas una cabeza y salen cuatro. Así está pasando en México y en el mundo entero. Por otro lado están los ecos de las sensaciones, porque a final es una historia de sentimientos, de la textura, de la materia humana, del amor, de lo que ocurre cuando ese amor se ve confrontado a una situación extrema. De eso va la película, de la condición humana, más que de la violencia, y entonces encuentras ecos y espejos que al mismo tiempo son atemporales y luego son antagónicos. Me gusta que sea como un truco de magia, porque entras a la película viendo ciertas características en un género muy identificable, con protagonista y antagonista, y terminas viendo una película con otro género donde los personajes cambian de rol por las situaciones de la vida. Eso es riquísimo, porque puedes replantear las decisiones que tuvieron de una manera abstracta y filosófica.

-¿Qué tan amplia fue la investigación, qué tanto abarcó?

-Tengo más de cien horas de entrevista con todo tipo de personas que conforman este thriller y esta trama, además de mucha investigación escrita. De todo, figuras públicas y vecinos. Todo empezó cuando secuestraron a una persona que conozco y se logró autoliberar a fuerza de hablar con sus captores, los convenció de que la única manera de solucionar el asunto era dejándolo salir a él. Y eso me intrigó muchísimo: cómo es la relación humana entre personas que están de un lado y del otro de una pistola. De qué hablas y cómo le haces. Vimos a su esposa en esos días, y no se le notaba su angustia; me enteré varios días después de que su marido estaba secuestrado en el momento en que la vi. Me hizo reflexionar cuáles son los mecanismos morales y de protección que necesitas para salir adelante y buscar quiénes son las personas que logran sobrepasar eso. Piensas que tú estarías llorando en un cuarto, destrozado, durante 48 horas aunque el día tenga 24, una hora por cada ojo. Me di cuenta que es una lucha a tan largo tiempo que a fuerza necesitas lograr los mecanismos para salir. Es muy interesante.

Diferencias intuitivas y emocionales

Un velo de incertidumbre impide diferenciar por completo los tiempos cruzados en los que se relatan los sucesivos secuestros que comprende el argumento de Días de gracia. Tanto las familias como las bandas de secuestradores, la servidumbre, los corruptos cuerpos policiales y el transformado personaje principal se difuminan en un todo y solamente son detalles técnicos los que diferencian cada historia.

Cada una fue filmada por el cinefotógrafo Luis Sansans con tres formatos distintos: 16mm apaisado con lentes ana- mórficos rusos -de relación 4:16-; otro más con cámara de súper 8, con mucho movimiento y tomas fragmentarias, y el tercero en súper 35mm, con telefotos y profundidad de campo comprimida.

Además, se encargó música incidental para cada segmento a destacados compositores: Nick Cave y Warren Ellis -colaboradores de Wim Wenders y de cintas como The Proposition-; Atticus Ross, Leopold Ross y Claudia Sarne -Atticus ganó el Oscar en 2011 por La red social, junto con Trent Reznor-, y Shigeru Umebayashi -compositor japonés y colaborador regular de los cineastas de Yang Ximou y Wong Kar Wai-; además, el tema principal es un arreglo al “Summertime”, de la ópera Porgy & Bess, de George Gershwin, de Robert de Naja y Tim Goldsworth -integrantes de Massive Attack-, cantado por la estrella australiana Scarlett Johansson.

Y la edición final -que contiene escenas originales autorizadas por la FIFA y las televisoras- fue confiada al francés Hervé Schneid, quien ha sido responsable del montaje de filmes como Delicatessen, Amelie, La Ciudad de los Niños Perdidos y Alien, resurrección, para Jean Pierre Jeunet, con quien el director mexicano compartió largas jornadas de trabajo en París.

-La película fue creciendo sola y nos fue dictando lo que necesitaba -explica Gout-. Es raro pero muy bonito atestiguar cómo el proyecto va cobrando vida y señalando sus propias necesidades. Yo tenía claro que eran tres historias con tres estéticas y tres formatos de filmación, eso lo tenía muy planchado. En mi ideal quería tener tres músicas distintas, porque quería que se sintiera ese cambio temporal más en lo intuitivo y en lo emocional que en lo intelectual. No teníamos claro qué músicos, lo que sí sabía es que estos tres, en específico, me habían ayudado a la inspiración de la película y los compartía con el equipo. Más tarde todos se subieron en este barco ambicioso y me decían lo mismo, que nunca habían hecho una película con tres compositores en la que cada uno tiene las herramientas y la responsabilidad de llevar una parte de la película.

Este artículo se publicó originalmente en la sección de cultura del diario El Financiero (16/IV/2012).

 

 

Javier Bardem, Goya a Actor protagonista por Biutiful

febrero 14, 2011

El cinefotógrafo mexicano Antonio Riestra, ganó el Goya a Dirección de Fotografía

Esta tarde, en el Teatro Real de Madrid, durante la vigésimo quinta entrega de los premios Goya de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de España, el actor Javier Bardem obtuvo el correspondiente al de Actor protagonista, por su desempeño en la cinta Biutiful, del mexicano Alejandro González Iñárritu. Este fue el único galardón que obtuvo la coproducción méxico-española, nominada en ocho categorías (Actor de reparto, Actriz de reparto, Dirección de fotografía, Guión original, Dirección artística, Montaje y Música original).

