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Cine Toma 50: Hay cosas que parecen viejas pero no lo son

marzo 6, 2017

Medio siglo de Los caifanes y del Nuevo Cine MexicanoPortada T50

Dossier: Entrevistas con Juan Ibáñez, por Benjamín Valdivia; Julissa, por Salvador Perches; Óscar Chávez, por José David Cano; Ernesto Gómez Cruz, por Luis Carrasco; Mauricio Walerstein, Fernando Pérez Gavilán y Luis Fragoso, por Rosario Vidal Bonifaz. Dos críticas en las antípodas de Jorge Ayala Blanco y Emilio García Riera; el imaginario  mexicano, de José Luis Tercero; los años sesenta y el Nuevo Cine, por Andrés Barradas; el festejo de los 40 años, por Fabián de la Cruz Polanco. Libros: El salvaje, de Guillermo Arriaga; Sueños eléctricos, de Eduardo Guillot. Industria: El Faro Aragón, nuevo centro educativo. Festivales: FICUNAM, Guadalajara, Ambulante. Estrenos: La región salvaje, La 4ª compañía; Los reyes del pueblo que no existe. Entrevista: Jesús Calzada, presidente de Sogem; Juliane Lorenz y la Fundación Fassbinder. Ensayo: Fassbinder, por Julio César Durán; la recepción mexicana a Kubrick, por Raúl Miranda.

Convocatoria al XXVIII Cine en Construcción en Tolouse

noviembre 29, 2015

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Cine en Construcción, encuentro bianual organizado en conjunto por los festivales Cinélatino de Francia, y de San Sebastián, en España, abrió su primera inscripción del año para su vigésima octava edición, a celebrarse en la ciudad de Toulouse entre los días 16 y 18 de marzo de 2016. Pueden optar al premio largometrajes de ficción con producción latinoamericana, que ya hayan sido rodados, pero enfrenten dificultades el proceso de postproducción. Se seleccionarán seis películas sin finalizar que serán presentadas a 300 profesionales para acelerar su finalización y distribución en Europa y se entregará el Premio Cine en Construcción Toulouse, dotado con 58 mil 850 euros en servicios de postproducción, subtitulado, exhibición y promoción, el Premio Especial Ciné+, de 15 mil euros que garantiza la compra de una película por este canal francés y el Premio de los Distribuidores y Exhibidores Europeos, que asegura la promoción del proyecto ganador entre distribuidores y gerentes de salas cinematográficas francesas.

La fecha límite es el 20 de enero de 2016.

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El Global Super8 Day en el Taller Panóptico

octubre 19, 2015

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Global Super 8 Day Ciudad de Mexico

Para conmemorar los 50 años del lanzamiento al mercado de la película en formato Super8
Horario 11:30am a 4:30pm
24 de Octubre 2015 Celebrando 50 años del formato Super8.
Organizado por Lab Tank y Taller Panoptico.
Sede del Evento. Taller Panoptico. Dirección: Antiguo Colegio de las Vizcaínas, Callejón San. Ignacio, Accesoria No.45 . 
Colonia Centro Mexico D.F.

Contactos: Lab Tank y Taller Panoptico

Actividades:

Venta e intercambio de cámaras, proyectores, película Super8 y accesorios relacionados.
El público puede traer sus cámaras, proyectores o accesorios Súper8, para hacer intercambio o venderlo. Si tienes película Super8 caseras, caricaturas o cortometrajes, pueden llevarlas y proyectarlas en el evento.

Proyección de cortometrajes en super 8 de directores Mexicanos.

Abierto al publico general. Entrada libre.

Taller de Demostración de Revelado y Proyección de Película

Filma, revela y proyecta en película Super8 en un solo día.

Cupo limitado. Cuota de recuperación $150 peso.

Incluye materiales, registro por mensaje privado a Lab Tank para apartar su lugar.

Proyección por el Global Super 8 Day Ciudad de Mexico, realizado por Lab Talk y Taller Panóptico el 24 de Octubre 2015 para celebrar los 50 años del formato Super8

Colección: Archivo memoria de Cineteca Nacional.

Curaduría: Viridiana Marín.

Acervo: Juan Antonio de la Riva.

Duración total: 0h, 38m, 30s.

