Archive for 31 octubre 2010

“Los otros californios”, Mejor Documental Mexicano en DOCSDF

octubre 31, 2010
Los otros californios, de César Talamantes.

La noche del sábado 30 de octubre, en el Teatro de la Ciudad de México, se realizó la ceremonia de clausura del quinto Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México DOCSDF, que se llevó a cabo del 21 al 31 de octubre de 2010.

En esta quinta edición se recibieron más de mil documentales de más de 70 países, 170 de ellos mexicanos,y programó 190 películas que fueron vistas en 11  sedes oficiales y un Autocinema. También se programaron los ciclos Latitud 0°0´0”; Conciencia Global; Cine entre culturas con la Retrospectiva a Kim Longinotto; Suena mi pueblo; Hecho en México y Top 20.

A continuación, las cintas premiadas en DOCSDF en sus ocho categorías:

Mejor Documental Internacional

Im Bazar Der Geschlechter (En el Bazar del Sexo, Austria-Alemania, 2009), de Sudabeh Mortezai

Mejor Documental Iberoamericano

Alumia (Brasil, 2009), de Andrea Feraz y Carol Vergolino.

Mejor Cortometraje Documental Internacional

Poza Zasiegiem (Fuera de alcance, Polonia, 2010), de Jakub Stozek.

Mejor Documental Internacional para Televisión

Dacia, Dragostea Mea (Mi hermoso Dacia, España-Rumania, 2009), de Julio Soto y Stefan Constantinescu.

Mejor Documental Mexicano

Los otros californios (México, 2010), de César Talamantes.

Mejor Cortometraje Documental Mexicano

Carne que recuerda (México, 2009), de Dalia Huerta Cano.

Mejor Documental Mexicano para Televisión

Los cinco secretos del oficinista (México, 2009), de Alberto Nulman.

Premio Resistencia

La guerra por otros medios (Argentina-Bolivia-Brasil, 2010), de Cristian Jure y Emilio Cartoy.

Mejor Fotografía de Documental Mexicano (de la Sociedad Mexicana de Autores de Fotografía Cinematográfica AMC)

Largometraje: Havanyork (México, 2010), de Luciano Larobina.

Cortometraje: Carne que recuerda (México, 2009), de Dalia Huerta Cano.

Premio Reto DOCSDF (rally en que se realizaron cinco documentales de diez minutos cada uno en 100 horas)

Premio del público: Lagunillar. No es un verbo. Son varios sujetos, de Bárbara Moreno Turcott.

Premio del Fideicomiso del Centro Histórico: Sin tirar la toalla, de Laura Berrón.

Premio Panasonic: Tres hilos para bordar, de Yuli Rodríguez.

Toma 13: Maravillas fantásticas

octubre 29, 2010

Mundos ficticios en pantalla

Les presentamos la portada del décimo tercer número de la revista cine TOMA, correspondiente a noviembre-diciembre de 2010 y dedicado al género del cine fantástico con información sobre Guillermo del Toro y sus próximos proyectos; sobre H.P. Lovecraft a 120 años de su nacimiento; ensayos sobre el cine de los Hermanos Quay, sobre la Alicia de Carroll y la de Burton; sobre la Ciencia Ficción a la Mexicana; sobre la Linterna Mágica; el estreno de Somos lo que hay de Jorge Michel Grau, y Seres: Genesis, de Mario Ángel Huerta.

Además, se incluye una entrevista exclusiva con Alejandro González Iñárritu por el estreno de Biutiful; otra con Martha Higareda, quien protagoniza, escribe y dirige Te presento a Laura, y fotografías sobre cine provenientes del archivo de Frida Kahlo.

 

Martha Higareda realiza la comedia romántica Te presento a Laura

octubre 29, 2010

Creo que también se necesitan historias optimistas

Por Guillermo Vega Zaragoza

Tras una exitosa carrera como actriz del cine mexicano, Martha Higareda incursiona en el guionismo y la producción cinematográfica con una historia concebida a partir de una experiencia personal, un trabajo “de muchos amigos y de mucho tiempo”, que le sirve de impulso para el siguiente paso en su carrera: la dirección.

