Alfonso Zayas, rey de las ficheras y de las taquillas

El pueblo llenaba los cines

Por Gonzalo “Sayo” Hurtado

Surgido del ámbito del teatro de carpa, todavía vigente a mediados del siglo xx, el comediante Alfonso Zayas entendió muy pronto que lo suyo no era la formación escolarizada, sino la farándula y los escenarios. Así que tras numerosas apariciones en cine y televisión, logró papeles consagratorios primero en la serie televisiva La criada bien criada y luego en comedias eróticas de gran éxito internacional, como El día de los albañiles, que le significaron el premio al actor más taquillero en 1980, 1984 y 1986, por parte de la Canacine. Retirado hace una década a la televisión en Miami, rememora, desde Cuernavaca, su carrera, que supera medio siglo de trayectoria.

vecindario-1

Retirado de la industria cinematográfica desde hace más de una década, aunque con breves reapariciones en un género que se niega a morir: las comedias eróticas con albures —como Los verduleros 4, que filmó hace poco más de un año—, el actor Alfonso Zayas (Tulancingo, México, 1941) se mantiene muy activo tanto en la producción de videohomes como en la televisión, donde aparece semanalmente en el programa Sábado gigante, de Miami, producido por la cadena Univisión y conducido por el chileno Mario Luis Kreutzberger Blumenfeld, “Don Francisco”.

Zayas es un referente de la comicidad mexicana, tanto por su trabajo en el cine popular y taquillero de los años ochenta y de la mitad de la década de los noventa, como en la exitosa serie televisiva La criada bien criada, al lado de María Victoria y de Joaquín García “Borolas”; programa que se mantuvo más de una década al aire, en Televisa, y que el público hispanohablante todavía recuerda y celebra.

En cierto momento, Alfonso Zayas fue considerado el rey del género de las ficheras; es decir, de aquellas películas nacionales que lograron inmensas taquillas al darle elementos mexicanos a las comedias eróticas italianas; esas que, debido al grueso humor, los constantes albures y las exuberantes mujeres a cuadro, construyeron una identidad tan propia que alcanzaron la categoría de género y lograron grandes ganancias en la cartelera. Tal es el caso de Los verduleros, El día de los albañiles, La pulquería, El ratero de vecindad y El gato con gatas.

El longevo comediante, sobrino de Joaquín García “Borolas”, que participó en más de 130 títulos, en algunos con papeles estelares al lado de María Elena Velasco, la “India María”, y de muchos otros cómicos como Roberto “Flaco Guzmán”, Manuel “Flaco” Ibáñez, Manuel “Loco” Valdés, Alejandro Suárez, Carmen Salinas, Isela Vega, Pedro Weber “Chatanuga” o Luis de Alba, logró ser conocido como El rey de las ficheras, por la película homónima que protagonizara en 1989, bajo la dirección de Víctor Manuel “el Güero” Castro. La siguiente conversación ocurrió en su actual residencia, en Cuernavaca, Morelos.

Alfonso, tú provienes de una familia de artistas.

Sí, claro. Yo provengo de una familia de los que, acá en México, se llaman carperos, porque andábamos de gira en una carpa. Mis abuelos, mis padres, mis primos, todos andábamos en una carpa. Así empezó nuestra vida.

¿En qué momento te nació la inquietud por ser comediante?

Bueno, mira, no nació, se presentó, porqué a los nueve años hice mi primera película; en 1950, cuando mi papá trabajaba en la Asociación Nacional de Actores (anda). Él era muy amigo de Jorge Negrete y le dijeron que hacían falta unos niños para una película —Azahares para tu boda (México, 1950)— con todos los Soler: Julián de director y Fernando, Domingo y Andrés, de actores; además de otros grandes como Sara García, Marga López y Joaquín Pardavé. ¡Imagínate que reparto! Yo hice un papel muy chiquito, pero estuve tres días en la filmación. Ahí empezaron unas esporádicas apariciones en cine.

Después de unos años, me voy de la escuela y cuando mi papá descubre que no estoy terminando la secundaria me manda a la carpa, como castigo. Ese era el castigo para cualquiera de la familia, porque cuando te mandaban ahí tenías que parar la carpa, instalarla y, aparte, trabajar en las obras de teatro. Estuve un año y medio ahí, hice una gira por todo el norte con mis tíos, uno de ellos Raúl “el Chato” Padilla, que luego sería el cartero “Jaimito” de Chespirito.