Como un sueño (corto en una idea exageradamente imaginada) (México, 1972), de Juan Antonio de la Riva. Super 8mm.  8 minutos 40 segundos. Color. Silente. Contenido: Joven caminando descalzo entre la vegetación y por un camino carretero. Llega a un poblado, recorre sus calles, un puente, un cementerio, sube diversas escaleras hasta llegar a la cima de una montaña. Arriba pregunta en una caseta por un refresco, obtiene una negativa. Arroja el envase vacío que trae consigo. El envase se estrella. Continúa su camino.

Durango, 2 de octubre de 1972 (México, 1972), de Juan Antonio de la Riva. Super8. 13 minutos. Color. Silente. Contenido: Congregación multitudinaria en la plaza de armas de Durango, por motivo de la masacre estudiantil del 2 de octubre en Tlatelolco.

Boda (), de Juan Antonio de la Riva. Super8. 13 minuto. Color. Silente. Contenido: Una pareja de novios se casan en una iglesia. Un sacerdote oficia la misa. Después de la ceremonia el festejo en un salón de fiestas, los recién casados se alejan en automóvil.

La muñeca fea (México, 1974), de Edgar Mijares. Super8. 6 minutos 50 segundos. Color. Sonido. Contenido: Mujer fuma un cigarrillo, una mujer está dentro en una habitación, un muchacho le un libro se acerca a la muchacha y le toca el rostro. un grupo musical toca sus instrumentos, los presenten bailan y beben alcohol, en la barra de un bar fuman y conversan. Suena La patita fea. Duración total: 0h, 40m, 58s.

Acervo: Superocheros. Antología del Super8 en México. Compilación de Filmoteca UNAM

Sur (México, 1970), de Gabriel Retes. Super 8mm. 11 minutos 41 segundos.

Chuchulucos y arrumacos para burgueses (México, 1974), de Rafael Montero. Super8, 15 minutos 17 segundos.

La segunda primera matriz (México, 1972), de Alfredo Gurrola. Super8. 14 minutos.

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La generación indolente y sin fechas de “Güeros”, de Alonso Ruizpalacios

marzo 21, 2015

No los encabezados sino las noticias periféricas

Sergio Raúl López

Una road movie cuya acción transcurre en el año de 1999 sin ser, necesariamente, una película de época ni salir jamás de la Ciudad de México en el entorno de una huelga estudiantil en defensa de la educación universitaria gratuita pero que se aleja del panfleto y de todo activismo político. Así de contradictoria y controversial resulta Güeros, el primer largometraje de Alonso Ruizpalacios, premiada el año anterior como Mejor Ópera Prima de la sección Panorama en la Berlinale.

GÜEROS - Sombra, Tomás and Santos

Elusiva, por principio, respecto de la fidelidad cronológica –y también, y por qué no, de la ideológica−, lo mismo que a un estilo único o una sola forma de relato fílmico, la primera película de largometraje del actor, escritor y director teatral y cinematográfico, Alonso Ruizpalacios, Güeros (México, 2014), ha obtenido el reconocimiento casi unánime en el circuito internacional de festivales, quizá por su compulsiva búsqueda por irrumpir en la cinematografía nacional como un gran ejercicio de estilo, aunque resulte inestable y en construcción –notorias sus herencias tanto de la Nouvelle Vague francesa como del cine indie estadounidense.

No sólo porque la acción se inscribe durante la más larga y tensa huelga en la historia de la Universidad Nacional, que ocurre, y no, en 1999 –pero se semeja mucho a la del Consejo General de Huelga (CGH) en defensa de la educación gratuita en la institución y cuyas resoluciones y fines políticos son francamente ignoradas en el filme–, ya que se evita todo amago por volverla una cinta de época, pero la frenética e infructuosa actividad estudiantil, de violentas asambleas interminables y manifestaciones tumultuosas a ritmo de tambores africanoides provoca que un par de escolapios, “Sombra” (Tenoch Huerta) y “Santos” (Leonardo Ortizgris), se aíslen e hibernen en un departamento de la Unidad Habitacional Copilco Universidad –pero que recuerda poderosamente la de Tlatelolco, en el que ya no importa lo que no debía olvidarse y donde una década atrás se filmó otra cinta emblemática, Temporada de patos (México, 2004), de Fernando Eimbcke, de la que Güeros pareciera una segunda parte o una puesta al día del mismo tema–, en donde el tedio les invade hasta para robarse la energía eléctrica. La inercia del “Sombra” es rota por la indeseable llegada de “Tomás” (Sebastián Aguirre), su hermano menor, casi desterrado del puerto de Veracruz por su desaprensiva madre, lo que terminará provocando –junto con la ira de un vecino vengativo– un periplo automovilístico que les hará recorrer esa gran carretera laberíntica que es la Ciudad de México, y al que se añadirá la activista histérica “Ana” (Ilse Salas), su antigua novia, hallada justo en las instalaciones tomadas.