Es una película muy optimista. No es común este tipo de cintas en México. O por lo menos en estos últimos tiempos.
El personaje de Laura dice una frase en la película: “La vida es todo eso que pasa mientras estamos preocupados por algo más”. No es una frase mía. Pero creo fervientemente que ésa es la realidad, que muchas veces estamos tan preocupados por todo lo que está pasando que se nos olvida que estamos aquí, viviendo, en este momento, que este momento nunca se va a volver a repetir en estas mismas circunstancias. Escuchamos las malas noticias en la televisión, tenemos suficientes cosas de qué preocuparnos, pero también tenemos suficientes cosas qué agradecer. A veces quisiera meterme al cine y olvidarme un poco de toda esa tragedia que está pasando afuera, que les pasa cada vez más a tus amigos, a tus personas cercanas, a ti mismo; pasar una hora y media viendo otra historia, olvidarme de todo eso y escuchar una historia más positiva, que también puede pasar aquí en México. ¿Por qué no? Creo que también se necesitan.

En la película también destaca la forma en que aprovecharon las locaciones de la Ciudad de México.
Quería mostrarla, una Ciudad de México bonita, porque la tenemos y hay que mostrarla. Cuando estuvimos haciendo el scouting, encontramos lugares a los que ni siquiera les tuvimos que dar retoques. Todo lo que está en la película, de las locaciones exteriores, está como lo encontramos, nomás pusimos la cámara. Como los edificios del centro, que la gente a veces ni siquiera se da cuenta de lo hermosos que son, como el Palacio de Bellas Artes, porque van preocupados por el trabajo y todo eso. Y además las locaciones van de acuerdo a lo que es la historia, a cómo Laura ve el mundo.

¿Qué sigue para ti como escritora?
Esta película ha sido como una locomotora que se va a acelerando, que sigue avanzando y ya no se puede parar. Tengo otra historia, que empecé a escribir hace un año, una comedia con mi hermana Miriam, que se llama Cásese quien pueda. Tenemos mucha química juntas y va a estar divertidísima. También estoy desarrollando una serie de televisión. Más adelante quiero dirigir, primero, un cortometraje, pero para eso tengo que seguir estudiando. Quiero tener una caja de herramientas, formada no sólo por la experiencia sino también por estudiar, leer mucho, ver mucho cine, juntarme con personas que lo hacen. Eso es muy importante para mí. Esta película es parte de mi aprendizaje, de esa caja de herramientas que voy a utilizar en el futuro.

Lee esta entrevista completa en el número 13 de la revista cine TOMA, de noviembre-diciembre 2010 (próximamente en circulación). Consulta AQUI dónde conseguirla.

Les compartimos algunas imágenes del rodaje de esta película, realizadas por Francisco Morales,

de la agencia DAMM Photo.

 

 

 


 

“Revolución”, en el teatro más porfirista de todos

octubre 28, 2010

El teatro, claro, abarrotado. 700 espectadores, con entrada gratuita, vitorearon prácticamente todo lo que aparecía en pantalla, en los diez cortos que integran el largometraje Revolución, que se presentó en una gala de cine en el Teatro Juárez de Guanajuato capital,  la noche del lunes pasado, 25 de octubre. La película, producida por Canana Films, tuvo una primera proyección en el país en la Cineteca Nacional el miércoles 13 de octubre y luego en el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde tuvo diversas funciones, la primera de ellas, en Cinépolis Centro el domingo 17 de octubre, así como en la Plaza Benito Juárez y en el Teatro Emperador Calzontzin.

A Guanajuato, como parte de las actividades del 38 Festival Internacional Cervantino, llegaron a presentar la cinta el productor y director de uno de los cortos, Gael García Bernal (Lucio); otro de los productores, Pablo Cruz, de Canana; el cineasta guanajuatense Amat Escalante (El cura Nicolás colgado), con el elenco del mismo, Cirilo Recio y los niños Héctor Cortés y Ámbar Sixto; además de Cristina Prado, directora de Promoción Cultural Cinematográfica del Imcine.

Durante la presentación, el actor Gael García Bernal, contento y complacido con la efusiva respuesta del público, comentó, entre otras cosas, que le parecía muy curioso que una cinta en la que diez realizadores mexicanos ofrecen su punto de vista actual sobre la Revolución Mexicana a cien años de que estallara, se presentara en un teatro como el guanajuatense, que fue inaugurado en el apogeo de las fiestas del Centenario de la Independencia por el propio dictador Porfirio Díaz. Y claro, agradeció al público la tumultuosa y generosa recepción al filme, que se estrenó en la Berlinale y se ha proyectado en otros festivales internacionales como Cannes, Toronto y Biarritz, donde ganó los premios “El abrazo” y el del sindicato de críticos franceses.

La película se estrenará en cines alrededor del 12 de noviembre y, luego, cerca del 20 de noviembre, estará disponible en DVD, en Video on Demand en televisión por cable y se trasmitirá en televisión abierta por Canal 2.

Aquí les compartimos unas fotografías de Gael en Guanajuato, de la autoría de Francisco Morales de la agencia DAMM Photo.

Amat Escalante y Gael García se saludan. Debajo de ellos, Lydia Camacho, directora del FIC.

Gael García en la sala de prensa del Cervantino, durante la presentación de Revolución.


Ámbar Sixto, Amat Escalante, Héctor Cortez, Gael García y Alejandro Otaola en el teatro Juárez.

Gael García a su arribo a Guanajuato. Lo recibe, sonriente, Cristina Prado Arias.




 

Sexto festival de cortometrajes “El cine a las calles…”

octubre 28, 2010

El sexto Festival Internacional de Cortometraje El cine a las calles… se llevará a cabo del  4 al 27 de noviembre de 2010 en 16 Estados de la república: Distrito Federal, Morelos, Veracruz, Nayarit, Nuevo León, Quintana Roo, Tlaxcala, Michoacán, San Luis Potosí, Chihuahua, Chiapas, Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Puebla y Jalisco, en una ruta que contará con 103 exhibiciones. Su  selección oficial está conformada por 72 trabajos de los cuales 10 son animaciones; 5 documentales y 57 ficciones; y en la categoría de exhibición otros cuatro documentales, dos ficciones, un trabajo experimental y tres materiales de retrospectiva. Además 26 animaciones en cineminuto tituladas Suertes, humores y pequeñas historias de la Independencia y la Revolución.

La gira inicia en el Teatro del Fuego Nuevo de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa y concluirá en la explanada principal del municipio de Tonalá, bajo el lema Ideas independientes, Imágenes revolucionarias. Se han programado también las nueve animaciones ganadoras del CutOut Fest de Querétaro y siete trabajos del concurso Raíces 2010 de Radio Canadá.
Todas las funciones son gratuitas y los asistentes podrán votar para los premios del público llamados Reconocimiento de los Universitarios Mexicanos y de la República Mexicana.
La ruta del tour, los horarios y los trabajos que serán exhibidos podrán consultarse a partir del 30 de octubre en http://www.elcinealascalles.org.mx.

O en los teléfonos 04455 38 92 33 93; 01 55 57 75 45 26.

“Las marimbas del infierno”, Mejor Largometraje en Morelia

octubre 24, 2010

Esta tarde, ocurrió la ceremonia de premiación del octavo Festival Internacional de Cine de Morelia, en el teatro Ocampo, de la capital de Michoacán, un evento con acceso restringido y de rigurosa invitación. Los premios que se entregaron son los siguientes:

Sección de Largometraje Mexicano (para primeros y segundos trabajos).

Premio al Mejor Largometraje Mexicano: Las marimbas del infierno, de Julio Hernández Cordón, “por el modo tragicómico de representar a unos quijotescos soñadores que nos permiten imaginar que es posible hacer cine a pesar de todo”.

Mención especial: Tierra madre, de Dylan Verrechia y Aideé González.

Premio del Público para Largometraje Mexicano en Competencia: Acorazado, de Álvaro Curiel.

Sección de documental mexicano

Premio al Mejor Largometraje Documental Mexicano: El Varal, de Marta Ferrer.

Premio al Mejor Cortometraje Documental Mexicano: Carne que recuerda, de Dalia Huerta Cano.

Premio al Mejor Documental Mexicano realizado por una Mujer: Nadie es inocente veinte años después, de Sarah Minter.

Sección de Cortometraje Mexicano

Premio al Mejor Cortometraje de Ficción: La mina de oro, de Jacques Bonnavent.

Premio al Mejor Cortometraje de Animación: Ponkina, de Beatriz Herrera.

Mención Especial: Busco empleo, de Francisco Valle, recientemente fallecido.

Premio Especial Studio 5 de Mayo: El venado y la niebla, de Miguel Ángel Ventura.

Premio al Mejor Cortometraje de Animación: Ponkina, de Beatriz Herrera.

Quinta edición del festival de documentales DOCSDF

octubre 20, 2010

La realidad supera a la ficción (incluso en el cine)

Por Pau Montagud

Las primeras películas filmadas en la historia fueron documentales, no obstante, que las cintas de ficción, de entretenimiento, dominen el mercado. Pero en épocas recientes el género ha tenido un renacimiento internacional tanto en festivales como de público, en la Ciudad de México con festivales como DOCSDF.

Hace no muchos días leíamos en la prensa que Rosa Estela Olvera Jiménez, la protagonista de Mi vida dentro (México, 2007), de Lucía Gajá, puede tener una próxima revisión de su juicio, lleno de resquicios, grietas legales y prejuicios abominables, gracias a la presión social que se ha levantado a cabo tras la difusión de este premiado documental. Hace no tantos años como pareciera, en 1895, los hermanos Lumière presentaban en sociedad los primeros cortometrajes (documentales) de la historia de la cinematografía.

En efecto, el cine nació documental. No se incluyó de manera sistemática la ficción en el cine hasta la inclusión de la gran industria norteamericana del entretenimiento, misma que hasta nuestros días es el alma del negocio fílmico y, posiblemente, el cáncer de tantas y tantas cinematografías nacionales. Los éxitos de taquilla más absolutos de las primeras décadas del siglo XX eran, en efecto, documentales, hasta que las estrategias del marketing transnacional primero y la aparición de la televisión después, desplazarían el género de la no ficción al rincón del olvido.

Entre los obreros saliendo de la fábrica de los Lumière y Rosa Estela ha pasado más de un siglo pero comparten algo en común: el documental tiene relevancia tanto para el público como para la realidad sobre la que trata y, afortunadamente, vuelve a ser considerado, aunque siempre de manera “residual” un producto cultural de consumo de masas. Han pasado 115 años en los que la historia del documentalismo ha dejado innumerables hitos, leyendas, modas, revoluciones y crisis, pero siempre desde la incómoda perspectiva del “hermanito menor” de la cinematografía, desde su propia necesidad de autojustificación como hecho cinematográfico. ¿Por qué?

La causa

Es una redundancia decir que el cine documental –o de no-ficción como se le llama en los ámbitos académicos–, trata de la realidad, que toma como materia prima aquello que ocurre delante de la cámara sin ningún tipo de intervención de un equipo de producción, o al menos eso es, en teoría. También es redundancia, y prácticamente un insulto a la inteligencia del lector, decir que a los dueños de los grandes medios de comunicación –entiéndanse salas de exhibición cinematográfica como tal–,  la realidad les incomoda, y mucho. Las razones son múltiples y ninguna de ellas tiene relación con la ética, la veracidad, la imparcialidad informativa ni, por supuesto, con la calidad de las diferentes parrillas de programación.

Cualquier medio de comunicación que tenga a bien verse entre los grandes viene regido por unos intereses de empresa absolutamente alejados los de cualquier sociedad y, mucho más, de cualquier movimiento social. Es decir, para que el negocio sea cada vez más floreciente.

La diferencia que hay entre el mundo que se nos presenta en los grandes canales de televisión y el que vivimos aquí o en la Polinesia, es cada vez mayor. El tratamiento de la información viene mediado por una multitud de filtros y estrategias de manipulación que sustituyen a la censura, políticamente incorrecta en nuestros tiempos. Estas estrategias son la sobreinformación y la descontextualización

Si vemos un informativo o un programa sobre actualidades, seremos espectadores de una impactante multitud de imágenes, totalmente descontextualizadas y con la única intención de espectacularizar la información. Lo único que importa es la escenificación de la realidad, su puesta en escena; ¿Qué diferencia hay, acaso, entre la cobertura de la última Guerra de Irak por parte de la CNN y un filme bélico?

El documental es incómodo por esa razón, porque contextualiza, define los porqués y las consecuencias de las acciones humanas, invita a la reflexión y a confrontar nuestras propias verdades, a asumir o a rechazar acuerdos. ¿Podemos estar en desacuerdo con Harry Potter, Stallone o con Shrek? Si al lector le queda alguna duda, el acercamiento “más rudo” que se nos ha intentado dar de la realidad son los reality shows, precisamente uno de los géneros que más puesta en escena requiere para que unos cuantos personajes aburridos nos hablen de cómo prefieren el café con leche

Por eso el documental siempre quedó fuera de los circuitos de distribución y exhibición

La falacia

Afortunadamente el documental está de vuelta y esta vez parece que llegó para quedarse. Aunque la producción nacional e internacional esté dando buenos frutos en cuanto a calidad cinematográfica, la causa real de este auge es el hastío del público, que ya necesita de otras formas narrativas, otra forma de contra historias y otra forma incluso de emocionarse, algo que no pueden ofrecernos los héroes de Marvel

El gran error de los grandes corporativos de la comunicación ha sido tratar al público como una masa informe, conformista y carente de la capacidad de pensar. El entretenimiento se confundió con lo banal y la justificación tuvo incluso su frase marca de la casa: “porque usted lo pidió”, cuando realmente nadie tiene la capacidad de pedir nada a la cartelera hollywoodense.

Poco importa a qué sala de exhibición acudamos o qué canal de televisión sintonicemos, la oferta es la misma y ha agotado los recursos de la ficción comercial, causa directa de la enorme cantidad de secuelas y remakes a los que asistimos los domingos en la tarde. Yo no pedí la vuelta de Rocky Balboa.

La realidad

Una de las explicaciones –equivocada, pero al menos honesta–, es que el documental no es rentable. Nuevos canales temáticos, la proliferación cada mayor de la no ficción en la cartelera comercial, la creación de cada vez mayores fondos de producción y la multiplicación del público nos hacen pensar que esto es, obviamente, mentira.

Uno de los síntomas de la reactivación del género y de su aceptación por parte del público es la creación de un circuito internacional de festivales de cine documental, alguno de los cuales tienen más de 150 mil asistentes y se han convertido en una oportunidad de distribución y exhibición alternativa para los productores y realizadores de documentales y, desgraciadamente, en una ocasión única para el público de poder ver películas absolutamente maravillosas.

Hasta hace poco México estaba fuera de este circuito. DOCSDF. Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, así como otras iniciativas como Ambulante o Docstown, nos ofrecen la posibilidad de ver películas y de conocer otras culturas que de otra manera sería prácticamente imposible

Estén atentos a la programación de DOCSDF, cuya quinta edición se celebrará del 21 al 31 de octubre porque lo que tiene por ofrecernos, seguro no lo verán en televisión.

Consulten la página: www.docsdf.com

Primera jornada de cine de horror en Cineteca Nacional

octubre 20, 2010

Masacre en Xoco

Programación realizada con películas provenientes del acervo de Cineteca Nacional

Del 29 de octubre al 1º de noviembre

Por Mauricio Matamoros Durán y José Luis Ortega Torres

Hace cien años, once minutos en pantalla definieron el nacimiento de uno de los géneros que marcarían al todavía incipiente arte de las imágenes en movimiento. Se
trataba de una adaptación al Frankenstein literario, producido por Thomas Alva Edison y dirigida por J. Searle Dawley. Estrenada el 18 de marzo de 1910, abría las puertas a futuras imágenes de pesadilla que terminarían anidándose en el inconsciente colectivo de los espectadores, quienes enfrentados a sus más primigenios miedos en la pantalla, como una forma también de exorcizarlos, le dieron legitimidad al cine de terror.
Dentro del cine de miedo se han creado importantes críticas y cuestionamientos a la sociedad y sus momentos históricos. El cine de terror, a diferencia de otros géneros que tienen periodos de altibajos –modas que se imponen a partir de un título de ruptura o renovación siempre se ha mantenido constante, tanto en producción como en exhibición, inclusive en ganancias (pues es bien sabido que un filme de género siempre es redituable, como lo dejó constatado Roger Corman en su célebre texto sobre cómo produjo cien filmes sin perder jamás un sólo dólar).
Eso nos lleva al punto medular que ha sostenido al cine de terror durante un siglo: un público fiel que, de ser un simple espectador ocasional, con el paso de los años se ha convertido en visor especialista, desarrollado un gusto y conocimiento no sólo por los títulos de las películas clave en la historia de éste género, sino también por los nombres propios de sus autores..
Para muestra basta con revisar los universos personales de los consagrados Raimi, Cronenberg, Argento, Carpenter, Romero, Craven, entre muchos otros; así como la de los emergentes Alexandre Aja, Neil Marshall, Takashi Shimizu o Jaume Balagueró, que pueden o no gustarle al público, pero que es innegable que han venido a sumar al ejército de terrorífilos, nuevas generaciones de fanáticos que no dejarán que el cine de terror se olvide, o peor aún, se convierta en un subproducto de modas perecederas.
Así, celebrando un siglo de pesadillas y placeres (inaugurado con aquel Frankenstein), y que casi ha pasado de noche durante este año, Cineteca Nacional ha organizado un festejo durante cuatro días en el que pagamos tributo a Germán Robles, a H. P. Lovecraft y a un género fílmico vital, con mesas redondas y, por supuesto, proyección en 35 milímetros de clásicos pertenecientes al acervo, para culminar con un maratón cinematográfico, algo inédito en esta institución.
Desde hace 8 años Cineteca Nacional ha abierto sus puertas al género recibiendo al festival Macabro. No obstante, desde hace 23, cuando en septiembre y octubre de 1987 se proyectó en nuestras salas el ciclo El horror al estilo Gore, no se había realizado un proyecto interno que buscara ofrecer tributo a los monstruos de látex y a la sangre theatrical. El siglo XXI exige cambios, y es tal vez en la víspera de Día de Muertos que éstos deban darse.

VIERNES 29 de octubre
El barón del terror (Chano Urueta, México, 1962) 16:00 horas

Mesa redonda Homenaje a Germán Robles 18:00 horas

Rapiña (Carlos Enrique Taboada, México, 1973) 20:00 horas

SÁBADO 30 de octubre
Mesa redonda Un siglo de terror. 1910 – 2010. 14:00 horas

Frankenstein (James Whale, Estados Unidos, 1931) 16:00 horas

Mesa redonda Muerto el rey… ¡Qué viva el rey! 18:00 horas

El descenso (Neil Marshall, Gran Bretaña, 2005) 20:00 horas

DOMINGO 31
Mesa redonda 120 años de horror cósmico. 14:00 horas

Marebito (Takashi Shimizu, Japón, 2004) 16:00 horas

Mesa redonda Perspectivas del cine de horror mexicano contemporáneo. 18:00 horas

Un lugar en el sol (Arturo Velasco, México, 1988) 20:00 horas

LUNES 1º DE NOVIEMBRE

MARATÓN DE CINE DE HORROR

El gato de las nueve colas (Dario Argento, Italia-RFA, 1971) 10:00 horas
Siamesas diabólicas (Brian De Palma, Estados Unidos, 1973) 12:00 horas
La hora del vampiro (Tobe Hooper, Estados Unidos, 1979) 14:00 horas
Darkman. El rostro de la venganza (Sam Raimi, Estados Unidos, 1990) 16:00 horas
Terror y encajes negros (Luis Alcoriza, México, 1984) 18:00 horas
El despertar del Diablo (Sam Raimi, Estados Unidos, 1981) 20:00 horas

El año bisiesto de Michael Rowe

octubre 19, 2010

Quería retratar a los amantes como dos insectos, sin erotismo

Por Sergio Raúl López

A lo largo de siete años, un escritor australiano radicado en México, transformado de poeta y dramaturgo a editor de revistas, buscó infructuosamente a un director para filmar los guiones que hacía en sus horas libres. Más por desesperación que por convicción, tuvo que encargarse de la realización de su primera película. Y, sorpresivamente, ganó en Cannes.

Con recursos mínimos y sin prácticamente ningún apoyo oficial -excepto para postproducción-, Michael Rowe logró filmar Año bisiesto (2010), una cinta que, a primera vista, pareciera una oda a la sexualidad como compulsión, un descendimiento a las patologías sadomasoquistas y una mirada voyeurista a las prácticas copulatorias de una mujer soltera. Pero bien mirada deviene, más bien, en un acercamiento exploratorio de la soledad despiadada que puede producir la cotidianidad citadina actual, pese a la sobreabundante oferta tecnológica de comunicaciones virtuales. La soledad, sí, pero también el has- tío, el aburrimiento, la evasión, e incluso las pulsiones tanáticas se mezclan en este relato descarnado, directo, verista.

La cinta se filmó -excepto por la primera escena en un supermercado- en un modesto departamento citadino. En su interior atisbamos la vida cotidiana de Laura (interpretada por la actriz Mónica del Carmen), una redactora que colabora a distancia en revistas de negocios, carente de vida social, que suple con furtivos y frecuentes encuen- tros sexuales con desconocidos. Aislada del mundo, excepto por el teléfono, el Internet y la televisión, la vida de esta oaxaqueña llamó la atención del mundo cinematográfico local cuando obtuvo la Cámara de Oro en Cannes, apenas en mayo anterior.
El encuentro fortuito con Arturo, un cultor de prácticas sexuales sadomasoquistas (Gustavo Sánchez Parra), se convierte, para esta mujer abandonada, en una secreta, íntima esperanza de dar brillo a la grisura de su existencia, así sea revelando la despiadada depresión y angustia que se ha negado a admitir.
Tras estrenarse en México en julio pasado, en el festival guanajuatense Expresión en Corto, la primera película de Machete Producciones que lo mismo incomoda que atrae al público, fue estrenada en la cartelera comercial el viernes pasado. Y se presentará, en estos días, en el octavo Festival de Morelia, actualmente en curso.

-No es un fenómeno tan visible en la sociedad, pero no sólo hay familias incompletas y madres solteras sino hombres y mujeres solos, con relaciones virtuales.
-Es la falta de vínculo emocional real. Yo llegué a México de Australia hace 16 años: no hablaba español, no conocía a nadie y viví seis años solo, en diferentes departamentos rascuaches, sin entender la cultura ni la gente. Viví muy aislado y fue una época emocionalmente muy difícil para mí. Me interesó explorar eso y de ahí sale el material del guión.

-En las grandes ciudades, por su misma amplitud, somos testigos de muchedumbres abandonadas de sí, solas.
-La soledad urbana, el estar sin vínculos afectivos significativos, estando rodeado de gente y de medios de comunicación, es un fenómeno cada vez más fuerte, porque lo que nutre al ser humano emocionalmente es el contacto real, de cuerpo presente, físico. Creo que las amistades por Internet y virtuales nomás no lo son; sin embargo, cada vez ocupan más de nuestro tiempo. Es un fenómeno de la sociedad contemporánea que va in crescendo: este aislamiento en Internet estando rodeado de millones de personas. Es como el marinero que se muere de sed estando rodeado de agua, porque no le sirve para tomar. Así estamos, es una especie de anorexia social.

-La sexualidad en el cine es un asunto espinoso. ¿Cómo decidió abordar la sexualidad de manera más cotidiana y natural, sin tener premisas moralinas como sucede comúnmente?
-Yo creo que estamos acostumbrados a ver el sexo en el cine retratado como una experiencia subjetiva e idealizada, es decir, con tomas cercanas de diversas partes del cuerpo, lentas disolvencias y música romántica de fondo. Y creo que si ves a dos seres humanos copular en un cuarto, así no es, eso no es lo que está pasando. Hay mucho jadeo y mucho sudor y fluidos corporales y vellos púbicos, tampoco se hacen caras particularmente atractivas, pero eso no es lo que estamos acostumbrados a ver. Nos dan el lado pudoroso. Me interesaba retratar el sexo como es: los amantes como dos insectos, escenas depuradas de toda carga erótica. Porque mi meta de exploración en esta película no es erótica, trata la soledad y los mecanismos que usamos para intentar escapar de ella. El sexo no es el enfoque de la película, pese a que hay mucho.

-Además está el sentido moral del cine. Hay mucho pudor no sólo de retratar el sexo como es, sino de retratar la vida como es, así de aburrida o de cotidiana o de sola.
-Siempre intentan estilizar. Y finalmente creo que el cine consiste, de cierta forma, en renovar los mitos que hemos heredado y en ese sentido tiene un aspecto evidentemente moral, no moralino, y hay una tendencia actual a que todas las lecciones morales refuercen los códigos de conducta aceptados socialmente y refuerzan al status quo. Y se entiende que se haga eso en una industria que tiene influencia política; pero la gente no es pendeja, no siempre queremos ver eso.

-Es que al final estas fantasías, estas ficciones, están muy alejadas de nosotros. Sus relatos con cuentos aspiracionales son más que vivibles, su cine rompe con esa aspiración.
-Es un cine que tiene su lugar, pero no me angustia ni me ocupo de eso porque ya hay mucha gente que lo está haciendo. El cine como distracción y di- versión ya tiene quien lo haga, a mí me interesa explorar las dificultades del individuo y ser una voz crítica de la sociedad en la cual vivimos. Y verlo desde afuera, no estar integrado a la causa.

-Vivimos, además, en sociedades cada vez más conservadoras, en general.
-En todo el mundo la política está tirada a la derecha desde hace mucho. Y el mundo está hecho para los intereses del uno por ciento de la población, que son los dueños, y los demás somos ganado al que nos dan pan y circo a través del cine y no estoy de acuerdo con eso. Mi propuesta es una alternativa a eso.

Este artículo se publicó originalmente en la sección de cultura del diario El Financiero (18/X/2010).

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Rodrigo García explora la carencia y el vacío en Madre e hija

octubre 14, 2010

A mí me gustan los mundos psicológicos reales

Por Julieta Sánchez Quiroz

Madre e hija filme del colombiano Rodrigo García llega a nuestra cartelera de cine en el mes de octubre donde cuenta la historia de tres mujeres marcadas por un destino común: la maternidad, el abandono, la adopción, el reencuentro; en definitiva, la carencia.

Hay personajes femeninos en esta película, pero todos tienen una carencia, ¿por qué trabajar este sentimiento de orfandad?

Porque si no tuvieran esa carencia, no tendría película; las películas son para explorar esos conflictos, esos vacíos. Para mí, el filme nunca fue sobre la maternidad ni sobre la adopción. Lo que me interesaba era precisamente la carencia de dos personajes que se veían obligadas a vivir su vida separadas, soñando un poco la una con la otra. Esa carencia fue el punto de partida de la historia y eso fue lo que formó los personajes de ambas. Porque aunque Karen tuvo el hijo a los 14 años y el verdadero impacto sobre su personalidad fue siendo adulta.

Sueles proponer largometrajes integrados por historias cortas, pero aquí hay una unidad.

Siempre pensé que éstas no eran tres historias, sino tres caras de la misma historia. De hecho, siempre quise que se reunieran en la escena final, donde las historias confluyen en la casa de Lucy.

¿Madre e hija es un relato moral?

No es un relato moral porque no tengo la moraleja. Quise explorar primero qué pasaba cuando dos personas se separaban de manera forzada. Un poco el tema principal es la aceptación: aceptar las cosas que no se pueden cambiar, pero no tengo mensaje ni moraleja.

En tus historias hay personajes realistas, ¿es una respuesta al realismo mágico que caracteriza la obra de Gabriel García Márquez, tu padre?

No creo, pero si es una respuesta no es consciente. A mí me gustan los mundos psicológicos reales, aunque alguna vez he metido algo sobrenatural, al final de Nueve vidas había alguna cosa que puede considerarse mágica, pero no es por ir en contra. Sólo me interesan el mundo real y las relaciones interpersonales.

Lee este artículo completo en el número 12 de la revista cine TOMA, de julio-agosto 2010. Consulta AQUI dónde conseguirla.