Durante esa gira, mi padre también descubrió que yo sólo iba a la escuela a una clase de guitarra, en la que nunca aprendí, y entonces me dijo: “Ya para qué gastar en escuelas, vente a trabajar conmigo aquí en la anda”. Ahí tuve el gusto de conocer a los Valdés —Germán, Ramón y Manuel—, a Xavier López “Chabelo” y a todas las gentes de televisión que recién empezaban.

¿Cómo fue esa etapa?

Entré a la televisión en 1958 como floor manager, que es el coordinador de piso. Ahí comencé a trabajar en unos sketches con Chabelo y también con Ernesto Alonso, en la producción; hasta que un día me fui a hacer una obra de teatro, animado por el actor Mauricio Garcés. Él era amigo de Miguel M. Delgado, director de las películas de Mario Moreno “Cantinflas”, quien me invitó a participar en El señor doctor (México, 1965). Me fui para allá con mucha ilusión, pero en el rodaje no me dejaron hablar, con las justas pude decir dos frases y luego me sacaron de la película. Eso me dio coraje y me impulsó a hacer más cosas.

Luego, Mauricio Garcés —que en paz descanse— me llevó a hacer una obra teatral que se llamaba Irma la dulce, una revista musical que venía de Nueva York. Ahí empecé a trabajar con Rogelio Guerra, Julio Alemán y una gran hornada de actores de esa época. Llegué a trabajar en 48 obras de teatro.

Tuviste oportunidad de conocer a Chespirito antes de que se convirtiera en una estrella.

Yo conocí a Roberto Gómez Bolaños al inicio de los años sesenta. Él era guionista de un programa muy famoso que se llamaba Cómicos y canciones, en el que actuaban Antonio Campos “Viruta” y Gaspar Henaine “Capulina”. Recuerdo que, gracias a “Chespirito”, yo ganaba unos 15 o 20 pesos extras por colaborar en ese programa. Eso fue mucho antes de que él se hiciera famoso por sus personajes.

¿Ahí empezó tu gran salto a la fama?

Fue un poquito después. En 1969 me llamaron para hacer una comedia televisiva: La criada bien criada, junto a María Victoria —además de Joaquín García “Borolas”, Jorge Arvizu “El Tata”, y otros cómicos destacados—, que estuvo once años al aire y fue mi gran orgullo. Yo recibía regalías de toda Latinoamérica por ese programa. Cuando acabó, hice una película: Hilario Cortes: El rey del talón (México, 1980, de Javier Durán), en la que hacía de un hombre que se viste de mujer para robarle a los borrachitos en los bares y se convirtió en un gran éxito. De ahí, los productores me empezaron a llamar y comencé a hacer mucho cine hasta mediados los años noventa. Actualmente, ya tengo 14 años trabajando en Miami, en Estados Unidos, en el programa de Don Francisco.

¿Dirías que esa película marcó tu destino como comediante?

Bueno, cada vez que yo decía algo en serio, la gente se reía. Entonces me dije: “mejor me hago comediante”, y comencé a hacer cine como loco, con productores muy profesionales.

El día de los albañiles fue uno de tus grandes éxitos en toda Latinoamérica.

Bueno, mira, no es que yo sea presumido, pero aquí en México casi todas mis películas fueron de éxito y El día de los albañiles: Los maistros del amor (México, 1984, de Adolfo Martínez Solares) fue una de las más importantes de la productora Frontera Films, tanto así, que hicimos dos secuelas (El día de los albañiles 2, México, 1985, y El día de los albañiles iii, México, 1987, también dirigidas por Martínez Solares). El chiste en este tipo de películas era llenar la sala y que el productor ganara dinero, no que los periodistas nos entregaran premios.

Ese tipo de películas eran tildadas como de ficheras, como si fuera una ofensa. Para nosotros no era así, durante casi 14 años varios comediantes de México tuvimos mucho trabajo gracias a ellas. Se llenaban los cines y todos ganábamos dinero. Fue un realce del cine mexicano y ese fue mi paso por el séptimo arte.

¿Qué piensas de aquellos sectores del cine que ven por encima del hombro al cine popular?