Filmada en blanco y negro, en el formato convencional 1:33 –justo la proporción 4:3 casi universal de cámaras fotográficas, televisores y películas hasta hace pocas décadas–, esta crónica en género de road movie de una juventud abandonada de sí misma y de su circunstancia, resulta una recolección de boutades, junturas puestas casi por capricho. Por ejemplo el hecho de que este par de huérfanos en busca de identidad, resguardan religiosamente una única reliquia del padre muerto: el único cassette editado por Epigmenio Cruz, un roquero malogrado al que un acostón le impidió consagrarse en el Festival de Avándaro, una música setentera que conocen de memoria y escuchan hasta la saciedad, pero en el filme la banda sonora prefiere nutrirse insistentemente con añejas interpretaciones melancólicas de Agustín Lara –algunas reinterpretadas por Natalia Lafourcade. Además, si la acción ocurre en el cambio de entre siglos, en la escena de una fiesta pretenciosa de un estreno reciente del cine mexicano, tan pretencioso como inentendible –un episodio en el que la película se muerde la lengua–, abundan las comunicaciones y mensajes de texto en teléfonos inteligentes en un ambiente absolutamente contemporáneo. Y claro, el rompimiento brechtiano en el que un huelguista rompe con la ficción y explica a cuadro sus objeciones al guión, por su mirada cínica y despolitizada a la huelga.

Estrenada como parte de la sección Panorama de la sexagésima cuarta edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, en 2014, donde ganó el premio a Mejor Ópera Prima (Best First Feature Award), que otorga la GWFF (el Organismo Alemán para los Derechos de Cine y Televisión), por sus siglas en inglés, Güeros ha logrado, desde entonces, varios galardones más, como el de Mejor Película Latinoamericana en San Sebastián; Mejor Fotografía y Mención Especial en Tribeca; el FIPRESCI en Jerusalén; Mejor Ópera Prima en Lima; Mejor Primer o Segundo Largometraje en Morelia, y la sección Competencia en Los Cabos.

Triunfos mayúsculos para un realizador debutante como Ruizpalacios (Ciudad de México, 1978), con estudios de dirección teatral con Ludwik Margules y de actuación en The Royal Academy of Dramatic Arts de Londres, que ha dirigido series televisivas como Ideas Planet de Discovery Channel; Expeditions, de NatGeo y XY para Canal Once. Que además, ya tenía dos premios Ariel a Mejor Cortometraje por Café Paraíso (México, 2008) –también Mejor Cortometraje Mexicano en el FICG de Guadalajara– y El último canto del pájaro Cú (México, 2010). Además, fundó y dirige la compañía de teatro Todas las fiestas de mañana de montajes tan exitosos como Besos. Luego de formar parte de la quincuagésima séptima Muestra Internacional de Cine, con distribución de Cine Caníbal, Güeros estrenará en la cartelera mexicana a partir del 20 de marzo con 60 copias.

¿Cómo decidiste que era hora de hacer un largometraje, en este largo proceso de tu trayectoria artística, tanto teatral como en el largometraje?

La verdad siempre fue uno de mis planes. Desde chiquito era muy fan del cine, era adicto, era de los chavitos que iban dos veces por semana al Pedregal 70, a los Cinemas Gemelos Coapa o a la sala que fuera, y me veía todo, todo, todo. Siempre supe que quería hacer cine, pero había hecho mucho teatro y cuando llegó la hora de decidir, luego de ver una obra dirigida por Ludwik Margules, Cuarteto, de Heiner Müller, supe que primero quería hacer teatro y entender qué hace un actor para luego ya poder dirigirlos. Siempre fue mi intención terminar haciendo cine, lo que decidí a la mitad del camino fue no estudiarlo, sino aprenderlo empíricamente, leyendo libros y haciendo televisión. Canal Once fue mi escuela, ahí me dieron una cámara, un espacio para editar y pude hacer lo que quise, como productor en Once Niños, donde había más libertad y era todo muy juguetón, además era dirigido por Patricia Arriaga, que es cineasta. Leía de tales encuadres, de contraluces o de lentes angulares versus telefotos y al día siguiente iba y lo aplicaba, entonces realmente esa fue mi escuela.

¿Qué lugar ocupa Güeros en tu filmografía personal, como el primero largometraje que lograste realizar entre varios proyectos imaginados?

La empecé a escribir hace once años, tras regresar de estudiar fuera del país. Regresé de Londres y estaba desempleado, sin un peso, en un estado que llamábamos de jubilado prematuro y empecé a escribir esta película como terapia ocupacional. Iba a entrar a la UNAM cuando empezó la huelga, que fue un trauma para mucha gente, y ya pasó lo que pasó, pero el tema siempre se me quedó ahí. Entonces, Güeros es una película muy personal, porque ahí están vaciadas imágenes e ideas que recolecté durante mucho tiempo. Dicen que tu primer filme tarda en hacerse desde que naces hasta el momento en el que la filmas, en cambio la segunda o la tercera ya sólo es el espacio entre películas. Güeros tiene muchas frases de amigos queridos e incluso sus nombres. Por ejemplo, este asunto de que los chavos no tienen luz, se van a dormir a las ocho de la noche y se empiezan a sincronizar, como los animales, con el ritmo circadiano, fue algo que le ocurrió a Gibrán (Portela), mi coguionista: le desconectaron la luz y entró en una inercia de no cuestionarse ya su situación, estuvo como dos meses viviendo así y durmiéndose a las ocho de la noche.

Digamos que son referencias muy íntimas y que eso le otorga cierta cualidad juvenil, muy humana a la cinta, repleta de errores y referencias cercanas.

Está llena de cosas personales y ese es el lugar que ocupa Güeros: una película muy querida, completamente artesanal, en la que todo es muy personal: el guión, la fotografía (de Damián García), la edición. Hay una parte, por ejemplo, en la que unos niños sueltan un ladrillo que le cae al auto; eso me ocurrió a mí, desde un puente, se estrelló mi cristal, casi nos embarramos, perseguimos a los niños, los encontramos y fue todo un rollo. Eso lo incluí, pero era un cortometraje que tenía escrito, guardado y que nunca se filmó. A la hora de pensar cómo íbamos a resolver los problemas de la búsqueda −del agonizante cantante alcohólico Epigmenio Cruz−, regresé a ese corto y lo metí tal cual, íntegro, en medio de la película. Lo menciono como un ejemplo de cómo está hecha de muchas ideas fílmicas, de mucho tiempo y creo que ese es el lugar que ocupa. Ahora estoy desarrollando dos guiones al mismo tiempo, que son completamente diferentes, pero creo que Güeros tiene mucho de mí.

¿El propio hecho de filmar en blanco y negro, en formato tradicional –que es, digamos, culto– fue una imposición de rigor cinematográfico o una decisión estética?

Pues un poco de ambas. Primero fue una idea, una autoimposición, una solución, pues la primera parte de la película transcurre en un departamento y los protagonistas casi no salen, así que quería que se sintiera algo enclaustrado y el formato me parecía muy bueno para acentuarlo. Originalmente, el plan era cambiar a panorámico, a widescreen, cuando salieran a la calle, como si se les ampliara la visión, pero luego nos pareció muy literal, además nos enamoramos del formato 4:3 porque ya estamos desacostumbrados a él, pues las pantallas de los televisores y de los cines ya son todas alargadas, cuando fue el estándar inicial. Y el rodaje fue un proceso de enamoramiento de ese formato, de redescubrir por qué se filmaba así y las razones son muy lógicas: permite ver el piso y el techo al mismo tiempo, a diferencia del anamórfico que es muy selectivo, aunque pareciera todo lo contrario. Para espacios cerrados es muy bueno, lo mismo para filmar las escenas en el auto. Es un formato muy lógico, la verdad no tiene nada de extraordinario usarlo. Nosotros no lo hicimos por moda sino por investigación, por creer que eso es lo que tenía que ser.

Finalmente el blanco y negro, además del formato tradicional, dan cierta impresión de cine de arte o para festivales, y no para la cartelera comercial.

Eso me parece triste porque a mí me fascina el blanco y negro, sobre todo ahora que estamos tan saturados de imágenes. El blanco y negro tiene esta cualidad que te hace mirar dos veces las cosas y te hace partícipe de la foto porque de alguna forma tú rellenas los colores. Además le venía muy bien a la película, porque ocurre en una época incierta, para que no fuera precisamente 1999 ni tuviéramos que reconstruir la época, porque además no teníamos la lana para hacerlo. El blanco y negro funcionaba perfecto, tú la ves y no sabes en qué época está ocurriendo.

Es un retrato de un momento con muchas implicaciones políticas, pero más allá de marcar ideologías, las desmarca. Es justo la generación previa al cambio de milenio, a la fallida transición política en México, a la hiperteconologización que estamos viviendo, pese a que está sólo tres lustros atrás.

Es sobre la etapa de maduración. Y es una película que hice en un momento de madurar con gente que, curiosamente, ya estamos grandecitos y no hemos acabado de hacerlo. Sí, es el retrato de una generación, marcada de una forma u otra por la huelga del 99, es algo que nos tocó, de alguna forma, a todos los jóvenes que estábamos en la Ciudad (de México). Pero este asunto de la temporalidad funciona a nuestro favor porque no estamos anclados a ese año y no nos clavamos en problemáticas tan específicas como el reciente nacimiento del Internet, que sí estaban en algún tratamiento previo, pero que fuimos sacando porque achicaban el relato, lo hacían menos universal y creo que lo que logramos. Si bien parte del retrato de una generación en específico, también retrata a cualquier generación que se tope con este momento de maduración. A mí no me interesa tanto la parte política como la parte social de estos movimientos.

No se olvida de lo político ni de lo social, sin embargo no es un alegato ideologizante ni un panfleto, es un retrato de lo humano dentro de ciertas circunstancias de crisis.

Creo que esa es la intención de Güeros, y habrá quienes se decepcionen, porque no estoy usando la película para hacer un retrato fidedigno del CGH y llevarlos entonces a la inmortalidad o, al contrario, hacerlos ver como una bola de parásitos, pues no van a quedar satisfechos con nuestra película. Es, simplemente, un contexto para adentrarse en lo que ocurre al interior de un movimiento social: qué pasa con las relaciones que se desgastan con tanto tiempo de resistencia, de dónde sale la vocación para seguir resistiendo, cuáles son los efectos secundarios, qué pasa con la gente que no encajó. Esas son las cosas que siempre me interesan, no los encabezados sino las noticias periféricas son las que siempre me han parecido más interesantes.

Pero aborda lo que ocurre con la gran Universidad de México parada y qué pasa con la juventud que vive en torno a ella.

Intento retratar esa complejidad, no sé si lo logro, eso ya lo dirá cada quién, pero esa es la intención no hacer un panfleto y decirle a la gente como fueron las cosas, no tirarles la neta.

GÜEROS - Sombra, Ana, Santos and Tomás

Alonso Ruizpalacios

El director Alonso Ruizpalacios. Foto: Sergio Raúl López.

Este artículo forma parte de los contenidos del número 39 de la revista cine TOMAde marzo-abril de 2015. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

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La revista cine TOMA alcanza su número 28 y circulará durante mayo y junio de 2013

mayo 22, 2013

CINCUENTENARIO DEL CUEC

La escuela de cine más antigua de Latinoamérica

 

• Fundado en junio de 1963, por Manuel González Casanova, el centro de estudios de la unam celebrará medio siglo mudándose a Ciudad Universitaria, ya convertido en Escuela Nacional de Cinematografía con estudios de licenciatura.

• Se incluyen testimonios de su actual director, José Felipe Coria, así como de sus ex directores Armando Casas, Mitl Valdez, Alfredo Joskowicz, Marcela Fernández Violante y el propio González Casanova, además de ex alumnos y su profesor decano, Jorge Ayala Blanco. El argentino Raúl Bertone, director de la feisal, y del documentalista boliviano Humberto Ríos.

• Lista completa de candidatos a la 55 entrega del Ariel.

• Industria: El próximo duopolio en la exhibición cinematográfica mexicana; Felipe Cazals expone las inequidades en el mercado del cine; entrevista con Adrian Wooton, jefe del Film London.