La otra cinta mexicana que acudió como candidata a los premios, El infierno, de Luis Estrada, no obtuvo el premio a Película hispanoamericana, al imponerse la chilena La vida de los peces, de Matías Bize.

La noche fue para Pa Negre, de Agustí Villaronga, al alcanzar nueve premios, incluidos los dos más importantes a director y película, una cinta completamente hablada en catalán y cuyo cinefotógrafo es el mexicano Antonio Riestra, quien ganó el premio a Dirección de Fotografía.

Lista completa de premiados en los 25 Goya

Película

Pa Negre, de Agustí Villaronga

Director

Agustí Villaronga, por Pa Negre

Actor protagonista

Javier Bardem, por Biutiful

Actriz protagonista

Nora Navas, por Pa Negre

Actor de reparto

Karra Elejalde, por También la lluvia

Actriz de reparto

Laia Marull, por Pa Negre

Actor revelación

Francesc Colomer, por Pa Negre

Actriz revelación

Marina Comas, por Pa Negre

Director novel

David Pinillos, por Bon Apetit

Dirección de producción

También la lluvia, de Cristina Zumárraga

Dirección de fotografía

Antonio Riestra por Pa Negre

Gión original

Chris Sparling, por Buried

Guión adaptado

Agustí Villaronga, por Pa Negre

Dirección artística

Ana Alvargonzález, por Pa Negre

Montaje

Rodrigo Cortés por Buried

Música original

Alberto Iglesias, por También la lluvia

Canción original

Jorge Drexler, por Que el soneto nos tome por sorpresa

Diseño de vestuario

Tatiana Hernández, por Lope

Sonido

U. Garai, M. Orts y J. Muñoz, por Buried

Maquillaje y peluquería

J. Quetglas, P. Rodríguez y N. Sánchez por Balada triste de trompeta

Efectos especiales

R. Abades y F. Piquer por Balada triste de trompeta

Película de animación

Chico y Rita, de F. Trueba, J. Mariscal y A. Errando

Película documental

Bicicleta, cuchara, manzana, de  Carles Bosch

Cortometraje de ficción

Una caja de botones, de María Reyes Arias

Película iberoamericana

La vida de los peces (Chile), de Matías Bize

Película europea

El discurso del Rey (Reino Unido-EU), de Ton Hooper


“Biutiful” competirá en el Oscar por Película Extranjera y Actor Principal

enero 25, 2011

Al darse a conocer las nominaciones para la octagésima tercera entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos por el presidente de la organización, Tom Sherak y la actriz Mo’Nique, ganadora del Oscar por su trabajo en Precious, en una conferencia de prensa a las 5:38 horas de Los Ángeles, ante 400 representantes de medios internacionales.

La producción méxico-española Biutiful (2010), competirá en dos categorías: Actor en un Papel Principal y Mejor Película en Lenguaje Extranjero:

Desempeño de un actor en rol principal:

  • Javier Bardem en “Biutiful” (Roadside Attractions)
  • Jeff Bridges wn “True Grit” (Paramount)
  • Jesse Eisenberg en “The Social Network” (Sony Pictures Releasing)
  • Colin Firth en “The King’s Speech” (The Weinstein Company)
  • James Franco en “127 Hours” (Fox Searchlight)

Mejor Película en Lenguaje en Lenguaje Extranjero del año:

  • “Biutiful” (Roadside Attractions), producción de Menage Atroz, Mod Producciones e Ikiru Films, México.
  • “Dogtooth” (Kino International), producción de Boo Production, Grecia.
  • “In a Better World” (Sony Pictures Classics), una producción de Zentropa Production, Dinamarca.
  • “Incendies” (Sony Pictures Classics), producción de Micro-Scope Production, Canadá.
  • “Outside the Law (Hors-la-loi)” (Cohen Media Group),  producción de Tassili Films , Argelia.

Nominaciones para los 83 Premios de la Academia.

Actor in a leading role

  • Javier Bardem in “Biutiful” (Roadside Attractions)
  • Jeff Bridges in “True Grit” (Paramount)
  • Jesse Eisenberg in “The Social Network” (Sony Pictures Releasing)
  • Colin Firth in “The King’s Speech” (The Weinstein Company)
  • James Franco in “127 Hours” (Fox Searchlight)

Performance by an actor in a supporting role

  • Christian Bale in “The Fighter” (Paramount)
  • John Hawkes in “Winter’s Bone” (Roadside Attractions)
  • Jeremy Renner in “The Town” (Warner Bros.)
  • Mark Ruffalo in “The Kids Are All Right” (Focus Features)
  • Geoffrey Rush in “The King’s Speech” (The Weinstein Company)

Performance by an actress in a leading role

  • Annette Bening in “The Kids Are All Right” (Focus Features)
  • Nicole Kidman in “Rabbit Hole” (Lionsgate)
  • Jennifer Lawrence in “Winter’s Bone” (Roadside Attractions)
  • Natalie Portman in “Black Swan” (Fox Searchlight)
  • Michelle Williams in “Blue Valentine” (The Weinstein Company)

Performance by an actress in a supporting role

  • Amy Adams in “The Fighter” (Paramount)
  • Helena Bonham Carter in “The King’s Speech” (The Weinstein Company)
  • Melissa Leo in “The Fighter” (Paramount)
  • Hailee Steinfeld in “True Grit”(Paramount)
  • Jacki Weaver in “Animal Kingdom” (Sony Pictures Classics)

Best animated feature film of the year

  • “How to Train Your Dragon” (Paramount), Chris Sanders and Dean DeBlois
  • “The Illusionist” (Sony Pictures Classics), Sylvain Chomet
  • “Toy Story 3” (Walt Disney), Lee Unkrich

Achievement in art direction

  • “Alice in Wonderland” (Walt Disney), Production Design: Robert Stromberg, Set Decoration: Karen O’Hara
  • “Harry Potter and the Deathly Hallows Part 1” (Warner Bros.), Production Design: Stuart Craig, Set Decoration: Stephenie McMillan
  • “Inception” (Warner Bros.), Production Design: Guy Hendrix Dyas, Set Decoration: Larry Dias and Doug Mowat
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Production Design: Eve Stewart, Set Decoration: Judy Farr
  • “True Grit” (Paramount), Production Design: Jess Gonchor, Set Decoration: Nancy Haigh

Achievement in cinematography

  • “Black Swan” (Fox Searchlight), Matthew Libatique
  • “Inception” (Warner Bros.), Wally Pfister
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Danny Cohen
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), Jeff Cronenweth
  • “True Grit” (Paramount), Roger Deakins

Achievement in costume design

  • “Alice in Wonderland” (Walt Disney), Colleen Atwood
  • “I Am Love” (Magnolia Pictures), Antonella Cannarozzi
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Jenny Beavan
  • “The Tempest” (Miramax), Sandy Powell
  • “True Grit” (Paramount), Mary Zophres

Achievement in directing

  • “Black Swan” (Fox Searchlight), Darren Aronofsky
  • “The Fighter” (Paramount), David O. Russell
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Tom Hooper
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), David Fincher
  • “True Grit” (Paramount), Joel Coen and Ethan Coen

Best documentary feature

  • “Exit through the Gift Shop” (Producers Distribution Agency), A Paranoid Pictures Production, Banksy and Jaimie D’Cruz
  • “Gasland”, A Gasland Production, Josh Fox and Trish Adlesic
  • “Inside Job” (Sony Pictures Classics), A Representational Pictures Production, Charles Ferguson and Audrey Marrs
  • “Restrepo” (National Geographic Entertainment), An Outpost Films Production, Tim Hetherington and Sebastian Junger
  • “Waste Land” (Arthouse Films), An Almega Projects Production, Lucy Walker and Angus Aynsley

Best documentary short subject

  • “Killing in the Name”, A Moxie Firecracker Films Production, Nominees to be determined
  • “Poster Girl”, A Portrayal Films Production, Nominees to be determined
  • “Strangers No More”, A Simon & Goodman Picture Company Production, Karen Goodman and Kirk Simon
  • “Sun Come Up”, A Sun Come Up Production, Jennifer Redfearn and Tim Metzger
  • “The Warriors of Qiugang”, A Thomas Lennon Films Production, Ruby Yang and Thomas Lennon

Achievement in film editing

  • “Black Swan” (Fox Searchlight), Andrew Weisblum
  • “The Fighter” (Paramount), Pamela Martin
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Tariq Anwar
  • “127 Hours” (Fox Searchlight), Jon Harris
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), Angus Wall and Kirk Baxter

Best foreign language film of the year

  • “Biutiful” (Roadside Attractions), A Menage Atroz, Mod Producciones and Ikiru Films Production, Mexico
  • “Dogtooth” (Kino International), A Boo Production, Greece
  • “In a Better World” (Sony Pictures Classics), A Zentropa Production, Denmark
  • “Incendies” (Sony Pictures Classics), A Micro-Scope Production, Canada
  • “Outside the Law (Hors-la-loi)” (Cohen Media Group), A Tassili Films Production, Algeria

Achievement in makeup

  • “Barney’s Version” (Sony Pictures Classics), Adrien Morot
  • “The Way Back” (Newmarket Films in association with Wrekin Hill Entertainment and Image Entertainment), Edouard F. Henriques, Gregory Funk and Yolanda Toussieng
  • “The Wolfman” (Universal), Rick Baker and Dave Elsey

Achievement in music written for motion pictures (Original score)

  • “How to Train Your Dragon” (Paramount), John Powell
  • “Inception” (Warner Bros.), Hans Zimmer
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Alexandre Desplat
  • “127 Hours” (Fox Searchlight), A.R. Rahman
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), Trent Reznor and Atticus Ross

Achievement in music written for motion pictures (Original song)

  • “Coming Home” from “Country Strong” (Sony Pictures Releasing (Screen Gems)), Music and Lyric by Tom Douglas, Troy Verges and Hillary Lindsey
  • “I See the Light” from “Tangled” (Walt Disney), Music by Alan Menken, Lyric by Glenn Slater
  • “If I Rise” from “127 Hours” (Fox Searchlight), Music by A.R. Rahman, Lyric by Dido and Rollo Armstrong
  • “We Belong Together” from “Toy Story 3” (Walt Disney), Music and Lyric by Randy Newman

Best motion picture of the year

  • “Black Swan” (Fox Searchlight), A Protozoa and Phoenix Pictures Production, Mike Medavoy, Brian Oliver and Scott Franklin, Producers
  • “The Fighter” (Paramount), A Relativity Media Production, David Hoberman, Todd Lieberman and Mark Wahlberg, Producers
  • “Inception” (Warner Bros.), A Warner Bros. UK Services Production, Emma Thomas and Christopher Nolan, Producers
  • “The Kids Are All Right” (Focus Features), An Antidote Films, Mandalay Vision and Gilbert Films Production, Gary Gilbert, Jeffrey Levy-Hinte and Celine Rattray, Producers
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), A See-Saw Films and Bedlam Production, Iain Canning, Emile Sherman and Gareth Unwin, Producers
  • “127 Hours” (Fox Searchlight), An Hours Production, Christian Colson, Danny Boyle and John Smithson, Producers
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), A Columbia Pictures Production, Scott Rudin, Dana Brunetti, Michael De Luca and Ceán Chaffin, Producers
  • “Toy Story 3” (Walt Disney), A Pixar Production, Darla K. Anderson, Producer
  • “True Grit” (Paramount), A Paramount Pictures Production, Scott Rudin, Ethan Coen and Joel Coen, Producers
  • “Winter’s Bone” (Roadside Attractions), A Winter’s Bone Production, Anne Rosellini and Alix Madigan-Yorkin, Producers

Best animated short film

  • “Day & Night” (Walt Disney), A Pixar Animation Studios Production, Teddy Newton
  • “The Gruffalo”, A Magic Light Pictures Production, Jakob Schuh and Max Lang
  • “Let’s Pollute”, A Geefwee Boedoe Production, Geefwee Boedoe
  • “The Lost Thing”, (Nick Batzias for Madman Entertainment), A Passion Pictures Australia Production, Shaun Tan and Andrew Ruhemann
  • “Madagascar, carnet de voyage (Madagascar, a Journey Diary)”, A Sacrebleu Production, Bastien Dubois

Best live action short film

  • “The Confession” (National Film and Television School), A National Film and Television School Production, Tanel Toom
  • “The Crush” (Network Ireland Television), A Purdy Pictures Production, Michael Creagh
  • “God of Love”, A Luke Matheny Production, Luke Matheny
  • “Na Wewe” (Premium Films), A CUT! Production, Ivan Goldschmidt
  • “Wish 143”, A Swing and Shift Films/Union Pictures Production, Ian Barnes and Samantha Waite

Achievement in sound editing

  • “Inception” (Warner Bros.), Richard King
  • “Toy Story 3” (Walt Disney), Tom Myers and Michael Silvers
  • “Tron: Legacy” (Walt Disney), Gwendolyn Yates Whittle and Addison Teague
  • “True Grit” (Paramount), Skip Lievsay and Craig Berkey
  • “Unstoppable” (20th Century Fox), Mark P. Stoeckinger

Achievement in sound mixing

  • “Inception” (Warner Bros.), Lora Hirschberg, Gary A. Rizzo and Ed Novick
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Paul Hamblin, Martin Jensen and John Midgley
  • “Salt” (Sony Pictures Releasing), Jeffrey J. Haboush, Greg P. Russell, Scott Millan and William Sarokin
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), Ren Klyce, David Parker, Michael Semanick and Mark Weingarten
  • “True Grit” (Paramount), Skip Lievsay, Craig Berkey, Greg Orloff and Peter F. Kurland

Achievement in visual effects

  • “Alice in Wonderland” (Walt Disney), Ken Ralston, David Schaub, Carey Villegas and Sean Phillips
  • “Harry Potter and the Deathly Hallows Part 1” (Warner Bros.), Tim Burke, John Richardson, Christian Manz and Nicolas Aithadi
  • “Hereafter” (Warner Bros.), Michael Owens, Bryan Grill, Stephan Trojanski and Joe Farrell
  • “Inception” (Warner Bros.), Paul Franklin, Chris Corbould, Andrew Lockley and Peter Bebb
  • “Iron Man 2” (Paramount and Marvel Entertainment, Distributed by Paramount), Janek Sirrs, Ben Snow, Ged Wright and Daniel Sudick

Adapted screenplay

  • “127 Hours” (Fox Searchlight), Screenplay by Danny Boyle & Simon Beaufoy
  • “The Social Network” (Sony Pictures Releasing), Screenplay by Aaron Sorkin
  • “Toy Story 3” (Walt Disney), Screenplay by Michael Arndt, Story by John Lasseter, Andrew Stanton and Lee Unkrich
  • “True Grit” (Paramount), Written for the screen by Joel Coen & Ethan Coen
  • “Winter’s Bone” (Roadside Attractions), Adapted for the screen by Debra Granik & Anne Rosellini

Original screenplay

  • “Another Year” (Sony Pictures Classics), Written by Mike Leigh
  • “The Fighter” (Paramount), Screenplay by Scott Silver and Paul Tamasy & Eric Johnson, Story by Keith Dorrington & Paul Tamasy & Eric Johnson
  • “Inception” (Warner Bros.), Written by Christopher Nolan
  • “The Kids Are All Right” (Focus Features), Written by Lisa Cholodenko & Stuart Blumberg
  • “The King’s Speech” (The Weinstein Company), Screenplay by David Seidler

 

El mundo hermoso de Alejandro González Iñárritu

noviembre 1, 2010

No todos los directores de cine pueden dirigir un comercial

Por Sergio Raúl López

Suenan apabullantes, grandilocuentes, absolutas, al oído común, palabras tales como “arte”, “expresión personal”, “espacio-tiempo”, “inteligencia emocional”. Y abundan en toda charla en la que Alejandro González Iñárritu monopoliza el micrófono y la atención masiva. Su pasado locutoril aflora y le recuerda que, diga lo que diga, será aplaudido a rabiar.


Basta mirarlo en las fotografías con las que se ha promovido en la campaña mercadotécnica de Biutiful (México-España, 2010): El cineasta mexicano, cuidadosamente despeinados los cabellos y enredada la bufanda, abraza la cámara de cine con el arrebato artístico vuelto rictus en su rostro. En otra, atento, concentrado, mantiene la mano en ristre, para poner en movimiento la filmación entera. Una tercera le capta de nuevo con la mirada al infinito, mano enfática y Javier Bardem al lado, atento al espíritu artístico del realizador.
Tales imágenes resultan reveladoras por sí mismas: funcionan, más que como fotofijas, como fotografías publicitarias preparadas con antelación. Cada detalle está cuidadosamente previsto para que el público masivo le admire no solamente por sus cintas sino por su personalidad, su presencia, su relevancia, por el aparato mediático en torno suyo.
El plan de lanzamiento para su cuarto largometraje, una coproducción mexicoespañola, rodada íntegramente en la ciudad condal de Barcelona, se inició en el Festival de Cannes, donde fue admitida para competir en la Selección Oficial y atrajo la cargada de los noticieros de Televisa, que lo daban por ganador de la Palma de Oro. Al final, el que ganó el premio, pero a Mejor Actor, fue el protagonista único de la cinta –pues le rodean solamente personajes secundarios e incidentales–, el español Bardem, por el contradictorio personaje de Uxbal, quien pese a regentear a dos grupos de ilegales -chinos y africanos- unos que, hacinados, cosen y otros que, expuestos a las razzias, venden bolsas para mujer de imitación, amén de ganarse unos euros extra asistiendo a los recién fallecidos a encaminarse al más allá en sus propios velorios, sobrevive en condiciones miserables, en una Europa poco conocida, con un par de hijos que tuvo con una ninfómana y adicta que los abandonó.
-Escribí la película con su cara -explicaría Iñárritu sobre Bardem-. Tengo la fortuna de conocer a Javier desde hace diez años. Igual que a Sean Penn, tuvimos la oportunidad de conocernos antes de siquiera imaginar que filmaríamos. Nos conocimos en una fiesta de Amores perros en Los Ángeles, nos divertimos mucho, tomamos muy buenas copas, nos amanecimos y siempre tuvimos mucho entusiasmo, mucho ánimo de poder trabajar juntos. Él es muy intenso, muy perfeccionista, yo soy igual, entonces dos intensos perfeccionistas en un set crean chispas, cosas extraordinarias y ése es el resultado del cual nos sentimos muy cercanos y muy contentos.
La campaña coincidió, en México, con dos de los principales festivales locales de cine: el de Guanajuato, a fines de julio, donde ofreció una conferencia magistral de más de dos horas, y el de Morelia, donde la cinta tuvo su preestreno el 15 de octubre, con todo y alfombra roja, antes de llegar unos días después –el viernes 22– a la cartelera comercial, donde actualmente se encuentra programada.
Biutiful -explica- es un evento muy ordinario de una persona muy ordinaria con una relación ordinaria dentro de la sociedad que vivimos ahora, con reflexiones acerca de nuestra existencia. No hay eventos grandilocuentes, a diferencia de las anteriores, que eran películas dominadas por el plot, por el evento; ahora el volante lo maneja un personaje cuyas pequeñas cotidianidades sumadas van convirtiéndose en un momento de vida trascendente. La mecánica dramática de esta película es muy íntima, de pequeños eventos que, sumados, hacen una gran explosión emocional.

-Juan Villoro calificó su trabajo para Nike como el comercial perfecto de futbol. ¿Qué diferencias encuentra entre filmar un comercial y una película?
-Uy, es muy diferente. Yo creo que no todos los directores de cine, de largometraje, pueden dirigir un comercial y tampoco que los directores de comerciales pueden necesariamente brincar al cine. Yo tuve un desvío afortunado y fue que aprendí a narrar en un minuto. La narrativa de editar y contar una historia en un minuto te requiere y demanda precisión, saber que cada segundo es importante de significar. La diferencia con un largometraje, con la narración de un drama en dos o dos horas y media, es el secreto del cine. La forma de producción también es distinta, porque en el anuncio sí estaba atendiendo un objetivo muy preciso y comercial. En la forma de producción publicitaria hay mucho derroche, hay demasiadas horas de filmación para que ese mundo sea perfecto, entonces realmente sí, la ejecución, la logística, los presupuestos y los objetivos de un comercial como el de Nike no tienen absolutamente nada que ver con un largometraje. Y, aunque no lo creas, sufrí demasiado en ese comercial, fue muy largo, con muchos problemas de logística, incluso se decía que el comercial cargaba un embrujo. Gracias a los españoles que salvaron la camiseta, de lo contrario hubiera sido un comercial embrujado.

-Me imagino que sus prácticas previas en el mundo de la publicidad le ayudaron a ejercitarse en la creación de imágenes.
-No, no. Para mí, como director, fue todo un reto y como artesano fue una gran experimentación. Repito: experimentar con una cámara y filmar los cuerpos en movimiento del futbol es algo que nunca antes había filmado, y en distintos espacios arquitectónicos. Tratar de unir las ideas de equipos que no existen con emociones del Mundial era trabajar una madera que no conocía. Me gustó adentrarme en esa cosa, pero no era arte, no es personal, no te toca aquí (el pecho, el corazón). O sea, no estaba filmando y estaba llorando viendo a Rooney [como sí lo hizo con Bardem], sino pensaba: “Que ya se vaya este cabrón, porque ya viene el otro”. Vaya, es diferente.

Amor y dolor, compartidos
Recién transformado en veinteañero, Alejandro González Iñárritu se halló frente al micrófono y la experiencia le transformó la vida. Le resultó sencillo conseguir trabajo como locutor de una estación juvenil como era WFM en la década de los noventa, ya que era el director de la radiodifusora. Ahí, confiesa, dueño de tres horas diarias al aire, aprendió a entretener, a capturar la atención de millones de personas.
Muy pronto, mudó sus afanes a la publicidad, de nuevo en empresas de Televisa, dedicado a “escribir y producir y dirigir y editar”, cortinillas y comerciales de alrededor de un minuto para los canales 2, 4 y 5. Ya con las herramientas sonoras, mercadotécnicas y audiovisuales bajo el brazo, al arribo de la transición del siglo, dejó su agencia publicitaria e incursionó en la realización cinematográfica con una película cuyo éxito internacional le catapultó tan inmediatamente a la fama: Amores perros (2000), instalado en el olimpo mediático de los directores mexicanos en Hollywood, o al menos, portando un tuxedo, invitados a los premios Oscar.
-Para mí Amores perros significo la oportunidad y la fortuna de haber conocido a Guillermo Arriaga -el guionista de sus tres primeros filmes- en el momento adecuado, de haber juntos podido concretar y coincidir en intereses mutuos. Fue un privilegio y fue una gran oportunidad para poder coser esta historia entre los dos, y poder lanzarme entonces a dirigir esta primera película que fue un regalo para todos los que participamos en ella.

Tras las entregas de 21 gramos (2003) y de Babel (2006), Iñárritu regresó con una película hispanohablante y ya sin la mancuerna con Arriaga, para encontrar en México un público rendido, que le mira como a un santón o un guía de superación personal. Y él lo aprovecha a la perfección para dar consejos, relatar anécdotas e incluso realizar inmersiones en el arte y la filosofía.
Al presentarse ante los más de mil estudiantes que abarrotaron el Auditorio del Estado de Guanajuato, para “inyectarles ánimo”, soltó una de las primeras: “El 50 por ciento del arte es creer en ti mismo”.
Luego, al abordar los ritmos que requiere la creación de un largometraje y su dificultad para abordar los sucesos contemporáneos de manera inmediata, soltó una advertencia: “La crítica es al cine lo mismo que el periodismo es a la historia, se escribe antes de poder ser entendida. Tienen que escribir de cosas que ustedes mismos todavía no entienden cómo o por qué suceden, se navega en una superficialidad tal, con tal brutalidad, que la gente entiende los hechos, pero no entiende las raíces del problema”.
O al explicar el tono de melodrama y de continuas angustias y sufrimientos que enfrentan sus personajes: “Yo creo que la vida y el cine se tratan únicamente de compartir el dolor, de transmitir mucho amor y de cuestionarnos los extraordinarios y extraños sucesos y eventos que nos suceden a diario, pero siempre con mucha compasión. Así he entendido yo la vida y lo he tratado de transmitir así en mi cine”.
Incluso realizó saltos cuánticos desde los complejos terrenos de la física y la relatividad, hasta los de la composición musical, para explicar sus creaciones: “Yo creo que el cine, como la música, están muy relacionados al espacio-tiempo, y quien no tenga bien desarrollado este concepto, es prácticamente imposible que sea músico o cineasta, es brutalmente importante para esta forma de expresión. Yo creo que antes de cineasta soy músico, y digo que soy músico frustrado porque no estudié música, y tampoco cine. Soy absolutamente autodidacta, aprendí de la vida y los maestros que he tenido no son de la universidad, sino de la vida, que me han dado todo tipo de derrames. La calle me enseñó mucho, así como la observación porque es verdad que hasta que no observamos las cosas, no suceden y no se intercambian. Sólamente nos transformamos cuando estamos dispuestos no a ver, sino a observar”.
No hay duda: Iñárritu es un gran publicista. Su actual producto es él mismo.

 

Este artículo se publicó originalmente en la sección de cultura del diario El Financiero (1/XI/2010).

 

Gilliam, Iñárritu, Trueba y Dörrie, invitados al octavo FICM

octubre 5, 2010

La octava edición del Festival Internacional de Cine de Morelia, que se realizará en la capital de Michoacán del 16 al 24 de octubre, tendrá entre sus invitados principales al legendario director australiano Terrry Gilliam, del que se presentará una retrospectiva de su obra que incluye cintas tan influyentes y reconocidas como Time Bandits (1981), Brazil (1985), Las aventuras del Barón Munchausen (The Adventures of Baron Munchausen, 1989), El pescador de ilusiones (The Fisher King, 1990), 12 Monos (Twelve Monkeys, 1995), Miedo y asco en Las Vegas (Fear and Loathing in Las Vegas, 1998), Los hermanos Grimm (Brothers Grimm, 2005), Tideland (2005), El imaginario mundo del doctor Parnassus (The Imaginarium of doctor Parnassus, 2009), además de su visita a México.

Además, la película que abrirá el festival, en su jornada inaugural, el 16 de octubre, será Biútiful (2010), del director mexicano Alejandro González Iñárritu,cuyo estreno en cartelera será el 22 de octubre, sin que se haya confirmado la presencia del protagonista de la cinta, Javier Bardem, ganador de la Palma de Plata al Mejor Actor en Cannes por su actuación en la cinta.

También, el Goethe-Institut Mexiko presenta un programa de cine alemán en el FICM, que incluye la presencia de la productora, directora y escritora alemana Doris Dörrie, quien presenciará el estreno en México de su nueva película, La peluquera. Aparte, se han programado La Extraña de Feo Aladag, Whisky con Vodka de Andreas Dresen y Soul Kitchen de Fatih Akin, junto con el clásico del cine mudo Gente en domingo en versión restaurada y con ambientación musical.

Otro invitado, el español Fernando Trueba, presenta también su producción más reciente, El baile de la Victoria (España, 2009), basada en la novela homónima del escritor chileno Antonio Skármeta. Otro estreno con presencia del director será el de Carlos (2010), de Olivier Assayas, sobre la vida del terrorista sudamericano conocido como “El Chacal”, del director galo, se presentará una retrospectiva de su trabajo.

También, se programaron las películas que integraron la Semana de la Crítica del Festival de Cine de Cannes 2010: Copacabana, de Marc Fitoussi (Francia);  The Myth of the American Sleepover, de David Robert Mitchell (EUA); Sound of Noise, de Ola Simonsson, Johannes Stjärne Nilsson (Suecia); y Armadillo, de Janus Metz (Dinamarca), ganadora del Gran Premio de la Semana de la Crítica.

También tendrán su estreno en México, como parte del festival, las películas Somewhere, de Sofia Coppola, ganadora del León de Oro en Venecia; Copie Conforme, de Abbas Kiarostami; You Will Meet a Tall Dark Stranger, de Woody Allen, y El tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas, de Apichatpong Weerasethakul, ganadora de la Palma de Oroen en Cannes 2010.

Junto con la Filmoteca del la UNAM se rendirá un homenaje a los hermanos Alva, pioneros cinematográficos en México, oriundos de Michoacán y se proyectará la trilogía de Fernando de Fuentes: Vámonos con Pancho Villa, El prisionero 13 y El compadre Mendoza.

La  Sección de Largometraje Mexicano a competencia, del Festival Internacional de Cine de Morelia, estará integrada por las siguientes cintas:

1. Acorazado. Álvaro Curiel de Icaza

2. A tiro de piedra. Sebastián Hiriart

3. De día y de noche. Alejandro Molina

4. Marimbas del infierno. Julio Hernández Cordón

5. Somos lo que hay. Jorge Michel Grau

6. Tierra madre. Dylan Verrechia

7. Vete más lejos Alicia. Elisa Miller

El resto de secciones oficiales comprenden 20 documentales, 26 cortometrajes y 13 cintas de la sección michoacana.

Sólo pase la persona que se va a retratar, de Roque Azcuaga.

Sección de Documental Mexicano

1.     12 onzas. Patricio Serna Salazar

2.     24 en Sisbichen. Dora Juárez, Luis Damián Sánchez

3.     Las águilas humanas. Arturo Pérez Torres

4.     Barrios, Beats and Blood. Ioan Grillo

5.     Blattangelus. Araceli Santana

6.     Carne que recuerda. Dalia Huerta Cano

7.     Daniel Reyes para presidente. Daniel Reyes

8.     En los pasos de Abraham. Daniel Goldberg

9.     Una frontera, todas las fronteras. David Pablos

10.  Luces. Luis Javier Rodríguez López

11.  Nadie es inocente 20 años después. Sarah Minter

12.  Nayeri Su’umuavika. Omar Osiris Ponce Nava, Beatriz Betsabé Bautista Fletes

13.  Pasos a la eternidad. Daniel Goldberg

14.  Perdida. Viviana García Besné

15.  La región invisible. Bruno Varela

16.  Sólo pase la persona que se va a retratar. Roque Azcuaga

17.  Vagonero. Javier Sánchez Velasco

18.  El Varal. Marta Ferrer, Javier Campos

19.  Vuelve a la vida. Carlos Hagerman

20.  Y el río sigue corriendo. Carlos Pérez Rojas

Sección de Cortometraje Mexicano

1.     29. Carlos Armella

2.     Atmósfera. Julián Hernández

3.     Autorretrato. Alejandro Argüelles

4.     La banda de San Cosmo. Uri Espinosa

5.     Busco empleo. Francisco Valle

6.     El cerebro. Alejandro Argüelles

7.     Como mirar bajo la lluvia. Lilia Deschamps

8.     Chiflando en la loma. Andrés Monterrubio

9.     Danzón No. 2. Guillermo Ortiz

10.  De este mundo. Fernanda Valadez

11.  De Fut. José Ramón Chávez

12.  Desierto. Christian Rivera

13.  Dorsal. Pablo Delgado

14.  Emma. Masha Kostiurina

15.  En la ciudad (Xoco). Raúl Antonio Sanabria

16.  La espera. Miguel Salgado

17.  Firmes. Yordi Capó

18.  Gaza. Irving Uribe

19.  Globo azul. Izabel Acevedo

20.  Guerra de papel. Carlos Rodrigo Calderón, Alejandro Ayala

21.  Una habitación vacía. Diana Peñaloza

22.  Hacia la vida. Fidel Arizmendi

23.  Hilos y cables. Juan Carlos Martín

24.  La fruición. Jimena Colunga

25.  Luna. Raúl Cárdenas, Rafael Cárdenas

26.  Lupano Leyva. Felipe Gómez

27.  Marea alta. Bárbara Ochoa

28.  Martyris. Luis Felipe Hernández Alanís

29.  La mina de oro. Jacques Bonnavent

30.  Mi niña. Horacio Ramírez

31.  Miel. Lucero Sánchez Novaro

32.  Una noche. Acán Coen

33.  Nubes distantes. Pierre Saint- Martin

34.  Ponkina. Beatriz Herrera Carrillo

35.  Recto recto gancho. Santiago Maza

36.  Si maneja de noche procure ir acompañado. Isabel Muñoz

37.  Stella Maris. Marie Benito

38.  Tempo Rubato. Miguel Anaya Borja

39.  El tío Facundo. Alejandro Cachoua

40.  The Light Pressure of a Thought. Paula Assadourian

41.  The Second Bakery Attack. Carlos Cuarón

42.  Tugging Hearts. Paula Assadourian

43.  El último canto del pájaro Cú. Alonso Ruizpalacios

44.  El vacío. Abraham López

45.  El venado y la niebla. Miguel Ángel Ventura

46.  Y Dios quiso. Flavio Florencio

Sección Michoacana

1.     Amaren Ideia. Maider Oleaga

2.     Aukanime, la que tiene hambre. Pavel Rodríguez

3.     La bella soñante. Omar Hernández

4.     Dulce 2010. Juan Paulin

5.     Hablando de jirafas. Francisco Fuentes Lara, Patricia Fuentes Lara

6.     Hombre idea. César Adolfo Arceo Arévalo

7.     Hysteresis. Carlos Fabián Vallejo Huerta

8.     Light Me Up! Omar Hernández Peña

9.     Luna. Manuel Cisneros

10.  La odisea de Mateo. Elpidia Carrillo

11.  Ni una gota más. Jonathan Israel, Antonio Garcés

12.  Sïruki Tsakapu. Raúl Máximo Cortés

13.  El talador arrepentido. Dominique Jonard

Vuelve a la vida, de Carlos Hagerman.