Bueno, en mi humilde opinión, todo eso cambió cuando empezaron a quitar los grandes cines. Las películas antes se veían en salas inmensas, con más de mil butacas. En esa época una entrada costaba 10 o 12 pesos; entonces, una familia podía llevar a sus cinco hijos, a sus dos cuñados y a sus dos tías con menos de 150 pesos. Ahora ya no puedes hacerlo con ese dinero. A lo más, llevas a tu señora y ni siquiera te alcanza para las palomitas. Ahí empezó la debacle del cine.

El cine es para el pueblo y el pueblo llenaba los cines. Yo creo que ahí estuvo la mancuerna del triunfo. Entre 1980 y los años noventa y tantos, todos ganamos con ese cine, hasta los vendedores de cacahuates. La Cámara Nacional de la Industria de Cine (Canacine) me premió tres veces por ser el actor más taquillero, en 1980, 1984 y 1986.

El inolvidable Germán Valdés “Tin Tan” es tachado como el actor que más mujeres ha besado en el cine mexicano. Tú has tenido oportunidad de hacer algo similar y trabajar con mujeres hermosas en el cine.

Por eso “Tin Tan” era tan trompudo, era muy besucón. Yo lo conocía a él y a toda su familia desde los 12 años. Tuve oportunidad de hacer 130 películas, de las cuales 10 o 12 serán para niños y público en general, el resto son esas en las que beso a muchachas con poca ropa o sin ella. ¡Hasta yo trabajé desnudo, aunque no tenía nada que mostrar! No llevo una cuenta de cuántas mujeres besé o desnudé pero, si la averiguo, te llamo y te aviso (risas).

¿Quién fue tu gran compinche durante todos esos años? ¿Luis de Alba, quizás?

Bueno, acabo de hacer con él una película: Los Verduleros 4 (México, 2011, de Adolfo Martínez Solares y Adolfo Martínez Orzynski), 26 años después de la primera. Si la ven, el viejito que aparece ahí soy yo.

¿Esa es la versión que ha sido un éxito en el mercado latino de Los Ángeles?

Bueno, sí. Se trata de un videohome. Si juntas a todos los latinos residentes ahí y en otras ciudades te podrían formar un estado completo, por eso funcionan tan bien los lanzamientos en ese formato.

¿Mantienes contacto con otros artistas actualmente?

De los artistas con quienes me he encontrado recientemente puedo hablar de María Antonieta de las Nieves, la “Chilindrina”, que es una mujer muy exitosa desde niña. Yo trabajé con ella en 1962, en un programa que se llamaba El Oso ruidoso. Hace unos meses me la encontré en un circo, en Santiago de Chile. Conste que ella no estaba enjaulada, ¿eh? Nos dio mucho gusto vernos. Es una encantadora mujer y muy profesional. Me saqué una foto con ella, que por cierto quedó muy oscura porque estábamos bajo el cámper del circo.

Mira, ahora yo estoy retirado de eso. Debido a mi trabajo en Miami, realmente me alejé del cine, pero admiro a muchos directores mexicanos y sigo sus películas, como a Gustavo Loza, que me parece un chico con mucho talento. Él es de los pocos directores vigentes que conozco, ya que trabajé con él hace dos años en la serie Los Héroes del Norte (México, 2010-2012).

En un país con una filmografía tan rica como la de México, también abundaban los géneros populares como el cine de ficheras y el de luchadores, que ya prácticamente no se hacen.

Eso era un éxito. Yo no he visto nunca a gente tan famosa en el mundo como al “Santo, el enmascarado de plata” (Rodolfo Guzmán Huerta). Sus películas las doblaron a muchos idiomas.

¿Sientes que hay alguna meta en tu carrera que no hayas podido alcanzar?

Pues fíjate que no. Creo que voy a pecar de vanidoso, pero me siento feliz de vivir una vida llena de satisfacción y orgullo. Hace 40 años, desde que estaba en La criada bien criada, empecé a viajar a Estados Unidos para hacer presentaciones junto a María Victoria; además, acabo de cumplir 14 años trabajando en Sábado Gigante, en Miami, con Don Francisco.

Este artículo forma parte de los contenidos del número 31 de la revista cine TOMAde noviembre-diciembre de 2013. Consulta AQUÍ dónde conseguirla.

vecindario-2

zayas-cuerna

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: