Octavo Festival Internacional de Cine de Morelia

El delicado proceso de consolidación

Por Joaquín Rodríguez

Frente a la desaparición intempestiva de festivales cinematográficos como el FICCO, que el de Morelia arribe a su edición octava  lo ancla al crecimiento y a la maduración. En el 2010 sus invitados serán Doris Dorrie y Fernando Trueba, además de presentar  un ciclo de spaghetti western sobre la Revolución Mexicana y mantener su vocación de promotor del talento mexicano.

Luego de casi dos décadas de ser testigos de la aparición y desaparición de algunos festivales de cine que aspiraron a institucionalizarse y no pudieron hacerlo, pareciera ser que de algunos otros casi podemos tener la certeza de que llegaron para quedarse. El caso más consternante de una desaparición intempestiva fue el del Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (FICCO), que sucumbió ante la predecible falta de interés de la compañía exhibidora que lo promovió (Cinemex). En el caso contrario, un proyecto que ha permanecido anclado en la senda del crecimiento y la maduración ha sido justamente el del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), cuya diversificación ha sorprendido incluso a sus creadores.
La edición del 2010, la octava ya, a celebrarse en esa ciudad capital del estado de Michoacán entre los días 16 y 24 de octubre, con sus consecuentes ramificaciones a la Ciudad de México en las siguientes dos semanas, promete, una vez más, un menú sumamente atractivo de estrenos y eventos especiales, pero también confirma la vocación y misión de ese organismo como un promotor del nuevo talento nacional, al continuar dando prioridad a sus secciones de competencia únicamente para material mexicano. Permanecen así inamovibles las reglas de selección y programación en los rubros de Mejor Documental Mexicano (tanto de corto como de largometraje), Mejor Cortometraje Mexicano de Ficción y de Animación, Mejor Corto o Largometraje Michoacano, Mejor guión Michoacano y Mejor Largometraje de Ficción Mexicano.
Dicha vocación, a menudo ignorada por muchos que siguen visualizando a los festivales tan sólo como escaparates para el glamour de petatiux y la caza de autógrafos, ha sido sin duda fundamental en el reconocimiento que Morelia ha obtenido a nivel internacional, entendiéndose como una labor seria y profesional encaminada a nutrir de material fresco y prometedor a eventos similares de gran prestigio como Cannes, Berlín, Sundance, Rotterdam, et al, cuyos dirigentes o programadores se han convertido ya en presencias habituales en Morelia, y cabe añadir que ellos no gozan del “privilegio” de ser perseguidos por los fans enardecidos que sí acosan a los Gaeles y Diegos, estrellitas mediáticas que ciertamente también se han transformado en protagonistas constantes del festival y que, hay que reconocerlo, cumplen con la función nada despreciable de dar la nota, y por ende otorgar visibilidad mediática (valga tanta redundancia) al evento.
En cualquier caso, la presencia de estos programadores o periodistas extranjeros habla del impacto que el FICM ha logrado tener en el mundo del cine más allá de nuestras fronteras. Su programación fuera de competencia es un reflejo de la variedad temática y del interés que se busca suscitar no solamente entre quienes buscan descubrir al nuevo Reygadas o –¡dios nos libre!– al nuevo Iñárritu.
Para ello, se sostienen secciones en la edición del 2010 como la que programa algunos de los estrenos más notables de la Semana de la Critica de Cannes, o bien la de Estrenos Internacionales, que proyectará en avant premiere, entre otras joyas festivaleras, las nuevas obras de Abbas Kiarostami, Copie conforme; Jane Campion, Bright Star; Woody Allen, You Will Meet a Tall Dark Stranger; y Apitchatpong Weerasethakul, con su película ganadora de la Palma de Oro 2010, la extraordinaria El tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas.
El Festival de Morelia también se ha forjado un prestigio y una espectacular presencia mediática en el extranjero a partir de la visita de  realizadores celebres como Werner Herzog, Bertrand Tavernier, Gus Van Sant y, apenas el año pasado, Quentin Tarantino. La edición venidera no busca ser la excepción y hasta el momento se tienen ya confirmadas –aunque ya sabemos que todo puede suceder en el último momento–, las presencias de directores como Doris Dorrie, quien presentará su nueva comedia titulada La peluquera, y Fernando Trueba, que a su vez ofrecerá su nuevo filme, El baile de la victoria.
Se espera, además, la confirmación de dos muy importantes directores de quienes se planean sendas retrospectivas, y se recuperan las propuestas de invitados anteriores como Tavernier y Tarantino, que han diseñado ciclos o retrospectivas invitadas. Este año, se fusionan la idea de Tavernier de crear un ciclo permanente llamado México Imaginario (abocado a rescatar cintas extranjeras cuyas historias se desarrollen en México), y la de Tarantino, de revisar algunos famosos spaghetti westerns que tienen como telón de fondo la Revolución Mexicana. El resultado será un llamativo ciclo de spaghetti westerns que ya tiene entre sus títulos confirmados una de las grandes cintas de Sergio Leone, Érase una vez la Revolución (Giù la testa, 1971 pero filmada en 1968), que se verá por primera vez en México en su versión íntegra y sin censura.
Morelia prepara además este año una larga serie de estrenos de cintas nacionales que no están en su competencia oficial, y se reprogramarán títulos quizás ya vistos en otros festivales nacionales pero que han tenido una presencia destacada en el extranjero durante los últimos doce meses, entre ellos Año bisiesto, de Michael Rowe (ganadora de la Cámara de Oro en Cannes), y Somos lo que hay, de Jorge Michel Grau.
En todo caso, y a la espera de su programación definitiva, Morelia es nuevamente un destino indispensable para la comunidad cinematográfica durante octubre y es de esperar que reafirme ese delicado proceso de consolidación que, ya sabemos, puede resquebrajarse en cualquier momento frente a las endebles condiciones de nuestra no industria.

Lee este artículo completo en el número 12 de la revista cine TOMA, de julio-agosto 2010. Consulta AQUI dónde conseguirla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s