• Festivales: 6º Festival de Cine en el Campo; 2º Encuentro Iberoamericano de Escritores Cinematográficos, y 4º Distrital. Estrenos: Cinco de mayo: La batalla, de Rafa Lara; Mai morire, de Enrique Rivero; Las lágrimas, de Pablo Delgado, y Blancanieves, de Pablo Berger. 

En Directores, entrevista con Gregory Nava.

 

portada cinetoma 28No hay una fecha exacta de creación del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (cuec) de la unam, sólo se sabe con certeza que inició sus actividades en un pequeñísimo salón al sur de la Ciudad Universitaria en junio de 1963, impulsado por Manuel González Casanova —promotor que ya había fundado la Filmoteca de la unam el 8 de julio de 1960—, en el que se enseñaba el conocimiento y la reflexión sobre cine más que la realización cinematográfica como tal. Dos casas rentadas muy cerca de la avenida Insurgentes —una cerca de Radio Mil y la otra de Ciudad de los Deportes—, fueron el escenario de las clases nocturnas en las que Carlos Elizondo, Walter Reuter, Carlos Fuentes, José de la Colina, Emilio García Riera, Manuel Michel y hasta el futuro Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, entre tantos otros, dictaban conferencias a una veintena de alumnos interesados.

La toma de sus instalaciones durante el Movimiento Estudiantil de 1968 —para realizar la cinta colectiva El grito— y la posterior mudanza a la casona que el cuec ocupa actualmente en Adolfo Prieto, en 1975, coincidieron con la profesionalización de la enseñanza de la que hoy en día es la escuela de cine en funciones más antigua de Iberoamérica.

El medio siglo de existencia del cuec y su importancia en el medio cinematográfico mexicano, conforma el dossier del vigésimo octavo número de la revista cine TOMA, que circulará por toda la República Mexicana durante mayo y junio de 2013, con testimonios, ensayos y distintas voces que rememoran el pasado, echan un vistazo al presente y prevén el futuro próximo de la escuela fílmica de la Universidad Nacional.

El reporte especial abre con una entrevista al actual director de la escuela, el crítico y cineasta José Felipe Coria —en funciones desde agosto de 2012—, quien anuncia que pronto serán abiertas las nuevas instalaciones dotadas con tecnología de punta en Ciudad Universitaria en lo que en unos meses se convertirá de Centro Universitario de Estudios en Escuela Nacional de Cinematografía, que ofrecerá estudios de licenciatura con reconocimiento oficial, además de ofrecer clases en línea y contar con un canal propio de Internet. Enseguida, el anterior director del cuec —entre 2004 y 20011—, el cineasta Armando Casas, se concentra en relatar cómo ha ido construyéndose el anhelado proyecto de que el cuec ofrezca estudios de licenciatura.

También se recupera un texto del fundador del cuec, Manuel González Casanova, en el que rememora aquellos primeros años de la escuela; asimismo, un artículo de otro de sus ex directores, el finado cineasta Alfredo Joskowicz —de 1989 a 1996—, quien reflexiona, por lustros, sobre el primer cuarto de siglo de la institución.

De Marcela Fernández Violante, directora entre 1984 y 1988, se reproduce una entrevista que sostuvo con el premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, quien impartió clases de guión en 1966 en el cuec. Y Mitl Valdez, director entre 1997 y 2004, explica cómo el cuec y otras escuelas han ayudado a llenar el vacío académico que se formó ante la crisis anunciada del cine mexicano tras la Época de Oro.

Un par de voces extranjeras completan el dossier, la primera del documentalista boliviano Humberto Ríos, sobre aquellos años fundacionales con clases nocturnas, y el segundo de Raúl Bertone, presidente de la Federación de Escuelas de la Imagen y el Sonido de América Latina (feisal), quien pondera la posibilidad del cuec a la necesaria integración regional.

Más adelante, Salvador Perches reúne una serie de testimonios y anécdotas de destacados ex alumnos del cuec: Jorge Fons, Jaime Humberto Hermosillo, María Novaro, Fernando Eimbcke, Ernesto Contreras, Julián Hernández, José Manuel Cravioto, Juan Manuel Sepúlveda, Roberto Fiesco, Andrés García Franco y Alejandro Ramírez. Para cerrar estas páginas, incluimos la voz de Jorge Ayala Blanco, quien además de celebrar medio siglo ejerciendo la crítica cinematográfica es el profesor decano del cuec, donde  ha impartido materias desde hace 49 años y da una visión en lontananza sobre los distintos cambios por los que ha transcurrido la institución.

En la sección Desde la Filmoteca de la unam, se invita al ciclo “En tiempos de crisis: Alemania 1919-1932”, en que se recopilan diversos filmes realizados entre la derrota de la Primera Guerra Mundial y el ascenso del nacionalsocialismo, especialmente durante la República de Weimar, con textos de Karla Calviño y de Sebastián Huber.

También se incluye, en la sección Académicas, la lista completa de candidatos a la 55 entrega de los premios Ariel, que anualmente entrega la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

La sección Industria incluye un estudio de Mariana Cerrilla en el que se alerta que, de aprobarse la concentración de salas de la empresa Cinemark y Cinemex, por parte de la Comisión Federal de Competencia, la exhibición cinematográfica se conformaría en un duopolio integrado por un lado por Cinépolis y MM Cinemas que ha adquirido Cinemas Lumiere y Cinemex-Cinemark, con lo que ambas recibirían 96% de los ingresos totales. Al respecto, Mariana Vera Brozon ofrece un diagnóstico pormenorizado de la distribución del cine mexicano en 2012 así como las prácticas de la mala competencia en que incurren los exhibidores y distribuidores, según un estudio del recién creado Observatorio Público Cinematográfico y del Audiovisual “Rafael R. Portas”. Y el realizador Felipe Cazals, tras el reciente paso por cartelera de Ciudadano Buelna, realiza un recuento de las inequidades del mercado. Además, se incluye una entrevista con el jefe ejecutivo de Film London, Adrian Wooton, quien habla de la industria fílmica en la capital británica así como de su exitoso programa de producción filmes de bajo presupuesto The Microwave.

En Festivales, se aborda el sexto Festival Internacional de Cine en el Campo, a realizarse entre abril y junio en Oaxaca, Chiapas, Campeche. Quintana Roo y Yucatán, en un artículo de Alondra Montero. El guionista Denis Languerand comparte algunas reflexiones en torno al segundo Encuentro Iberoamericano de Escritores Cinematográficos que El Garfio organiza en el ccu Tlatelolco del 25 al 28 de junio. Y el cuarto Distrital. Cine y otros mundos, que ocurrirá del 4 al 9 de junio en la Ciudad de México con una programación que puede recorrerse caminando y varios conciertos en vivo, en un texto de Verónica Ortiz.

Por otra parte, Estrenos, abre con una entrevista de José Juan Reyes con Rafa Lara, director de Cinco de mayo: La batalla, la producción más cara del cine mexicano hasta el momento. Enseguida, Enrique Rivero charla sobre su segundo largometraje, Mai morire, filmado enteramente en Xochimilco. El ganador de la sección Carte Blanche del Festival de Locarno, Pablo Delgado, aborda su exitoso trabajo de tesis del ccc, Las lágrimas. Y Luis Carrasco comparte la entrevista que sostuvo con el cineasta español Pablo Berger, ganador del Goya por su película muda, en blanco y negro y clave de tauromaquia, Blancanieves. Cierra este número otra entrevista de Luis Carrasco, ahora con el emblemático director de cine latino Gregory Nava, guionista de Frida y creador de cintas como El Norte, Mi familia, Selena o Ciudad del silencio.

El vigésimo octavo número de cine TOMA, editada por PasodeGato, Ediciones y Producciones Escénicas, circulará durante mayo y junio de 2013 por todo el país en locales cerrados como SanbornsCaffé Caffé, librerías Educal y Gandhi.

Para entrevistas o mayor información, comunicarse a los teléfonos 56 88 92 32 y 56 88 87 56; al correo electrónico revistatoma@gmail.com,

o a las oficinas ubicadas en callejón de Eleuterio Méndez 11, Colonia Churubusco-Coyoacán, C. P. 04120 en la ciudad de México.

Además, los invitamos a seguirnos por Facebook y Twitter.

Así como la página Internet de Paso de Gato.

El CUEC cumple 50 años y será escuela nacional

febrero 12, 2013

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En junio de 1963, se fundó el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México, lo que lo convierte no sólo en la escuela de cine más antigua de América Latina, sino también en la de mayor prestigio y solidez académica del país. Fruto de enormes esfuerzos de muchos universitarios, surgió de la mano de los cineclubs universitarios y de la creación de la Filmoteca de la UNAM. Sus aulas y talleres han convocado a los más destacados docentes de las artes e industrias cinematográficas, de donde han egresado muchos de los profesionales del cine y la industria audiovisual nacionales. Sin duda, la historia del cine en México no puede desvincularse, desde entonces, de las tareas de la Universidad Nacional y de su escuela de cine, el CUEC.

El Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, está en proceso de transformarse en escuela nacional y muy pronto se mudará de la casona de Adolfo Prieto 721, en la colonia Del Valle, en la Ciudad de México, a sus nuevas instalaciones en Ciudad Universitaria, próximas a la Dirección General de Actividades Cinematográficas (Filmoteca) de la UNAM y a TV UNAM, con modernos edificios acondicionados con las nuevas tecnologías cinematográficas, con lo que las tres instituciones formarán un corredor audiovisual universitario. Las nuevas instalaciones contarán con una sala de cine “Manuel González Casanova” para 108 espectadores, así como dos foros para filmaciones. También contará con cafetería, biblioteca especializada, área de postproducción, sala de animación, espacio de corrección de color, entre otras áreas.

Además, se convocó a los estudiantes de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) y a los del CUEC a diseñar el nuevo logo de la escuela, mismo que será dado a conocer próximamente.

 

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En el marco del Festival Internacional de Cine UNAM, se realizará la Función Especial en Conmemoración por el 50 Aniversario del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), la escuela de cine más antigua de América Latina. El martes 26 de febrero, a las 16:30 horas, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario de Ciudad Universitaria, se proyectará Recodo de purgatorio (México, 1975), mediometraje prohibido del entonces profesor del CUEC, José Estrada, que fue exhibido sólo una vez. Además se ofrece Una isla rodeada de agua (México, 1984), de María Novaro, cortometraje ganador al Ariel en 1986. 

Al terminar la proyección habrá una plática con la directora María Novaro y el crítico de cine Jorge Ayala Blanco.

Entrada libre únicamente para mayores de edad.

 

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Marilyn Monroe en la Filmoteca de la UNAM

agosto 7, 2012

A medio siglo de la muerte del que quizás sea el símbolo femenino más atractivo y poderoso de la industria Hollywoodense, la joven Norma Jean Baker, transformada en el símbolo sexual Marilyn Monroe a fuerza de taquillazos, la Filmoteca de la UNAM ha organizado un ciclo de películas para recordar a la diva de cabellos rubio platinado y eterna sonrisa, que permanece en la memoria de los cinéfilos de todo el mundo, Marilyn Monroe. In Memoriam (1926-1962).

Aquí la lista de películas que se exhiben en el Cinematógrafo del Chopo (Dr. Enrique González Martínez 10, colonia Santa María La Ribera, en la Ciudad de México), durante el mes de agosto:

 

Vitaminas Para El Amor (Monkey Business, EU, 1952), de Howard Hawks.

Miércoles 1. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.

Los Caballeros Las Prefieren Rubias (Gentlemen Prefer Blondes, EU, 1953), de Howard Hawks.

Jueves 2. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.

Cómo Atrapar A Un Millonario (How To Marry A Millionaire, EU, 1953), de Jean Negulesco.

Viernes 3. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.

Torrente Pasional (Niagara, EU, 1953) de Henry Hathaway.

Sábado 4 /17:00 Y 19:30 Hrs.

El Mundo De La Fantasia (There´S No Business Like Show Business, EU, 1954), de Walter Lang.

Domingo 5. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.

Almas Perdidas (River Of No Return, EU, 1954), de Otto Premiger.

Lunes 6. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.

La Comezón Del Séptimo Año (The Seven Year Itch, EU, 1955), de Billy Wilder.

Martes 7. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.

Una Eva Y Dos Adanes (Some Like It Hot, EU, 1957), de Billy Wilder.

Miércoles 8. Función: 17:00 Hrs.

El Principe Y La Corista (The Prince And The Showgirl, Gran Bretaña-EU), de Laurence Olivier.

Miércoles 8. Funciones: Miércoles 8. 12:00 Y 19:30 hrs.

La Adorable Pecadora (Let’s Make Love, EU, 1960), de George Cukor.

Jueves 9. Funciones: 12:00, 17:00 Y 19:30 Hrs.